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Putero, Ladrón y peligroso

septiembre 11, 2009

Putero, ladrón y peligroso. Berlusconi declara que nunca ha pagado por sexo, prefiere el cortejo y la seducción. Así que de putero nada. Ladrón no más que otros; no conozco a ningún gobernante que no robe a punta de pistola, casi me importa menos que parte del botín acabe en sus bolsillos o en los de sus amigos y no en las arcas del Estado. Y peligroso, me parece que no demasiado. Peligrosos son los italianos, de los que se pueden decir tantas cosas buenas como malas, pero de las mejores, sin duda, tener a este señor en el poder… y es no dice mucho a su favor, me parece a mí. De una forma u otra, acierta Berlusconi: es el mejor, al menos en permanencia. Sus dos periodos de gobierno baten records itálicos. Desde el Imperio, Italia no ha tenido tanta estabilidad política como la que ofrece el amigo de las velinas. Y de qué sirve?, pues de muy poco. Cada pueblo tiene lo que se merece.

Putero, ladrón y peligroso son adjetivos que también pueden colgársele a otros dirigentes. Por ejemplo, Zapatero. La gracia fácil sería la siguiente: nos putea, nos roba y es una amenaza para los españoles. El caso es que su descaro roza lo hiriente: va a subirnos los impuestos por nuestro bien, porque no le queda otra, porque, otra vez, por enésima vez, TIENE DERECHO A INTENTARLO!

Putero, ladrón y peligroso quizá sea el señor Chávez. Lo primero no me consta. Lo segundo, no me extrañaría, y lo tercero, por supuesto, es un hecho. Se ha paseado por la Gran Vía madrileña, visitando la Casa del Libro, ese templo del saber tan mal seleccionado (y peor surtido) en temas clave, isla entre tanta tienda de poliéster y hortera de bolera. El señor de los venezolanos, recibido como lo que es, el rey del mambo, primero se pavonea junto al de “por qué no te callas?”, después sonríe ante cuatro insultos lanzados al aire. Cosas de Estado, me temo.

Qué pena que no tengamos la ocasión de inmortalizar un cuarteto singular. Cuatro fueron los de las Azores aunque uno de ellos lograra escabullirse entre actas de intervención europea. Juan Carlos, Berlusconi, Chávez y Zapatero. ¿Tenemos lo que nos merecemos? No existe pecado tan grande para tan penosa penitencia.

Saludos y Libertad!

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4 comentarios leave one →
  1. septiembre 11, 2009 5:18 pm

    el pecado mayor / del hombre es haber nacido.

  2. septiembre 11, 2009 9:17 pm

    Una hora antes de Chávez estaba yo en la Casa del Libro, ¡qué pena no haberlo sabido! me hubiese gustado decir cuatro cosas al revolussionario

    • Liberand permalink
      septiembre 12, 2009 6:22 pm

      Al revolucionario y al presidente de Repsol que le acompañaba, qué pena no haber estado!

      • septiembre 12, 2009 6:32 pm

        En un mundo lleno de Estados no es de extrañar que las empresas “privadas” pacten con Estados… Ahora, de ahí al peloteo más ruin y despreciable, hay un paso

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