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Krugman, Sala i Martín y el sesgo ideológico

julio 12, 2009

El artículo de Paul Krugman que publica hoy El País es la constatación más escandalosa de lo mal que va el mundo y lo falaz y estatista que tiene que ser uno para ganar el Nobel. El pretendido susurrador obamita, quien sueña con seguir los pasos de Keynes en su camino hacia el estrellato al que su oportunista excrecencia teórica le ensalzó, demuestra que sin entender nada sobre el funcionamiento del proceso social y de mercado puede uno ser considerado un referente intelectual en tiempos de crisis. Lo que hace Krugman es muy parecido a lo que otros megalómanos hicieron en su día: aprovechar el momento y producir falacias al gusto del consumidor, en este caso, el Estado expansivo.

Krugman apuesta por las políticas de gasto, el recurso a la deuda pública, a la expansión artificial de la oferta monetaria, al déficit y la intervención. Política de demanda, cortoplacista, y que arreen los que vengan. Obama es el mesías, el ungido, un demócrata que tiene visión, que quiere gastar y dirigir, que sabe hacia dónde ir. Pero, oh pobre de él, el chivo expiatorio merodea a su alrededor. El partido republicano, irresponsable y necio, pone pegas al plan de estímulo, y el consiguiente endeudamiento masivo del gobierno federal. Otro obstáculo se impone en su camino: los Estados y ciudades norteamericanas, como el propio Krugman nos recuerda, sí tienen limitado su recurso al déficit y la deuda. Resultado, reducen sus presupuestos acomodando el gasto a sus menguantes ingresos.

Cuando un personaje como Krugman, pretendido sabio economista, vocero y susurrador, egocéntrico con visos esquizoides, se aferra al poder, le entrega su alma y la de todos, para terminar por convertirlo en único responsable de nuestras vidas, resulta patético y servil siquiera publicarle un artículo en un medio con la difusión de El País. Pero claro, el sesgo ideológico alimenta a la bestia y El País, instalado en los sofismas y falacias típicos, defiende como dogmas de fe esas máximas que Krugman ubica en el límite entre el bien y el mal, entre buenos y malos, amigos y enemigos…

Público entrevista al economista catalán, Sala y Martín, de dudoso gusto estético e indudable ansía por dar la nota y vender humo. Las respuestas son aceptables, algunas incluso buenas, pero el diario progresista, estatista y zapaterista, obtiene de la última pregunta su chocante titular: el abaratamiento del despido no es la solución de la crisis. Ahí queríamos llegar. Poco importa que las respuestas del barcelonista que practica la colorterapia consigo mismo, derriben con mayor o menor acierto el entramado ideológico que sustenta la política expansiva defendida por el inefable Krugman. La controversia, a pesar del estilo rápido, accesible y en ocasiones insuficiente del horterilla que da clases en Columbiaaaa, no suscita el menor interés. Los comentarios dejados por alguno de los lectores de la edición digital de Público lo atestiguan con claridad: ni una neurona en movimiento, ni una duda, nada removiéndose en sus cerebritos, dogmas de fe resistentes llevando a cabo su labor con implacable e irreflexiva contundencia.

Prefiero a Sala que a Krugman, obviamente. No sigo al primero con devoción, es más, quizá se note que personalmente, por esa imagen suya, esas adhesiones incoherentes, y esas ganas de vender humo a toda costa, no me guste en absoluto. El segundo es directamente una bestiecilla, un ser infame entregado al culto más inhumano y despreciable, pero que además rezuma narcisismo y peligroso ánimo megalómano. Quiere ser el Keynes del que hablen en el futuro. El productor de falacias más relevante del siglo XXI, aparente soporte teórico y científico de la recuperación que este por llegar. Los malos quedarán retratados, las falacias reforzadas. Un Gobierno que gasta, actúa y representa un papel: el defensor de su población frente a una crisis provocada por codiciosos multimillonarios y que, a pesar de su virulencia y perpetuidad, se levanta cada mañana tratando de animar la actividad y crear puestos de trabajo. En realidad, lo que se ve, o mejor, lo que se vende a través de la maquinaria de propaganda y distorsión más potente de la historia (aquella que solo puede habitar en las socialdemocracias occidentales de nuestros días), en nada se parece a lo que no se ve: el intervencionismo financiero y monetario provocó la crisis y disolvió la posibilidad de ajuste espontáneo y disciplina institucional eficiente. El intervencionismo, en su obsesión por aparentar acción y dedicación, ahondará en las causas y genera nuevas, provocando obstáculos y alargando el periodo de reajuste y reactivación.

