LA LIBERTAD Y LA LEY

La Coherencia sólo es posible si se aceptan principios bien definidos, F.A.Hayek.

DeJuana Chaos y el fracaso del Estado.

Publicado por yosoyhayek en Julio 14, 2008

Bermejo espera que el asesino, en libertad desde el 2 de agosto, “entienda lo que es vivir en sociedad”. Bonita segunda oportunidad.

Muchos, ignorantes, echarán la culpa a la democracia, su laxitud y los continuos amagos de distensión traducidos en una legislación penal tenue. Nada más lejos de la realidad. El Franquismo, fuerzas vivas de Hispania profunda, dejó para la posteridad (hasta el 95, con algunas reformas) un código de tipificación de penas digno del más acomplejado de los regímenes políticos, y no miro a ninguna parte.

De Juana, y otros antes de él, será libre por el gran fiasco que provoca un Estado emperrado en hacer política y cálculo de utilidad social con la ley. Un asesino (del homicida podríamos hablar más), en justicia, merece la muerte. El problema es quién se la administra. La víctima, no está en condiciones, evidentemente. Los perjudicados? Familiares o seres queridos, posiblemente. No hablamos de legítima defensa, puesto que ésta es personal, o al menos su transferencia inter vivos resulta compleja (no hablo del ordenamiento jurídico vigente, claro está). Hablamos de justificación. Muchos defenderán que cualquiera estaría justificado para ajusticiar al asesino. Pensemos en la situación en la que nadie se encontrara en situación de perjudicado, no quedasen seres queridos ni familiares, qué sucedería con el crimen? Quedaría impune?

El Estado se arroga del monopolio del uso de la violencia. A esto suele añadirse “legítimo”, aunque ya hemos visto la dificultad de esta atribución. Dejémoslo en justificado.

Bastiat habla del Estado como colectivización del esfuerzo individual por alcanzar la justicia. Un orden ideado para establecer un sistema de persecución del crimen y ajusticiamiento. No vamos a entrar en un debate estatismo vs. antiestatismo. Dejémoslo en que el Estado ha fracasado.

El Estado español pretende legitimar su latrocinio indiscriminado en el bien que genera garantizando la paz social. La paz social es esa situación de orden extenso donde la inmensa mayoría cumple las normas mientras que los desmanes son corregidos liberando a las víctimas y perjudicados del engorroso papel de tomarse la justicia por su mano. Con sanciones “proporcionales” y eficacia policial esto podría ser cierto, o casi cierto. Pero son demasiadas las taras endógenas que lo impiden. Supongamos tres soluciones ante la situación ocasionada por un asesino reincidente como De Juana (en orden de justicia, de menos a más):

1. Se le aplica una pena desproporcionada calculada en función de criterios políticos, reinserción o cálculo de utilidad social: lo que veremos el próximo 2 de agosto (o podríamos haber visto antes sin la arbitrariedad de la AN sobre las supuestas amenazas).

2. Las víctimas (mutilados) o los perjudicados (familiares y seres queridos de aquellas) ejercen una acción justificada infringiéndole al asesino el mismo daño que él ha ocasionado, siempre sin perjudicar a terceros. Es decir, se le ejecuta.

3. Un orden público (Estatal o no estatal) se hace con la tutela de la acción, deja que las víctimas o perjudicados logren una sentencia justa (muerte) pero impide este resultado recluyendo de por vida al asesino. Esta solución trata de conciliar un criterio de justicia con el orden público necesario para apaciguar la sociedad y no envilecer sus conflictos).

  Con la primera de las soluciones, la hoy vigente en España, la injusticia es clamorosa. De Juana quedará libre, habrá pagado su deuda con el Estado, pero las víctimas y perjudicados, o cualquiera que tenga un poco de dignidad, sufrirá la injusticia perpetrada. El Estado, de nuevo, por si alguien no esperaba lo contrario, falla, no cumple y deja a los ciudadanos en una situación de frustración y sufrimiento moral indecible.

Si mañana cualquiera tirotea a De Juana el Estado habrá consumado el fracaso de su mera existencia. No ha sido capaz de recluirlo, de apartar esa tentación justificada. Si mañana alguien mata a De Juana será procesado por ese acto agravando la situación de indefensión, inmoralidad e injusticia en la que vive el pueblo español sometido a un Estado irresponsable.

Saludos y Libertad!

7 comentarios para “DeJuana Chaos y el fracaso del Estado.”

