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¿Quién paga todo esto?

marzo 6, 2009

Ya son varias las semanas de búsqueda de Marta del Castillo. Un operativo de más de 200 especialistas rastrea el cauce del rio Guadalquivir con plena dedicación.

Miles, por no decir cientos de miles, de euros que salen íntegramente de las arcas públicas. Los costes procesales, de todas las diligencias de investigación, averiguación y demás pasos indispensables para dar luz a unos hechos presuntamente punibles, proceden del bolsillo de todos, de esos impuestos que una vez nos son expoliados entran en una caja común donde nunca se imputan partidas presupuestarias o gasto específico a un flujo de ingreso concreto (en este caso, todo lo que lleguen a aportar los familiares y amigos interesados en el esclarecimiento del crimen, por ejemplo).

Podríamos entender que semejantes gastos, sumados los de todos los procedimientos penales vivos en España, son sufragados con cargo a una especie de seguro procesal forzoso. Aunque resulte razonable la afirmación, no sucede de tal manera, ya que en ningún momento se nos informa de la cuantía de dicha prima procesal, aun cuando fuera obligatoria, articulada como impuesto especial. El presupuesto de justicia procede de la caja universal, no pueden haber tributos de imputación directa en este sentido (si en sanidad y protección del medio ambiente).

El caso de Marta del Castillo pone de relieve la ingente cantidad de dinero que resulta indispensable para dilucidar y tramitar satisfactoriamente determinados casos penales. La absorción del Poder judicial por parte del Estado, además de la práctica monopolización de la acción penal, tiene consecuencias como esta.

No estoy poniendo en duda que, dadas las circunstancias y el grado de intervención, se haga todo lo presupuestariamente posible para encontrar el cuerpo del crimen o las pruebas necesarias para sostener la acusación a los presuntos autores. Sencillamente intento llamar la atención sobre este punto, dentro de una reflexión general respecto a la asimilación de jueces y magistrados dentro de la estructura del Estado. Cuando reclaman su derecho a la huelga lo hacen en cuanto a su vínculo “laboral” con el pagador: Ministerio de Justicia. Su pretendida condición como poder público independiente queda en entredicho si apreciamos este extremo.

En una sociedad libre, sin Estado (entendido como estructura de dominación irresistible), quien quisiera prever situaciones extremas como esta (la tramitación procesal de un delito tan complejo y costoso), contrataría libremente un seguro procesal con una cobertura previamente especificada. La prima quedaría fijada de acuerdo con la “siniestralidad”, su coste medio  y el número de asegurados. Estamos acostumbrados a no prever el infortunio, a dejar de mano de un Estado expoliador el coste de las desgracias que pudieran sucedernos. No nos damos cuenta de la gran diferencia existente entre el eventual coste de mercado y el coste de Estado que hoy padecemos.

Quien no contratase semejantes seguros se vería desprovisto de dicha cobertura, por lo que llegada una situación límite, en la medida que quisiera perseguir el crimen, debería desembolsar íntegramente los gastos requeridos. La responsabilidad nos exige tomar decisiones y valorar el riesgo que estamos dispuestos a asumir.

En cuanto a los marginales, las personas que por una razón u otra no pudieran siquiera pagarse una cobertura procesal, con toda seguridad, en ausencia de Estado, el reverdecimiento moral de la sociedad articularía mecanismos de caridad capaces de ayudar con lo necesario a quien se considerase víctima de un crimen.

Es un tema controvertido y complicado.  He preferido ponerlo en relación con el caso de Marta del Castillo por varias razones: el operativo desplegado y su coste; el impacto mediático; la capacidad de los padres de la víctima de movilizar a miles de personas recabando su apoyo…

Dicho lo anterior, espero que todo termine cuanto antes. Que se encuentren las pruebas necesarias para sostener la acusación contra los presuntos autores. Que el coste de las diligencias no sea obstáculo para satisfacer el legítimo derecho de las víctimas de hallar el resarcimiento y la justicia debida.

Saludos y Libertad!

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6 comentarios leave one →
  1. marzo 6, 2009 1:06 pm

    ¿Quien lo paga? Buena pregunta, y muy políticamente incorrecta. A ver quién se arriesga a contestar 🙂

    Porque podemos hacer la misma pregunta en muchos campos:
    – ¿Quién paga los excesos (abusos) en la sanidad pública?
    – ¿Quién paga las operaciones militares en el extranjero?
    – ¿Quién paga los servicios de limpieza tras una manifestación?
    – ¿Quién paga la subvención de libros a escolares con rendimiento nulo?
    – ¿Quién paga a los liberados sindicales?
    – ¿Quién paga las horas extras de policía y servicios sanitarios en un partido de fútbol?
    – ¿Quién paga… (ponga usted su gasto privado pagado con fondos públicos preferido)?

    En descargo de la situación que expones, lo normal es que -aunque suene cruel- se aprovechen las tareas de rescate para realizar ejercicios, entrenamientos, etc, que de todas formas habría que realizar en forma de simulacros. No compensa el gasto, pero al menos se aprovecha

    En cualquier caso, el problema de fondo es que se trata de tareas intrínsecamente costosas en las que el estado tiene competencia exclusiva. Nadie quiere pagar. Y pagamos todos. Porque en el fondo esperamos que el Estado haga lo mismo si nos pasa (ojalá que no) a nosotros.

    (modo bestia on)
    Estoy seguro que si al niñato que ha (supuestamente) tirado a Marta por el puente le hicieran pagar su gracia, y si dicho sistema se aplicara a todo el que comete un delito, la mentalidad de los españolitos -y el número de delitos- cambiarían drásticamente
    (modo bestia off)

    Pero no solo no se nos ha educado en asumir la responsabilidad de nuestras acciones, sino que llevamos más de 70 años siendo adoctrinados en la confianza y delegación en el Estado.

    Así nos va.

  2. jjmercado permalink
    marzo 6, 2009 3:48 pm

    De modo bestia, nada. Es, por contra, muy civlizado decir eso que dices.
    Lo bestia es la agresión que supone obligarnos a pagar a todos todas esas cosas y muchas otras más.

  3. marzo 6, 2009 4:00 pm

    En un sistema libre los costes del proceso serían sufragados en un primer momento por la parte interesada, pero una vez recaída sentencia, por quien fuera, en su caso, condenado en costas. Si las dos partes tuvieran un seguro dicha condena sería cubierta hasta los límites establecidos en la póliza del criminal declarado culpable. El resto podría serle recobrado por la otra parte, que tendría derecho no solo al resarcimiento derivado de los hechos acaecidos, sino también el reembolso de los gastos de tramitación e investigación. Cuando estos fueran cubiertos por un seguro, sería este el que se preocuparía de recobrarlos. Algo parecido a lo que sucede con los seguros de vehículos que también incluyen asistencia letrada, pero con la excepción de no ser obligatoria la cobertura. Es la única forma para introducir justicia y responsabilidad.
    Saludos

  4. luisamar permalink
    marzo 8, 2009 5:14 pm

    Cuanto de gustaria conocer los medios que se aplican a estos criminales para que confiesen la verdad de los delegnables hechos acaecidos. Pero tal vez con la maquina de la verdad (que tanto éxito tiene en otros terrenos) o un acoso mas amplio, no con torturas, pero en fin con técnicas que seguramente son las que se les aplican, pero en algo si se les podria pillar a alguno en sus manifestaciones, y desde luego no se ha oido todavia hablar de la familia de los implicados ¿se han quedado mudos del susto? o tienen algo que callar. Yo creo que estas personas no deberian nacer, harian un favor a la humanidad.

  5. zezenketa permalink
    marzo 9, 2009 10:43 am

    “En un sistema libre los costes del proceso serían sufragados en un primer momento por la parte interesada, pero una vez recaída sentencia, por quien fuera, en su caso, condenado en costas. Si las dos partes tuvieran un seguro dicha condena sería cubierta hasta los límites establecidos en la póliza del criminal declarado culpable. El resto podría serle recobrado por la otra parte, que tendría derecho no solo al resarcimiento derivado de los hechos acaecidos, sino también el reembolso de los gastos de tramitación e investigación. Cuando estos fueran cubiertos por un seguro, sería este el que se preocuparía de recobrarlos. Algo parecido a lo que sucede con los seguros de vehículos que también incluyen asistencia letrada, pero con la excepción de no ser obligatoria la cobertura. Es la única forma para introducir justicia y responsabilidad.
    Saludos”

    En un sistema libre tambiémn habra insolventes y si no tienen patrimonio ya me dirás tú.

    Es más sencillo que todo eso. No me acuerdo donde leí que ya existe tecnologia gps que se puede implantar bajo la piel de los humanos para poder localizarlos.

    Eso si, el precio era descomunal. Si no hubiera patentes habría mas empresas y el precio bajaría y quien quisiera pudiera llevar un localizador y en caso de secuestro,..etc todo más facil.

  6. Luis permalink
    mayo 11, 2009 2:53 pm

    Estoy interesado de saber quien paga los servicios de seguridad y policia en los partidos de futbol de alto riesgo.
    Saludos

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