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Los Goya y la secta

febrero 3, 2009

Con el mono del “no a la guerra”, con un gobierno que les subvenciona (no sé si más que el PP, pero sí con más publicidad y complicidad), el sindicato del cine (perdón SGAE y la Academia de artes cinematográficas…), ha organizado su fiesta, con sus cosas, sus premios, sus miserias, sus mamoneos y escarceos.

Películas españolas buenas las hay todos los años. Lo malo es que el público maneja algunas certezas muchas veces infundadas:

¿Para qué ir a verlas al cine si enseguida las pondrán en “sesión española” o la cadena expoliada de turno (con más o menos aquiescencia)?

¿Para qué ir a verla si el costumbrismo que presentan va de lo elitista a lo exagerado, de lo esperpéntico al sesgo izquierdoso más furibundo?

¿Para qué dar cancha a todos estos que viven de la subvención y películas que no ve nadie?

Y muchos más lugares comunes que tristemente, aun teniendo un fondo de verdad, no se corresponden con la realidad, o mejor, con todas las realidades…

El caso es que los Goya es el mejor escaparate para comprobar el corporativismo de las fuerzas dominantes en esa sección del ministerio de cultura, o del Estado en general, que es el cine español.

No se dejan ver los creadores, los que arriesgan, los que apuestan por la independencia, los que padecen la situación en la que han dejado la maltrecha industria todos esos proteccionistas, excepcionistas culturales, acomplejados y demás fauna de chupópteros, no sé si con mérito, pero obviamente sin ningún valor comercial…

Porque no se puede hablar de industria y mercado del cine y luego tratar de vivir en un ámbito de seguridad, intervención, proteccionismo y elitismo creído desmesurado…

Los Goya son un programa de televisión en claro declive (aunque este año parece haber repuntado) donde las decisiones políticas y sectarias de la Academia acaban concediendo los premios bajo cuerda e intereses de todo tipo. Como el año que todo se lo llevo Mar adentro, una de las más de 100 películas españolas con historias, actores, directores de arte, montajes, etc., posibles para nominar y galardonar. Pero había que dejar clara una posición política o cometer la cutrada de arropar el film y el director que competían por la mal vista, estéticamente repudiada y vilipendiada industria yanqui.

Luego corren todos a ganar dinero y notoriedad, ha hacer lo que les ofrezcan, a posar de latino, hispano o lo que toque. Corre el estrambótico, el cultureta, el intelectual de izquierdas (medio analfabeto funcional), a que le agasajen y ofrezcan proyectos.

Los Goya de este año han rozado el absurdo. La mayoría de los televidentes no han visto ni dos de las películas nominadas a mejor film del año. No conocían actuaciones y muchas veces ni siquiera habían tenido noticia del estreno de alguna de ellas. Camino, estandarte anti opusino, con tema candente y vergüenzas al aire, ha sido sorprendentemente alzada como lo mejor de lo mejor de entre más de 100 películas subvencionadas.

Penélope, con su actuación discreta, muy del gusto de los yanquis, se ha llevado el Goya, como estaba escrito en el guión: la pobre tenía cena de nominados al Oscar unas horas después, alguien duda que no supiera que se llevaba el Goya desde hacía días. Caso parecido al de Benicio del Toro: el Ché, por supuesto, cómo no iban a darle el premio al Ché, el actor era lo de menos… lo de menos y oligofrénico, extrañamente mal hablado o incapaz de articular ideas o explicaciones con sentido.

Uno gritó “Viva Puerto Rico Libre!”, y todos aplaudieron hasta con las orejas (libre de los yanquis a los que se quería entregar una Penélope agasajada por sus compatriotas). Extrañamente todos los nombres de actores, actrices o directores de procedencia catalana, cambiaron, de Carmen a Carma, y lo más sorprendente, de Ariadna Gil (jil), a Ariadna Gil (YIL)… sometidos encantados de la vida (viva el alarde particularista y las ganas de hacerse el moderno recurriendo a paletadas de ese estilo), sometiéndose al yugo identitario elevado a la máxima potencia (etiquetando como sigue: catalán, pues a partir de ahora tu nombre se pronuncia o -cambia a- oficialmente como sigue:…. quieras o no).

