Nuestra Presidenta, la única presidenta de un gobierno autónomo, qué decir del nacional, que se autoproclama liberal y efectivamente lleva a cabo, de vez en cuando, alguna que otra medida, encomiable y satisfactoria, dentro de una actitud rectamente enclavada en lo que es propio del credo liberal, merece una de cal y otra de arena. En una sola semana se ha ganado mi loa y mi condena…

Madrid estudia conceder libertad de horarios a los hipermercados,
Perfecto, por fin una decisión inteligente. No han tardo en salir los inseguros, los acongojados pequeño comerciantes, dispuestos a sacar a pasear los mitos y taras anticapitalistas. El pez grande se come al chico, esto perjudica al comerciante de barrio, sólo beneficia a las grandes superficies… bueno, son tantos los argumentos que tumban semejantes supersticiones. Primero, quede claro que nadie tiene DERECHO a que nadie consuma en sus locales, es decir, no se gana la prebenda de una clientela fija y estable, el consumidor manda y siendo libre, decide. Segundo, es obvio que en determinadas zonas y fechas muchos preferirán abrir hasta más tarde. Nadie que no piense que ganará dinero haciéndolo abrirá por abrir, ni el Corte Inglés ni el pequeño comerciante, es más, puede que en determinadas circunstancias le sea mucho más económico abrir al pequeño que al grande, por razones obvias, no es lo mismo levantar el cierre y encender la luz con dos dependientes que abrir el Centro comercial de Sanchinarro.
Bueno, a Esperanza en esto le dados un 10; si es que consigue hacer frente a la inquina socialista valiéndose del pavor irracional e infundado de los inseguros pequeño comerciantes.
Aguirre apuesta por el sector privado para multiplicar la construcción de VPO en Madrid,
Pero, qué es eso de incentivar al sector privado para hacer vivienda subvencionada? Una locura, y más en los tiempos que corren. O sea que Esperanza sube el precio de la VPO para que esta sea más atractiva para las promotoras privadas. Es decir, dilapida recursos de las administraciones públicas vía latrocinio legalizado, es decir, impuestos, para potenciar un sector donde ha quedado demostrado que se han producido incuantificables malas inversiones. En España queda un 1millón de viviendas sin vender y Esperanza pretende que se construyan en Madrid, a golpe de intervención, otras 78.000… por un lado dilapida recursos, los asigna allí donde no deben ir, y salva a las constructoras de los debidos reajustes a los que debe someterse para corregir sus penosos procesos de inversión… No pongo en duda que se haga metro, ni siquiera el gasto de 2.400 millones en el cierre de la m50, del que podríamos opinar largo y tendido, pero que se alimente al sector de la construcción a través del mercado inmobiliario… vaya, vaya, que alguien me puntualice si me equivoco, me parece de las decisiones menos liberales que ha tomado la Presidenta…
Lo dicho, una de cal y otra de arena. La perfección es la fantasía de los necios, a pesar de cosas como estas, me quedo con la Esperanza acertada, la de casi siempre.
Saludos y Libertad!











