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Sebastián no sabe Economía

enero 29, 2009

O no demuestra lo que sabe, que es otra opción. Con sus escaramuzas contra la teoría que debería manejar al dedillo para sus clases delata una actitud muy concreta: elitista frivolidad y estulticia académica. Este “”liberal”” seducido por ZP, ese precursor cañí de la Obamamanía, acumula en su haber como susurrador, fontanero monclovita, candidato (con un par, eso sí) y ministrillo ilustrado, un retén de boberías con las que llenar no uno, sino varios comentarios como este. No es esa nuestra intención, simplemente aclararle cuatro cositas sin las que difícilmente podrá regresar a sus queridas aulas.

Esa gilipollez, porque no tiene otro nombre, propia de salvapatrias, de reducir el impacto de la crisis o reajuste necesario variando las preferencias de consumo de los ciudadanos, tiene todo el sentido que quiera dársele, pero ningún fundamento. Los enemigos del ahorro ignoran por completo la estructura de producción o la naturaleza del capital. Los amigos de la autarquía demuestran ignorar por completo la esencia misma de la vida en sociedad.

Quien se especializa en una labor adquiere y genera de la nada el conocimiento pertinente para seguir desarrollándola adaptándose al devenir del proceso social. Todos buscamos nuestro lugar y tratamos de explotarlo al máximo. Quien produce un bien y domina dicha actividad termina valorando todas las unidades de bien o servicio como la última que genera y llega a comercializar, es decir, con una intensidad decreciente. Sin embargo, quien busca dicho bien o servicio en el mercado demanda utilidades que valora mucho más que aquel bien del que tenga que desprenderse para adquirirlo. En el mercado libre todos salen ganando, porque siempre que el intercambio es voluntario, entregamos algo que valoramos menos que aquello que recibimos.

De esa especialización, de la extensión del mercado, de la división creciente de trabajo y conocimiento, llega la riqueza y la mejora en las condiciones de vida. La autarquía personal exige que un mismo sujeto sepa cultivar sus alimentos, tejer su ropa, construir su vivienda y proteger su patrimonio. La sociedad libre y el incremento de capital per cápita hace posible que localizando nuestros esfuerzos en un ámbito delimitado seamos lo suficientemente productivos para gozar de los fines que nos suministran una cantidad ingente de bienes producidos por otros individuos.

Toda limitación territorial a este gran juego de ventaja comparativa, de división del trabajo y el conocimiento, merma nuestra capacidad de satisfacción de necesidades y corrección de malestar, nos hace más pobres porque nos condena a no incrementar la productividad de nuestro trabajo, impidiendo de este modo que podamos disfrutar de más y mejor ocio.

Decir que España será más rica y sufrirá menos si consumimos productos made in, es del todo estúpido y más propio de un lego en economía que de un señor profesor universitario. Lo que compramos en China no es satisfaga necesidades concretas suministrándonos utilidades a través de los bienes importados, sino que permite a los españoles y su capacidad inversora dedicarse a otras cosas, producir otros bienes, ampliar el espectro de posibilidades y especializarse frente a la competencia del exterior. Si tuviéramos que producir hasta la última prenda de ropa que vestimos, hasta el último alimento, hasta el último vehículo que manejamos, no seríamos más ricos, sino todo lo contrario. Porque si existe en el exterior, si otra persona puede hacerlo, una oportunidad de obtener ese mismo bien por un precio menor, todo lo que sea ignorarla supondrá una merma en nuestra capacidad para generar riqueza. No lo digo yo, porque la idea de la ventaja comparativa ya fue explicada por Ricardo y comprendida y aplicada como ley económica general por Mises (yo la llamaría ley de asociación de Mises, y no de Ricardo, como generosamente la nominó el genio austriaco), y tampoco he sido yo quien ha descubierto que lejos de quedarnos en lo que se ve de cada propuesta o medida de política económica, debemos atender a lo que no se ve, como de manera genial expuso Bastiat.

Desconozco si Sebastián es tan tonto como parece, si los que le auparon adolecen de las mismas taras conceptuales, o si es simplemente la novatada de quien pretende lanzar proclamas con impacto. Un poquito más de teoría, teoría de primero, teoría sencilla, de la que se entiende sin dificultad, y menos meteduras de pata para contentar al personal y quedar como el amiguete que dice “lo que todos pensamos”.