Sala i Martín parece tenerlo claro, aunque sea hábil y oportunista con su respuesta ante la cuestión de la reforma laboral. Coincidimos en que no sería LA solución, pero abaratar el despido sí ayudaría, y mucho, a que se reactivase la inversión, la búsqueda de oportunidades, de innovación y sectores sobre los que aupar la nueva senda de crecimiento económico. El despido libre (clausula libremente pactada entre las partes) o más barato, es una de las fórmulas, acumulativas, sucesivas e indispensables para que los españoles, esos actores a los que parece referirse en su defensa del mercado libre, sean los protagonistas de la recuperación. Krugman, que es un elitista repelente, prefiere confiar en el Estado, ese ser, para tan ardua empresa. Es esa la diferencia la que me hace preferir unas cañas con Sala que con el detestable.

Saludos y Libertad!

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19 comentarios leave one →
  1. billy pendiado Enlace permanente
    julio 12, 2009 10:59 pm

    hombre, independientemente de sus americanas, el profesor Sala i Martin si que es de lectura recomendable. Saludos.

  2. julio 13, 2009 6:56 am

    En Madrid dijo que aunque la flexibilizaciñon del mercado (reducción del coste del puesto laboral incluido) era la solución, no le parecía practicable ahora con tanto paro y en aumento, por la paz social. Y que sería mejor mejorar la competitividad y la creación de empleo.

  3. zezenketa Enlace permanente
    julio 13, 2009 8:22 am

    Abaratar el despido no es la única solucion. Habría que flexibilizar el mercado laboral en el tema de los convenios.

    Eliminar los convenios colectivos y que cada empresario pudiera contratar con total libertad y elaborar sus propios convenios.

    Además habría que derogar el statuto de los trabajadores y que fuera cada empresario quien determinara la jornada laboral, los dias festivos, si quiere o no pagae vacaciones retribuidas, eliminar las pagas extras obligatorias,…etc

    Habra empresarios dispuestos a pagar eso y otros que no. Muchos empresarios no contratan a trabajadores ya que ademas de las cotizaciones, hay que pagarles vacaciones remuneradas,..etc y prefieren pagara horas extras en negro a los trabajadores que tienen que contratar a más.

  4. julio 13, 2009 9:38 am

    Mary, no sé si Sala i Martín lleva razón respecto a la “paz social”, y Zezenketa, obviamente las reformas que tú pides son mucho más ambiciosas que el mero abaratamiento o liberalización del despido. La cuestión es que sobre el tema se ha fundado uno de esos mitos recurrentes de la izquierda y el sindicalismo. Se puede comprometer la viabilidad del sistema de pensiones, se puede engañar a los trabajadores, se puede ser responsable directo del aumento masivo del paro, pero no se puede hablar del “despido”. El despido es intocable, la barrera de acceso más grave, no tanto por sus efectos prácticos sino por sus efectos psicológicos: vivimos instalados en la fantasía de que tenemos “derecho” al trabajo y que el fin de un contrato por resolución unilateral o cumplimiento de las condiciones previas al contrato no es sino una agresión ilegítima por parte de un fiero “empresario”.
    Saludos!

  5. Esporádico Enlace permanente
    julio 13, 2009 10:08 am

    La guerra semántica, perdida.

    “Abaratamiento del despido”, “liberalización del despido”, “despido libre”…

    ¿No lo veis?

    “Supresión de barreras a la contratación”, “abaratamiento de la contratación”, “liberalización de la contratación”, “facilitar la contratación”, “contratación libre”…

    Y así siempre, machacando, una y otra vez, una y otra vez. Bloggers, columnistas, tertulianos, políticos…

    Que sea la última vez que os lo tengo que recordar.

    Saludos. E.

