Seamos rigurosos, en nada se parece la barrabasada de Cobo con la chulería de Ric Costa. Lo del primero no deja de ser una dosis de libertad de expresión, cuestionando con algo de zafiedad (tiene cara de algarrobo, no lo puede evitar) el papelón de Esperanza Aguirre dentro del culebrón en que se ha convertido la renovación de Caja Madrid, precedida por la aprobación de la Ley de Cajas madrileña. Es
un ejemplo más de cómo el PP sufre el efecto focalizador mediático con descarado agravio comparativo. Lo de Caja Madrid no tiene nada de nada: la CAM controla su renovación y decide, de una forma u otra, el nombre de la persona que presidirá la entidad. Los contrapoderes se cabrean ante el pacto PP-PSOE regional. Desde las direcciones nacionales de ambos partidos se considera la situación como poco deseable, habida cuenta de la presión al alza del poder de Esperanza, e intervienen de distinta manera a fin de bajarle los humos a la lideresa. Poco más. El resto es basura, esbirrismo mediático y un repelente frustrando metido a alcalde.
Pero vayamos al tema que me interesa aquí: la necesidad de contrapoderes, a todos los niveles, incluido el interior de los partidos políticos. Si ahora resulta que meterse con un dirigente de tu partido supone la expulsión, bonita democracia interna y libertad de expresión adorna los estatutos de la formación. Entiendo que el desafío de Ric Costa
se tome como una falta grave, por incumplir mandatos organizativos que, estatutariamente, corresponden al Presidente nacional (léase Rajoy). Cesado como secretario General, la chulería del pijo de Castellón, sobra, está fuera de lugar y merece un potente escarnio.
Lo de Cobo no deja de ser más de lo mismo. Es el perrito faldero de Gallardón. Se presentó contra Aguirre en aquel memorable congreso regional del PP. Perdió, por supuesto. El PP es un partido que, como el PSOE, está constituido a imagen y semejanza de los partidos únicos totalitarios, nazis, comunistas o fascistas. Una suerte de movimiento nacional competitivo (ejem) que, internamente, no admite el sibaritismo de quien no tiene el gusto de integrarse en sus estructuras y hacer politiqueo de fontanería. Gallardón tiene apoyos mediáticos, quizá coyunturales y oportunistas en las filas de su propio partido, pero, salvo en un momento de crisis grave, insuficientes para oponerse al Gran poder del aparato partidista. Aguirre supo jugar sus cartas y venció.
Cobo, aunque tenga esa cara de pocos amigos, esa garganta “garciana” y un toque “truebense” que distrae, tiene derecho a expresarse, en los términos que lo ha hecho, sin que el Partido le sancione formalmente. En la práctica, tanto Gallardón como su equipo de incondicionales, vive en un extraño ostracismo con cargo. Habrá que preguntarle a Aznar, además de qué vio en Rajoy que no viera en Rato, o en quien fuese, por qué diablos salvó a Gallardón de la quema cuando se sabía de antemano que, en 2003, el ayuntamiento se ganaba sí o sí, mientras que la comunidad llegaría ajustada. Esperanza se quedó sin ser alcaldesa y tuvo que pasar un mal verano hasta que en octubre llegara a ser Presidenta, lideresa y todo lo que ha ido viniendo después.
Nadie lamenta que en este país la libertad sea endeble en general e inexistente en particular. Me explico: a todos los niveles, con o sin razón o tipo penal por medio, si te la quieren organizar, te la organizan. Detención, prisión provisional, y lo que sea. Que se lo digan a tantos y tantos (y no hablo sólo de políticos) que sin causa (como finalmente se ha conseguido demostrar) han sido ultrajados por el Estado en cualquiera de sus manifestaciones de arbitrariedad y poder. Cuando te ponen la diana encima, ya sea hacienda, la audiencia nacional o la misma administración, se acabaron tus derechos.
Lo mismo sucede en el seno de los partidos “democráticos”. La discrepancia es arrancada de raíz, garantizando el monolitismo de la formación, salvo amplias algaradas y crisis de liderazgo evidentes. Distingamos pues entre lo que es orden jerárquico (caso Costa) y mera tiranía (posible sanción a Cobo).
Saludos y Libertad!










