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Caminero: Héroes contra Villanos

junio 29, 2009

La ecuación es la siguiente: El Estado prohíbe el tráfico de determinadas drogas que siguen siendo demandadas por una cantidad “x” de consumidores dispuestos a pagar un precio “y” por ellas; a pesar de los riesgos, multas y penas de prisión, unos cuantos valientes toman la iniciativa: producción, exportación, importación y distribución de estupefacientes.

El ex futbolista Caminero, imputado en una operación contra el narcotráfico. El Estado prohíbe determinados hábitos y a pesar de ello algunos individuos libremente deciden adoptarlos. El efecto inmediato es la indisciplina generalizada de los consumidores, incrementando los efectos adictivos de ciertas sustancias, pero también la distorsión perceptiva que se acaba teniendo sobre los riesgos, ventajas, desventajas y sentido que tiene el consumo de dichas sustancias. Una sociedad aborregada, que no interioriza costes, irresponsable y proclive al consumismo desaforado, también de drogas, permitidas, pero especialmente en el caso de las prohibidas.

Los traficantes suelen ser héroes con dos rostros. Su actividad exige arrojo y asunción extrema de riesgos. El incentivo para delinquir provocando víctimas (en el caso del tráfico de drogas, siempre que el consumo sea libre, no las hay) es muy fuerte. Los narcos acaban, dependiendo del país y el volumen de actividad, siendo proxenetas, sicarios, ladrones…

Desconozco cuál es la situación exacta de Caminero y sus compinches. Si únicamente se ha dedicado a importar y distribuir la droga que otros libremente demandan, y consecuentemente, blanquear los pingues beneficios, no estamos ante un villano, sino frente a un héroe sin paliativos.

Recurrir a determinadas sustancias o dosis elevadas degrada la personalidad, convierte al individuo en un miserable y demuestra carencias, errores no superados… Cada tipo de droga, por sus efectos, delata al consumidor, sea ocasional o habitual. No es igual el bebedor, el fumador de tabaco, el de marihuana, o el cocainómano o heroinómano. Tampoco es lo mismo el bebedor o el fumador moderado, ocasional, social, que el adicto compulsivo. La libertad contribuye a que surjan pautas estables, nociones realistas y eficientes. Los individuos libres disciplinan su conducta, ajustan sus decisiones e interiorizan reglas y costes. Anomalías, excesos y colgados, habrá siempre. El Estado y el culto a la salud no han sido capaces de amparar a los desgraciados, sino todo lo contrario: ha contribuido a que se multipliquen en un entorno de confusión y pérdida del contacto con la realidad.

El traficante, como en su día el contrabandista que evadía los aranceles, satisfacen los fines individuales que el Estado se empeña en obstaculizar. Quienes defendemos la libertad, aunque podamos tener impresiones personales sobre hábitos y adicciones y los males que generan, no podemos, ni siquiera en este ámbito, defender el prohibicionismo.

Saludos y Libertad!

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13 comentarios leave one →
  1. JFM permalink
    junio 30, 2009 8:18 am

    Supongamos una droga que causda un intenso placer en el drogado por lo cual estaa dispuesto a pagar pero que cuasa tambein crisis hmicidas.

    Pues estamos ante un probelma de efectos colaterales por lo caul siq ue es legitimo prohibirla por muchpo placer que le cauise al drogado.

  2. junio 30, 2009 8:55 am

    Quién prohíbe? Esa es la cuestión. Los jueces sólo actúan en casos de alteridad, nunca de autoflagelación. El gobierno, en su caso, siempre que se ocupe de las buenas costumbres y el decoro social, tiene como límite la libertad individual y la autonomía de la voluntad. Entonces, quién prohíbe a quién?
    Si un adicto fuera de sí comete un crimen, debe ser castigado por él, sin exonerarlo o eximirlo de pena dada su situación de presunta enajenación. Siendo libre para consumir debe arrastrar todas las consecuencias de sus actos voluntarios, aunque con los efectos de la droga decaiga su control consciente. No veo por qué razón debe prohibirse el tráfico o el consumo. Vemos que por mucho que se haga siempre habrá personas colgadas por el mundo, y previsiblemente en un volumen mucho mayor que en ausencia de prohibición.
    Saludos!

