LA LIBERTAD Y LA LEY

La Coherencia sólo es posible si se aceptan principios bien definidos, F.A.Hayek.

Sarah Palin, Zapatero y Yasuo Fukuda.

Publicado por yosoyhayek en Septiembre 3, 2008

¿Qué pueden tener en común la candidata republicana a la vicepresidencia de los EE.UU., el presidente de Gobierno español y el primer ministro japonés?

Sarah Palin tiene un gran reto por delante. La política y las campañas electorales en los EE.UU. conceden a la vida personal de sus candidatos una relevancia más o menos desconocida en Europa. El punto de mira no se dirige tanto al flirteo morboso sino a la vida que cada uno lleva y su correspondencia con los valores que dice defender. Es interesante este aspecto ya que guste o no cada uno de nosotros somos un todo y resulta imposible no hallar conexiones entre los distintos aspectos de nuestras vidas. Lo personal tiene importancia profesional, más si cabe cuando la profesión elegida es la representación política. El voto es entregado por muchas circunstancias pero también por la integridad que sean capaces de demostrar los candidatos ante sus electores. La mentira no es permisible, es causa de despido. La ocultación de incoherencias respecto a lo que se dice defender es equiparable a la más torpe de las mentiras.

A Sarah Palin le quieren buscar los trapos sucios. No sé si me gusta o me deja de gustar la elección de McCain, pero si es cierto que la Gobernadora de Alaska ha sabido reaccionar, quizá algo tarde, con un tema escabroso como es el embarazo de su hija adolescente. Ha resistido meses sin comunicarlo, el bombo crece sin parar y la candidata podría haber intentado ocultarlo hasta después de las elecciones. No hablo de ropa ancha, hay sitios para eso en cualquier país del mundo, balnearios dedicados a salvar el buen nombre de señoritas descarriadas.  Pero Sarah se ha visto en la tesitura de decidir, o quizá no le ha quedado otra. El caso es que lo evidente podría haber aguantado hasta noviembre pero la decencia exige dar la cara y afrontar las dificultades con iniciativa.

Fukuda, primer ministro japonés, no lleva ni un año en el cargo y ha tomado la decisión de dimitir. La crisis económica que arrastra Japón desde lustros exige reformas imposibles de afronta con la oposición política ubicada en la negativa perpetua. Tomar las riendas de un país y afrontar los desafíos exige poner en peligro el propio cargo. Demostrar a la opinión pública la necesidad de unas medidas y el bloqueo existente merecen el sacrificio personal. La decencia procede de la convicción y la coherencia, por supuesto. Las lamentaciones llegarán más tarde. Por lo pronto el primer ministro japonés ha demostrado que su única intención ha sido siempre sacar al país de la crisis perpetua que vive desde los noventa.

Y claro, llegados a este punto, a nadie se le escapa por dónde van los tiros en la elección del tercero en discordia. Zapatero, presidente porque así lo quisieron los españoles, primero con agitación y rabia, después con tranquilidad relativa. Presidente mentiroso y falaz donde los haya, sonriente e hipócrita, manipulador pero querido, al menos por la mayoría, sea por él o por la imagen que ha logrado generalizar sobre la derecha política.

Zapatero sabía (es de suponer puesto que todos lo sabíamos) que España entraría en recesión antes de finales de año. Aun así tomo decisiones electoralistas que hoy dejan en evidencia el mal estado de las cuentas públicas (con el daño que un déficit creciente genera al sector privado, que es quien debe tirar del carro en la recuperación). Mintió hablando de un superávit perpetuo, mintió sobre cifras, prometió (puedo prometer y prometo, casi casi) que creceríamos al 3 o más, etc…

En EE.UU., que no es perfecto, ni en sistema político ni en libertad económica, un personaje como Zapatero caminaría ya en el merecido ostracismo. Expulsado del sistema, vilipendiado y despreciado, por mentir en cuanto a la crisis, que no es poco. Sarah Palin afrontó lo que se le venía encima y lo ha encarado con dignidad. Fukuda ha demostrado la determinación de tomar las riendas sacrificando su propia carrera política.

En España, por desgracia, la degeneración moral no tiene freno. Todo vale, mentir no cuesta nada y una opinión pública infantilizada y medio borracha traga con quien sea en virtud de instintos primarios propios de la tribu más prehistórica que aun habite en nuestro planeta. En un ambiente asilvestrado como el nuestro mentirosos e infames como Zapatero pueden seguir reinando sin que nadie se eche las manos a la cabeza. Se perdió el decoro; lo perdió él y lo perdimos los españoles. Bueno, yo no, pero sí la mayoría que lo sostiene en el poder.

Saludos y Libertad!

5 comentarios para “Sarah Palin, Zapatero y Yasuo Fukuda.”

  1. ijon-tichy escribió

    Zapatero es espíritu puro y como tal, no puede mentir. En todo caso será la realidad (fascista ella) la que se empeña en no hacer caso de los vaticinios zapateriles.

  2. [...] a otros bloggers como Elentir, Martha Colmenares, Yosoyhayek o  a los chicos de [...]

  3. Galileo escribió

    Zapatero acaba con 5 millones de parados. Esto no ha hecho sino empezar. Y sube el salario mínimo, y crea empleo público artificial, y miente a los ciudadanos.

    Hace lo contrario de lo lógico. 5 millones, ya vereis.

  4. liberand escribió

    Es asqueante como después de las mentiras de Zp de la anterior legislatura, cuando reconoció que negoció con ETA, y ahora cuando decía que no iba a ver crisis y demás; no haya tenido la vergüenza de dimitir. Y a la mayoría de los españoles les da igual…

  5. Maestro escribió

    Buen análisis, Yosoyhayek. Cierto, el problema real reside precisamente en la infantilización de las masas, desorientadas, desnortadas y por tanto permanentemente infelices a la espera del periódico abrazo sonrisil que calma los retortijones de la inaguantable ansiedad de madurar, de hacerse cargo de su propia vida, de sus propias decisiones y del dolor de soportar las consecuencias de las mismas, normalmente erróneas. Maldita LOGSE, malditos titiriteros.

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