Skip to content

Estudiantes todos

marzo 27, 2009

Desde hace décadas, si no antes, reina en Europa (sobre todo en Europa) la conversión del Estudiante, generalmente universitario, en un tipo ideal social dotado de conciencia y desparpajo singulares.

Estudiantes hay tantos como personas se han visto obligadas a ser escolarizadas y entrar a formar parte de esa comuna gigantesca educativa que trata de manejar el Estado. La mayoría de ellos pasan de largo por los centros y etapas. Algunos abandonan, otros tropiezan pero se levantan, y unos cuantos salen airosos de pruebas y currículos para darse de bruces con la realidad a partir de los 22 añitos. Toda una vida sometido a la perversión que inspira un sistema profundamente regulado, intervenido y desmoralizador que genera falsas expectativas y trunca dotes realmente válidas para la sociedad.

Este despropósito es obra y gracia del racionalismo que creyó en la imposición y el monopolio para la instrucción del populacho. Soñó con una sociedad de individuos con iguales oportunidades, salvando taras y posiciones de partida. De la rigurosidad severa pasó al buenismo hoy dominante. Dos son los paradigmas que se discuten, excluyendo por completo la apelación a una educación libre de veras. Calidad, respeto y responsabilidad (que no está mal), contra el “sálvese quien pueda”. Es obvio cual lleva la delantera.

Y en este panorama se insertan mentes preclaras, audaces y arrogantes de tanto adolescente prematuro o perpetuo que aspira a la perfección del diseño deliberado. Todos caemos por igual alguna vez en nuestra vida en la creencia de que tenemos mimbres y dotes para tejer un orden muy superior al de nuestros padres. Excluimos por completo toda reflexión sobre lo espontáneo. Nos han enseñado a pensar, desde todos los frentes, que el orden social depende de la intencionalidad y su forma es exclusivo resultado de la voluntad de algunos iluminados.

Los Estudiantes, envueltos en su conciencia de clase, inspirados por grandes revueltas del pasado, adornados con mitos recurrentes de ayer y hoy, se proclaman estandartes de la revolución mesiánica. Sindicatos dirigidos por viejunos enquistados en las aulas universitarias, pregonan consignas y lanzan pasquines. Comencé el instituto en 1996. Por aquel entonces Aznar llegaba a la Moncloa y Aguirre a la Calle Alcalá.

Huelgas y manifestaciones, toda reforma parecía un servicio al gran poder económico, a la dictadura del mercado, a los vomitivos valores que inspiran, un reguero de falacias con las que tratar de armarla, sin más. Aproveché el desconcierto, las huelgas encadenadas y demás parafernalia, para no ir a clase y discutir con comunistoides resabiados sobre las taras del sistema. Todos ofrecíamos alternativas, ninguno libertad. Todos nos creímos en disposición de articular soluciones mucho más eficientes y “justas”. Ninguno hablábamos de libertad…

Los Estudiantes y su legitimidad de inspiración intelectualoide (a pesar de su bien conocido analfabetismo funcional) entran en la disputa política y hacen lo que mejor saben hacer. Revelarse contra “Bolonia” suena mucho mejor de lo que es en realidad. Huelgas de hambre, encierros, acampadas, manifestaciones, manifiestos y algún que otro enfrentamiento con las fuerzas del orden. Todo para forjar un mito con el que retroalimentarse, en un ciclo continuo y sin final por que pasan sin pena ni gloria tantos incautos en sus años de “formación”.

