LA LIBERTAD Y LA LEY

La Coherencia sólo es posible si se aceptan principios bien definidos, F.A.Hayek.

Nacionalismo liberal vs. intervencionismo secesionista

Publicado por yosoyhayek en Octubre 4, 2008

Es factible que los planteamientos esgrimidos por el llamado nacionalismo liberal levanten suspicacias y resquemores entre muchos liberales. Tal situación es debida a una combinación de dos elementos: por un lado, prejuicio al aproximarse a los fundamentos y conclusiones de la teoría; y por otro, que dicha teoría no ha sido contrastada con la realidad de forma explicativa.

El nacionalismo liberal concibe las naciones como subconjuntos de la sociedad civil. Su entidad es evolutiva, cambia constantemente sin que sea posible domar dichos cambios de forma intencional. Las naciones son comunidades políticas donde no sólo se establecen lazos interpersonales en base a una lengua común, un sustrato cultural similar o identificable, e incluso una raza, sino también por el intenso intercambio comercial entre sus grupos definidos.

Las naciones mutan, se escinden y fusionan. Es imposible hablar de naciones puras determinadas por uno o varios elementos de comunión social. La realidad es otra muy distinta, la espontaneidad prima sobre las apreciaciones que individuos concretos, movidos por sus propios juicios, puedan inferir del orden social en el que se desenvuelven.

Todo esto se hace añicos en el momento en que estructuras de dominación con base territorial irrumpen en el proceso social y de mercado. Una cosa es la organización concreta que cierta comunidad, o parte de esta, adopte en la resolución de cuestiones puestas en común, politizadas y hechas públicas, como pueda ser la persecución de los ilícitos o la definición y defensa de la propiedad. Las estructuras de dominación son otra muy distinta. Lo que hoy llamamos Estado no es únicamente organización política, sino también agresión arbitraria sistemática e institucionalizada. En ese sentido enfocamos nuestra crítica y lo introducimos en la reflexión sobre el nacionalismo liberal.

Los Estados se atribuyen competencias que sobrepasan con creces el interés espontáneo de puesta en común, o discusión política, sobre problemas o conflictos concretos de la comunidad. Cuando un Estado pretende su propia pervivencia apuesta por una sociedad cohesionada en torno a lazos de los que sólo la realidad nacional es capaz. Los Estados pueden surgir sobre una base nacional definida; esto facilita las cosas, aunque padecerá de igual manera los cambios futuros. Del mismo modo, los Estados pueden imponerse sobre realidades nacionales mixtas, o diversas, adoptando un patrón concreto, ya sea en cuanto a instituciones políticas, cultura o lengua, que trata de asignar al todo como herramienta de cohesión social. Es ahí donde comienza el desastre.

España, y esa es mi impresión, como otras muchas grandes naciones (hablo en territorio y población) existía mucho antes de que se constituyera sobre ella un Estado. España surgió de forma espontánea; la extensión del castellano y su conversión en lengua española, por su uso común, no se impuso, fue libre y progresivo (preferimos no remontarnos mucho más en el tiempo, no merece la pena). España, al margen de la monarquía o del Estado moderno, existía como nación en su diversidad; refiriéndonos a épocas tan antiguas, con unas comunicaciones difíciles y una forma de vida muy distinta a la actual, inevitablemente la “pureza nacional” prácticamente se reducía a la comarca, cuando no a la aldea.

Las tendencias actuales de secesión nacionalista no se fundamentan en movimientos libertarios que apuesten por la desaparición del Estado español y la vuelta al proceso libre de formación nacional. El nacionalismo anti-español de nuestros días es profundamente intervencionista, y no hablo ya de medidas económicas concretas, sino en su aspiración por construir realidades nacionales a partir de la imposición coactiva de lengua, cultura o creencias populares. Ese rasgo desprestigia cualquier movimiento nacionalista, sea periférico, o centralista. El Estado (todo él, comunidades autónomas y ayuntamientos incluidos) no es o no debería ser quién para tratar de diseñar lo que es un ejemplo evidente del orden espontáneo y el cambio social indeliberado.

