LA LIBERTAD Y LA LEY

La Coherencia sólo es posible si se aceptan principios bien definidos, F.A.Hayek.

Archivo de 1/05/08

PARÍS, UNA CIUDAD HECHA A SÍ MISMA; y algo más…

Publicado por yosoyhayek en Mayo 1, 2008

Regresamos de París con las pilas cargadas y muchas ganas de avivar el blog, que esos días ha ido tirando de reservas, y mira, no ha ido tan mal la cosa.

Siempre es divertido darse un garbeo por París, viajar es genial, pero mejor si se hace con un poquito de criterio… pero esto como con todo.

“París Bien vale una Misa!” confesó Enrique IV, rey de Francia, obligado a la conversión al catolicismo con el precedente del tiranicidio de su antecesor, otro Enrique, hugonote, como él (corrección: Enrique III no era hugonote). Desde entonces hasta nuestros días esta ciudad ha caminado desde la explosión comercial y demográfica al Estatismo aparentemente triunfante y desbocado durante más de dos siglos, terminando como la patria de la que es capital… algo desubicada.

 París reluce, desbordada por el turismo conserva y desarrolla una vida propia sin igual. El visitante novato puede quedarse con la imagen de desproporción monumental y zonas sobreexplotadas. Profundizar y conocer la vida, la vida real de la ciudad, supone advertir que continúa latiendo la vanguardia espontánea, en ocasiones forzada, que empuja su personalidad dejando por los suelos la pretensión que en otras urbes se emprende en la misma dirección.

Digo que París se hace a sí misma porque así lleva haciéndolo desde hace siglos. Pero algo le condiciona y desdibuja. París es la capital del Estatismo. Caminar por sus calles trazadas en el XIX por Haussmann, por orden de Napoleón III, un perfecto megalómano, satura y convence. El Estado es Grande, viva la intervención urbana. Pero hay más, no basta con viviendas, oficinas y centros comerciales, una ciudad, la Nueva Roma, no puede lucir sin colosales monumentos, sedes oficiales agigantadas y de órdenes arquitectónicos descomunales y amorfos. El Louvre, del edificio de Luis XIV, otro sátrapa estatista, el padre de todos los tiranos invasivos, a los brazos napoleónicos, no del primero, sino del III, muy “bonitos”, muy impresionantes… desechos artísticos continente de una buena colección fraguada en el expolio, muy publicitada, pero en absoluto todo lo buena que dicen, venden y pretenden.

Templos, columnatas, la Roma moderna, una ciudad inmensa, restos góticos reconstruidos y edulcorados, mezcla de estilos, piedra y más piedra, el horror ecléctico y mastodontes de sillar en cada manzana. Y por suerte, algo de lo viejo, fachadas inclinadas, deformes, blancas, calles estrechas y restos de ambiente.

París es la capital del mercantilismo, el centro de poder de la barbarie revolucionaria, desde 1789, con sus validos incendiarios, nada liberales. Las ciudades, las grandes ciudades, se construyeron entre 1800 y 1939. Grosso modo, este periodo dibuja ese aspecto que hoy consideramos eterno. París marcó el modelo, el estatismo francés quiso que su escaparate aparentase ser Eterno. Mezclar el progreso con las raíces imperiales, mezclar el hito con el ambiente tremendo y apabullante.

Esa es París, y aun así, sigue viva. Detrás de estatuas, iglesias, palacios, museos, frontones, columnatas, puentes y jardines, se esconde una de las ciudades más vivas y dinámicas del planeta. Todos caemos rendidos ante su sobrehumana condición. Con el tiempo obviamos lo evidente y nos quedamos con lo auténtico. Cae el telón y París da la talla. Nos queda esperanza, el estatismo no lo puede todo.

Saludos y Libertad!

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LA SOLUCIÓN FINAL: ESTADO DE DERECHO, FUERZA Y POSITIVISMO

Publicado por yosoyhayek en Mayo 1, 2008

La Solución Final es el título dado en español a la película Conspiracy, de 2001, que relata en poco más de una hora la reunión “secreta” en la que un grupo de oficiales, funcionarios y miembros del partido Nazi y las SS, trazaron las formas y adoptaron los medios definitivos para acometer el exterminio judío de manera industrializada y masiva.

