El candidato socialista, primero en la historia del Congreso en ser elegido por mayoría simple, logra 170 votos, los 168 socialistas y dos más, advierte El País, y el que avisa no es traidor, diría alguno…
Bono tiene relativo poder dentro del PSOE. Se quedó a 10 compromisarios de Rodríguez cuando éste se alzó con la secretaría general, por la mínima, y como ya hemos dicho en otro lugar, gracias a los balbases, a las bestiecillas del PSE y el PSC de Maragall.Pero ese es otro cantar, 8 años han pasado y tras la victoria de 2004 Bono ha ido menguando. Primero aceptó a regañadientes su salida, definitiva, del sillón, de la baronía manchega, ocupando un ministerio de Defensa envenenado. Con lo de ETA y el estatuto catalán su posición, egggpañolista, dentro del gobierno se hizo inverosímil, imposible, casi desconsiderada, ja!.
Pero ZP se vio contra las cuerdas. Saben los socialistas, los de dentro, los que tocan información y se la callan, que el Presidente a punto estuvo de perder, por la mínima, pero perder las elecciones. Esa fue la fortaleza de Bono. Todos discutían si Gallardón pretendía el escaño para suceder a Rajoy, que si Esperanza, que deseaba lo propio, se puso chula y abortó la campaña de los albertitas, ABC mediante… Y mientras tanto Bono conseguía colarse en las listas, después de haberse ido de la política, por motivos “familiares”, prometiendo que era el fin… el fin dijo, y vaya, aquí le tenemos.

Consiguió escaño y compromiso del líder: si ganamos, José, te quedas con la Presidencia del Congreso, reconocimiento, buen asiento y casi 300.000 euros al años, ibas a ganar eso fuera de la política? (puede, las redes tras 20 años de califato son estrechas y Tous)… y Bono le contesto: pero ya sabes, Presidente, que si pierdes, aquí estoy yo, y aunque desmiembre el partido, muchos me prefieren y tu derrota iría indefectiblemente seguida de tu lapidación, como poco, el ostracismo catalán… Así es, dijo ZP, y cedió ante el sector que tras de Bono puso en jaque a la dirección del PSOE en esos días inciertos.
Pero hubo campaña del miedo, mentiras sobre la economía y un atentado. Así ganan los socialistas frente a más de 10 millones de contrarios, muchos también socialistas, pero por lo menos sin tanto descaro, posmodernismo e idiotez. Quien le iba a decir a Bono que participarían tantos como en 2004, que en Madrid, Murcia y Valencia saldría una marabunta para frenar la goleada, que fue, pero no tan apoteósica, del PP…Y Bono se quedó con lo peor del plan. Institución, coche oficial, trabajo, el justo, y 300.000 euros al año. Zapatero, a pesar de las dificultades, será líder, socialista y estatal, otros 4 años más… y él, José Bono, envejecerá otros cuatro en buena poltrona con los niños colocados, bien casados y a caballo…
Riámonos con otro Bono… otro mamarracho, otro oportunista, casi con la misma edad aunque con otra indumentaria.
Saludos y Libertad!