Y ALGUNAS ACLARACIONES…

Yo no afirmo que todos los españoles compartan una misma cultura (en sentidos estricto). De hecho, si así fuera, sería un claro ejemplo de ingeniería nacionalista, en este caso, desde el Estado central. Prefiero no entrar en disquisiciones históricas o metahistóricas, pero entiendo que, por una razón u otra, España ha tenido una consistencia, unos hilos, como dice alguno que otro pensador e historiador, que sí permiten afirmarla como nación (diversa, como toda Nación relativamente amplia, dispersa y antigua).
Personalmente no me preocupa demasiado que de forma espontánea esos hilos se deshagan o refuercen, que por intensidad de trato, Gerona o Guipúzcoa, acaben siendo más parecidas a las regiones francesas colindantes y terminen formando una realidad nacional distinta. Lo que me aterra y genera rechazo es la intervención de esos Estados incipientes llamados Comunidades Autónomas y sus intentos por consolidar y legitimar su dominio y expolio sobre las bases de una supuesta regeneración nacional.
Esa decisión de algunos, arbitraria y caprichosa, rompe vínculos y envilece relaciones. La ruptura sería forzada y seguramente violenta, divide a sus poblaciones, sometiéndolas a procesos de inmersión y adoctrinamiento. Es violencia política en su máxima expresión. Desgraciadamente la unidad del Estado español es lo menos malo con lo que debemos enfrentarnos los que defendemos la libertad.
El nacionalismo liberal expone unas conclusiones, teorías y leyes de tendencia que merecen nuestra atención, más si cabe cuando puede llegar a ser excusa de lo que en realidad es un secesionismo intervencionista en toda regla. Ahora, tengamos en cuenta una cosa: al vincular el gasto público con el territorio (lo próximo) y alimentar la idea de que esas necesidades de gasto no se corresponden con los ingresos que efectivamente se generan en dicho territorio, hace que muchos, al margen de la bronca política y sus actos de inmersión, simpaticen con la segregación y la independencia fiscal… en Cataluña, pero poco a poco, también en el resto de comunidades “ricas”. Quizá en eso podamos hallar, tristemente, un conato de paulatina e “inintencional” ruptura de la unidad de España. Todo se verá.

Publicado en IJM.

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CONTINUARÁ.

Saludos y Libertad!

11 comentarios para “Nacionalismo liberal vs. intervencionismo secesionista”

  1. franciscorl escribió

    No es casualidad que los nacionalistas no sean liberales. Desde el momento en que defienden la supremacía de la nación frente a la persona es inevitable que subordinen ésta a aquella.

    Y quien dice que la persona se subordine a la nación dice que se subordine al estado de la nación, al gobierno autonómico o a la administración que, a efectos prácticos, pueda representar a la nación, tanto ésta es real como inventada.

    Sinceramente, lo del nacionalismo liberal me parece cortar un pelo en el aire. Si un nacionalista niega la superioridad cualitativa de la nación frente a la persona, jamás podrá considerársele nacionalista. Y si no es así y no parten de que son las personas, cada una de ellas, las que deciden su destino, y cuya libertad es necesario respetar y defender, no son liberales.

    Saludos.

  2. yosoyhayek escribió

    Efectivamente, toda ideología colectivista responde a fundamentos manifiestamente liberticidas. Por eso hay que matizar y explicar tanto lo que se pretende expresar con el término de Nacionalismo Liberal. Si por mi fuera lo cambiaría, pero la teoría es la que es y muchas de sus aportaciones resultan muy prácticas y explicativas.
    Saludos!

  3. esetorito escribió

    El nacionalismo es colectivista y una ideología totalitaria y anti-liberal.
    El nacionalismo pretende imponer una ideologia y cultura a todo el conjuno de la sociedad, quieran o no. Les da igual los deseos de los ciudadanos.Su única intención es regular y controlar la vida de los ciudadanos.

    Ejemplos de estos “neofascismos” tenemos unos pocos cerca. En cataluña se obliga a estudiar en catalán como lengua vehicular, se obliga a rotular a los comerciantes en catalán.

    Manipulan la historía e intentan desde la educación pública adoctrinar a los ciudadanos y cambiar su mentalidad.

    No existe en el mundo ningún ejemplo de nacionalismo que respete la voluntad individual.

    Utilizar el termino nacionalismo liberal es un incoherencia manifiesta y un absurdo total.

    No se de quien ha salido “esta majadería de teoría”. ¿No sera del señor Xala i Marti? No me extrañaria nada, la verdad.

    Mas que nacionalismo, se podría usar el término etnicismo liberal que podría definirse como un movimiento que pretende la difusión, conservación y fomento de una determinada cultura sin imponerla a los demás.

    El nacionalismo es un movimiento trasnochado y ya superado, aunque aún siga “vivo”.

    Admiro a las personas de “etnias minoritarias” que usan su lengua y cultura, intentan fomentarla y difundirla pero sin usarla como arma arrojadiza contra los que no quieren saber nada de ella.

