O todo a la vez. Público no defrauda, el diaria progubernamental, relativista por excelencia, ahí van sus titulares de hoy:
- La quimera de vivir plenamente en catalán
- Los euskaldunes, como extranjeros en su tierra
- Las mil y una desventuras de un gallego en Galicia
- Castigados por hablar su idioma
Y como colofón, esta viñeta:
Nacho y sus amigos se han quitado la careta, ¿por dónde empezamos? Leyendo estos “extensos artículos de investigación” confirmamos los ideales de los seguidores del profeta Zápater, los lameculos del Gobierno:
- Creen en un mundo ideal, perfecto, en el que todos los gallegos hablasen gallego, todos los catalanes, valencianos y baleares hablasen en catalán, vascos y navarros en vascuence, y… en el resto (no se como denominarlo, ¿Castilla? ¿Y Aragón qué?) castellano para ellos, español para mí. Cada región su idioma, la nación de naciones.
- Si ello no se da en la realidad es por culpa de la expansión imperialista castellana que, desde siglos atrás, impuso su lengua a las nobles gentes de estas regiones que ya poseían la suya.
- Por esta razón, un pobre euskaldun de Azcoitia no puede expresarse en vasco con la dependienta del Corte Inglés de Bilbao porque esta no le entiende (sucia maketa). O el catalanoparlante va a comprar aspirinas a la farmacia y tiene que pasar por el duro trago de leer el prospecto en el “idioma de Cervantes”. Y qué decimos del galleguiño que necesita intérprete para casarse.
- Para compensar y poder volver a la situación ideal (1) son necesarias medidas reguladoras e impositivas. Se comenzó hace ya años con la educación y la administración. Como, tras casi 30 años, el resultado de tales medidas no ha variado en absoluto los porcentajes de hablantes mayoritarios de todas estas lenguas, se requiere comenzar a regular en el ámbito privado: se obligará a los grandes comercios a atender en la lengua vernácula, se “recomienda” a las empresas a atender a sus clientes en dicha lengua, se controla el idioma que hablan los críos en los recreos, se cierran radios por no emplear lo suficiente tal idioma… Esperemos un tiempo y lo siguiente será colocar micrófonos en las casas y en los dormitorios, que hacer el amor en español en Galicia está muy feo y no se debe consentir.
Así son, estatistas, totalitarios con todas las letras, digámoslo bien claro, no creen en la Libertad, creen en un mundo ideal, justo (el ideal y justo para ellos, claro está) y no dudaran en poner en marcha todo tipo de medidas impositivas y liberticidas para conseguirlo.
Esa es la gran diferencia, yo soy liberal, creo y defiendo la Libertad y no me importa, me da igual en que idioma quiera hablar cada persona. En Libertad no debería existir ningún estado o comunidad autónoma que regulase el idioma en el que deben hablar los individuos, déjenme en paz, déjenme libre y déjenme que hable en lo que quiera y en lo que me sea más conveniente para entenderme y poder comunicarme con los de mi alrededor.











