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El Drogadicto Responsable

mayo 27, 2008

Un individuo es responsable de las consecuencias de sus actos cuando estas eran conocidas por el mismo antes de emprender la acción cuestionada. Esto en un plano teórico, no entraremos aquí en el análisis minucioso de la responsabilidad dentro del ordenamiento jurídico vigente, contractual, extracontractual y las posibles implicaciones penales. Dejémoslo como nota al respecto y vayamos a lo importante cuando de drogas hablamos.

Las drogas no son un producto del mundo industrializado, como puritanos y marxistas se han emperrado en repetir hasta la saciedad. No todo el mal procede del capitalismo, señores! Bromas aparte. Las drogas, como término que define sustancias capaces de infringir en el consumidor efectos alucinógenos o narcóticos, estados de excitación, somnolencia o desinhibición, con diferente intensidad y duración, existen desde que el hombre es hombre. Cada cultura ha tenido la suya. Ha ritualizado su consumo, sus miembros, de forma evolutiva, han desarrollado pautas y hábitos generalizados e institucionalizados que en gran medida han propiciado el consumo moderado y ajustado, por así decirlo, al resto de actividades propias del ser humano. Ninguna cultura ha tomado la droga como instrumento de perdición, de autodestrucción. Siempre de forma espontánea se han trazado certezas y precauciones asumidas de forma semiinconsciente por todos, o prácticamente todos.

Sólo al llegar la regulación desde arriba, el prohibicionismo paternalista de un ente de dominación, el Estado contemporáneo en nuestros días, los miembros de una comunidad han visto relajadas las costumbres y normas de cumplimiento voluntario y eficiente, siempre reemplazadas por imposiciones arbitrarias carentes de encaje alguno con la dinámica social espontánea.

Cuando llega una droga nueva a un grupo humano puede que durante un periodo de tiempo la prueba de la misma genere desajustes, escándalos o abusos. Una vez vistas las consecuencias, no hace falta probarla para tener en nuestras mentes la información suficiente al respecto. No hablo tan sólo de información objetiva sobre sus efectos sino el entramado de hábitos, de asimilación ritual que en torno a ella surjan en aceptación con la moral social vigente.

Es importante recalcar este punto. No hace falta probar una droga para aprender cómo NO consumirla. Para consumirla, en su caso, basta con responder a las formas establecidas, institucionalizadas. Sólo las sociedades dirigidas por mandatos desde arriba, por una autoridad planificadora, como la que sufrimos en occidente, con mayor o menor intensidad desde hace décadas, sus ciudadanos padecen y experimentan los desajustes y quebrantos que determinadas sustancias producen en su día a día.

Tratamos de explicar en el post sobre LA LIBERTAD Y LAS DROGAS como el prohibicionismo acrecentaba exponencialmente la marginalidad, la delincuencia al tiempo que se servía de la imagen que estas situaciones proyectan como fuente de legitimidad para continuar interviniendo.

Esto no es una loa al consumo. Simplemente una reflexión sobre las causas del descontrol y el desajuste. La irresponsabilidad impera hoy en todas las facetas de la vida de los individuos, no sólo en lo que se refiere a las drogas en general. Pero es paradigmático el análisis de este pequeño campo para pertrecharse de los conceptos necesarios y así avanzar en estudios más ambiciosos.

Saludos y Libertad!

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6 comentarios leave one →
  1. Kaledos permalink
    mayo 29, 2008 6:18 am

    Yo haría una distinción entre los marxistas, porque no metería en el mismo saco a los políticos que entendían o entienden las drogas como un instrumento de control social y por ello se oponen y los digamos culturales, que se basan en el pensamiento de Marcuse, de la Escuela de Frankfurt y los movimientos hippies, contraculturales y libertarios de los 60, Huxley, Leary, Ginsberg,etc que proponían la liberación del consumo de drogas.

    Los antiglobalización no les metería dentro del saco del prohibicionismo, sino todo lo contrario, a favro de la libertad de consumo y en contra del tráfico de drogas.

    La línea que delimita el pensamiento liberal y el progresista en este tema es transversal. Hay progresistas y liberales a favor de la prohibición y en contra.

    Un ejemplo de coherencia es Escohotado, que ha transitado desde el marxismo filosófico, el neomarxismo de Frankfurt al liberalismo clásico, siempre ha defendido la liberación del consumo, antes cuando era marxista y ahora que es liberal.

  2. noviembre 25, 2009 12:02 pm

    Buenas, quería comentarle que la foto que ha puesto en este artículo está bajo una licencia de Creative Commons y es una foto relizada por mi y alojada en mi fotoblog, por lo que si quiere mantenerla debe poner una referencia al autor o a su pagina, Gracias.
    Juanra, autor de la bombilla:

  3. noviembre 25, 2009 3:37 pm

    ¿Qué foto?

  4. noviembre 26, 2009 10:41 am

    Perdon, las fotos de las cañas. Aquí teneis la original:

    http://labombilla.blogia.com/2006/012401-de-canas-por-palacio.php

    • Liberand permalink
      noviembre 26, 2009 12:13 pm

      Hecho, ya estás linkeado. Sólo queríamos porner una foto de unas cervezas, el buscador de imágenes de google tiene estas cosas.

  5. noviembre 27, 2009 9:31 am

    Muchas gracias. Cierto, me suele pasar a menudo. De nuevo gracias y saludos.

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