  3. JFM permalink
    junio 30, 2009 10:17 am

    Si una de mis hijas es muerta por una adicto en un crfimen que se podria haber evitado es mi humilde opinion que tengo todod el derecho de pedira cuentas no solo al criminal sino a los que han dejado que se produzca. Al menos que puedas resuscitarla.

  4. junio 30, 2009 11:54 am

    Cómo hubieras evitado el crimen? Acaso no hay ya borrachos en la carretera y drogadictos con el mono atracando a viejecitas? Creo que es ingenuo confiar en el prohibicionismo como garantía de seguridad y salubridad, es más, un análisis riguroso de la realidad y la conducta nos indica que en libertad las adicciones se ajustan, moderan y disciplinan mucho más que bajo sistemas de prohibición. Para que ese mundo del que hablas fuera posible el Estado debería ser aun más Total, más invasivo y represivo… y a pesar de eso, me temo que no conseguiría la arcadia feliz de la no-droga.
    Saludos!

  5. Kokoliso permalink
    junio 30, 2009 6:15 pm

    Lega lega lización 😉 Me recuerda a una canción de Kortatu (en eso están de acuerdo contigo hasta los de esa cuerda)

    De todos modos estoy de acuerdo contigo en que es mejor legalizar que prohibir. Si no mirad lo que pasó en la “ley seca” en EEUU a comienzos del siglo XX. Fue el inicio de las mafias en Norteamérica. No tuvieron más remedio que abolirla.

    Si no, para ser coherentes, prohibamos el tabaco y el alcohol. (Y si apuramos mucho las grasas en la comida jojojojojo que no me oiga la “menistra”).

    Pensad en qué pasaría si se ilegalizara la venta de tabaco. Desplazaría a todos los demás tráficos de drogas. Sería la solución al problema del consumo de otras drogas, nadie las traería porque el tabaco daría más beneficios y su tráfico estaría mejor visto.

    Además, por último, si se legalizan las drogas, lo que se vendiera tendría mayor calidad, bajarían las muertes por sustancias adulteradas y sobredosis por equivocación y sobre todo los adictos no nos tendrían que asaltar para conseguir su dosis diaria al bajar muchisimo el precio.

  6. junio 30, 2009 7:55 pm

    Consumidores hay y habrá esté o no esté ilegalizado el tráfico de drogas. El Estado no puede dirigir los recursos necesarios para aislar un territorio y una población del tráfico internacional de drogas, menos aún impedir que se produzcan y distribuyan internamente. Es más, la adicción extrema y la marginalidad que provoca le sirven para legitimar su actuación en otros ámbitos, por lo que nunca el Estado hará lo que sí podría hacer para erradicar las drogas de la vida de sus súbditos.
    Como existe demanda y los precios de mercado (negro) son muy elevados respecto al coste de producción, el margen de beneficio es elevado y muy atractivo. Es evidente que yo tengo otras prioridades, no doy el perfil ni tengo la ambición desmedida que otros sí poseen. Para traficar con drogas y forrarse hay ser un tipo arriesgado, valiente y con arrojo. Asumir tanto riesgo define un tipo concreto de empresario, que expuesto a tantos peligros tiende a entrar en todos los ámbitos donde la prohibición estatal genera amplios márgenes de beneficio. Es por ello por lo que la droga, siendo como es una actividad sin víctimas (el consumo es libre), queda inmediatamente asociada a otro tipo de actividades que sí son delictivas por generar víctimas involuntarias.
    Como bien dices, Kokoliso, las mafias crecieron al cobijo de la prohibición. Grupos terroristas y de crimen internacional viven del narcotráfico. Los proxenetas y traficantes de armas, órganos, trata de blancas y demás, tienden a apoyarse en las drogas para sostener todo su entramado.
    La ilegalización de las drogas genera muerte y dolor. La represión de la libertad siempre trae consecuencias terribles, mucho más peligrosas que aquellas que sirven de excusa para intervenir y reducir la autonomía de la voluntad del individuo.
    Saludos!

  7. JFM permalink
    julio 1, 2009 10:45 am

    Par Yosoyhayek

    No quiero en este post discutir del tema de la legalizacion per sé sino del argumento segun el cual por el simple hecho de que le drogado esta dispuesto a pagar el precio y el vendedor a vender a ese precio todod esta bein.

    El problema como dije ers que se puede considerar que le ujso de drogas tien consecuencias sobre terceros. Hé dado el ejemplo de una “droga homicida” ante la cual hay tres atitudes posibles:

    -Permitirla y cuando algiuien resulta muerto, decir oh que pena, manadar al drogado a la carcel (el vendedor seguira con su lucrativo negocio pues n,o hha cometido delito) y confiare en que la victima resuscitará al tercer dia.

    -Decir que puesto que afecta a TODOS yu no solo a los dos contractantes el estado debe intervenirt y tratar de eliminar su consumo con todos los medios a su alcance

    -Liarse a tiros con todo drogado o traficante a menos de veinte kilometros de tus seres queridos.

  8. julio 1, 2009 10:50 am

    Aspiras a un grado de control sobre los acontecimientos que es imposible. Conviertes a las drogas en el chivo expiatorio de tu planteamiento. Conducir es libre, más o menos, y la carretera está llena de gente que conduce con temeridad y provoca accidentes en los que mueren o se lesionan terceros. La vida está llena de situaciones en las que se generan víctimas. Tratar de regular o prohibir dichas situaciones porque en un pequeño número de ellas sucedan cosas lamentables, es tan ingenuo como inútil. La vida es eso, la realidad es eso, la libertad es eso. Si tememos a la vida, a la realidad o a la libertad acabaremos viviendo en las tinieblas del miedo y la represión.
    Saludos!

  9. Kokoliso permalink
    julio 1, 2009 11:28 am

    El 11M se sufragó con tráfico de Marihuana, así que podemos decir que los muertos del 11M son a causa de la prohibición de esta droga que permitió a los terroristas financiarse vendiéndola.

    En Afganistán los Talibanes se financian también con el tráfico de opio(heroína)…………….

    Luego JFM según tu teoría deberíamos exigir responsabilidades al / los gobiernos por prohibir las drogas permitiendo que se financien los grupos terroristas de esa manera y “por consiguiente” las muertes de las víctimas. (Sin dinero no podrían comprar explosivos).

  10. Cha14 permalink
    julio 1, 2009 12:14 pm

    1=producción(fabricación) 2=distribución 3=consumo. son las tres fases de cualquier cadena para cualquier producto desde drogas, coches o tomates.. No tiene sentido que autoricemos una fase (consumo) y prohibamos la distribucion y la fabricacion. no tiene sentido autorizar el consumo de tomates y prohibir su distribución, prohibimos la fabricacion de coches pero prohibimos su uso………. no tiene sentido… O Prohibimos TODO o autorizamos TODO.

  11. Cha14 permalink
    julio 1, 2009 12:16 pm

    se me ha entendido? donde dije con respecto a los coches “”prohibimos su uso “” quise decir autorizamos su uso… discultas.

  12. julio 1, 2009 1:23 pm

    Se entiende, se entiende. Llevas razón, no tiene sentido que el tráfico sea delito y el consumo solo infracción administrativa cuando es en vía pública. Tampoco tiene sentido que el tabaco o el alcohol sean legales y no la marihuana o la cocaina.
    Saludos!

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  1. Uriarte, Cobra y la heroína « LA LIBERTAD Y LA LEY

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