Gallardón en Blanco
Publicado por yosoyhayek en Septiembre 13, 2008

Tercera edición de la Noche en Blanco de Madrid. Casi tres millones de euros de presupuesto (300.000 provenientes de financiación privada) puestos a disposición de artistas de vanguardia (ejem) y alguno que otro rezagado para llenar las nocturnas calles madrileñas de innovación y entretenimiento.
Gallardón, alcalde, se deshizo en cuanto pudo del toque tradicional (por así decirlo) de su predecesor, Álvarez del Manzano (ese alcalde que rehabilitó el centro, hizo túneles –no tantos como gallar- y nos dejó una bonita Plaza de Oriente peatonalizada). El peligro de adoptar una pose extremadamente vanguardista y pretenciosa es terminar pareciéndose a Barcelona. De su decadencia ya hablaremos, o mejor, de su terrible ansiedad estética o pose buscada.
Madrid cambia, crece y cae en manos de iluminados, claro. Gallardón se cargó la tradicional cabalgata de Reyes Magos, del Retiro a Plaza Mayor, por una majestuosa “parada” por Castellana y Recoletos, para terminar frente a su Casa (Palacio de Telecomunicaciones) con un espectáculo grandilocuente, fuegos artificiales y el discurso horrible del Rey de turno (“niños y niñas…”).
No digo yo que introducir performance y nueva escenografía y formas de expresión por las calles de Madrid no sea algo bueno. Renovarse o Morir. De hecho apoyo la moción, pero por favor, no nos pasemos de modernos.
La dichosa Noche en Blanco, y ya van tres, se convierte en un mercado de abastos donde todos quieren ver lo que no saben ni entienden, por el simple hecho de estar. Familias, abuelos y abuelas, se eternizan en filas absurdas para ver un cuarteto de cuerda aquí, una tía danzando allá o unos mimos graciosetes.
Los que somos madrileños y/o disfrutamos Madrid cada día, en cada momento. Los que conocemos el centro, Chamberí, Salamanca, Retiro y demás. Esos que sabemos pasear y observar, apreciando lo que esta preciosa ciudad nos ofrece… en la Noche en Blanco desesperamos. Es muy bonito ver la Gran Vía sin coches, poder atravesar Cibeles o entrar en edificios normalmente cerrados al público. Los colores y las luces, el murmullo del espectáculo, nos interese o no, alegra y da vida a las calles. Pero las cosas se ponen muy feas cuando la marabunta de desarraigados nos hace regresar a la realidad.
Como en las exposiciones universales o los parques temáticos hay gente de aluvión que se enquista en las colas llueva o truene. Esta noche de sábado será imposible visitar ninguna de las cosas preparadas. Alguien lo logrará, pero me temo que yo no. No sé por qué; llegue más tarde o más temprano siempre habrá un montón de gente por delante.
Creerse el protagonista y decir aquello de: “la gente se apunta a todo; hay que ver cuánto guiri; hay que joderse con la marea humana!”, obvia estúpidamente que entre ellos, como una hormiguita más, estamos nosotros intentando hacer lo que ellos pretenden y muchas veces logran. La actitud es lo que diferencia a los que no pisan ni conocen Madrid en su vida cotidiana y los que sí: nosotros desistimos y nos resignamos mientras que ellos disfrutan de las largas esperas y no se cuestionan lo absurdo de las mismas.
Se nota, o eso espero, que me apetece soltar alguna barbaridad sobre aquellos, que no puedo contenerme. No es que yo sea un urbanita pero me molesta la estulticia y el consumismo de eventos. Soy así de sibarita y madrileño. Gente que solo pisa Sol para atestar preciados y convertirla en lo más parecido a uno de esos centro comerciales de extrarradio. Gente que no ha ido en vida al Prado, o si lo ha hecho ha sido por compromiso o porque les llevaba el cole. Gente que no se fija en los edificios, que ignora su ciudad, y cuando viaja queda fascinado por cuatro fachadas y dos iglesias aceptando con resignación que Madrid “no aguanta comparación con cualquier capital europea”. Estos mediocres que van mirando a la acera pero si se organiza una Noche en Blanco atestan las calles en busca de lo que sea con tal de estar o parecer que han estado… aggg, me ponen enfermo y harán que esta noche me aleje lo más posible de esas zonas.
Gallardón, me parece bien que conviertas Madrid en un parque temático para descerebrados. Son más, qué le vamos a hacer! Pero que sea sólo una noche, que siga como hasta ahora!

Saludos y Libertad!