  1. Gonlor escribió

    Yo lo que nunca he entendido es porque a este sujeto no se le aplicó la doctrina Parot del Tribunal Supremo:

    - La reinserción social del condenado no es la «finalidad absoluta» de la pena privativa de libertad,
    - La acumulación de condenas no puede llevar a que, punitivamente, signifique lo mismo cometer «un asesinato que doscientos»,
    - El autor de distintas infracciones delictivas debe cumplir «todas o la mayor parte de las penas impuestas», porque no se puede dejar a un lado a las víctimas.

    Me parece de tan sentido común, tal y como reconocía la sentencia del Supremo sobre Parot que los beneficios se resten de la totalidad de la pena, sobre los 3000 años en caso, aunque solo pueda cumplir 30, que sólo cabe pensar que a De Juana se le da un trato especial.

    ¿Por qué Parot si, De Juana no?

    Saludos

  2. escocés escribió

    - Locke deja bien claro que una vez pasado el momento inicial de la agresión (cuando cabe la legitima defensa) corresponde al Estado la actuación.

    - Me preocupa que parezcas identificar la Justicia con cargarse a De Juana (como derecho de las víctimas) o tenerlo encerrado de por vida (como obligación del Estado). Cuando dices que si alguien le dispara mientras esta libre eso significaría el fracaso del Estado, lo mismo podría ocurrir si un asesino saliese libre por que se violaron sus derechos procesales. El Estado lo que tiene que hacer es aplicar el derecho público vigente. No más. Si no actúa de acuerdo al principio de legalidad no esta actuando con justicia ni legítimamente.

    En cuanto a matar a De Juana: lo entendería (por la naturaleza humana) pero no lo justificaría (es un asesinato) ni lo compartiría (desde un punto de vista moral es venganza y no justicia). Además si la culpa es del Estado, matar a De Juana no aporta nada al liberalismo. Personalmente, demandaría en sede civil, conjuntamente, a De Juana Chaos y al Estado Español por daños morales, si finalmente este sujeto pasa a vivir al lado de sus victimas.

    - De lo anterior, creo que se comete un error al confundir la justicia penal con la restitución del daño. El derecho penal esta para lo que esta, apartar al ciudadano delincuente de la sociedad por el tiempo suficiente para que deje de ser peligroso y no vuelva a delinquir (con unos limites acordes a la gravedad del delito y establecidos previamente por ley parlamentaria). Restituir el daño no es el objeto del derecho penal y todo jurista sabe (aunque no lo diga e incluso defienda lo contrario) que los derechos de las victimas o familiares de las victimas no son bien protegidos por el derecho penal (que esta pensado para proteger al acusado del aparato del Estado).

    Pero incluso el Estado (y el derecho público) evolucionan culturalmente. De los errores se aprende, y se pueden reformar las leyes para casos futuros tengan mejor solución.

    - A De Juana no se le podía aplicar la Doctrina Parot porque cometió sus crímenes integrado en el mismo comando y en la misma etapa delictiva (lo que no ocurría con Parot).

    Saludos.

  3. escocés escribió

    Se me ocurre una formula relativamente sencilla de evitar que De Juana viva cerca de sus victimas, y es aprobar una norma autónoma que establezca una limitación espacial (de “x” Kms de distancia o que prohíba vivir en el mismo municipio o provincia).

    En mi opinión no necesita integrase como pena accesoria en el delito cometido salvando así el principio de irretroactividad de las normas penales, ya que el tipo penal es autónomo del delito que se cometió contra la victima: “residir cerca de una victima” protege un “bien jurídico” distinto (integridad moral, un derecho que además esta consagrado en la Constitución como fundamental).

  4. yosoyhayek escribió

    Gracias por tus comentarios, está bien que se presente una postura normativista y más próxima a la realidad del ordenamiento vigente. Mi post va por otro lado y debe ser interpretado en sus justos términos.
    Saludos!

  5. Galileo escribió

    En mi opinión la justicia debe llevar aparejadas sanciones más fuertes que el delito cometido, con la finalidad de desincentivar el crimen.

    En EEUU habrían aplicado otro tipo de justicia.

  6. Anna escribió

    Hasta ahora a ese asesino en serie se le ha aplicado la ley.
    Espero que cuando salga se le pueda aplicar la JUSTICIA.

  7. [...] con varios asesinados o lesiones graves a sus espaldas. De Juana no pagó ni un año por víctima. Eso no es justicia, a nadie se le escapa, ni al más bondadoso amigo de los presos y condescendiente cuando no le [...]

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