Lo mejor de la noche, la presentadora, Carmen Machi, y los chicos de la Muchachada nui, que supieron dar en la diana con un humor irreverente que fue lo único que se salió del guión y del tono general…

Saludos y Libertad!

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10 comentarios leave one →
  1. liberand permalink
    febrero 3, 2009 9:42 pm

    La gala de los Goya es cutre y sosa, casi que era más divertida cuando gritaban el no a la guerra. Ahora gritan viva Puerto Rico libre!! en fin, cada uno se define por sus actos…

  2. febrero 4, 2009 12:22 am

    YSH: muy de acuerdo, pero, por discrepar en algo, a mi los sketch de los Muchachos me parecieron bastante por debajo de su nivel general. Ya “Muchachada” está por debajo de “La hora”, pero Joaquín Reyes cada día está más autoendiosado y sinceramente, si la bromita de Los 4 Fantásticos la hiciese cualquier otro, al día siguiente lo despellejaban en la prensa por cutre. Carmen Machi… bueno, salio dignamente del marrón que es presentar una gala que, si se parece mucho a los Óscar, malo, y si es totalmente diferente, peor.

    Saludos catódicos,
    Prime

  3. Gordopilo permalink
    febrero 4, 2009 1:18 am

    Pues yo me sigo partiendo el ojete con Muchachada Nuí.

    ¿Un cigarro?

    Ssss… ¡no!

  4. febrero 4, 2009 1:57 am

    Yo la verdad es que solamente vi algún que otro trozo de la susodicha gala, aunque eso sí, lo mejor de todo, los esqueches de los chicos de Muchachada Nui (como siempre, qué vamos a decir, mis paisanos siempre cumplen).

    Sobre Benicio del Toro, normal que no pudiera articular palabra… Llevaba un pedo encima que ni él se lo creía. Ya no sólo por el hablar: se tambaleaba al andar, sudaba como un descosido… Tampoco sería tan raro. Total, una copa de más no desmerece a nadie como actor 😀

  5. febrero 4, 2009 5:10 am

    Personalmente la Machi no me hace gracia ni mucha ni poca. Es una de las cosas que siempre he pensado sobre los actores españoles. Da igual el país que sea, parece que actúan. Los españoles siempre sobreactúan. Fuerzan los gestos al máximo, los gritos, los tics. Machi para hacer gracia tiene que pasarse el rato poniendo vocecitas ratoniles. Sin embargo, en los Oscar (exceptuando cuando le toca al histriónico de turno), les basta con la gracia del guión.

    Pero analizando la cuestión. Que me lo expliquen. Eligen pelicula para los Oscar y dicen que la mejor es la de los Girasoles Ciegos. Hacen las nominaciones y arrasa los Girasoles Ciegos. Llega la gala y se lleva uno de dieciséis y de rebote. Y Camino, que la han visto 100.000 personas, se lleva todo.

    Ahora, queridos amigos, ya ha servido el asunto para algo. Este año el cine español batía récords negativos. No conseguía colar ninguna película entre las preferidas del público. Pues en plena crisis, regalo de Reyes.

    http://www.libertaddigital.com/el-candelabro/el-gobierno-destinara-75-millones-de-euros-a-financiar-el-cine-espanol-1276349916/

    75 millones del Gobierno para que el año que viene hagan películas españolas.

    Yo prefiero que gasten los 75 kilos en Sanidad y pago religiosamente mis 7 euros de entrada para ver a Heath Ledger haciendo de Joker.

