Algo debe tener esta mujer para que todos la tomen con ella y, sin embargo, resista embistes e infortunios. Un puñado de necios, desde Facebook, la quieren barrer a leñazos (algunos, incluso balazos) . Otros, sirviéndose de medios de información de dudosa o no tan dudosa seriedad, vuelcan toda su inquina en desprestigiarla y atribuirle el origen de todo tipo de males.
Despierta odios irracionales, tan viscerales que llegan a sorprender, ya que, por mucho y muy malo que hiciera Aguirre, no me parece como para tomárselo de forma personal. Pero así es, al igual que mucho reaccionario blasfema al oir la palabra “Zapatero”, son más y con mayor intensidad, quienes desde la izquierda lanzan insultos y maldiciones contra la lideresa popular.
En Público no pueden negar la obsesión. Lo de “El País” no tiene nombre. Es capaz de inventar, manipular o tramar redes de espionaje y corrupción poco o nada verosímiles, con tal de volcar, cada día, un cubo de basura y desprestigio sobre Esperancita. El resto de medios, presumiblemente ubicados en aquello que llaman “derecha sociológica”, se disputan los bandos dentro de la enconada lucha de liderazgos, estilos y prioridades, que sacude al PP desde 2008.
Esperanza es víctima, por ahora, de la rabia de Gallardón, el torpe autoritarismo de Rajoy, el miedo del PSOE, el totalitarismo de Prisa o la tontería elevada a medio de información de mano de Mediapro. Curiosamente, a Esperanza le llueven hostias por todos lados, desde dentro y desde fuera, como se tratara de un mal incuestionable digno de consensuada erradicación política. ¿ No será que Esperanza Aguirre se presenta como la única opción creíble y con visos de tener éxito en lo que a la crisis económica, institucional y política de España se refiere? Lo cierto es que la animadversión de todos los malos debería hacernos pensar que Aguirre, de entre todos ellos, es, cuanto menos, la menos mala.
Luego están los votos del pueblo, que en Madrid parecen seguir apoyándola con sobrada distancia sobre sus opositores. O las bases populares, que de espalda a sus actuales dirigentes nacionales o regionales, ven en Esperanza la líder capaz de colocar al PP otra vez en La Moncloa, siendo además, o eso se siente, un revulsivo político para España y sus acuciantes problemas. Tal expectativa se ve frustrada no ya por la incompetencia de Aguirre, que aún está por demostrar, sino por la trama de intereses, exógenos o endógenos, que sirven a Rajoy como baza con la que perpetuarse en el Poder, a pesar de sus carencias y falta de recursos.
La conspiración alcanza unas dimensiones inauditas, solo comparables a aquellas presiones para que Aznar no fuera presidente del gobierno a pesar de la victoria de 1996.
Ya he dicho otras veces que, dada la realidad política, mediática y económica de este país, dejar que gobierne el PSOE es, cuanto menos, un grave atentado contra el deficiente sistema democrático que nos hemos dado. Su dominio es tal que, teniendo en sus manos la mayoría parlamentaria, ningún ciudadano puede sentirse exonerado de verse afectado en sus derechos o libertades por el régimen imperante. Lo de SITEL es una muestra, pero basta con ser consciente del control mediático y sindical, para convencerse de que un gobierno del PSOE es lo más parecido al Franquismo que podemos ver en nuestros días.
Si además de todo esto, comprueba el ciudadano que el Régimen se alía con la casta dirigente del PP en contra de un líder concreto, como es Esperanza Aguirre… dejando a un lado opiniones e ideología, debe tener la sensatez de advertir que en nada le beneficiaría que aquellos se terminaran saliendo con la suya, mandando a la Lideresa al ostracismo más cainita.
Saludos y Libertad!













Miedo que algunos interpretaron necesario de mantener a base de tiros, bombas y extorsión. Otros continuaron su estrategia tomando posiciones en Madrid, colocando capitales, personas e intereses allí donde el Estado había establecido su ciudad de Mando. Como en su día hicieron muchos mandamases catalanes, qué mejor manera de dominarlos a todos poniéndolos a su servicio (hablo de los españoles y su patrimonio) que sirviéndose de un Estado centralizado progresivamente más implacable y expoliador.
que hoy ha lucido en la Capital, movilizar amigos o familiares, niños, carros, banderines y horteras insignias en pulseras, solapas o camisetas, para acercarse al acordonado e inaccesible Paseo de la Castellana para, con arrojo y orgullo, silbar a Zapatero… perdónenme quienes lo hayan hecho, no deja de ser una patochada más de domingueros militantes.
consigue. Pero inmediatamente irrumpen unas tribus nómadas que asaltan la ciudad, se dan al pillaje, queman y matan todo lo que encuentran por delante. Nuestro hombre huye al campo, se refugia en una fortaleza en la que un señor alberga a animales y personas; dedica todas sus fuerzas de trabajo a este protector como precio por la salvación de su vida.
Mientras tanto, Rajoy da vueltas y vueltas sin poder conciliar el sueño. Su barba encanece, su oclusión se desencaja y crece la intensidad de sus tics nerviosos. Con cara de cromo, perfecto compañero de aventuras de los héroes Ibáñez, el líder de los populares resulta casi tan patético como el amaestrador de siniestras que tenemos instalado en la Moncloa por arte y gracia de un pueblo idiotizado.
patrimonios y bolsillos, pero además en una época de depresión e incertidumbre para todos, no es que estemos sufriendo una inmerecida agresión externa e inesperada, sino que Zapatero se sabe autorizado para exprimir aún más a todos los ciudadanos.
recomendaciones del BCE).
por si pasa UNA VEZ en la vida, no vaya a ser que con la paga de una niña de 16 o el sueldecillo de una de 23 se destine cada mes una partida del mismo a la compra de pastillitas. Todo en función del apetito, la temeridad y las ganas de vivir completamente despreocupado.

en tu denominación social!) que, tratando de romper tópicos y falsas intuiciones, demuestra con datos que la masa arbórea, a pesar de incendios, planes urbanísticos municipales (los especuladores no harían negocio sin el previo unte de algún que otro sano y comprometido funcionario o político), cambio climático y avance de la desertificación en la península, gracias a la acción del hombre, España recupera su verdor y espesor de antaño.
estaría mal del todo, porque de los que plantó el ayuntamiento franquista hoy nos quedan desaforados y asilvestrados ejemplares que más que sombra afean saturando la avenida y ocultando las bonitas fachadas de sus edificios.



como malas, pero de las mejores, sin duda, tener a este señor en el poder… y es no dice mucho a su favor, me parece a mí. De una forma u otra, acierta Berlusconi: es el mejor, al menos en permanencia. Sus dos periodos de gobierno baten records itálicos. Desde el Imperio, Italia no ha tenido tanta estabilidad política como la que ofrece el amigo de las velinas. Y de qué sirve?, pues de muy poco. Cada pueblo tiene lo que se merece.