  6. julio 13, 2009 10:08 am

    Poco conoces a Sala. Evidentemente el titular está manipulado por público para que parezca que Sala defienda la ideología progre e intervencionista del diario. Te recomiendo que leas alguno de sus artículos y verás que realmente es un tipo bastante coherente con su ideario (estés de acuerdo ó no) y, por supuesto, liberal.

    http://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/2008/Deficit%20Exterior/Deficit_Exterior.htm

    Saludos.

  7. julio 13, 2009 10:35 am

    Contesto a Enrique. No Sala i Martín es peor que los progres, es un “camuflado” liberal en un traje como el de los anuncios de Micolor (se cree una especi de Dalí economista), ese que tiene una Jeffersonitis toda la independencia de Estados Unidos la reduce a Jefferson (habrá que decir que Jefferson tenía abundantes esclavos que trabajaban para él) cuando se lo quita aparece el verdadero o sea un nacionalista de pura cepa, capaz de alabar el modelo lingüístico catalán, o de lanzar su irá hacia the Economist, cuando hablaron de la coacción y persecución del español en Cataluña, uniendo otro profesor el Sr. Carles Boix. La gracia de estos neoclásicos es que lo reducen todo a un simple modelo matemático, que no es capaz ni siquiera de explicar la crisis. Cuando no recurren a los austriacos para apropiarse de sus términos e incorporarlos al mainstream. Por cierto como cambio el discurso ante la parafernalia del País y Caja Madrid, bien profesor Sala i Martín, al igual que su libro economía “Economía liberal para no economistas y no liberales” donde abundan algunas falacias muy curradas. Este profesor no ama las libertades es uno más de los nacionalistas, el nacionalismo es contrario a la libertad, sino que se lo prengunten a Mises.

    Krugman ya es caso aparte, la foto esa me recuerda al malo de Austin Power acariciando al lindo gatito. Krugman carece de rigor, es capaz de decir un cosa y hasta de que termine contradeciendose a sí mismo. Es el Keynes periódista, el amigo de los pobres, hasta decir que los biocombustibles son la solución, sin saber que eso presionará el precio de los alimentos en muchos países que dependen de estos, consecuencia morirán muchas personas por no poder acceder a estos alimentos básicos de su dieta como son los cereales, trigo, cebada, maíz y la soja por poner unos ejemplos.

  8. julio 13, 2009 10:44 am

    Lo curioso es que hasta Krugman piensa que España necesita flexibilizar su mercado laboral – o así por lo menos es como yo interpreto lo que ha venido diciendo sobre el recorte salarial como única avenida para que España salga de la crisis.

    Krugman me parece un radical dogmático de izquierda, pero no por ello hay que olvidar que sus recomendaciones fiscales las hace para EEUU y no para España. Y el caso es que durante años EEUU ha vivido con déficits en su cuenta corriente sin que ello se haya traducido en un empeoramiento de su posición neta de inversión internacional. Así que EEUU ha podido durante años vivir de prestado sin que su deuda neta incrementase. Krugman piensa que ese va a ser siempre el caso, aunque la evidencia parece señalar que las cosas han empezado a cambiar (ver el blog de Brad Setser, una de las fuentes favoritas de Krugman para algunas cosas, en http://blogs.cfr.org/setser/2009/06/28/the-evolution-of-the-united-states%E2%80%99-external-balance-sheet-in-the-last-decade-wonky/#more-5759).

    Lo que está claro es que España no ha estado nunca ni estará en esa situación privilegiada: cada trimestre de déficit en la cuenta corriente se traduce irremediablemente en más deuda externa y un deterioro en nuestra posición neta de inversión internacional (gráficos con los últimos datos disponibles del Banco de España en http://randomspaniard.blogspot.com/2009/06/cuentas-publicas-y-balanza-de-pagos.html). Y esta es la gran preocupación que Sala i Martin recogía hace ya un año en el enlace que comparte Enrique en el sexto comentario.

  9. julio 13, 2009 3:37 pm

    Krugman es el mismo que en al explotar la burbuja de las “puntocom” aconsejó a la Reserva Federal bajar los tipos para inflar una nueva burbuja inmobiliaria que evitara la recesión.

