Público sirve de propagador del bulo (o estafa). La desconocida ministra de vivienda se atreve y da un golpe sobre la mesa: todos a comprar!, pero ahora, justo ahora, si si, es el momento!.
Veamos, reconoce la MinistrA: 600.000 viviendas vacías y 450.000 ciudadanos demandando vivienda. Vaya, cuadraditos tienen los números en el ministerio. Podrán ser 600.000 las viviendas acabadas y sin vender, pero, señores, el proceso productivo no es instantáneo, hay etapas, muchas y variadas, desde la recalificación del suelo, pasando por su adquisición por una constructora, el planeamiento, la urbanización, cimientos, pin pan, sube la estructura, se meten las instalaciones, se remata la fachada, se terminan los interiores, se pagan las licencias, en cada fase, pasan los meses, los años y aquello queda terminado. Muchos compran en obra, si, pero no creo que todo lo que está ahora en obra esté ya adquirido, ni mucho menos… así que el fiasco es monumental, ni siquiera esas 600.000 viviendas que reconoce el ministerio.
(Un pequeño ejemplo de lo que hay en Madrid. La imagen debe tener un año; hay más desarrollos en marcha, y los que aun no se han terminado… )
Y, hay que comprar ahora? Vaya hombre, que buen servicio le haríamos a todas esas inmobiliarias a punto de quebrar, o en quiebra suspendida por el amiguismo. Y mientras tanto sube el paro, estamos en plena recesión con inflación, vamos, estanflación, y la ministrA, la amiga del “liberal” Sebastián, pide que los ciudadanos se endeuden al 8, a 50 años para salvar a los que no tiene otro destino que el sano ajuste.
Así se afrontan las crisis, si señor… Pero tranquilos, habrá AVE para todos, diez carriles por autovía, mucho cercanías, y por supuesto, la Operación Chamartín calentando motores para en su momento subirse a la cresta de la nueva burbuja que nos espera… alguien se ha parado a pensar en el gran Público? Ah, sí, claro… esos… ains, si es que los liberales sólo nos fijamos en el gran Capital, que desconsiderados…
Peor que la inquisición. En pocas cosas coinciden casi todos, sirvan a unos u a otros, incluidos abcs, razones y demás forofos de derechas. La Cope es el mal y Federico el Rey de las tinieblas. La emisora de los obispos, qué barbaridad! La Iglesia con un medio de comunicación! Dónde vamos a llegar?! Se olvidan de que en esto de fagocitar los medios abrió la veda el Estado, ese poder. Si el Estado tiene RTVE, por qué no va a tener la Iglesia La Cope o la televisión que sea, e incluso la misa de los domingos en la 2. La iglesia vive en parte de la estructura de financiación del Estado (ya lo comentaremos en su momento) de una forma directa. Pero Mediapro, como bien nos ilustró Rallo, de forma indirecta, también. Es más, si Mediapro puede tener 59 segundos en la 1, por qué diablos no va a tener la Iglesia su misa para los desvalidos que no pueden salir de casa; un poco de consideración!
A lo que íbamos. Federico es la punta de lanza, pero sui generis, con unas características peculiares. No es Cristina ni César, conservadores casi recalcitrantes con un toque liberal, vaya, algo es algo. Federico sigue la estela de Encarnay de Antonio Herrero. Pero además practica un credo sin igual, perseguido y despreciado con displicencia e ignorancia por el resto: es Liberal! Sacrilegio!
Federico molesta por su tono y por su vehemencia, pero también por el gran poder que desprenden sus monsergas y críticas. Los oyentes, muchos de ellos reaccionarios, asimilan los postulados losantianos y algo les queda del fundamento ideológico del locutor. Su labor es encomiable, pedagógica y alentadora. Cada cual tiene su papel, y el suyo es tremendamente beneficioso. Él mismo reconoce que si no golpea como lo hace se le duerme el personal, se pasan al gracejo pedante del Sevilla, o peor, apagan la radio y se dedican a otra cosa. Federico da a las masas lo que las masas quieren, pero además, aporta aquello que la social democracia, de todos los partidos, teme: criterio propio.
Muchos hemos estado en manifestaciones por las víctimas o por la libertad rodeados de energúmenos con gorras de España y un transistor gritando sin más: Cope! Cope!. De todo hay en este mundo, y no vamos a ser nosotros los que pongamos el límite. A pesar del fanatismo, que abunda a ambos lados del espectro político, hay profesionales que generan inquietud, que atraen a su alrededor a una variopinta clientela. Ese es Federico, por eso molesta.
Pero es que además es partícipe y artífice de esa genialidad que es Libertaddigital.com, ahora con su propia televisión, abriéndose paso a pesar de la persecución del gran poder y los nuevos inquilinos del corazón monclovita. Cuando la progresía y los de derechas que no trabajan para Cope o Libertaddigital atacan a Federico lo que hacen es intentar repeler la gran fuerza que arrastra el liberalismo en los medios. Cada uno por lo suyo, tristemente la Derecha por mero complejo, por pura envidia. La izquierda advierte el peligro teniendo unos reflejos fantásticos para detectar los puntos débiles y las vías de agua.
El proceso inquisitorial montado contra Federico tiene rasgos maquiavélicos. La querella la interpone un político de la derecha con fuertes simpatías desde la izquierda y sus medios. La causa, unas supuestas injurias, que al escucharlas ayer en la vista dejan claro que se mueven entre la opinión y el tono habitual de Losantos, muy lejos del delito, como ya vimos en otros escritos. La querella inicia el procedimiento e interviene el fiscal, brazo largo del gobierno. La inquina con la que éste, el fiscal, pretende la condena, delata lo excepcional de la situación. No estamos ante un juicio cualquiera contra un medio o periodista que presuntamente ha tocado fondo y merece un escarmiento. Hasta ahora es tanta la suciedad mediática que ha quedado impune que aun asumiendo que lo de Federico fuera “intolerable” sería un agravio comparativo su condena. La Fiscalía no oye la radio, no pone la televisión, no abre causas contra personas que sí calumnian o atacan derechos individuales de forma clamorosa. No le tocaron las narices a quien acusó de pretender dar un golpe de Estado al Gobierno de Aznar tras el 11m, tampoco al que mintió y no rectificó hablando en la ser sobre la actuación de terroristas suicidas en la masacre. La fiscalía ve los programas del corazón y no persigue a nadie por mofarse de menores, reproducir la persecución sangrante de varios paparazzi sobre un personaje popular o famoso. La fiscalía duerme hasta que recibe un telefonazo de Moncloa, cargan y disparan.
Veremos qué sucede. Los que creemos y luchamos por la Libertad seguiremos con Federico esté donde esté, porque siempre estará en algún lado… que no crean los tentáculos izquierdistas que por mucho presionar a la Cope, por mucho mancillar la imagen y la honorabilidad de Losantos, perderá seguidores. Tiene muchos, y entre ellos, a muchos liberales. Ese es su miedo, en el fondo son conscientes de su miseria intelectual.