No quieren a la empresa privada en la Universidad, no permitirán que ciertas titulaciones desaparezcan, que se adapten los estudios a la demanda del mercado, que se premie el esfuerzo y la constancia, que suban tasas y se concentren becas en los que realmente merezcan semejante espaldarazo. No quieren créditos flexibles ni toma de contacto con la realidad de la demanda de trabajo, no se les pasa por la cabeza estudiar día a día, preparar trabajos y presentaciones, buscar información, hacerse sus propios apuntes, dinamizar el conocimiento e interiorizarlo mejorando la comprensión de conceptos…

Todo eso suena a “trabajar”, a hacer algo con sus vidas, a tomar decisiones responsables, a afrontar el futuro…

No digo que Bolonia represente este cambio. Crear un espacio educativo “común” parece habérsele ido de las manos a nuestro tremendista gobierno de soberbios. Lo que digo es que nadie quiere ni oír hablar de educación libre y competitiva, en todos los sentidos. Que la responsabilidad es algo indeseable en todo caso. El estatismo forja sociedades adormecidas plagadas de bobos temerosos. Afianza sofismas y falacias económicas de todo tipo, apela a los instintos atávicos que mantuvieron al ser humano en comuna y pobreza durante milenios. El estatismo ha hecho de esos estudiantes un elemento de distorsión y propaganda, fruto de sus errores pero igualmente útiles para sus proyectos de dominación.

Lo que inspira a tanto anormal a manifestarse contra no se sabe qué y repetir como loros no sé cuantas consignas liberticidas, no es únicamente ese Pepito Grillo maligno y soviético que nos malaconseja aprovechando momentos de flaqueza y falta de lucidez. El Estudiante, como tipo social ideal, es una baza más del Camino de Servidumbre abierto por el Racionalismo ilustrado hace unos cuantos siglos.

Saludos y Libertad!

Anuncios
10 comentarios leave one →
  1. marzo 27, 2009 4:43 pm

    Mucho rollo protesta viene amparado desde hace años por algunos que quieren ver en estas manifestaciones un reflejo del mayo francés. Es sólo un reflejo porque ya todo el mundo sabe el timo que fue aquello.

    Para colmo se le adorna de una especie de divinidad por tratarse de universitarios, ¡como si la universidad fuese un lugar de encuentro, entendimiento y libertad, sólo hay que ver cómo se las gastan los estudiantes y sus protestas.

  2. marzo 27, 2009 6:15 pm

    ! Como si los universitarios por serlo tuvieran que ser doctos y aplicados estudiantes preocupados por el saber y la realidad que les rodea!
    Creo que estamos en las mismas que hace un siglo, leer, escribir y el nuevo y progre catecismo, poco más para la inmensa mayoría de apoltronados muchachos y muchachas.
    Toda la razón Matritensis 🙂
    Me voy a una boda que no es la mía!
    Saludos!

