No es imposible, no sería la primera vez que sucede. A quién favorezca, sinceramente, no puedo opinar, no tengo todos los datos, es imposible, ni existen hoy ni están dados. Podremos a partir del 9 de marzo hacer conjeturas, valoraciones, estudios serios de en qué medida las encuestas han fallado, se han equivocado en la prospección, en la ponderación, en la cocina previa a la recogida de datos, y posterior, interpretativa y sesgada. A cada uno lo que quiere oír, y a la gente, aquello que unos y otros entiendan que conviene más para movilizar a sus votantes. Partimos de un empate virtual que beneficiaba a todos. EL PSOE creyó que mantener esa ficción de cara a la opinión pública podría llegar a perjudicarle, así que viró el rumbo y tomó la iniciativa. Globos sonda, la mayoría absoluta es posible, las elecciones están ganadas… desmoralizar al oponente, por qué?
Cuando se dice que la abstención es de izquierdas, se miente. La abstención es plural, aunque guarda algo en común, desencanto y desmotivación. Si sube la participación los efectos pueden no decantar el resultado final por uno o por otro de manera definitiva. Si sucedió en 2004, todos recordamos en qué situación. Quién podría asegurar que hoy, en 2008, un incremento de participación solo beneficiaría, o lo haría en mayor medida, a la izquierda? Nada de eso, incluso, todo lo contrario.
Las direcciones de PP y PSOE saben que todo está en el aire. Pinta que la participación será de más del 70, pero, quién sabe? Y si lo es, el resultado tampoco está claro, viendo el tono, el discurso y las formas sobre todo de los socialistas. Mayoría absoluta para ZP? Está en el aire, no lo dudo, pero necesitaría más de 7 puntos sobre el PP, y parece complicado. Victoria del PP? Probable, si se dan dos o tres circunstancias. Quién domina los acontecimientos, quién puede manipularlos con visos de conseguir el triunfo en sus propósitos iniciales? Nadie. Todo está por venir, todo, absolutamente todo. Lo saben y actúan en consecuencia. Nuestra labor, la del ciudadano, votar, votar con convicción y no dejarse llevar por euforias, falsas encuestas o recursos de última hora. Votar, votar y votar…
Saludos y Libertad!