    Y encima van y le dan el Nobel ;-)

    Su frase, sacada de contexto “Alan Greenspan needs to create a housing bubble to replace the Nasdaq bubble.” y si queréis ver el contexto
    http://www.nytimes.com/2002/08/02/opinion/dubya-s-double-dip.html

    Total que es un incendiario vestido de bombero. Y no reconoce su culpa (pequeña porque creo que el Sr. Greenspan se hubiera tirado él solito a la piscina sin ningún empujoncito por parte del Sr. Krugman) pero desde luego es uno de los autores “intelectuales” de la crisis actual. (Por hablar en metáfora).

    Reconozco que no encontré directamente este artículo sino llegué a él a través de
    http://www.libertaddigital.com/opinion/juan-ramon-rallo/alguna-vez-nos-libraremos-de-los-keynesianos-49694/
    del Sr. Rallo.

    Aunque después he estado investigando por mi cuenta y el Sr. Krugman parece un malabarista más que un economista.

    Un saludo,

  10. julio 13, 2009 4:27 pm

    Alguien sabe que posición ocupa España, en pib (masculino o femenino da igual) en el mundo? el 8º 9º 10º 11º puesto?… y ahora ¿que posición ocupa en renta per capita (pib/nº habitantes)? esos “rankings” deberían publicarse mas a menudo, para saber que políticas hacen que se suba o se baje en dicho ranking (con aznar que posicion ocupabamos?). Los datos objetivos no son ideologia.

    • zezenketa Enlace permanente
      julio 14, 2009 9:15 am

      Cuando se publican esos datos no se facilitan las medidas de dispersion que van asociadas a los mismos. Por lo tanto esos datos no representan la realidad de cualquier estado.

    • julio 14, 2009 5:23 pm

      cha14, puedes encontrar casi todos los ránkings que quieras en wikipedia. En cuanto al comentario de Zezenketa siempre puedes mirar también el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en renta per cápita y es por lo tanto una medida de dispersión.

  11. Gordopilo Enlace permanente
    julio 14, 2009 4:43 am

    Estoy de acuerdo con Jayson. “Full-color jacket” Sala quiere parecer el Dalí de la Economía, y en el fondo no es más que el payaso de Mikolor del nacionalismo catalán.

  12. zezenketa Enlace permanente
    julio 14, 2009 9:13 am

    Se me olvido comentar que en lo economico Sala i Marti sera liberal pero en lo social es nacionalista y esta a favor de las politicas totalitarias como son la inmersión lingüistica.

    Siento desviar el hilo con esta frase pero es que no aguanto a personas que se autoproclaman como liberales y defienden esas ideas totalitarias.

  13. julio 21, 2009 7:15 am

    Horror por lo visto Stiglitz cenó ayer con Zapatero, jojojojojo.
    ¿Qué estarán tramando?
    Cómo les gusta España a estos Neokeynesianos.

  14. septiembre 12, 2011 3:13 am

    Que artículo tan lamentable. Que peligrosa es la ignorancia… Krugman es un grandisimo economista desde hace décadas. Dices muchas mentiras en tu artículo y demuestras no tener ni idea sobre su pensamiento y ideario económico. Lo más patético es que no has leído nada suyo. Deberías leer más antes de opinar sobre alguien de manera tan gratuita. Los ignorantes como tu me dan asco, de verdad, penoso

    • septiembre 12, 2011 5:24 pm

      Basta con que nos digas qué brillantes ideas ha planteado este economista para salir de la crisis, o en qué se diferencian sus propuestas de las que representa el keynesianismo de toda la vida. A parte de ser un tipo raro, no para de repetir falacias como si no hubiera pasado nada de nada en la ciencia económica desde hace décadas. Es más, el ignorante es él, ya que parece no haber comprendido la superioridad téórica del paradigma austriaco frente al keynesianismo. Un señor que cree necesario, para salir de la crisis, inventarse una invasión extraterrestre que sirva de estímulo para que los gobiernos gasten lo que no tienen sin importar lo absurdo de su esfuerzo… Ese es el economista al que defiendes?

  15. septiembre 12, 2011 3:18 am

    Ahh, se me olvidaba decir que el premio nobel se lo dieron por sus desarrollos en el campo del comercio internacional y la nueva geografía econòmica (nada que ver con el intervencionismo estatal ni nada parecido), anda, buscadlo en google.., ignorantes

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