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UPyDyD

noviembre 1, 2009

“Los de UPyD son los típicos que siendo de Derechas se niegan a reconocerlo”. Una frase valentona, tan simple como aguda, lanzada muy cerquita de Génova 13, que, azarosamente, ha caído justo al lado de una diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid. Se detiene, sonríe, me percato de ello, y rompe a hablar con simpatía: “me ha encantado la frase, llevas mucha razón, yo les llamo UPyD y D…”. La situación no ha llegado a ser embarazosa porque no soy de los que van de íntegros y enseguida se lanzan a decir: Perdone señora, pero no iban por ahí los tiros. Me detengo, sonrío y escucho.

En la vida, cuando uno da la nota y suelta tópicos por doquier puede encontrarse tres cosas: indiferencia, afectados e indignados, o cómplices superficiales. El caso de la socialista conforme con mi aseveración pertenece a esta tercera clase de reacciones: obviamente no ha entendido el sentido que ese “de Derechas” portaba en mi laxo argumento. Con quien yo charlaba, conocía la intención, pero la pobre progre ha captado exclusivamente el artificio altisonante.

Hemos hablado de la ley de partidos, de la sub-representatividad con que sanciona a IU, y el curioso ascenso de UPyD a costa de populares y socialistas. Cuando un proyecto cuaja, aunque se trate eventualmente de un espejismo que no se sabe si acabará consolidándose, siempre se apela al rumor conspiranoico antes de analizar la realidad subyacente. Rosa Díez pudo optar entre la profesión de contertulia a tiempo completo o compatibilizarla con una aventura política. Se espero a consolidar su pensión de eurodiputada para dar el salto y lanzarse a la arena, lo que más que criticable me resulta tan humano como común. Savater, ahora rebotado, ganó el Planeta y se atrevió también (600.000 euros son un buen colchón). Ilusionante porque sonaba a moderación, pero estos inventos que apelan a la crítica  general del sistema y la condena del bipartidismo imperante, terminan por plantear discursos tan huecos como peligrosos. Una vez toquen poder, tenderán hacia donde les tiren sus vísceras y su estómago, en esa conjunción que caracteriza al político profesional. El bipartidismo, por tanto, no es una imposición perversa de unos cuantos manipuladores de masas, temerosos del pluralismo y la representatividad, sino el resultado normal de todo sistema de intervención extensa, de toda socialdemocracia totalitaria.

UPyD reza un autoritarismo que no es nuevo. Evoca una arrogancia intelectual típica en quien se quiere en el punto intermedio, en el sano equilibrio, siempre defendiendo una “racionalidad” tan coherente como contundente. Constructivistas, en definitiva, que no han probado Poder de veras. En cuanto lo hacen, tornan oportunistas resabiados, esbirros de lo políticamente correcto. Su actual posición les garantiza una falsa altivez, una sensación de superioridad moral, de darse cuenta de los problemas reales, de plantear discusiones certeras, y no artificios propios del ripio político. No se les cae de la boca el dichoso Consenso, Consenso!

En UPyD abunda el derechismo progre y acomplejado, el derechismo que no comulga con la iglesia, que no se siente cómodo con los hábitos y costumbres del sano pijo español (ejem), que siente repugnancia hacia aquel, sintiéndose intelectualmente por encima del tópico pepero. Acomplejados porque ven en el progresismo un alarde moral y una estética a sabiendas superiores, o eso sienten, porque en el fondo exhalan un tufillo estatista que ni siquiera ocultan. Progreso, democracia y derechismo, combinado en una amalgama muchas veces indescriptible que atrae como la miel a tanto y tanto snob y arrogante, a tanto listillo cansado de arrastrar tópicos con los que no comulga, con tan poca personalidad como para no soportarlos a pesar de los pesares.

Yo no sé si la socialista con la que me he cruzado esta mañana, ha reaccionado tan complacida ante mi frase, más por mis pintas que por la interpretación que habrá hecho de dicha frase. Los domingos borrokillas tienen estas cosas.

Saludos y Libertad!

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17 comentarios leave one →
  1. Alarico permalink
    noviembre 1, 2009 4:42 pm

    Yo todavía no tengo claro qué es la derecha.

    Y a la diputada tenías que haberle contestado que entrase en tu blog, que tienes más frases agudas, jejeje.

