LA LIBERTAD Y LA LEY

La Coherencia sólo es posible si se aceptan principios bien definidos, F.A.Hayek.

DE ROUCO A ZAPATERO

Publicado por yosoyhayek en Mayo 11, 2008

Y tiro porque me toca. Se abre la veda, alguien esperaba lo contrario? El Estado, socialista, ejem, decidido a acabar de una vez con todas con la Iglesia (por fin! Rezarán algunos). Llevará tiempo, sin duda, la anterior legislatura supo abrir vías, pero ahora toca el golpe definitivo.

Yo, que no soy católico, tampoco cristiano (Gracias a Dios puedo reconocerlo), asisto alarmado a lo que me resulta cuanto menos llamativo. Es evidente que la Iglesia nació como estructura de poder, entre otros fines, y con esa idea ha campado por sus respetos durante casi dos milenios. La otra estructura de dominación, la que me preocupa, el Estado, es algo más joven (hablo del Estado Moderno), y de su evolución podemos advertir el origen de la disputa.

Los progres pretenden llevar la discusión a un terreno pseudo ético que no procede, la causa original reside en otro lugar. De la convivencia se pasó a las tablas, y de las tablas a la cuasi absorción. Esa ha sido, como ya hemos visto en otro lugar, la relación de amor odio entre Estado Iglesia. Claro, hablamos de España, en otros lugares sucedieron cosas distintas, con otros condicionantes y detonantes, pero en el fondo dentro de la dinámica de consagración del poder estatista.

Todo lo malo que tiene y ha tenido la iglesia se debe a su vocación invasiva, totalitaria, de dominación social. Todo lo bueno (que lo tiene, y mucho), pues muy sencillo, se lo debe a lo contrario. Desprovista de cierta independencia muchos han sido los que dentro de la estructura han servido como contrapoder. El asociacionismo tiene nombre jesuita, y el propio Vaticano manejó como pudo su independencia, hasta que ya no pudo más y se quedo en eso de ser referente moral internacional…

El Estado necesita legitimación de su posición preeminente de sometimiento original, vamos, que de alguna forma tiene que hacer creer a sus súbditos que aquello es así porque no queda otra, Dios mediante, o gran ideal o fe superior. Los Reyes buscaron lo divino, el Estado creciente lo mundano, lo práctico, el fragor de dominación, la pugna por la riqueza (de eso mucho supieron Maquiavelo y Montaigne, otra vez)… ahí estaba la religión para servir de parapeto, para contener a las masas. La estructura, los cargos, contrapoder en cierta medida, la institución en sí, claudicante, sin remedio frente al gran poder que despuntaba.

Pero llega un momento en el que la legitimación debe ser otra, el Estado perseguir otros fines, representar aquello de La Nación, la voluntad general y demás proclamas liberticidas. Ahí sobraba la religión, la divina, procedía la de la Razón, o lo que fuera, providencia histórica o sustancia hiperhumana.

El Estado se revuelve y proclama su posición, ser la única entidad de dominación, soberana, irresistible. La legitimación le viene ahora del culto del populismo, el intelectualismo arrogante y tantos y tantos desmanes. Sobra el cura, sobra la retahíla bíblica, es la hora del ahora, la hora del súper hombre, o del mini, o simplemente del listo que iluminado advierte los destinos comunes inexorables y gloriosos. Viva la revolución, viva sus consecuencias…

Y en esas Estamos, después de dos siglos donde el estatismo laico ha sembrado de cadáveres, millones de ellos, credos liberticidas y macabros, errores intelectuales que arrastramos, guerras, hambre y destrucción. A pesar de todo el hombre ha salido adelante, qué hubiera hecho consciente del origen de todos los males, acertando el tiro, identificando al enemigo? Nunca lo sabremos.

Y ahora Zapatero nos lo pone fácil, o difícil, para mí, muchísimo… a quien queréis más, a papa o a mama? A mi libertad, diría yo, y aquel replicaría: “la pregunta está bien clara?!!” Y por eso, puestos a elegir, me quedo en el menos poderoso.

Los que somos antiestatistas no lo somos por manía o irreflexión. En realidad lo que nos escuece es la dominación arbitraria, la coacción sistemática y liberticida. Lo mismo dan unos que otros. Pero es que el Estado lleva varios siglos campeando, y de él y por él, de su laicismo, como nuevo credo legitimador, brotan mandatos delirantes que me desangran. La iglesia de hoy no es la iglesia del franquismo, parte integrante, en cierto modo, de la estructura de dominación. La iglesia de hoy se ha quedado huérfana, incluso de un hermano tan traidor y despiadado como es el Estado. Ya no les sirve (pero si les sirve, realizando labores pesadas y costosas que el Estado se sacude), sus fines requieren credos menos firmes, hay que recomponer, reeducar, dar a luz al nuevo hombre… y claro, en ese punto con el cristianismo no se encontrarán, todo lo contrario, a Dios Gracias!

El Estado siempre es atroz, pero en manos de socialistas confesos e izquierdistas, miedo da. Y en esas están, y de ahí la polémica. Se pegan por las migajas, por las prebendas, por el adoctrina tú o adoctrino yo. Debemos reconocer en la Iglesia de hoy una oportunidad de ser lo que debería, un contra poder, pero no dominación, sino de opción ética. Deberíamos favorecer que fuera la Iglesia la que se librase de la tenaza estatista y comenzara un sendero independiente plantando cara al terror. Esta es mi opinión, las batallas se ganan peleando, y la guerra, no dejando de pelear. El enemigo es el estatismo, despertemos, la dominación sistemática y arbitraria. Si la iglesia está por la labor, bienvenida sea (muchos dentro de ella ya llevan tiempo) al bando de la Libertad!

Saludos y Libertad!

Una respuesta para “DE ROUCO A ZAPATERO”

  1. lainon escribió

    Que la razón del laicismo es la lucha política Iglesia-Estado es clara, ya que en realidad no hay otra razón. Hay muchos estados confesionales y no pasa nada. Pero para los que buscamos un estado laico, lo importante es que una entidad religiosa de poder no pueda influir sobre el propio Estado y los ciudadanos. Esa y no otra es la razón.

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