LA LIBERTAD Y LA LEY

La Coherencia sólo es posible si se aceptan principios bien definidos, F.A.Hayek.

LA INTIMIDAD DE TELMA

Publicado por yosoyhayek en Mayo 16, 2008

(Esta mañana, los analfabetos funcionales de siempre han visto oportunidad de echarle en cara a Rodríguez Braun los fallos y vicios del Mercado. Como siempre, ha sabido responder con una sonrisa semejante infamia: el mercado se basa en la definición y respeto de los derechos individuales, no en el saqueo de los mismos. Intercambio voluntario y propiedad, señores!)

Decíamos que la intimidad de Telma (Ortiz)… no vale nada, o eso ha resuelto la juez toledana. Pero analicemos superficialmente el auto que ha denegado las medidas cautelares solicitadas por la hermanísima. Posteriormente comentaremos en clave liberal el derecho a la propia imagen y la intimidad.

Primero, no hay demanda que valga (tampoco querella; los periodistas sin otra formación, en general, son así de ignorantes, y peor, de arrogantes; el procedimiento es civil), lo que ha hecho Telma, su abogado, es solicitar unas medidas cautelares de no hacer (o dejar de hacer; no sé yo) antes de la demanda. Primer aparente fallo, la juez advierte que no se ha procedido a la interposición de demanda, pero tampoco al anuncio de la misma. Segundo fallo, no aprecia litisconsorcio pasivo, es decir, Telma, o su abogado, se ha liado a solicitar medidas a diestro y siniestro sin que mediara entre los afectados nexo suficiente o concurrencia sobre la causa de pedir. Me explico (no soy un procesalista nato, advierto ;) ), no estamos ante un litisconsorcio pasivo necesario, sino voluntario, pero es que además no hay suficiente base para dirigir la petición sobre todos en conjunto.

Telma se ha equivocado y encima ha ido por la vía más cara, como se ha demostrado en el auto que condena a unas costas de 42000 euros. Tendría que haber demandado a un par de agencias o medios, pero por hechos concretos, no de forma preventiva. Las medidas cautelares de dejar de hacer tienen que estar precedidas por una actividad demostrable, constante, que se estime lesiona el derecho en cuestión. Se demanda a quien efectivamente lo hace, se ganan las medidas, se le saca unos cuantos miles de euros, y con el precedente la cosa es más fácil. Tan sencillo como llamar a la policía y pedir auxilio, directamente.

Muchos famosos están muy mal asesorados, pero lo de este proceso ha sido la gota que colma el vaso. Ella y su abogado sabrán lo que han hecho y lo que piensan hacer ahora.

Vayamos al Derecho sustantivo. La juez se ha aventurado, repitiendo un poquito de jurisprudencia, en negarle, desde ese momento y para siempre, en su humilde opinión de juzgadora profesional, el derecho a la intimidad que cualquier particular disfruta en virtud de la constitución y la ley orgánica de desarrollo de dichos derechos. Vaya hombre!, resulta que esta chica es un personaje público, vive de su imagen o la pasea gustosa en actos públicos día si y día también. Ah!, no me había dado cuenta. La regulación, como en todo, está al servicio de un grupo de interés, en este caso la prensa. Los periodistas hablan de opinión pública y del derecho de “la gente” a saber sobre lo que le interesa. Si interesa Telma, a por ella.

Son varias las cuestiones que se suscitan al respecto. Primero, la prensa del corazón ha conseguida, gracias a sus sustanciosos beneficios, un espacio de excepción en todos los medios. Agencias profesionales dedicadas al tema campan por sus respetos. Las técnicas para lograr noticias rozan el delito, cuando no lo cometen directamente. Todo por qué? Pues muy fácil, porque muchos famosillos viven de eso, y los que no, o no se dejan asesorar bien o sufren la relajación de policía y judicatura en la garantía de derechos perfectamente definidos pero sometidos a continua revisión y menoscabo.