  2. noviembre 1, 2009 5:05 pm

    Por eso, “ser de derechas”, o “ser de izquierdas”, conservador, progresista, progre, reaccionario, radical, oportunista, quietista, libertario, securitario… Lo que está claro es que esta señora era “muy socialista” (entendiendo “socialista” como afín -en este caso miebr-a- del PSOE) y consideraba a los de UPyD, personas “de derechas”, es decir, lo contrario a ella, se entiende. Aunque no en cuanto a SOCIALISTA de veras, esto es, estatista, constructivista y demás… Un lío, vaya.
    Hablando se entiende la gente, pero por desgracia hay palabras y expresiones tan manipuladas, vaciadas de contenido y distorsionadas, que casi no merece la pena utilizarlas. La pena es que el rodeo o la adjetivación quitan fuerza y rapidez al discurso.
    Los de UPyD son de derechas, pienso, porque sin atreverse a votar al PP, por cosas nimias, pero con importancia psicológica y estética, plantan cara al mainstream progre, eso sí, sin quitarse los ineludibles (por políticamente correcto y ser consigna de la nueva religión secular) “demócrata” y “progresista”. Un cacao.
    Saludos!

  3. noviembre 1, 2009 5:24 pm

    UPyD vende socialismo pintado se rosa, pero tal y como está el patio, de momento parace una opción bastante mejor que el socialismo rajoyesco y desde luego mucho mejor que el socialismo zapateril.

    Los que tienen un programa muy conveniente son éstos: http://www.p-lib.es/medidas-crisis/

  4. noviembre 1, 2009 6:27 pm

    No olvidéis que están infectados con el virus moral de la izquierda.

    Además, es evidente que su líder no le llega ni a la suela de los zapatos a la espléndida Esperanza Aguirre.

    Saludos liberales

    • Arrriba escuadras a vencerrr permalink
      noviembre 1, 2009 9:38 pm

      “No olvidéis que están infectados con el virus moral de la izquierda.”

      Este comentario no es de Dodgson. Apesta a Antoñito el Cortijero en día de lluvia.

      • noviembre 2, 2009 1:23 am

        A mí me suena 100% RL style, qué quieres que te diga. Basta ver la entrada que encabeza la página, de Carlos en Batiburrillo:

        “Cuando próximamente va a cumplirse el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, al kolectivo de paniaguados mayores del reino, liberados sindicales y artistas de la ceja, no se le ha ocurrido mejor manera de celebrarlo que constituir el soviet de Madrid.”

        Encuentra las diferencias y aplica la Ley de Poe.

      • noviembre 2, 2009 2:45 pm

        No te engañes: es un Doggy auténtico. Lo único que despista es que no se ha trabucado al escribir, pero es que está trabajando en ellou con lo de su dislexia…

  5. Alarico permalink
    noviembre 1, 2009 8:12 pm

    Yo conozco algunos de UPyD y hay de todo un poco. No cuestionan el estado como en redliberal, pero tampoco son simpatizantes de Fidel, Chávez… Por ahí en medio están. Eso sí, les une el tedio PPSOE + Nazionalistas.

  6. noviembre 1, 2009 8:55 pm

    Pero en base a ese tedio del que hablas cuesta articular un discurso consistente. Lo que yo he visto es que UPyD es una mezcla entre proyectillo político de adolescentes, rebote y desengaño con los partidos tradicionales y muchas ganas de colarse en las instituciones y empezar a hacer más de lo mismo.
    Si quieren captar apoyo liberal tendrán que superar el oportunismo político con el que muchos votamos. Para eso no basta con oponerse al Gran Poder, también es necesario que parezca que son alternativa de algo. Decir que todo está fatal suena a nada, o casi nada.
    Saludos!

  7. Alarico permalink
    noviembre 1, 2009 9:30 pm

    Ya, eso de transversal yo también creo que no es un discurso muy duradero. Yo voté a UPyD en las últimas generales, para darles algo de vidilla y no quedarme en casa, y volví a repetir en las europeas con la esperanza de que Rajoy sacase un resultado penoso y así largarlo. En fin, en las próximas generales supongo que si está Esperanza o Rato votaré al PP, y si se presenta Rajoy o Gallardón seguramente repetiré con UPyD, aunque depende de más cosas que se verán en el momento.

  8. spartan permalink
    noviembre 1, 2009 10:09 pm

    Viendo como está el patio, UPyD puede ser una opción para los que valoramos algo nuestro voto, y obviamente cómo dice Alarico seamos reacios a PSOE-Nacionalistas-PP actual. El que sean mas o menos estatistas no los diferencia demasiado del resto (¿acaso el PP es pro-estado mínimo?… y de los demás ni hablamos). Podemos tragar la misma dosis de estado a la que ya estamos acostumbrados, si por lo menos tienen algunas cosas claras. Y en cualquier caso, nunca serán tan progres como el PSOE.

