LA SOLUCIÓN FINAL: ESTADO DE DERECHO, FUERZA Y POSITIVISMO
Publicado por yosoyhayek en Mayo 1, 2008
La Solución Final es el título dado en español a la película Conspiracy, de 2001, que relata en poco más de una hora la reunión “secreta” en la que un grupo de oficiales, funcionarios y miembros del partido Nazi y las SS, trazaron las formas y adoptaron los medios definitivos para acometer el exterminio judío de manera industrializada y masiva.
Wannsee, pueblecito o zona de vacaciones cerca de Berlín, a las orillas de un lago, un sitio muy bonito que tuve la ocasión de visitar, incluida la mansión donde aconteció la reunión y hoy hay un museo sobre la misma y el holocausto, protagonizó uno de los hechos más infames que el Hombre pueda recordar en su historia reciente.
Me interesa traer una cuestión que se trata con excelente agudeza en el film. Sigue vivo y sin visos de cerrarse un debate encendido entre teóricos del Derecho y juristas de todas las corrientes en torno a la naturaleza del Estado de Derecho y la idea de justicia, justicia social, o justicia en el sentido estricto del término.
El III Reich hitleriano fue un Estado de Derecho. Su economía estaba profundamente intervenida, reproduciendo lo que Mises denominó Socialismo alemán. Formalmente se mantenían propiedad y libertades empresariales, pero poco o nada quedaba de economía pura de mercado. Muchos se alarman cuando se dice que el Estado de Derecho puede, perfectamente, servir a fines perversos. Así lo hace hoy en día, aquí, en España, y en otros muchos países pertenecientes al llamado mundo libre (que yo calificaría de mundo más libre, en todo caso).
Se alarman los positivistas que aspiran a pulcritud cientificista. Se alarman los que leyeron ¿Qué es la justicia? de Kelsen, o los que se dejaron llevar por la doctrina positivista. Pero es que siguiendo sus postulados cualquier cosa, en ausencia de una ética objetiva como referencia, de un Derecho Natural como guía, puede ser ley, puede estar en vigor, y armónicamente encajar en un orden jurídico promulgado caprichosamente por cualquier tipo de Estado. La diferencia, y eso debe quedar claro, reside única y exclusivamente en los principios que rijan el orden social constituido y hasta qué punto son estos respetados.
Un Estado Liberal, si es que tal cosa es posible, no legisla a golpe de mandato coactivo y dirigista. En un Estado Liberal tendría que haber Derecho, pero no legislación. En la concepción de Estado de Derecho va implícito el mal, el error, la puerta a cualquier cosa, cualquier aberración.
En la Película, Conspiracy, el autor de las Leyes de Núremberg apuesta por una reforma, por más segregación, más privación de derechos, de libertades a los judíos, incluso una ampliación del concepto jurídico de judío, o perteneciente al pueblo judío. El jurista, positivista, con pocos escrúpulos, pero alguno, se resiste a que sea la fuerza al margen del Derecho la que imponga esa solución final apremiante. Analiza los problemas de encaje de esas extracciones forzosas de antiguos ciudadanos, los matrimonios mixtos, las herencias… El jurista positivista quiere pensarlo con detenimiento, prefiere que la ley lo recoja todo. Pero la infamia puede más y no cabe en la mente de ninguno positivizar semejante tropelía. El genocidio social puede verse como un acto de purificación, pero el genocidio puro y duro, la eliminación sistemática y masiva en cámaras de gas, con un tiro o como fuera, articulada y perfectamente organizada, ni para el más ruin y fiero nazi cabe exponerlo con luz y taquígrafo en una ley.
Esa es la hipocresía. EL Derecho positivo, desprovisto de principios de Derecho Natural, sin moral evolutiva, sin nada más que el mandato utilitarista y voluntarista del legislador, puede decir esto y aquello, puede diseñar el holocausto o articular un sistema de subvención al cine patrio.
Recomiendo esta película, sobre todo a quien se preocupe de definir correctamente los conceptos, también los jurídicos, advirtiendo el peligro allí donde esté, sin ambages y formalismos aprendidos en esas universidades donde se justifica y legitima lo que toca. A mí me hablaron del Estado Social, Estado Social y democrático de Derecho que dice nuestra CE´78. No conozco los planes de estudio de la Alemania posterior al 15 de septiembre de 1935 cuando fueron aprobadas las leyes de Núremberg… tengo clara la suposición…
Saludos y Libertad!
Esta entrada fue publicada el Mayo 1, 2008 a 12:30 pm y está archivada en Derecho, cine, ideas, nacionalismo. Etiquetado: Estado de Derecho, la solución final, leyes de Núremberg, nacional socialismo, nazi, wannsee. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.














Iracundo escribió
Usted se lo dice todo:
“Así lo hace hoy en día, aquí, en España, y en otros muchos países pertenecientes al llamado mundo libre (que yo calificaría de mundo más libre, en todo caso).”
Claro, es que el concepto puro de “libertad” o “libre” sólo puede ser perseguido, como hasta el propio Mises advierte en “Acción Humana”, hasta los abismos de lo totalitario. Porque uno no es libre o esclavo, como Rothbard y Cía patéticamente exigen, sino más libre o menos libre. Porque la libertad es eso: un grado. Y ser liberal es pedir más libertad, no la anarquía. La libertad, en definitiva, está como máxima: no como axioma de un esquema deconstructivista totalitario.
“El genocidio social puede verse como un acto de purificación, pero el genocidio puro y duro, la eliminación sistemática y masiva en cámaras de gas, con un tiro o como fuera, articulada y perfectamente organizada, ni para el más ruin y fiero nazi cabe exponerlo con luz y taquígrafo en una ley.”
¡Claro! Es que el Estado nazi era un Estado criminal que, como sucedió, debía ser borrado de la faz d ela tierra. Algo a lo que contribuyeron los EEUU mediante su decisiva intervención en la Segunda Guerra Mundial. Intervención ésta que no fue del agrado ni de Rothbard ni de las otras serpientillas ancaps.
El poder debe contenerse siempre: no es posible la existencia de una sociedad ajena a la realidad del poder. En tanto esto es así el Derecho es una lucha o pugna inacabable. El Derecho y la búsqueda de un mundo más libre o justo es una guerra perpetua. En tanto esto se siga negando tanto más fácil para el próximo tirano: que medrará a costa de pacifistas, idealistas, anarquistas y demás gentes por despiojar.
El Anticristo « LA LIBERTAD Y LA LEY escribió
[...] ICV o IU reclaman en el Congreso mayor contundencia, una solución definitiva, algo así como el Wannsee de la cuestión. Piden, por supuesto, que dado el dominio estatal sobre la educación y los planes [...]