Wannsee, pueblecito o zona de vacaciones cerca de Berlín, a las orillas de un lago, un sitio muy bonito que tuve la ocasión de visitar, incluida la mansión donde aconteció la reunión y hoy hay un museo sobre la misma y el holocausto, protagonizó uno de los hechos más infames que el Hombre pueda recordar en su historia reciente.

 

Me interesa traer una cuestión que se trata con excelente agudeza en el film. Sigue vivo y sin visos de cerrarse un debate encendido entre teóricos del Derecho y juristas de todas las corrientes en torno a la naturaleza del Estado de Derecho y la idea de justicia, justicia social, o justicia en el sentido estricto del término.

El III Reich hitleriano fue un Estado de Derecho. Su economía estaba profundamente intervenida, reproduciendo lo que Mises denominó Socialismo alemán. Formalmente se mantenían propiedad y libertades empresariales, pero poco o nada quedaba de economía pura de mercado. Muchos se alarman cuando se dice que el Estado de Derecho puede, perfectamente, servir a fines perversos. Así lo hace hoy en día, aquí, en España, y en otros muchos países pertenecientes al llamado mundo libre (que yo calificaría de mundo más libre, en todo caso).

Se alarman los positivistas que aspiran a pulcritud cientificista. Se alarman los que leyeron ¿Qué es la justicia? de Kelsen, o los que se dejaron llevar por la doctrina positivista. Pero es que siguiendo sus postulados cualquier cosa, en ausencia de una ética objetiva como referencia, de un Derecho Natural como guía, puede ser ley, puede estar en vigor, y armónicamente encajar en un orden jurídico promulgado caprichosamente por cualquier tipo de Estado. La diferencia, y eso debe quedar claro, reside única y exclusivamente en los principios que rijan el orden social constituido y hasta qué punto son estos respetados.

Un Estado Liberal, si es que tal cosa es posible, no legisla a golpe de mandato coactivo y dirigista. En un Estado Liberal tendría que haber Derecho, pero no legislación. En la concepción de Estado de Derecho va implícito el mal, el error, la puerta a cualquier cosa, cualquier aberración.

En la Película, Conspiracy, el autor de las Leyes de Núremberg apuesta por una reforma, por más segregación, más privación de derechos, de libertades a los judíos, incluso una ampliación del concepto jurídico de judío, o perteneciente al pueblo judío. El jurista, positivista, con pocos escrúpulos, pero alguno, se resiste a que sea la fuerza al margen del Derecho la que imponga esa solución final apremiante. Analiza los problemas de encaje de esas extracciones forzosas de antiguos ciudadanos, los matrimonios mixtos, las herencias… El jurista positivista quiere pensarlo con detenimiento, prefiere que la ley lo recoja todo. Pero la infamia puede más y no cabe en la mente de ninguno positivizar semejante tropelía. El genocidio social puede verse como un acto de purificación, pero el genocidio puro y duro, la eliminación sistemática y masiva en cámaras de gas, con un tiro o como fuera, articulada y perfectamente organizada, ni para el más ruin y fiero nazi cabe exponerlo con luz y taquígrafo en una ley.

Esa es la hipocresía. EL Derecho positivo, desprovisto de principios de Derecho Natural, sin moral evolutiva, sin nada más que el mandato utilitarista y voluntarista del legislador, puede decir esto y aquello, puede diseñar el holocausto o articular un sistema de subvención al cine patrio.

Recomiendo esta película, sobre todo a quien se preocupe de definir correctamente los conceptos, también los jurídicos, advirtiendo el peligro allí donde esté, sin ambages y formalismos aprendidos en esas universidades donde se justifica y legitima lo que toca. A mí me hablaron del Estado Social, Estado Social y democrático de Derecho que dice nuestra CE´78. No conozco los planes de estudio de la Alemania posterior al 15 de septiembre de 1935 cuando fueron aprobadas las leyes de Núremberg… tengo clara la suposición…

Saludos y Libertad!

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