    Con el P-Lib comparto el 90% de las propuestas, ya veremos si se deciden a presentarse o no. Y que candidatos ofrecen, aun no se si ningún liberal “puntero” (R. Braun, Huerta, …) les echará una mano o qué. O como se lo montan, espero que no se les llene de trepas como UPyD o Cs.

    Pero la verdad es que la cosa está muy mal, 3 o 4 años mas así y acabamos como Italia.

  9. noviembre 1, 2009 10:24 pm

    Spartan, tienes mucha razón. Es obvio que votando al PP no puede sentirse uno el liberal más íntegro de la historia. El liberalismo apuesta por reducciones paulatinas del intrusismo estatal. En los 8 años de gobierno del PP, el Estado no solo no mermó, sino que avanzó de forma más o menos sutil. Por liberalismo, muchos que desde sus filas se dicen liberales, no entienden sino la refundación de las relaciones Estado-Mercado, y eso, en realidad, es lo más socialdemócrata que uno puede hacer.
    Mi posición contraria a UPyD va más allá de su confeso estatismo… no me fío del invento, menos aún de la mayoría de los que se han subido al barco.
    Saludos!

  10. Alarico permalink
    noviembre 2, 2009 2:44 am

    UPyD está bien que exista por 3 cosas.

    1º Reforma de la ley electoral
    2º Independencia del poder judicial
    3º Hablar claramente de la discriminación de los derechos históricos, de deovolver competencias al estado…me gusta porque aunque no esté de acuerdo en todo, parecía un tema tabú para los demás partidos.

    Sólo con los dos primeros puntos la democracia en España avanzaría muchísimo.

  11. noviembre 2, 2009 6:54 am

    Lo que realmente ocurre dentro de UPyD (de dudosa democracia interna, como en todos los partidos) se sigue de cerca aquí: http://plazamoyua.wordpress.com/

  12. Espectador permalink
    noviembre 2, 2009 10:07 am

    Creo que la mayor parte de quienes hemos votado o vamos a votar alguna vez a UPyD no lo hacemos por entusiasmo hacia sus personas (¡Sabater!) o sus ideas (Socialismo no antiespañol, valga la contradicción en términos), sino como voto de castigo al PSOE zapateril y al PP marianista.

    Conozco a bastantes que votaremos a Esperanza Aguirre en cualquier elección a la que se presente, y a UPyD en los otros casos, salvo que cometan alguna torpeza gigantesca (más allá de las que ya llevan cometidas) que lo haga imposible, en cuyo caso votaremos en blanco (abstención o voto nulo, nunca).

  13. noviembre 2, 2009 10:39 am

    “Sólo con los dos primeros puntos la democracia en España avanzaría muchísimo”.

    Entonces, mayor razón para oponerse a esta gentuza. Yo no quiero más democracia, paso de vuestra religión.

  14. spartan permalink
    noviembre 2, 2009 2:12 pm

    Stewie, si pudieras apretar el botón rojo y mañana nos despertáramos sin ayuntamientos, autonomías, gobiernos, etc (vamos, una sociedad anarquista, agorista si lo prefieres) ¿lo harías? No digo que de tu comentario se deduzca eso, pero me queda la duda, y Santa Democracia -a la que de momento le pongo alguna vela que otra- no es el oráculo de Delfos.

    Yo no lo haría. Hasta en eso quiero ser liberal y no impondría a nadie mis ideas.

    Creo que aquí se ve una de las desventajas que tenemos los liberales frente a otras opciones: un estatista (de izquierdas o derechas) no tiene mas que aumentar el peso del sector público o de la intervención del estado, y lo vende muy fácil (“hacemos políticas sociales”, “pensamos en el pueblo”, etc). Además sus “obras” se aprecian inmediatamente: una acera nueva por aquí, una estación de metro por allá, subvención al automóvil y aumento de las ventas de coches, etc. Un liberal primero tiene que desmontar todo lo que hace el estatista, que no es sólo disminuir las subvenciones, eliminar impuestos y quitar funcionarios (políticas que no se venden tan bien ya que pueden ser mas o menos populares, lo de la subvenciones es obviamente impopular), sino además encargarse de toda la red clientelista que ha generado el estatista previo, y lo mas importante, hacer ver a la gente -y rápido, que vienen las elecciones- que las medidas funcionan. El mercado finalmente regularía (vamos, o se regula o los subvencionados se mueren de hambre o se van a otro país “generoso”), pero donde esté una buena inauguración de estación de metro llena de periodistas, o unas VPO entregadas a bombo y platillo curiosamente tres meses antes de ir a las urnas….

    Bedtime for Democracy?

    😉

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