  3. anonimo permalink
    marzo 27, 2009 8:41 pm

    Pero si no saben sumar, el 90% no ha abierto un libro voluntariamente en su vida, si cuando les ofrecen acceso a internet entran en juegos flash, messenger y porno (y el marca).
    El colegio, igual que la universidad es una institucion inutil, antigua, ineficiente, improductiva, una suprema perdida de tiempo, algo que perdio su sentido con la imprenta, y ya con industrializacion, los ordenadores e internet ya… vamos… el que quiera ser astronomo puede serlo en 3 años en su casa, ir a asociaciones astronomicas, conferencias, congresos y en nada de tiempo puede estar detectando meteoritos y colaborando con miles de personas a traves de internet, y asi con la medicina, la investigacion, las telecomunicaciones, el derecho (mas facil que el derecho con las leyes publicas abiertas al publico que cualquiera puede leer, es tan solo aprenderlas y explicar a los clientes te acusan de tal y tal por el articulo, defensas podrian ser tal y tal yo recomiendo y calculo que se podria asi y de tal manera y…).
    Son mas de 5.000€/año por niño! (que son muchiisimos mas, fijaos como los colegios suelen estar en el centro de las ciudades en un terreno que vale cientos de millones y solo dos o tres pisos! la eficiencia estatal en su maximo ejemplo, alrededor las familias, la gente, los ciudadanos en edificios altos para ahorrar, el estado a desperidiciar dinero y recursos).
    Con ese dinero, con 5.000€ (que es mucho mas pero seamos generosos) con eso podria cogerse 200 libros en amazon, 3 viajes al extranjero cada año a aprender idiomas, viajes a congresos tecnicos donde aprenderia lo ultimo y se juntaria con gente con mismos intereses y los pies en el suelo, en la realidad y en el mercado…
    A lo largo de años, podria con ese dinero saber 15 idiomas y ser un experto en cualquier cosa que quisiera que fuera de su interes, es mas, habrian ahorrado sus padres dinero para que pudiera dedicarse profesionalmente a ello, montando pequeña empresa, de autonomo, etc…
    Pero claro eso implica libertad, libertad de eleccion, corage, creencia en uno mismo, y que no haya prohibiciones en todo, y ahora con la obligacion a punta de pistola de estar ‘escolarizado’ en las fabricas de adoctrinamiento intensivo (como critican los ecologistas las granjas intensivas con maquinas para sacar leche a las vacas, igual, recintos cerrados, vallados, disciplina, zonas separadas, vigilantes y a sorberles el cerebro, el sentido comun, todas las nociones basicas naturales sobre el bien y el mal, repetir una y otra vez que robar esta mal pero no cuando lo hace el estado, matar lo mismo, secuestrar lo mismo, la oferta y la demanda lo mismo, las leyes de la economia no afectan a los burocratas que son seres celestiales de otro universo immunes… En fin… yo cerraria todos los colegios y haria pisos, ayudarias muchisimo a millones de familias, bajandoles el coste mes a mes de la vivienda y total, para ser becarios a los 26 años tras emborracharse en parques de media europa de ‘orgasmus’ y les ahorras unas depresiones porque no les valoran sus ‘ciencias politicas’ y nadie les ofrece 4.000€ por las patrañas que han memorizado, y ahorrariamos tambien muchas horas de sueño molestadas por sus manifestaciones (tengo derecho a que me pagues mis putas y mis viajes de ‘estudios’ a amsterdam con becas…porque es un..!derecho social! (sic))…

  4. marzo 27, 2009 11:56 pm

    YSH: viendo su amor por la institución universitaria, supongo que usted adquirió su inmenso bagaje por ciencia infusa y sin salir de su casa… ¿O acaso está usted cayendo en el viejo juego de diferenciar a los “malos” universitarios de los “buenos” universitarios? Espero, principalmente por su propio bien, que no sea así.

    Sólo permítame una sugerencia: antes de divinizar un modelo de enseñanza totalmente privado, pruébelo a fondo en sus carnes. Entonces sabrá porqué los países anglosajones matan por contratar a médicos, ingenieros, arquitectos (y demás profesiones técnicas con alta responsabilidad civil) formados en el desastroso sistema socialista de países como España.

    Un saludo,
    AP

  5. Florecilla Silvestre permalink
    marzo 28, 2009 11:26 am

    Claro que si, anonymus. Por eso la gente en cuanto consigue pasta mueve cielo y tierra para meter a su prole en los colegios públicos con su multiculturalidad, su comprensividad y su modelo pedagógico, progresista e igualitario “para todos y todas”. Eso de meter al nene el el cole privado alemán estilo “Gymnasium” es cosa de pobres e incultos.

  6. marzo 28, 2009 5:59 pm

    Florecilla: hablaba de universidades, no de colegios, como podrá usted comprobar si lee mi texto. Por cierto, son también universitarios los que se manifiestan en esas masas vociferantes de las que habla YSH en su artículo, no niños de primaria.

    Pero si usted lo desea, podemos hablar de escuelas. Desde que vivo en este maravilloso (pese a todo) país, he conocido a mucha gente, amigos y parientes, que han mandado a sus hijos a estudiar a la escuela privada, aunque también he visto que la mayoría de ellos hubiesen querido mandarlos a la escuela pública y optan por la privada (“concertada”, bonito término absurdo) principalmente por el MIEDO que se ha difundido hacia la institución pública. Comentarios como el suyo, vertidos día tras día en los medios de comunicación, y que han generado una imagen pésima de la enseñanza pública.

