El Batman (the Dark knight) más estimulante
Publicado por yosoyhayek en Agosto 17, 2008

El Gotham de esta entrega de la Saga (mejor que Batman Begins y a la altura de las dos primeras) es más real, no sólo nocturna, sin recursos propios del cómic, con edificios, tomas aéreas y localizaciones de Chicago. Es una película de criminales y justicieros pero no tanto desde una óptica escorada en el exceso de ficción.
El Joker es un delincuente psicópata que trabaja, o eso parece en un primer momento, para los intereses del crimen organizado de la ciudad. Batman lucha contra las mafias en competencia muy a pesar del gobierno y la policía de Gotham: corruptos e infiltrados.
Joker a pesar del maquillaje y los alardes sicóticos se aleja del disfraz del cómic adentrándose en una mente criminal posible, con muchos matices y unos diálogos muy interesantes.
Son muchos los puntos que pueden comentarse; alguno aportando ciertos matices:
En Gotham se demuestran varias cosas. El Estado, en este caso alcaldía, jueces, fiscales y policía, es incapaz de contrarrestar la fuerza del resto de mafias que operan en la ciudad. El Estado, como estructura de dominación con vocación soberana, en la medida que no goce de esa implantación, demuestra cierta equivalencia práctica con el resto de organizaciones. Unas recurren al mercado negro, gris o rojo (Stewie mediante), y el otro al expolio. Los Estados implantados y eficaces pueden hacer frente a las mafias como sujetos que compiten por la impunidad territorial, pero no en cuanto a grupos que se sirvan de su estructura para extender sus actividades. Es decir, el Estado no puede definirse al margen de quienes lo sostienen. Sin aquiescencia ciudadana y poderosos sirviéndose de él, sencillamente, no existiría. El Estado es la estructura necesaria para reasignar derechos de propiedad bajo un halo de legitimidad, justificando el expolio a partir de principios huecos y correosos como la justicia social.
Las mafias de Gotham juegan a dos bandas. Por un lado compiten directamente con el Estado, y por otro se infiltran en él, con dos objetivos: reducir su eficacia y servirse de su estructura de dominación. Es decir, el crimen organizado también dirige el Estado, quita y pone alcaldes, jueces y fiscales.
Batman sueña con no ser necesario, confía en que alguien haga desde la luz lo que él hace en la oscuridad. No creo tanto que confíe en el Estado, como estructura de dominación, sino en las personas, que en el fondo son los que componen la voluntad de ese ente al que muchos atribuyen características imposibles pecando siempre de un animismo que oculta elementos necesarios para aproximarse con rigor a la realidad.
En ese Gotham corrupto habitan un alcalde decente en apariencia pero con los lastres propios del político, un policía honrado, que colabora con Batman, y un nuevo fiscal que demuestra en el ejercicio de su cargo mucho de lo comentado más arriba. Su oficina esta sembrada de infiltrados, no puede fiarse de casi nadie, pero él y una jueza, dos personas que actúan y deciden, son capaces de cumplir funciones propias del poder público al margen de las miserias del estatismo. Es decir, personas contra aparatos de represión y expolio, magistraturas independientes encarnadas por actores que tratan de perseguir fines concretos a pesar del lastre corrupto y criminal del Estado que supuestamente debería ayudarles.
Es curioso el papel de los ricos de la ciudad. Son dibujados como personajes ajenos a los conflictos y la violencia campante. Van a sus fiestas y no destacan como contribuyente de ninguna causa. Es de suponer, aunque no lo deje claro el film, que la mayoría confiarán su seguridad a algún grupo de defensa privado, incluidas las mafias criminales. Con el poder suficiente es posible que tengan su propio cuerpo de defensa. Convive por tanto la actividad económica capaz de sostener una ciudad aparentemente desarrollada y rica como Gotham, con el expolio del Estado, siempre corrupto, pero en este caso más si cabe, y las mafias, que además de realizar actividades prohibidas pero sin víctima también recurren al crimen con víctima.
El personaje de Joker, como ya se ha dicho, es muy interesante. El mismo defiende su naturaleza como ajena a la de cualquier otro hombre. En una ocasión trata de inquietar al propio Batman negando que su acción siga un plan predefinido. Cuando en realidad sus planes son los mejor elaborados y más eficientes y eficaces. Negar que el Joker persigue fines y adopta medios sería un sinsentido. El Joker actúa, racionalmente, al margen de la consideración que podamos aportar sobre sus objetivos. Puede que su espíritu enfermo le hagan perseguir un fin con medios a todas luces inoportunos, pero es que su adopción responde a una valoración subjetiva, es él quien elige de forma racional qué cree más adecuado.
Claro que tiene fin, y él mismo dice cuál es. Su mente enferma no impide que siga siendo un agente, y sus actos puedan analizarse praxeológicamente.
Esta entrega de la saga es distinta al resto, rompe en gran medida con el cómic, estéticamente, pero también el la línea dramática. Intensifica la descripción más humana de los personajes, amplía el repertorio de protagonistas, hace que Batman conviva e interactúe más que nunca. El escenario y la realidad social que dibuja nos hace pensar, reflexionar sobre varios aspectos. 7 euros bien gastados.
Por cierto, en la película, cargada de debates morales, elecciones imposibles y mucha integridad, o alarde de integridad, surge uno de los artificios más terribles que pueden presentarse en una sociedad como la nuestra. No desvelo nada, pero tiene que ver con la telefonía móvil y el uso que pueda darse de su tecnología como instrumento de control social.
Saludos y Libertad!











yosoyhayek escribió
En el cartel que he colgado aparece la frase: Bienvenidos a un mundo sin reglas. Bueno, daría mucho de qué hablar. Es evidente que el orden público, o mejor, el orden que pretendería garantizar el Estado con sus leyes no está en sus mejores momentos en la ciudad de Gotham. De ahí a que no existan reglas hay un trecho… Pero sí, el Joker posiblemente sea el ejemplo del perturbador más peligroso dentro del orden social… pero sólo hay uno.
Saludos!
liberand escribió
La peli es sin duda es la mejor de todos los Batman. Y el Joker de Heath mucho más demente y temible que el de Nicholson. Todos los actores están espléndidos pero Heath Ledger murió dejando un papel magnífico.
Sanders escribió
3 Observaciones:
1) Heath Ledger hace el papel de su vida y va y se muere, una pena.
2) Director, productor y guionista tenian una obra maestra en sus manos, lo sabian y por eso introducen al final el invento de marras que estropea la pelicula por completo, si, me refiero a la imbecilidad del invento del telefono ojo-que-todo-lo-ve, me brillan los ojos en la oscuridad. Indignado con tamaña estupidez casi me voy del cine. En mi vida he visto cargarse un peliculon de esta manera.
3) Estoy harto de que en las peliculas de super heroes maten a los enemigos, pero especialmente en las de Batman, nunca mata a nadie en los comics joder.
Sin broma, lo de los telefonos al final es soberanamente ridiculo y sobra, sobra, sobra.
Blogmaster escribió
Es fantástica. La mejor adaptación de cómic, El mejor Batman, una de las mejores pelis del año. Mi crítica:
http://manantial.wordpress.com/2008/08/18/critica-batman-el-caballero-oscuro/