    Aprovecho para consultarles una duda. No quisiera ser un radical de los que juzgan a un actor por su titiriterismo. Pero hace poco tuve ocasión de ver No es país para viejos. Hasta entonces no sabía nada de la película ni conocía la actuación de Bardem por la que recibió un Oscar. Después de leer cientos de críticas donde decían que era sublime, me animé a echar un vistazo. Y me he quedado sorprendido. Las líneas de diálogo son escasas. Sus apariciones tampoco son de mérito, encarna a un asesino y no le hace falta fingir mucho, con poner cara Bardem ya parece el típico boxeador sonado. Y la verdad es que poco más. Un par de escenas de acción y se acabó lo que se daba. ¿Qué les pareció a ustedes? No quisiera pensar que es mi reticencia a Bardem lo que me hace pensar así, pero no lo veo como para Oscar al mejor actor de reparto de todos los actores de reparto de todas las películas del año.

  6. Berlin Smith permalink
    febrero 4, 2009 9:54 am

    Siento decir que hay mucho desconocimiento. Los 75 millones son una línea de financiación para descontar contratos de televisión y derechos generados por determinadas subvenciones que ya están y son las que son. Además, no están únicamente las películas, sino que el ICO ayuda a financiar inversiones en equipamiento hasta de los exhibidores, que exhiben cine americano, español, europeo y hasta latino.

    Los académicos tienen sus preferencias políticas y sus manías como grupo, pero no hay nadie que pueda manipular los premios hasta el punto de condicionar las votaciones. Seguramente tienen el defecto de que votan por sus preferencias personales y no por lo que ven en la sala y, si no ha cambiado, no tienen que garantizar el haber visto las películas. Un tipo tan denostado en estas áreas como Almodóvar se queja de como le tratan sus compañeros en las votaciones. Jose Luis Garci, lo mismo. Es una profesión repleta de envidias, puede que sectarias, pero no manipuladas en las votaciones, son así.

    Que un tipo gane 10 goyas es el destino: no “se dan”, se votan. Esto ha pasado en Hollywood muchas veces con sus oscars y nadie se escandaliza: se vota. Que eso se haga entre cien películas no tiene nada que ver por como es la producción y hasta por explicaciones estadísticas: muchas películas casi no se estrenan ni tienen repercusión en los festivales, que es cuando lo que no tiene dinero de promoción consigue repercusión. Es decir, que no tienen entidad para competir. Segundo: no todas entran a concurso, hay “nominadas” previamente, por lo que los premios sólo pueden repartir entre esas, que son muchas menos. Forma parte de la lógica creativa que cuando un título supera a los demás en atractivo y repercusión, todos los elementos creativos y de producción sean o parezcan ser mejores que el resto. De ahí, que si la película es buena, el director sea bueno, el guión también y los actores suelan estar bien. No se trata de repartir con café para todos, sino de votar. La lógica de que los premios deben estar repartidos no se corresponde con una ética del mérito. Tercero: EEUU produce entre 800 y 900 películas al año y solo unas pocas concentran los oscars como todo el mundo puede ver. Debe ser que hay una lógica natural a que se produzca.

    Ni siquiera las subvenciones son el problema del cine español como tales: ni cubren el cien por cien de la película y hay sectores más subvencionados, como la agricultura o la energía eólica, con mucho más dinero y no hay este escándalo. El problema es la ausencia total de conexión entre el mercado y la producción por el conjunto del sistema de financiación, que enbloga ayudas directas, de televisiones, etc. y que, por su dimensión, hace que un grupo reducido de personas tenga acceso a garantizarse la producción. Curiosamente, no hay ningún país en el mundo que no tenga ayudas públicas a la producción, ni siquiera en EEUU (los estados tienen muchos mecanismos de apoyo para atrer rodajes). Y fuera de EEUU siempre es dinero para poder producir. La cuestión es de qué tipo son y cómo se accede a ellas. Por qué es difícil que esta industria funcione sin ellas es otra historia (el Reino Unido, también da) y que tiene que ver con consideraciones que no son de mercado. Aquí, en Dinamarca y en Colombia.

    Ese sistema permite lo que no se sucede en USA: que un tipo que sistematicamente fracasa en taquilla ruede todos los años. Por tanto, el filtro de talento no funciona. Burocráticamente todo está organizado para que si tienes acceso ruedes y no te cueste dinero nunca, salvo accidentes e irresponsabilidades, que hay bastantes.