    Las lenguas y culturas no son propias de ningún territorio.”Nacen,evolucionan, sobreviven o mueren” y si no hubiera injerencias externas ( de los burocratas totalitarios) el proceso de existencia de cualquier identidad cultural debería recaer unicamnete en la voluntad individual de los ciudadanos que habitan un territorio determinado.

    Por último manifestar que a parte de todo lo anteriormente citado, otra razon para ver “con malos ojos” el temrino de nacionalismo liberal, es que no hay unanimidad sobre cual es la definición, caracteristicas y diferencia entre estado y nación.

  4. esetorito escribió

    PD: Me ha dejado perplejo esta frase:

    “España, y esa es mi impresión, como otras muchas grandes naciones (hablo en territorio y población) existía mucho antes de que se constituyera sobre ella un Estado. España surgió de forma espontánea; la extensión del castellano y su conversión en lengua española, por su uso común, no se impuso, fue libre y progresivo”

    Todos los Estados europeos, incluido España, no han surgido de forma espontanea.Su creación se debe a varios factores, principalmente de indole belica y de indole matrimonial(casamientos reales y demás)y eso de que el español no se impuso como lengua del estado, como diría el “socialista” Trillo, “manda huevos”.

  5. yosoyhayek escribió

    Bueeeeno, no seas asi hombre, dame un poco de cancha y no te cierres a ciertos razonamientos, si te fijas, asumo que el término no gusta (a mi no me gusta, vaya)…
    Saludos!

  6. esetorito escribió

    Me produce escalofrios eolo con leerlo.Me ocurre lo mismo cuando leo socialismo liberal.

    Dentro de poco fascismo liberal o nazismo liberal.

    Lo que hay que leer.

  7. Coup de Bâton escribió

    “España, y esa es mi impresión, como otras muchas grandes naciones (hablo en territorio y población) existía mucho antes de que se constituyera sobre ella un Estado. España surgió de forma espontánea; la extensión del castellano y su conversión en lengua española, por su uso común, no se impuso, fue libre y progresivo”

    O sea que España existe gracias al castellano, vamos que el factor determinante de una nación es la lengua.

    Nacionalismo liberal, lo llaman, ya.

  8. Coup de Bâton escribió

    Por cierto, empiezo a estar cansado de tanta tontería de tabla rasa con este tema de las naciones… ahora se lleva decir que las naciones no existen, que el nacionalismo es una ideología totalitaria, que nacionalismo y liberalismo son incompatibles etc. ¿existe o puede existir un nacionalismo liberal? sí, porque el nacionalismo es una idea muy difusa que puede significar cosas distintas para gente distinta… otra cosa es que la idea de “nacionalismo liberal” que se difunde en este blog, que no es más que una vulgar copia de todo lo que dice Huerta de Soto, sea una tontería o algo inexistente, que es lo más seguro.

  9. yosoyhayek escribió

    Efectivamente, sigue lo defendido por Huerta de Soto, y otros muchos. Si crees que es una tontería, por qué no tratas de refutarla en sus justos términos y no te quedas sencillamente en el título?
    Saludos!

  10. Coup de Bâton escribió

    No me he leido su famoso artículo de momento, pero, para empezar, me parece que tratar de fundamentar la existencia de una nación únicamente en la lengua es superfluo. Y además, muy “alemán”. Una nación tiene varios elementos que la definen: una lengua común y cierta unidad cultural es uno de ellos, sí, pero hay más. Por ejemplo, una voluntad real de soberanía, independencia política, conciencia colectiva de tener un pasado común y voluntad, también colectiva, de seguir adelante por sí mismos. En pocas palabras, algo de “background”, de proyección de futuro etc. sé que es dificil de comprender porque nada de esto son, en realidad, fenómenos aprehensibles pero a poco que rasques te das cuenta de que algo de esto existe y que no todo es el “individuo que maximiza sus fines mediante la función empresarial”. En cierto modo, por ahí iba mi comentario tildando de “tontería” las teorías Huertanas sobre el nacionalismo: porque no se conciben como un intento de aproximarse con honestidad al tema sino que son como una patita más de esa especie de pseudociencia omniabarcante y pretenciosa: “el nacionalismo liberal”, “los superheroes liberales”, “la historia liberal del viejo oeste” etc. pronto habrán lavavajillas liberales, toallitas dodot liberales y galletas príncipe, liberales.

  11. yosoyhayek escribió

    ok, enjoy it

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