Saludos y Libertad!

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6 comentarios leave one →
  1. Bayer permalink
    enero 29, 2009 3:53 pm

    Hola, a mi lo que me parece es que todos estos ministrillos residentes en la calle del desengaño 21, osea convecinos del señor cuesta (Aquí no hay quien viva), deberían aprender primero unas nociones de economía básica antes de lanzar proclamas autarquicas.
    Me parece, no ya ridículo, sino más insultante que tengamos a este individuo de ministro. Si es keynesiano pues que se estudie un buen manual de economia keynesiana, si es marxista que se empape de marxismo y si no es nada de eso, bien porque tenga ignorancia supina o bien porque intenta hacernos creer que sabe, que aprenda economía en tres tardes (zp la aprendio en dos)….

  2. Bayer permalink
    enero 29, 2009 5:41 pm

    Si esta persona ha llegado a ministro de industria, considero que un estudiante de economia de 2º o de 3º nos llevaría a golpe de manual a la senda del crecimiento económico.

    saludos!

  3. enero 30, 2009 1:10 am

    “La sociedad libre y el incremento de capital per cápita hace posible que localizando nuestros esfuerzos en un ámbito delimitado seamos lo suficientemente productivos para gozar de los fines que nos suministran una cantidad ingente de bienes producidos por otros individuos. ”

    Hace posible que localizando…?
    Ambito delimitado?
    Los fines que nos suministran unos bienes?

  4. enero 30, 2009 1:25 am

    Si, querido Carlos, quien no se especializa no mama, o es que tú, que eres tan listo ejerces en todo aquello en lo que eres tan superior al resto… pues seguramente no, es probable que te dediques a algo que no hagas del todo mal y que otro, quien te pague, quien contrate contigo o con quien intercambies lo que generas o prestas, valore más lo recibido que lo entregado… y los dos salís ganando. Con eso respondo tus dos primeras preguntas: división del trabajo, del conocimiento y ventaja comparativa.
    La segunda: cambia “que nos suministran”, por “suministrados por”… ahí admito que mi expresión puede dar lugar a equívocos. Los bienes, los medios económicos, son útiles en la medida que subjetivamente los estimamos adecuados para alcanzar los fines que perseguimos. Pillas?
    Saludos!

  5. Bayer permalink
    enero 30, 2009 5:53 pm

    No creo que pille, a lo sumo puede pillar un resfriado. Pero lo peor del asunto que nos desborda, es ¿que narices enseña este hombre en la universidad???, Autarquía superior? Macroeconomía para regímenes totalitarios¿?. No se que pensarán ustedes caballeros, pero si zp considera la economía como un sentimiento y esta persona pide que nos quitemos la corbata para ahorrar energía o que destinemos 150 euros de nuestra cesta de la compra para consumir “productos” españoles…. la siguiente patochada (no tiene otro nombre) será meternos a todos en duchas comunitarias para ahorrar agua. Chiquito de la Calzada podría aportar algo a este gobierno y promocionar el chiquitistaní como lengua cooficial, junto con el chelí, como lenguas del “país madrileño”.

    Cualquier comerciante chino tiene mas nociones de economía que este individuo. La ventaja comparativa de china posiblemente sean sus productos baratos, una industria que produce a unos costes irrisorios, unos costes variables que dejarían estupefacto a cualquier empresario español. Claro, cabe pensar que si nos dedicamos a comprar chorizo de cantimpalo a saco, y queso de burgos, por poner un ejemplo, los empresarios españoles pueden generar economias de escala en España (si es que las generan), pero de cara al exterior?. Que producto estrella podemos ofrecer al resto del mundo…. el queso de burgos? las pipas de Tarancon?. Que industria española puede generar economias de escala en otro país??…La industria del cine creo que no. La industria del automovil?.
    Este es el peor momento que vive España, nunca jamas se ha vivio con un gobierno tan bobalicon, mentiroso, infantil, zafio…mediocre. Echo de menos esos años en los que gobernaba la añorada UCD, el centro demócrata, esos si que eran políticos honorables, personas en las que se podía confiar, hombres de palabra.

    Saludos!

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