Ver para creer, el Gobierno Vasco aprueba un decreto que regula el derecho de los consumidores a ser atendidos en vasco en las empresas y establecimientos del País Vasco. Lo que significa que en cada empresa, negocio o similar deberá haber por lo menos una persona que domine el vascuence si quieren cumplir la ley y garantizarles este “derecho” a los ciudadanos vascos. Y a bailarles un aurresku, y a atenderles con la txapela en la cabeza, ya puestos…
La locura nacionalista, un idioma hablado únicamente por el 30% de los vascos, que ni siquiera se habla de manera habitual en todo su territorio, si no que se circunscribe a los pueblos de Guipúzcoa y unos cuantos de Vizcaya. Teniendo en cuenta que más de la mitad de la población vive en Bilbao y área metropolitana, donde se habla español como lengua materna mayoritaria… esta ley supone toda una imposición a los ciudadanos vascos, a la vez que interfiere de manera brutal en la empresa privada.
Es una más de tantas payasadas liberticidas que nos están viniendo en los últimos tiempos de comunidades con lengua propia como Galicia, Cataluña, Baleares y el propio País Vasco. Es un paso más en la inmersión lingüística iniciada con la imposición de dichas lenguas en la educación, ya no vale con imponer una lengua en la escuela a los niños, ahora vamos a por sus padres. Yo me pregunto, ¿de verdad creen señores del Gobierno Vasco, que gente que no ha hablado vasco en su vida ni tiene interés en hacerlo, van a aprenderlo ahora? ¿Qué pasará si no lo hacen? ¿Qué ocurrirá si no cumplen con la ley y no garantizan el derecho a que los ciudadanos sean atendidos en vasco? ¿Les multarán? ¿Les cerrarán el negocio?
Eso sí, la portavoz del Gobierno, Miren Azcárate, matiza que aplicarán un criterio de progresividad, de uno a cuatro años, para que les de tiempo a los empresarios a adaptarse, y ayudas económicas que no falten, debe ser que esta señora ha comprado acciones de academias de euskera (¿euskoakademioas se llaman?).
Lo hemos repetido mil veces, desde este blog abogamos porque el Estado del nivel que sea no debe interferir en la lengua que hablen los ciudadanos, que cada uno libremente escoja el idioma que quiera, el que le sea más útil, el que le apetezca, español, vasco, catalán, gallego, inglés, urdú o chino mandarín. No impongan, no coaccionen, no nos quiten la Libertad, dan ustedes vergüenza.
Ante acciones como esta es cuando uno se piensa si será útil apoyar el manifiesto por la lengua, aunque no creamos que es lo liberal que debería ser…














