No parece tener límite. No hay peor religión que el culto por la tecnología.

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¿Serán estos los futuros restos de una Civilización extinta?

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Publicado por yosoyhayek en Septiembre 10, 2008
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Publicado en humor, tecnología | Etiquetado: apple, ibook, imac, iphone, ipod, ipod nano, ishuffle, itouch | 10 Comentarios »
Publicado por yosoyhayek en Septiembre 10, 2008
Como todos los años por estas fechas (inicio de curso escolar) salta la noticia a los medios. Estudios o informes, de diversos orígenes y objetivos, destacan el fracaso del sistema público educativo español. La noticia rápidamente desaparece de las portadas hasta el año siguiente.
Cuando hablamos de sistema público educativo debe quedar suficientemente claro que no solo nos referimos a la prestación directa del servicio por parte de las administraciones. En este ámbito podremos evaluar la eficiencia del mismo, la disciplina, los resultados y demás datos con los que tratar de componer una foto quieta de lo que está sucediendo en la Educación española.
El sistema se refiere, con más importancia si cabe que la prestación (directa, concertada o privada), al diseño mismo del modelo educativo y al hecho de que sean las administraciones o una ley del Estado la que pretenda organizar temarios, títulos y asignación de recursos. Esto es sin duda lo que envilece el sistema entero, más allá de quién sea el prestador del servicio.
Las leyes educativas pueden ser más o menos ajustadas en cuanto a la realidad social que pretende regir. En otras épocas, otros modelos, funcionaron razonablemente. Hoy día, ya desde hace un par de décadas, nos enfrentamos a un cambio radical en valores, opinión pública, necesidades, tipo de familia y educación familiar…
La respuesta ha sido tan defectuosa como ingenua es la creencia de que cabe planificar algo tan complejo como es la introducción de nuevos individuos en el acervo cultural y técnico de la sociedad.
La igualdad de oportunidades defendida por los demócratas sedujo a muchos liberales haciéndoles creer que desde el mandato estatal se podría aliviar la desigualdad evidente de la que partimos los individuos al aparecer en este mundo. La educación se estimó como la mejor herramienta para ello. El Estado no se conformó con ofrecer el servicio (pagado con impuestos, claro), sino a obligar a la escolarización. El Estado se posicionó como educador inapelable, forzoso y director de contenidos y planificación de estructuras.
Desde ese momento comenzó el desastre. El Estado escolariza y decide hasta qué edad. Durante esos años secuestra a los menores e inhibe a los padres ante su responsabilidad respecto a ellos. Poco a poco éstos se desentienden mientras que el Estado se ve desbordado ante la falta de decoro social y principios que los menores traen de casa.
El Estado, guiado por intereses y objetivos diversos, extiende su intervención de una forma extrema. De los contenidos de primaria pasa a diseñar los de secundaria, invadirla y forzar a la escolarización. Decide los títulos, pero también la forma de acceso a la educación universitaria, los contenidos de sus estudios, la asignación de recursos a uno u otro, ofreciendo o autorizando plazas de esto o aquello. Trata de combinar el ajuste con la demanda real del mercado laboral con la persecución de otros fines moralizadores e ideológicos propios del régimen estatal vigente. El resultado es la nefasta asignación y la inducción al error masivo.
Esto último es importante. La nueva y arraiga ética pública (ideario estatal del que deriva la ciudadanía) disuelve la interiorización de costes, la responsabilidad, de padres y menores, condenados a la inmadurez perpetua. Estar escolarizados (fíjense que no digo “estudiar”) es su forma de vida. Certeza de que al menos hasta los 16 así será. Su entorno empuja a una gran mayoría a pretender perpetuar ese estado, recurriendo a bachillerato y la universidad. Entre gustos, caprichos y desatinos se elige esta o aquella carrera. El Estado, salvo contadas excepciones, y si no, deriva la enfermedad a la privada (que pagando, todo lo da). La ansiada igualdad de oportunidades se convierte en igual lastre para los de siempre.
Los padres responsables y los menores juiciosos (que los hay), salen adelante a pesar de la intervención. El Estado logra así que la mayoría acabe topándose con la realidad tras lustros de actividad o inactividad mal invertidos.
Como conclusión nos queda el ejemplo de la imposibilidad del socialismo. No creamos que decidir lo que estudian nuestros menores es baladí. Es una de las injerencias de consecuencias más desastrosas de las que es capaz el Estado. Siquiera el hecho de forzar a la escolarización ya perturba no sólo la coordinación y el ajuste del proceso social, sino que conduce a los individuos al error masivo y la perversa desmoralización introduciendo una ideología que toma como base la irresponsabilidad y como cima la ansiedad por constituir derechos subjetivos sobre lo que son meros resultados del orden espontáneo (imposible de asegurar; intentarlo exige expolio y redistribución, que vivan unos a costa de otros).
Cuando asistimos a la publicación de estos informes o a la polémica de la dichosa asignatura de Educación para la ciudadanía, deberíamos profundizar algo más en la fuente de todos los problemas sin caer de nuevo en la recurrente tendencia panóptica que nos hace creernos en posesión del modelo imperativo adecuado.
Zapatero, con los mineros y el puño en alto, dijo algo que nos tendría que ayudar a abrir los ojos. Si los opositores a EpC quieren no cursarla, que se dejen de quebrantar la Ley y ganen las elecciones y pongan la asignatura como les plazca… (no es literal), es decir, quítate tú que me pongo yo para que todo siga igual y mande la mayoría de turno violentando en todo caso la libertad de los individuos. Viva ZP!
Saludos y Libertad!
Publicado en ideas | Etiquetado: desmoralización, fracaso educativo españa, irresponsabilidad, teorema de la imposibilidad del socialismo | Deja un Comentario »