    Tengo la fortuna de conocer muy bien, y desde dentro, ambos modelos. He enseñado en ambos tipos de centro, y la diferencia es abismal. En la privada, me contrataron sencillamente porque un amigo de un amigo conocía al jefe de estudios, necesitaban un profesor para la asignatura de música porque la Ley ya no les permitía tener a una licenciada en filología románica dando esa materia, que era la que la impartía hasta entonces (muy adecuado). Leyeron mi curriculum COMO MÚSICO, les impresionó, y me cogieron. No les importó lo más mínimo poner a prueba mis conocimientos, pues puedo ser un gran músico y no tener ni puñetera idea de pedagogía o historia. Es más, sería muy posible que yo fuera un buen profesor, pero mi nivel fuera excesivamente alto para impartir clases en la Enseñanza Secundaria. No les importó lo más mínimo. Ni siquiera me indicaron qué tipo de contenidos debía impartir, ni controlaron en todo el curso que cumpliese con el programa. Podría estar finiquitando las clases con DVDs de Marilyn Mansos, que mientras el jefe de estudios pudiese presumir ante los padres con mi curriculum de 20 páginas, todo estaba bajo control.

    En la pública, por contra, tras una concurrencia competitiva dura donde se pusieron a prueba exhaustiva mi calidad docente y mis conocimientos, valoraron con un baremo objetivo y universal mis capacidades, para cotejarlas con las del resto de candidatos. Eso no garantiza la excelencia, obviamente no, pero desde luego da muchas más garantías que el modelo anterior. El problema es que, en lugar de arreglar los problemas de esa educación pública, el discurso “liberal” (ja,ja,ja) es decir “la enseñanza pública tiene problemas, vénganse a la privada”. A esa privada que, muy “liberalmente” hemos puesto en manos de nuestros amigos.

  7. Florecilla Silvestre permalink
    marzo 28, 2009 8:25 pm

    Anonymus Prime, su pretendido desconocimiento/negación de la abismal diferencia existente entre la enseñanza pública y la privada es excusable por cuanto estamos hablando de sus lentejas. Sé lo que es ir a una universidad pública en que los profesores viven en la mas absoluta impunidad (8 aprobados de cada 100 y jaleos parecidos). Es comprensible que venga a los foros a defender las bondades de un buen sueldo con 25 horas de jornada laboral y 4 meses de vacaciones pagados. Para el que lo recibe debe ser fantástico, pero para quienes lo sufrimos no lo es tanto.

    Tengo trato con un profesor de universidad privada que coopera con la empresa en que trabajo. Ambos estamos ahora programando instrumentación compleja a bajo nivel. Los profesores de la universidad pública donde me destrozaron mi juventud (y le aseguro que no soy el único en decir esto) tienen un contacto con la empresa privada prácticamente nulo, un desprecio absoluto por sus alumnos y mandaban unas cantidades de trabajo brutales. Sus clases eran atroces. Las prácticas no se podían sacar en el fin de semana y de hecho algunos pocos alumnos que aprobaron la carrera año por año te decían que no se podía entrar a todas las clases. Otro que conozco dormía unas 4 horas al día salvo los fines de semana. Lógicamente, alguien capaz de soportar esta tortura psicológica es un trabajador muy eficiente y muy bien considerado en el extranjero.

    Ya sea con el informe PISA en la mano, con la comparativa de empresas de alta tecnología, con las estadísticas de número de patentes o con la estadística escalofriante de fracaso escolar en las carreras técnicas, la educación pública española es penosa. Permítame que cierre mi intervención con un link de la wikipedia. Es una lista de premios nobel ordenados por país. Compare ahí a la flamante educación pública española con la malvada educación capitalista-neoliberal-neocon privatizada de ingleses y americanos: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Nobel_laureates_by_country

  8. marzo 28, 2009 11:41 pm

    Florecilla (y II): ¿hablamos entonces de la universidad? Perfecto.