ijon-tichy escribió
Menudo desahogo te has marcado, jeje.
Date un paseo por los sitios abiertos (sin colas) y tómate algo que también los bares cierran más tarde.
A mí me gusta esto de la Noche en Blanco por lo que tiene de ruptura de la monotonía.
jashondo escribió
Me parece raro que la gente que no ha ido a un museo aproveche esta noche,quiza como novedad, frente a quedar en la cerveceria, como siempre,puede ser…
No creo que el problema de la Noche en Blanco sea esa masa de gentuza que abarrota las calles, al fin y al cabo son esa chusma con sus impuestos la que paga el Circulo de Bellas Artes, El Teatro del Canal y los cientos de gilipolleces que se le van ocurriendo a Gallardon y a Aguirre.
Es mas si esto no lo hubiera organizado Gallardon y fuera el, el protagonista, mandaria a los municipales a pedir carnet y hacer controles de alcoholemia.
Prevost escribió
jojojo terrible el post
El aliciente para mí no son tanto los edificios o museos a visitar en esta noche, sino el hecho de poder transitar por muchas calles sin coches, -cosa que no conseguimos salvo cuando gana el Real Madrid-, nuestros magníficos edificios iluminados, o las performance junto a los edificios.
Por otro lado me gustaría que se fuera incentivando más la iniciativa privada. No me creo que no se le pueda sacar más jugo a la noche en blanco.
Saludosss
yosoyhayek escribió
Si, es un post terrible. Acabo de pasar con la bici por Cibeles y me ha dado cosica no pasar esta noche por allí. Eso no quita que las pruebas del espectáculo (o lo que sea) me hayan parecido cuanto menos… sorprendentes. Sonidos de besos y achuchones… no creo que vaya dirigido al gran público. Lo peor de la desconexión con la realidad y la actitud pretenciosa es imponerle al gran público pasiones legítimas pero marginales. Aunque ya se sabe que las vanguardias proceden de las minorías… me temo que estas minorías nos tienen dominados con su visión de lo bello, lo nuevo y lo artístico (nos guste o no).
Lo de la iniciativa privada está muy bien, creo que existen los incentivos suficientes como para que muchos edificios, como en el día de la arquitectura, abran sus puertas y ofrezca espectáculos. En los espacios públicos me parece genial todo esto de las luces, los cables, los grandes efectos, siempre y cuando no sea demasiado caro o demasiado sibarita.
Y sí, Prevost, tienes razón. La gozada es disfrutar del asfalto, sin coches… aunque Gallardón poco a poco los está quitando a costa de peatonalizar, que me parece genial según cómo y dónde.
Jashondo, yo no he hablado de chusma, no me gusta referirme así a la gente. Todos participamos en estas cosas una u otra vez. El criterio para indultar a unos y condenar a otros tiende a ser arbitrario. Yo lo he usado, jeje, con lo de ir a museos sólo cuando se organizan estas cosas, o apreciar lo bonito que es Madrid, con excusas de este estilo. Pero bueno, no creo que haya insultado a nadie.
Digamos que el primer año pude entrar en un par de sitios. El segundo nada de nada, salvo cosas en la calle…
Ijon… tienes razón! jejeje. Necesitaba desahogarme.
Hala, disfrutemos de la Noche en blanco… aunque acabemos negros de esperar para no ver nada del otro mundo
yosoyhayek escribió
Saludos!
Torito escribió
Ya era hora que el Faraón dejase un poquito tranquila la deuda del municipio de Madrid, que ya es igual a la suma de las 6 principales ciudades de España, y busque financiación privada.
Matritensis escribió
Tienes razón en muchas cosas pero, después de pasar media noche en blanco, creo que esta es la peor de las dos anteriores.
Yo aproveché para entrar en edificios que normalmente están cerrados al público y a disfrutar de la música, ver la escalinata del Palacio del Congreso de los Diputados convertido en un escenario para músicos de jazz es muy original.
He echado en falta más luz, más música y más “perfomances” mira que tengo asco a esta palabra, bueno, pues más actuaciones, como en anteriores ediciones.
Otra cosa buena fue el buen rollo y la educación de la gente pese a la masificación, ahora, lo que no entiendo es como hay gente que se puede tirar toda la noche de cola en cola para entrar en museos que están abiertos todo el año.
Como bien dices, yo creo que mucha gente va por decir que estuvo allí, alguien debería hacer camisetas con un “Yo viví la Noche en Blanco”.
En fin, a esta edición de la Noche en Blanco le pondría una nota de un 6 y a la gente un 8
Saludos
Matritensis escribió
¿Palacio del Congreso de los Diputados? no sé lo que me digo
yosoyhayek escribió
No sé si será cosa de los madrileños o sucede en más sitios con la misma intensidad… sea lo que sea, nos apuntamos a todo, y claro, cuando el bien es escaso y la demanda supera ampliamente la oferta, hay colas; vamos, como en la URSS, en Cuba y cada vez más en Venezuela.
Conclusión: o el Ayuntamiento promete más de lo que sirve, o es que los ciudadanos en general tienden a exprimir todo lo que creen gratuito. De nuevo nos encontramos ante la tragedia de los bienes comunales… todo lo que se estime (aun erróneamente) gratuito tiende a ser consumido de forma irresponsable, ya que el aprovechamiento particular genera costes que soportan el resto de intervinientes, y nunca íntegramente quien llega a consumir el bien.
Saludos!
Matritensis escribió
Me temo que es más por el by the face que por otra cosa
jashondo escribió
Matritensis,
El problema con la “financiacion privada” y Gallardon es que se puede organizar un GUATEQUE de los gordos.Como la calle30 o el MadridOlimpico etc etc
Prevost escribió
Matritensis, ¿Gallardón e iniciativa privada? Como relataba YSH, sólo un diez por ciento, y eso en un año donde la deuda es enorme, y de seguro el costo es mayor.
Para disfrutar la noche en blanco hay que autocomplacerse colocándose la venda en los ojos y olvidando lo que ha costado el guateque de ayer.
Aún estoy cagándome en los responsables de los conciertos de Bach en la Almudena y cómo citaron la segunda represantación a las doce y media cuando eran y cuarto ya habían entrado todos, y aún así no nos dijeron nada a los de la cola hasta la una y cinco!
kghsñdklgjlsd
La visión del palacio Real y Almudena desde el río con las iluminaciones, por cierto, fantástica.
matritensis escribió
Hey! que yo no he dicho ni nada de los maravedises que esto costó, ni de la financiación, sólo que fue un poco sosa comparada con el año anterior, por ejemplo.
Imagino que será por la crisis pero a mí me gusta todo mucho más generoso, cuando se hacen las cosas se hacen bien o no se hacen.
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