Estas imágenes pertenecen a una campaña creada por la agencia TWBA París para Amnistía Internacional con la finalidad de denunciar la falta de libertad en China de cara a los Juegos Olímpicos de Pekín.
Finalmente fue rechazada por la ONG por considerarla demasiado “brutal”. Gracias a este maravilloso instrumento de comunicación que es Internet, tenemos acceso a las imágenes, y en este blog no íbamos a perder la oportunidad de publicarlas y difundirlas.
A mi no me parecen para tanto, más grave es la situación en la que viven millones de chinos con el beneplácito de las democracias occidentales. Hay quien dice que a partir de los Juegos, puede que China se liberalice más allá de en lo económico… permitidme que lo dude.
Y como la Historia es sabia, aquí va otra imagen, pero del año 1936, Berlín, también de las Olimpiadas. Todos sabemos que ocurrió tres años más tarde…
Por la Libertad, boicot a los Juegos Olímpicos de Pekín!!!
La imposibilidad teórica del socialismo no pretende negar que potencialmente el ser humano sea capaz de emprender reformas sociales en ese sentido. Lo que desde un punto de vista teórico conlleva el teorema es que en ningún caso “el curso de acción socialista es coherente con los objetivos que se plantea” (p.399 SCEFE).
Huerta de Soto compila y sintetiza en su libro Socialismo, cálculo económico y función empresarial dando mayor coherencia a las aportaciones que desde 1920, con el artículo de Mises sobre la imposibilidad del Socialismo, se han venido haciendo por varios autores, destacando Hayek y Kirzner. Huerta de Soto considera fundamental llegar a una definición completa y suficiente del Socialismo como punto de partida para estructurar la crítica y el desarrollo teórico oportuno. De este modo podemos decir que socialismo es “toda coacción o agresión sistemática e institucional que restringe el libre ejercicio de la función empresarial en una determinada área social y que es ejercida por un órganos director que se encarga de las necesarias tareas de coordinación social en esa área” (p. 92 SCEFE). Donde institucional conlleva previsibilidad, repetición, metodismo y organización, y sistemático supone “imposibilitar en una alto grado y desviar de manera perversa el ejercicio de la empresarialidad en todas aquellas áreas de la sociedad en las cuales la mencionada agresión incida de forma más efectiva” (p.90 SCEFE).
Bajo esta definición escueta pero blindada por su precisión cabe afirmar sin matices que el Socialismo impide el descubrimiento de oportunidades de ganancia en las áreas sociales intervenidas, no creándose ni trasmitiéndose nueva información al respecto. Dice Huerta de Soto que el ánimo del socialista es organizar la sociedad vía mandatos desde arriba tratando de mejorar la coordinación espontánea de la misma.
Siguiendo con la definición conviene aclarar que “el socialismo no es un sistema de agresión institucional contra la consecuencia evolutiva de la función empresarial (el derecho de propiedad), sino que es un sistema de agresión contra la acción humana o función empresarial misma”. (pag.150 SCEFE)
Debemos tomar al socialismo como error intelectual, que ya desde la época de la escolástica española tardía y en especial en la crítica realizada por Juan de Mariana respecto a la organización y funcionamiento de la compañía de Jesús, hace evidente que ante planes personales desajustados y aparente descoordinación social es camino equivocado tratar de “remediarlo” mediando mandatos emitidos desde una autoridad suprema. En la línea hayekiana, Huerta de Soto define mandato como “instrucción o disposición específica de contenido concreto que (…) ordena y obliga a efectuar acciones determinadas en circunstancias particulares.”(p.94 SCEFE). Y de este modo, “el socialismo es un error intelectual porque no es teóricamente posible que el órgano encargado de ejercer la agresión institucionalizada disponga de la información suficiente como para dar un contenido coordinador a sus mandatos”. (p.95 SCEFE)