Skip to content

Emancipación abortista, padres de 13 años y otras calamidades

febrero 13, 2009

padre-a-los-13-anos

No es una novedad, ya en época de César y Augusto, la moral pública era cuestión de debate y desesperación. Tanto alborotar para nada. En libertad las cosas tienden a ajustarse en la medida que cada individuo sea responsable de sus actos, esto es, asuma íntegramente el coste de sus acciones, disciplinando su conducta e interiorizando límites y reglas tácitas.

La obsesión moralista, el intento del Estado por entrar a regular aspectos que son y deben seguir estando al margen de la exigibilidad jurídica, no solo ha contribuido a la acuñación de fundamentos teóricos e ideológicos que sostienen semejante tropelía, sino que han llevado a la descoordinación social más pavorosa.

Ver las consecuencias derivadas de nuestras propias decisiones como un mal ajeno, y tratar, consecuentemente, de solucionarlo, acaba introduciéndonos en círculo vicioso del que difícilmente podremos escapar.

Con esta idea suficientemente clara quizá podamos abordar problemáticas que exceden el ámbito propio de las reglas de cumplimiento voluntario o las prácticas morales estables y arraigadas. La necesaria innovación, incluso revuelta, no debe hacernos olvidar la importancia de ciertos valores y principios tradicionales que sostienen y dan sentido al orden social fundado sobre la libertad individual. Quien confunde moral y ética acaba en una contradicción insalvable.

La negación del derecho de abortar no es una traba retrógrada en contra de la liberación femenina. No hoy y menos ahora. El control sobre el propio cuerpo si es un avance en la lucha por la libertad, como lo es el acceso al información relevante sobre su funcionamiento, la interiorización de las posibilidades ciertas derivadas de nuestros actos voluntarios, la disciplina moral, pasional, visceral.

El ser humano se comporta de acuerdo con reglas cuyo contenido no es capaz de articular por completo, lo hace de forma inconsciente o semiinconsciente, movido por un piloto automático que generalmente ayuda a resolver, sin apenas darnos cuenta, problemáticas relativamente sencillas.

Una de ellas debería ser el despertar sexual y las primeras prácticas. Para ello de nada sirven los tabúes, los complejos paternos o los tópicos. La mente humana absorbe información desde que la primera neurona eslabona con la siguiente. La responsabilidad individual es gradual y progresiva, no obedece a convencionalismos legales o sociales.

Una cultura que no asume la sexualidad con normalidad condena a sus partícipes a la desorientación y la comisión de actos de irresponsabilidad. Una vez acontecidos es más duro si cabe exigir la asunción de sus consecuencias.

Llega a España la noticia de una pareja inglesa de niños o preadolescentes (él 13 años, aunque con aspecto de tener una par menos, y ella 15) que acaban de ver nacer a su primer hijo. Resulta que la cuestión no está resuelta ni siquiera en los lugares donde estimamos, acomplejadamente, cierta ventaja social. Es un caso aislado, extraño, pero ejemplo del nivel general. Lo que llama la atención es que la joven pudo guardar el secreto de su embarazo hasta que resulto más que evidente. El chaval, un niño de pies a cabeza, exhibe a su retoño sin caber muy bien lo que tiene entre manos, como si de un juguete se tratara, con cierta sorna y cachondeo.

Mientras tanto la izquierda española, a través del grupo socialista del Congreso o el gobierno de progreso catalán solicitan que la inminente despenalización a plazos del aborto incluya una extensión del privilegio a las mujeres/adolescentes de 16 años. Se supone que en una sociedad con el 99% de nuestros menores escolarizados, con esos mismos 16 como edad hasta la que es obligatorio permanecer en un centro educativo, donde el progresismo de los hunos y los hotros se gasta millonadas en educación sexual, panfletos, incursiones del totalitarismo gaylar con charlas y demás, reparto de preservativos, etc., no debería tener semejantes problemas. Y si los tuviera, serían tan minoritarios que poco sentido tendría generalizar excepciones. Pero así es, los embarazos entre adolescentes no se reducen, sino todo lo contrario, y dado que aborto es un derecho, qué mejor que acabar con el problema a posteriori.

El fracaso del monopolio educativo, de la intervención en el mercado laboral (haciendo menos productiva nuestra economía, impidiendo la creación de riqueza, convirtiendo al trabajador en excedentario e impidiendo la conciliación familiar), del intento por moldear una sociedad ideal y progresista, no es capaz de encarar las causas ciertas y afrontar la revisión debida.

El Estado moral es incapaz de afrontar la cría de millones de humanos atolondrados. El Estado moral es incapaz de inocular los cambios deseados en reglas y normas básicas. Su intervencionismo destruye la esencia del orden, irresponsabiliza a sus súbditos, lanzando al mundo generaciones y generaciones de adolescentes perpetuos. Como remedio, la píldora, el aborto, todo medidas paliativas no preventivas. La coartada, su obsesión por educar, por instruir al personal, pero nunca en el control de sus actos y la asunción de responsabilidades, siempre en el derecho a disfrutar, sin más, o el privilegio de solucionar in extremis todo contratiempo, caiga quien caiga…

Saludos y Libertad!

Anuncios
2 comentarios leave one →
  1. febrero 13, 2009 6:23 pm

    Parece que se tiene edad para irse a la cama y para decidir un aborto pero no para bajar a comprar preservativos. Al final los individuos buscan al Estado para que dicte normas que controlen su propia ineficacia. En vez de tomar medidas, me lo paso bien y luego que me aprueben aborto a la carta para quitarme problemas.

Trackbacks

  1. Manifestación pro vida « LA LIBERTAD Y LA LEY

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: