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Zapatero, el último

marzo 7, 2009

El Estado español corre el riesgo de colapsar en dos o tres años. No es exagerado ni agorero. Zapatero ha optado por desangrar las arcas públicas, entregarse al déficit y descabalgar los límites razonables de endeudamiento.

Zapatero se mueve entre dos alternativas ciertamente contradictorias: demostrar una falsa actividad contra la crisis, en forma de medidas etéreas, mientras que se apuesta por una recuperación espontánea, preferiblemente importada desde el exterior. Por otro lado, su afán paternalista y expansivo, su interés por crear una sociedad de asalariados dependientes e irresponsables (es la única forma que tiene de seguir ganando elecciones), no solo mantiene el gasto y la cobertura “social” previa a la crisis, sino que la hace más intensa en aquellos ámbitos en los que la única opción verosímil sería buscar el incentivo en la desprotección. Zapatero recurre al déficit y engorda la deuda. Calcula un margen que pronto tendrá que ser revisado. Prevé una recuperación global en apenas dos años,  y en esa temeraria certeza sostiene la viabilidad financiera del Estado.

La previsión real, dadas las circunstancias, atendiendo a las condiciones particulares que convierten la crisis española en algo especial y merecedora de un análisis específico, la recuperación con la que sueñan los dilapidadores socialistas no llegará ni en la forma ni en el tiempo que esperan. Mientras tanto, cada paso que den tornará irreversible. La viabilidad financiera del Estado entrará en un callejón sin salida.

No reforma el mercado laboral porque prefiere mantener la conflictividad sindical bajo mínimos. En cambio ofrece bonificaciones del 100 o el 50% en los costes “sociales” de los nuevos contratos hechos a parados de larga duración o afectados por un ERE. En vez de liberar el mercado, esperar un breve periodo de reajuste, y empezar a ver los resultados en apenas unos meses, prefiere meter la mano en el fondo de reserva de la seguridad social, comprometer su sostenibilidad, y tirar para adelante rogando al cielo (o a Pablo Iglesias) que todo acabe lo antes posible.

Dentro de lo malo la capacidad de Zapatero de no hacer nada pareciendo que cada día toma una nueva y fundamental medida, no es lo peor que podría sucedernos. El reajuste llegaría más pronto si el Estado no variara en absoluto la extensión e intensidad cualitativa de su intervención. Sufriríamos, pero no tanto como después de la improvisación y el recurso irresponsable al gasto público y el endeudamiento.

No hay recetas milagrosas, menos aún cuando el reajuste forzosamente debe ser tan severo y profundo. La cuestión radica en si pasar el calvario en poco tiempo, o alargarlo y agudizarlo en forma de depresión económica.

Zapatero puede ser “el último”. Su sucesor, venga de donde venga, puede no encontrar nada con los que reconstruir el País. Si unimos su constante esfuerzo por remarcar la diferencia entre españoles, consolidar los intereses regionales y desmembrar la unidad de mercado y la homogeneización intervencionista (UPyD sueña precisamente con esto último…), el panorama promete cuanto menos entretenido –esperemos que no sangriento-.

Los gobiernos de todo el mundo están quemando sus velas y agotando las medidas clásicas de intervención. Solo queda una opción viable: libre mercado. Sin embargo existe cierto consenso sobre la necesidad de reeditar el New Deal, más potente y destructor que hace siete décadas.

El problema es que España no tiene margen de maniobra, su integración en la unidad monetaria impide que todas las medidas del BCE le sean “favorables”. Zapatero actúan con total irresponsabilidad, seguro de que dentro de 3 u 8 años encontrará algo que hacer con su vida, dejando tras de sí un colapso estructural sin solución. Zapatero se irá de rositas y nadie le juzgará por las decisiones con las que está destruyendo el ahorro de los españoles y la mera posibilidad de reajuste y coordinación en forma de una nueva senda de crecimiento. Yo no sé qué pena debería tener semejante canallada, pero me pasma el inmovilismo que estamos demostrando todos viendo como vemos el hundimiento de toda esperanza… ¿Qué sector relanzará la economía española?

Saludos y Libertad!

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4 comentarios leave one →
  1. marzo 7, 2009 12:48 pm

    Yo lo he pensado también algunas veces: es injusto que una gestión tan desastrosa no tenga consecuencias penales. Después de haber hecho justo lo contrario de lo que el país necesitaba en materia educativa, energética, laboral, presupuetaria y de modelo de estado. Después de haberse cargado tantas cosas se irá se rositas a disfrutar de un retiro dorado, o incluso puede que hasta siga en el poder.

  2. marzo 7, 2009 2:00 pm

    Me da que eres muy optimista, respecto de lo que va a aguantar de pie el Estado. Si tienes oportunidad, invita a un guisquicito a cualquiera que trabaje en el ámbito económico de la administración del Estado. Al tercer trago se te pondrá a llorar amargamente, pensando en el otoño que nos espera.

  3. Yonder permalink
    marzo 7, 2009 3:34 pm

    A este paso España volverá a ser un país agrícola.

    Saludos

  4. Esporádico permalink
    marzo 8, 2009 12:09 am

    Y ya ves tú, Nairu, al que quieren empurar y llevar al trullo por graves crímenes es a Aznar.

    Cosas veredes.

    No sé qué cojones hacemos, ni una revuelta de trabajadores contra los sindicatos, ni una marcha de airados hacia Moncloa. Mindundis, un país de mindundis paniaguados, eso es lo que somos.

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