Uno es dueño de su intimidad de puertas para dentro en sus propiedades. Surgen y surgirán problemas de límites que habrá que resolver. La imagen propia no puede comercializarse ni reproducirse directamente sin el consentimiento del afectado salvo que de forma tácita o expresa se someta a los focos, en actos públicos o por ostentar un cargo de representación, por ejemplo. Pero nunca en la vida privada. Los periodistas se creen con el derecho de reventar exclusivas, al parecer estiman que la imagen es un bien público, o mejor, directamente libre, a disposición de cualquiera sobre el que nadie, menos el proyector de dicha imagen, puede ejercer dominio.

La dictadura de los medios, efectivamente. Otra cosa es la revelación de información, por muy personal que sea, que se pueda tener. Cada uno es libre de contar lo que sabe, incluso de mentir. Si se demuestra que mentía a sabiendas, hay vías tradicionales de persecución y resarcimiento, como las acciones por injurias o calumnias, si bien es cierto que muchos liberales niegan este límite jurídico evolutivo y prefieren que el afectado, incluso el denigrado con mentiras, asuma el coste de callarse o de defenderse. Es más, si la gente se cree una mentira, nada podrá hacer más que intentar contradecir la creencia general. Los procedimientos citados son el medio que históricamente, por una u otra vía se han seguido, entre otros, para reparar la buena imagen. Pero este debate excede el objetivo de este post.

(ejem, jajaja)

Concluyamos advirtiendo que no sólo estamos ante el típico problema que se genera cuando la justicia no funciona, la legislación sirve a los intereses de grupos de presión y no a la definición de derechos individuales, cuando se amparan principios utilitaristas, democráticos, en pos de pisotear la integridad personal… estamos ante un problema de derechos de propiedad. La vía pública es de todos y de nadie. Si se nos fotografía en un centro comercial podremos acudir a su dueño para mostrar nuestro descontento e incluso solicitar reparación o que tome las medidas oportunas para que no se repita. En la vía pública quien ejerce el control es el Estado, pero no como un propietario diligente al servicio de sus consumidores legítimos, sino como un ente de dominación con fines particulares y mucha demagogia. Si la calle fuera privada, la definición de derechos personales sería más rápida y efectiva. Siendo pública quedamos al albur de políticamente correcto, de los fines democráticos y demás cantinela liberticida. Si caminas por Serrano y te aborda una nube de periodistas, te aguantas. Si quieres pasear a tu perro a las 6 de la mañana y te siguen tres fotógrafos, te chinchas. Si esas imágenes salen a la luz, son publicadas para que todo el mundo sepa a qué hora te levantas, qué te pones para ir a la compra, en qué tiendas entras, o lo poco que te arreglas, da igual. Viva el interés general! Y mientras tanto Korpa, agencia de noticias rosas, campa por las Españas devorando derechos, lucrándose de lo que es ajeno y no consentido, generando más carnaza, despedazando vidas…

Y muchos piensan que todo esto es culpa del mercado. Menudos mentecatos.

Saludos y Libertad!

2 comentarios para “LA INTIMIDAD DE TELMA”

  1. Retroferran escribió

    Desde que comenzó todo este afer no puedo sentir otra cosa que vergüenza. Los medios, los del corazón y los del hígado, se están dando el festín con Telma Ortiz y se la darán mas ahora, que ha metido la pata con la famosa causa.

    Que yo sepa, Telma Ortiz no tiene ningún interés en chupar cámara (me animaría a decir que no lo necesita), pero los buitres mediáticos no se conforman con Pajares, la Pantoja y toda la fauna habitual: necesitan carne fresca e indefensa, y una oveja negra de la Familia Real es un premio extra.

    Solo me pregunto que pito toca aquí la Casa Real…

  2. creditos escribió

    Telma Ortiz

    La decisión de la Juez es correcta, está mal planteada la denuncia y no puede ir contra la libertad de expresión negandoselo a los imputados y por defecto autorizandolo a los no demandados. Creo que esta Sra. ha sido mal aconsejada ó ha tomado una decisión equivocada. Si entiende que sufre acoso, debe ir contra la persona o Sociedad que le acosa, no contra todos. Cuando el Fiscal no quiso pronunciarse, estaba clara la sentencia. Tendrá que preocuparse de que los demandados, no la demanden a ella ahora.

    Carlos Menéndez
    http://www.creditomagazine.es

Escribe un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>