1812
Publicado por yosoyhayek on Abril 25, 2008
Un profesor de música, en primero de BUP, hace más de 12 años, en unas clases que hoy reconozco magníficas, nos presentó a sus alumnos el relato contenido en la increíble obertura 1812 de Tchaikovsky. Es conocido por todos, fácilmente distinguible, supongo que pocos serán los que no conozcan esta obra maestra. Esta es la historia que hay detrás, el porqué de sus acordes… la he encontrado en la red; es muy interesante.
“Los tempos usados por la Obertura 1812 fueron cinco, aunque fundidos todos en uno solo. Comienza el compositor con un leve Lento con un grupo de violonchelos, que describen la apacible pradera rusa, con los campesinos trabajando en paz, mientras una pieza litúrgica ortodoxa los acompaña. Son los compases de la obra Plegaria al Salvador. Le sigue un Andante, que ya comienza a sentirse la entrada de otros chelos, los invasores, en contrapunto con una flauta que defiende los primeros compases. La música se torna dramática. Entran entonces los primeros compases de La Marsellese (expresados en vientos), señal de la amenaza que estaba por acaecer. Los campesinos se preparan; es necesario un gran sacrificio. Un Allegro Giusto, ya impregnado del himno galo se muestra brioso ante los ojos del campesino, ante los oídos de quien está atento a la obertura; el ejército francés es poderoso y aunque hay mezclas con danzas rusas, es evidente su superioridad. El contrapunto está dado por los vientos, que representan al invasor francés, y las cuerdas, los rusos. Un golpe de platillos anuncia que la batalla ya ha comenzado. Los sones de sus himnos son más estruendosos que las cantarinas marchas eslavas. Los primeros compases de La Marsellesa se escucha en tono más alto que el resto. Pero el pueblo ruso, ni el ejército se atemoriza del poderío y de historia de los franceses y comienza un Largo que describe la dura batalla. Los campases del himno francés se van debilitando expresados en cornos, se apagan de a poco, aunque reviven una y otra vez como últimos estertores. Los violines, en forma de fuga, representan la persecución. La batalla es feroz. Los cornos anuncian que el ejército va a cargar contra los moribundos que han sido pillados en suelo ruso. Los Contrabajos y los oboes no descansan, pero al fin esos sonidos franceses desaparecen, o mejor dicho se transforman en campanadas al viento (campanas de verdad) en el Allegro Vivace final. El ejército ruso regresa victorioso, las iglesias lo reciben auspiciosa y los cañones saludan su paso. Es el retorno a la danza rusa, y tenues compases “marsellescos” in dimnuendo muestran al soldado huyendo desbandado, espresados en violines y chelos que van apagándose y el poder de una nación pujante. (El regreso del debilitado ejército francés lo describe Beethoven en la 3ª Sinfonía “La Heroica” en su 2º Movimiento Marccia Fùnebre). El final es apoteótico: fuegos artifíciales, las campanas de la iglesia relatan la liberación de de Rusia, mezclado con el “Dios salve al Zar”, años posterior himno nacional ruso, contrapunto del francés cada vez menos estridente. Es el ejército vencedor que regresa, el pueblo lo recibe con gritos de vítores y flores. Toda la orquestación, con tutti, tocan las estrofas iniciales. Es la victoria final.
Cabe una aclaración histórica. Ni La Marsellesa ni Dios salve al Zar eran entonces (hacia 1882 cuando se estrenó la obertura), himnos de sus respectivos países, lo que llama la atención la selección premonitoria de Tchaikovsky. Otra, que dado el evidente problema de ejecutar esta obra con cañones verdaderos, no a ser que se toque al aire libre, estos son reemplazados por timbales y otros instrumentos de percusión.”
(Encontrado en La revelación.com)
La obertura ha sido utilizada por muchos, publicistas, cineastas…
Todos muy megalómanos, lo sé…
Saludos y Libertad!









Abril 25, 2008 en 7:27 pm
Es muy interesante. Lo archivo por ahí por si otro año los grandes hermanos de la Junta de Andlucía deciden que he de dar Música. Porque, no sé si lo saben los padres, en la enseñanza púlica, tú puedes ser licenciada en Filología Hispánica y acabar dando Matemáticas en 3º de ESO, como es mi caso. Cosa veredes, amigo Sancho.
Abril 25, 2008 en 7:31 pm
Andalucía, Andalucía. Ustedes perdonen.