    Déjeme decirle, para empezar, que soy doblemente graduado en universidades americanas, pues en los USA la música se estudia también en la universidad, no en los conservatorios como en Europa. Además de mi titulación musical, me trabajé el futuro (por si acaso) en una titulación que, casualmente, es técnica. Soy arquitecto. Nominalmente, claro.

    Pude desarrollar ambas disciplinas a la vez porque, en las modernas y modélicas universidades USA, uno puede estudiar lo que le da la real gana, siempre que pague. Si usted quiere, por ejemplo, estudiar ciencias del comercio y quiere especializarse, por poner un caso real, en el mercado interior de la remolacha azucarera, la universidad a la que usted paga va a poner en sus manos los medios humanos para hacerlo: incluso podrá usted acceder a un programa de estudios practicamente individual, con profesores impartiendo asignaturas inventadas si es preciso. En buena lógica, eso se llama derroche de medios, pero en términos “liberales” se consideraría una adaptación al mercado: el cliente siempre tiene la razón. Hoy día, afortunadamente, los “Interdisciplinary Programs” están algo más regulados, pero yo tuve la suerte/desgracia de estudiar en una época en que mezclar calamares con meteoritos se consideraba vanguardista.

    En mi caso, cursé los estudios musicales en una muy prestigiosa universidad californiana, célebre por la calidad del departamento de música. Aprovechando, su programa en construcción no era malo, de manera que me adaptaron las horas para poder ser compositor y arquitecto. Por cierto, a costa de eliminar muchas asignaturas: entre ellas, varias sin las cuales estoy técnicamente incapacitado para construir un edificio estable. Pero eso NO LE IMPORTA a la prestigiosa universidad: yo pago, yo elijo. Como mi formación real como arquitecto no daba para mucho más que hacer castillos de cartas (eso sí, tuve a arquitectos de prestigio mundial paseándose por clase, para dar lustre a nuestro currículum) pero la cartera de mi señor padre sí daba más de sí, redondeamos mi alocado perfil universitario con la correspondiente especialidad: ya entonces, en los USA, sin una Business Administration no eras nadie. A todo ello yo lo llamaría ESQUIZOFRENIA. Y todo gracias a un increible derroche de medios, para que mis padres creyesen que yo ya era un hombre mag´níficamente preparado.

    Acabé dando algunas clases de Master, en la misma prestigiosa universidad, como (presunto) especialista en algo que traduciríamos como gestion de espectáculos, de lo cual no tenía por aquel entonces la más remota idea. Pero no importaba, porque mi curriculum me precedía como “eminente”. No había sitio para mi dando clases én el departamento de música, que era lo que realmente yo dominaba, donde podía ser muy útil, porque acababan de meter a los dos hijos del director del departamento, fabricándoles las plazas con nomnres muy pomposos, y a la mujer del mismo director todavía le faltaban 3 años para jubilarse.

    Me prometían que ese puesto sería mío en cuatro años, pero antes de eso digamos que mi vida cambió… de país. Por cierto, todavía había un hermano del director, para redondear un prestigioso cuerpo docente estable de 20 personas de las cuales 5 pertenecían a la misma familia. Pero aún así, por mis ascendencia española, el puesto estaba garantizado para mi: se valora que el profesorado sea multiétnico, porque queda genial en la web de la universidad una foto con gente de todas las razas bajo la palabra “Department”. Por ese motivo, un prestigioso cincuentón, también profesor, pudo enchufar a su tercera esposa, pianista veinteañera y, afortunadamente para ella, koreana. Perfecta para salir en las fotos.

    Le aconsejo, sinceramente, que no divinice un modelo donde el alumno (o mejor, su padre) es considerado como “cliente”, no hay el menor celo o exigencia académica, el profesor no tiene el menor derecho de criticar a su alumno (no hablemos de “suspenderlo”, porque eso está literalmente prohibido en la mayor parte de los casos), y el plan de estudios está diseñado pensando más en lo bonito que va a quedar un plantel internacional en los folletos que repartan a los padres antes del proceso preselectivo que en el resultado final.