  7. Berlin Smith permalink
    febrero 4, 2009 10:06 am

    Sobre Bardem, sr. Fin de los tiempos, si no le ha gustado, no le ha gustado, punto. El problema es que evaluar un trabajo estético es que se hace con criterios estéticos. Suele haber un conjunto de gente que tiene influencia y hace que su opinión la sigan muchos. El David de Miguel Angel está considerado un hombre cumbre porque lo dicen los libros, ¿pero lo sienten todos los espectadores cuando lo contemplan? Así es siempre.

    Bardem compone un personaje no sólo por los diálogos (que, por cierto, tenían que convencer a un público que le escuchaba en inglés) sino por todos sus gestos y movimientos. Está claro que al público americano le encantó. Mi opinión personal es que hizo un gran trabajo. Si es merecedor de más que otros, eso siempre queda para los imponderables: los premios son una votación no una garantía de verdad. Son también, muchas veces si se vota con un criterio honesto, elegir entre bueno y bueno o entre malo y malo. Al final, es usted, el espectador el que le dice lo que le gusta. ¿Lo pasó bien? Pues eso es lo que cuenta.

    Premios y festivales son mecanismos de promoción de las películas, que en todas partes menos aquí, son un negocio. Los que venden coches le ponen pegatinas a fernando alonso, los que venden películas se las muestran a los críticos para que las alaben y escriban bien de ellas. O te gastas una pasta en publicidad, como los que venden detergente. Los primeros serían gente como los Coen, lo segundo es gente como Disney.

  8. Berlin Smith permalink
    febrero 4, 2009 10:11 am

    Una apostilla: debería añadir lo más interesante de su comentario, Sr. Fin de los Tiempos: el premio le produjo curiosidad y se propuso ver la película. Seguramente, sin ello no la hubiera visto. El productor ya tiene lo más importante, ha vendido una entrada o un DVD. Los premios son un mecanismo para conseguir espectadores que, para que sea válido, tiene que ser suficientemente creíble. Y eso es votando sin coacciones. Luego cada uno tiene su sesgo.

  9. febrero 4, 2009 10:46 pm

    Disculpe señor Berlin Smith, creo no haberme expresado convenientemente. Me refería al hecho de que el papel que interpreta, el de asesino homicida con toda su galería de pequeños gestos que le convierten en una suerte de caja de sorpresas con final nada feliz, ya ha sido más que explorado. La cuestión es, este año aspira a estatuilla el Joker por un papel similar. Asesino, problemas mentales, salidas de tono. Lo que quiero decir, si lo gana Heath Ledger, ambos tendrán el mismo premio cuando el trabajo en sí es totalmente distinto. El Joker realiza en Batman cien mil veces más función de la que Bardem en la suya. Como parte de la trama, como personaje en sí mismo. Se autoexplora. Se descubre. Juega con él mismo y con los demás. Mientras que Bardem cumple y deja al azar de una moneda el resultado final, el Joker bucea en las profundidades de sus víctimas para aterrarlas desde ahí dentro. El esfuerzo creativo, la puesta en acción es infinitamente superior. El premio es el mismo.

    No lo digo sea Bardem o no, sino por la tendencia de estas galas de premiar casi por premiar. Meten cinco actores, con cinco papeles distintos y muchas veces tirando de o bien películas muy comerciales o insufribles. Y lotería. ¿Cómo se valora si un actor ha hecho mejor su papel en una comedia que otro en un drama compitiendo en el mismo abanico?.

    De todos modos, se me ocurren muchos otros actores que con papeles similares al de Bardem han ofrecido mucho mejor resultado. Incluso en películas que no han destacado por ello.

  10. febrero 4, 2009 10:47 pm

    Por cierto, no me obligue a regañarle, el David de Miguel Ángel, se sienta lo que se sienta al contemplarlo, está más allá de lo que ven los ojos.

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