    Sobre utilizar los Nóbel como baremos de excelencia, recuerde que se lo han dado a Paul Krugman…

  9. Vicente permalink
    marzo 30, 2009 11:15 am

    MUy buena argumentación, señor Anonimus, se lo digo esto con total sinceridad. Enhorabuena por ella y por su curriculum (del que usted a veces presume a veces reniega). Ahora bien, con tan mala educación como usted recibió en esa “mercantilista” universidad americana ¿como es posible que haya sido capaz de superar una concurrencia en sus palabras “competitiva dura donde se pusieron a prueba exhaustiva mi calidad docente y mis conocimientos, valoraron con un baremo objetivo y universal mis capacidades, para cotejarlas con las del resto de candidatos” para el sector público español?. Con el único ánimo de “dialogar” permítame que le muestre mi más absoluta discrepancia con la idea de que unas oposiciones de enseñanza secundaria evalúen, si quiera mínimamente, la calidad docente del aspirante.

    Por otro lado, al igual que usted aconseja que no se divinice el modelo donde el alumno es considerado como “cliente” yo le aconseje que no divinice el modelo en el que el alumno es considerado como votante. Quizás hago mal en generalizar pero si usted puede recurrir a ejemplos concretos creo que yo también tengo derecho: Cuando los inspectores educativos están más preocupados de los datos estadísticos de aprobados que de la verdadera educación de los “estudiantes”, entonces es que el modelo no es tan válido como nos quiere hacer ver.

  10. marzo 30, 2009 10:28 pm

    Vicente: tiene usted toda la razón, desde luego. No divinizo ningún modelo, si en mis palabras lo parece no es mi intención, pero sí conozco de primera mano ambos, y también sé que fuera de Europa, el modelo europeo tiene un prestigio real muy superior. Por eso, hoy día, no hay universidad USA que no envíe a sus chicos a Europa (España y Alemania como destinos preferentes) para completar su formación en programas internacionales.

    Creo en la virtud del término medio. Mi comentario aquí era solamente para hablar como sufridor del Santo Modelo Anglosajón, en respuesta al señor Florecilla, sufridor del Santo Modelo Español. Hablábamos de universidades, y el señor Florecilla cambió el tema hacia la enseñanza secundaria (imagino que para intentar desmontar mis argumentos). Simplemente, yo quería ofrecer un contrapunto con conocimiento de causa.

    No digo que las oposiciones de enseñanzas medias evalúen de forma adecuada, pero sí digo que evalúan “algo”, cosa que en el sector privado no existe. Lo siento, pero es así. Podría poner ejemplos sonrojantes que he visto con mis propios ojos en sólo dos años en los que trabajé en él (y en un “centro de prestigio” con “educación internacional”, de esos que se anuncian en la prensa con todo bombo).

    Por otro lado, soy de los que cree que ningún modelo es perfecto, y todos tienen graves deficiencias, pero es preciso optar por uno y hacerse fuerte en él. Así es como las universidades británicas mantienen su prestigio, muy por encima de su calidad real: agarrándose al modelo y creyendo en él pese a sus defectos. Creo que la eseñanza pública española (media y superior), que aunque ningún español lo crea es muy envidiada en otros países más “desarrollados”, merece al menos un voto de confianza. Y, si finalmente se privatiza, que se haga de verdad, no poniendo los medios públicos en manos de los amigos del presidente de comunidad autónoma de turno, como hacen la señora Aguirre y el señor Chaves, por citar un botón de cada cajón.

    Sobre su pregunta de cómo conseguí con mi formación USA superar la concurrencia, la realidad quizás le turbe: porque un buen amigo, pariente político, español y funcionario, me ayudó durante un año y medio a ello. Y he de decir, sin sonrojo, que aprendí más con él que en mi formación americana.

    Me encanta el debate, pero para no molestar a los propietarios de este blog (que en ocasiones se hartan, probablemente con razón, de mis filípicas) le invito humildemente a continuar todo debate en mi blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: