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La década termina (ampliación, 20:15h del 31 de diciembre de 2009)

diciembre 30, 2009

Hace 10 años (da vértigo pensarlo), cursaba COU en un instituto de Madrid donde dos eran los temas de conversación dominantes: el debate sobre si cambiábamos o no de siglo y milenio, y Gran Hermano (primera edición).

El caso es que muchos de mis compañeros se alinearon en la posición que consideraban más subversiva por aquel entonces. Mientras que en el mundo se preparaban fiestas y espectáculos para celebrar la entrada del tercer milenio de nuestra era, algunos prefirieron hacerse los raros negando la mayor, y como suele suceder desde que la razón, y no la superchería, goza autoridad a la hora de emitir opiniones sobre fenómenos que cuesta entender, atribuyéndose el respaldo de una verdad incuestionable (y absurda): no existe el año “0” en los calendarios Juliano o Gregoriano. Bueno, ya sé que es para partirse de risa, pero creo que este era el argumento de peso que tantos y tantos listos pasearon por institutos, bares y tertulias radiofónicas. Entonces, ¿qué es lo que querían decir en realidad, que no habían pasado 2000, sino 1999 años desde el presunto nacimiento de Cristo?

Quien vive en la fantasía de la historia confía que restando años nominales cabe calcular intervalos reales. Poco importa si Cristo nació hace x, x+1 o x-10 años. Tampoco importa si Cristo nació en algún momento, y no es una mera construcción literaria. Es que es irrelevante, más cuando los distintos cambios de calendario o la datación realizada a posteriori, alteran mediante convencionalismos temporales el tiempo real transcurrido, por ejemplo, de la Batalla de las Termópilas, acaecida, supuestamente, hace 2490 años.

Es irrelevante lo que haya sucedido con el calendario y si determinados acontecimientos tienen o no una datación exacta. Es posible que nos movamos en un intervalo de 10 o más años de error, pero, ¿qué importa eso cuando de cambiar de milenio se trata?

Cuando un niño no ha cumplido el año, se dice que tiene meses. La diferencia entre un niño y una “era” (después de Cristo) es que el observador “imparcial”, en el primer caso, es consciente del nacimiento y crecimiento del niño, de cómo los días, los meses y años se acumulan en su haber, pudiendo decir con exactitud cuántos años completos ha cumplido. El historiador no puede decir lo mismo sobre el paso del tiempo y los acontecimientos que estudia. Pero esto sería una mera cuestión de datación, y no una certeza matemática referida a los números. Cuando llega el día en que puede decirse que un niño tiene un año completo, comenzará a completarse su segundo año, y así en lo sucesivo. Cumplir un año es tener un año, más un segundo, un minuto, una hora, un día, una semana, un mes, y así hasta completar el segundo año, tener dos años, y empezar con el tercero.

Cuando se acaba 2009, en realidad, siguiendo la lógica de los números (RAE: Expresión de una cantidad con relación a su unidad) cardinales (RAE: Cada uno de los números enteros en abstracto; p. ej., cero, diez, mil.), implica que se han completado 2010 unidades y comienza a descontarse la siguiente unidad, es decir la 2011, o lo que es igual, la primera unidad de la segunda decena del segundo milenio.

0 es equivalente a nada; cuando la unidad no es completa, se utilizan los números decimales (RAE: El que consta de una parte entera y una decimal, separadas por una coma) o los números quebrados –fraccionales- (RAE: El que expresa una o varias partes alícuotas de la unidad). El tiempo se mide con números, y como toda cantidad mensurable, en fracciones con nombre propio, desde el segundo (microsegundo, si se quiere) en adelante. Un año comienza cuando termina el último segundo del anterior. De eso no creo que quepa duda.

Lo que sucedió hace una década, y parece que no suena con tanta fuerza en estos días, fue que un grupo de listillos, no se sabe muy bien por qué, trataron de demostrar algo sirviéndose de una incongruencia lógica-matemática respaldada por un argumento histórico carente de sentido. La gracia les salió redonda: fueron tantos los creyentes que la mentira quedó aposentada en sus mentes como una verdad irreductible.

Ampliación: admito que el tono del artículo no ha sido el mejor, que quizá no haya argumentado desde el principio con todas las razones que apoyan mi postura. He encontrado un interesante, completo y razonado artículo que comenta la polémica surgida en su momento con el cambio de milenio en 2000 o 2001, según la elección de uno u otro sistema:

“It is thus clear that the answer to the question as to when the new millennium begins depends on which system of year-numbering one chooses to use. Christians may prefer to stay with the system of years “Anno Domini”, in which case they must answer that the new millennium begins on 1st January 2001 A.D. Scientists and others who prefer a more rational and useful system of numbering years may prefer to adopt explicitly the astronomical system. In this case they are free to begin millennia from the years 1, 1001, 2001, and so on (in which case the third millennium begins on 1st January 2001), or from the years 0, 1000, 2000, and so on (in which case the third millennium begins on 1st January 2000)”.

Dicho esto, Feliz año y Mejor década!

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30 comentarios leave one →
  1. Mª Angeles permalink
    diciembre 30, 2009 4:47 pm

    Yo hace diez años estaba acabando la carrera y estoy de acuerdo contigo. Es un absurdo razonar de manera cientifica sin incluir en el tiempo lo que es el tiempo por definición y tú lo has dicho es algo que se mide en números que tiene un principio y un final. Lo mejor de todo no es el cuáno esta marcada una fecha en el calendario,…. sino que ha tenido la posibilidad de ser, de estar en un tiempo para marcar, dejar huella.

    Si emplearamos tanto esfuerzo en solucionar problemas reales en lugar de causar absurdos…
    Feliz Año Nuevo que en esto por lo menos estamos de acuerdo.

  2. diciembre 30, 2009 5:03 pm

    Vamos, que no sabes contar y necesitas taparlo diciendo que quien razona usa una “mentira lógico-matemática” respaldada, ojo, por “argumento histórico carente de sentido. Veamos.

    El año 1, ocurriera diez años antes o después, se denomina precisamente así porque es el primer año en que se supone que vivió Jesús. Así, cuando Jesús cumplió un año, siempre en teoría, ya había transcurrido un año de Historia, y se entraba en el año 2. Fíjate en la relación, si es que has recuperado la capacidad de contar: final del año 1, un año transcurido, empìeza el año 2. Generaliza, si es que sabes hacerlo fuera de lo que tú llamas ciencias sociales, y verás que al acabar el 1999 habían pasado 1999 años desde aquél supuesto suceso, y empezaba el año 2000; en el final del 2000 habrían pasado 2000 años de esa supuesta fecha (es decir, se cumplen dos milenios) y empieza el 2001.

    Con las décadas pues pasa lo mismo. Puedes usar los dedos para contar si te lías. Si al final del año 1 había pasado 1 año de Historia y empezaba el año 2, al final del año 9 se cumplían 9 años de Historia, pero no fue hasta el final del año 10 hasta que se cumplían 10 años, lo que viene siendo una década. Análogamente, al final de 2009 se cumplen 9 años desde 2001, año en que empezó la década, y la década (diez años completos) no se termina hasta el final de 2010.

    Incpongruencia lógico-matemática basada en un argumento histórico carente de sentido. ¿Si te llamo ignorante te ofendes?

    • diciembre 30, 2009 6:30 pm

      Tu argumento no sirve, no te das cuenta? Repasa lo que he escrito y métete en el enlace para ver el argumento que critico.
      ¿Cuántos años tienes?
      Tú mismo dices: “final del año 1, un año transcurido, empieza el año 2”. Ahora, piensa en la tontería que has escrito.
      Saludos!

      • diciembre 30, 2009 6:34 pm

        Perdón, aclarando, por si no lo pillas… si al acabar el año 1, empieza el dos, al empezar el dos, termina el 1, es decir, durante el año nominal se acumula el anterior y se consume el posterior. ¿Entiendes? Durante el año “1999” se acumulan 1999 años, y cada segundo, minuto, hora, día, semana o mes que transcurre, se va acumulando parte del año 2000, por lo que al final del “1999” comienza el “2000”, que es en realidad 2000 años acumulados más lo que vaya transcurriendo del 2001.
        Más fácil todavía: piensa en decimales, o en fracciones. Imagina un eje de ordenadas.
        Saludos!

  3. Gedeón McHale permalink
    diciembre 30, 2009 5:51 pm

    Pero hombre, qué desatino más grande, Yosoyhayek, y qué bien te saca Judas de tu error. El calendario es una referencia cronológica convencional, no estamos hablando de historia ni de nada parecido. Los años, las manzanas, los árboles o los liberales se cuentan igual, empezando por el uno y los liberales, además, cabemos en un taxi 🙂 Hablar de un “año cero” es una simple superchería, lo mismo que, si vemos un cesto vacío, no es porque en él esté la manzana cero, concepto brumoso y demasiado metafísico para mi gusto, sino porque en él hay cero manzanas, o sea, ninguna. Si echamos una dentro será la uno, y si echamos nueve más, la última de éstas hará la 10 y será la última de la primera decena. Caray, que esto ya lo controla bastante bien mi hija, que tiene siete años…

    • diciembre 30, 2009 6:27 pm

      Piensa en un eje de ordenadas. Por cierto, “manzana” es el nombre que se le da a una unidad de bien, en este caso, a una fruta o a un polígono urbano. “Año” es el nombre que damos a una unida de tiempo, que a su vez se compone de más unidades de tiempo igualmente relevantes: meses, semanas, días, horas, minutos, segundos… Dices que tu hija tiene siete años, cuando en realidad, si los tiene cumplidos, tendrá siete años y algo más.
      Saludos!

      • Gedeón McHale permalink
        diciembre 31, 2009 10:12 am

        Hayek, todo lo que dices en tu respuesta es cierto, pero no sustenta en absoluto la tesis de que la década termina hoy. Es decir, se trata de un non sequitur, o de un conjunto de ellos.

        No te hagas líos, hombre, hazme / haznos caso: 2010, sean años, manzanas, polígonos o blogs significa ni más ni menos que “dos millares, cero centenas, una decena y cero unidades“, es decir, durante todo 2010 tendremos cero unidades de la siguiente decena, o sea, ninguna: las fraciones temporales (meses, semanas, etc) del 2010 pertenecerán todas a la cuenta de la decena anterior aún no concluida. Ponte a ti mismo el ejemplo con otras unidades de medida de intervalos, como los metros: ¿cómo empiezas tú a contar los metros) Por el 1, ¿no es cierto? Y el metro 10 forma parte del primer decámetro, no del siguiente. Con los años es igual. De verdad, no hay diferencias entre contar años o contar metros, maletas, monos o flores. Observa que, si reducimos tu (presunto) argumento al absurdo, en realidad, el tiempo no habría pasado, nunca se podría avanzar realmente en la escala del calendario: hoy, este día de este año de este siglo de este milenio pertenecerían, según tú, al “diezmilenio cero” de nuestra era, cuando es evidente que estamos en el primer diezmilenio de nuestra era, como estamos en el primer siglo (no en el “cero”) del segundo milenio (no, por supuesto, del “primero”).

        Cuando tú estabas en COU en el instituto aquél, yo estaba escribiendo un artículo sobre este tema para una revistilla, además de otro sobre el famoso “efecto 2000” sobre las redes de ordenadores, efecto que contribuyó, indudablemente, al confusionismo sobre las fechas. A ver si los encuentro y te los mando.

        Feliz Año para La Libertad y la Ley. Pese a este extraño empecinamiento tuyo de última hora, es el blog que más me gusta de Red Liberal 🙂

      • diciembre 31, 2009 10:54 am

        Gracias por lo que nos toca. Feliz año 2010 (con o sin año “0”)!

  4. diciembre 30, 2009 7:41 pm

    “Jesús es mi personaje de ficción favorito” (Homer J. Simpson y Lainon). Cualquier persona que se considere racionalista y crea en la existencia de Dios, hijo y/o/u espíritu santo es producto de nuestra imaginación. No existe. Si alguien dice lo contrario, es que se hace pasar por racionalista, que no es lo mismo.

    Y en cuanto a los años… ¿Realmente importa algo? Quiero decir, desde que Einstein incluyó el tiempo como dimensión cósmica, el conteo del tiempo se ha vuelto irrelevante excepto para los momentos discretos (una reunión, un viaje, una conversación, sexo… :)), pero yo ya no cuento los años. Sólo uso la convención del año que estamos porque impepinablemente hay que ponerlo cuando haces cualquier cosa, pero fuera de eso no tiene un sentido real… De hecho hay años que no recuerdo ni mi cumpleaños… Estas discusiones de fin de milenio, década, etc… Espero no ser el único en darme cuenta de que son meras distracciones para que nuestras adormiladas mentes piensen que hacen algo más allá de trabajar y dormir. Para perder tiempo discutiendo esto prefiero ver la tele, o sexo… XDDDDDD

    • diciembre 30, 2009 7:55 pm

      ¿Qué cosas te hacen pensar, Lainon?
      Por cierto, no creo que la racionalidad del ser humano, o el “racionalismo”, como tú lo llamas, tenga nada que ver con que Cristo existiera o no. Cristo, personaje histórico, quiero decir. Que fuera no hijo del Padre, o Dios hecho hombre, no viene a cuento en esta discusión, pero tanto que hablas de la “Razón” y desprecias el misticismo, la religión o la trascendencia del espíritu, piensa un poco en lo que dices y qué utilizas para conjeturar y afirmar lo que dices. La mente, Lainon, no es infalible, y la razón, menos si cabe. Ni puede explicarse a sí misma ni a un supuesto orden superior de fenómenos. Tenlo en cuenta y bájate de la nube. Una cosa es rebatir tanta fantasía mística y otra decir lo que tú dices. El orden superior es inaccesible, incluso para tí (Hayek dixit).
      Saludos!

      • diciembre 31, 2009 1:13 am

        Jodo, mejor no te lo cuento… 😄 Bueno, puedes leer el blog, te puede dar una idea aproximada… 🙂

        Bueno, a lo mejor voy con cierta ventaja por ser ateo y haber estudiado un tanto de religión comparada, pero la existencia misma de un Jesús histórico es cuanto menos paradójica. No ya porque no existan registros de ningún tipo (y a fecha de hoy, sabemos que los evangelios son historias que nacieron en la comunidad naciente cristiana y fueron modificadas cientos de veces hasta llegar a su forma actual), sino porque de ser cierto, también sería cierto que existieron Buda, Moisés, Confucio, etc… Curiosamente, de estos personajes sólo existe como registro lo que sus supuestos “discípulos” dijeron de ellos. No existe registro alguno de su paso en ninguna parte y todo es leyenda a su alrededor. Para un racionalista, esto no tiene duda alguna. La razón es enemiga mortal de la superchería y los seres imaginarios. Que la razón no pude explicarse racionalmente lo dices tu (o Hayek, me da igual). Ya lo hizo Kant en su momento, y antes que él los racionalistas, y antes que ellos los sabios griegos. La razón la tenemos ya muy conocida, de sobra. Lo que no sabemos son los misterios de la religión. ¡Ay! ¿Por qué serán misterios? ¿Puede que porque NO EXISTAN Y SEAN UN CUENTO CHINO? Pues puede, vete tú a saber. Yo de momento me quedo con lo que comprendo o tengo capacidad de comprender. Ayuda bastante más que la religión, que sólo da penas y sufrimiento. Los cristianos lo tienen chungo: toda la vida queriendo ir al cielo y por un desliz, hala, mínimo al purgatorio (invento medieval, por cierto, antes ibas al infierno directo). Como te desvíes un poco más de la cuenta, pues con Satán, que te va a dar alegría al cuerpo por toda la eternidad. Claro, luego a esta gente le explicas la teoría fractal del Universo y se cagan por las patas (con perdón)…

        En fin, no me extiendo. Sólo una cosa más. No existe orden superior. Ni inferior. Hay el que hay. Punto. Y si existe, que se manifieste, que ya estoy hasta las narices de que la peña tenga secretos inconfesables en la Tierra como para que me venga una deidad cualquiera a decir que soy (somos) un mindundi. Para ese viaje no necesitaba yo alforjas.

      • diciembre 31, 2009 9:51 am

        Lainon, existen distintos órdenes de fenómenos en función de su complejidad y de la manera que tenemos los seres humanos de conocerlos y estudiarlos. Hablaba de eso.

  5. diciembre 30, 2009 9:15 pm

    Pues eso que te da tanta risa de que no hay un año cero es exacto, Hayek. Tu comparación con la edad viene muy a cuento; pero demuestra lo contrario de lo que crees, porque numeramos los años del calendario por ordinales en curso pero contamos los de nuestra edad por enteros cumplidos. Mientras alguien “tiene meses” está en el primer año de su vida, no en el año cero, que no existe. Cuando estamos en el año 2009, la era tiene 2008 años cumplidos.

    Piensa en un eje de ordenadas, en efecto. Los años son segmentos entre los puntos que marcan los números enteros; y sí hay un punto cero, por supuesto; pero, también por supuesto, no hay un segmento cero. Y, si quisieras llamar “cero” al segmento entre el punto cero y el punto uno, deberías llamar “menos cero” al segmento entre el punto cero yel punto menos uno. Sería igual de absurdo pero al menos sería simétrico, y supongo que conservar la simetría es la única razón (aunque es errónea) para inventar un año cero.

    Y disiento de otra apreciación tuya: “no hay año cero” sólo es subversivo en el mundo de “1984”, donde “dos y dos son cuatro” es subversivo si el Estado dice que son otra cosa. Pero no te preocupes, a ello vamos si gente con educación superior se despista al contar números distintos de cero. Ya Stephen Jay Gould escribió un libro dedicado expresamente a defender que el milenio empezaba en 2000, porque, total, si es lo que quería la gente no había que ponerse elitistas. Vamos, que si lo dice el Pueblo, dos más dos son tres; pero, ya ves, elitista que soy, no reconozco más autoridad en esto el Pueblo que al Estado.

    • diciembre 31, 2009 1:19 am

      Desde el punto de vista fractal, no hay segmento ni punto cero. Cada punto contiene a todos los demás. Esto ya fue explicado en los setenta, pero por algún motivo desconocido la ciencia oficial prefirió pensar que era una teoría “exótica”, como tal, abandonada completamente (como todo lo que no concuerda con lo oficial). Hace años, tachaban a Nassim Haramein (otro defensor del fractalismo) de ser un estalentao (palabro aragonés que viene a querer decir tontolaba, más o menos… XD) por decir que cada galaxia tenía un agujero negro en su centro. Ahora que ya saben que es así, siguen sin hacerle caso. El ser humano es así de capullo, por regla general.

      En resumen, que tu teoría tampoco sería cierta si hicieramos caso a los fractalistas. Como he dicho en el comentario anterior, discutís de esto porque os da la gana y porque no teneis otra cosa que hacer. ¿Discutimos mejor de porqué fumigan los cielos de las ciudades con metales pesados? Creo que es un tema bastante más interesante…

  6. diciembre 31, 2009 11:36 am

    La cuestión es bien sencilla: si llamamos “2010” al intervalo de tiempo que transcurrirá entre los puntos 2009 y 2010 de un eje de ordenadas, tenéis razón los que decís que no cambiamos de década, o que en 2000 no cambiamos de siglo y milenio; si, por el contrario, llamamos “2010” al intervalo de tiempo que transcurrirá entre los puntos 2010 y 2011 de un eje de ordenadas, tengo razón yo.
    El caso es que para hablar del tiempo transcurrido entre un acontecimiento (mi 28 cumpleaños, por ejemplo) y otro (mi nacimiento), según vuestra teoría, mezclo, pero de forma inocua, cardinales y ordinales: si en 2010 cumplo 28, resto a 2010 28 y obtengo el año de mi nacimiento, 1982.
    Pero, ¿qué sucedería si, siguiendo el criterio de que no existe año cero, se hubiese cambiado de Era el 1 de enero de 2000?: yo seguiría sabiendo que tengo 28 en 2010, año 11 de la nueva Era, pero a alguien, con pocas luces, que se le preguntara al respecto, siguiendo un cálculo matemático diría: si 1999 es el año -1, 1982 será el -18, ergo, 18 más 11, 29 añitos cumple el chaval durante el año 11 de la nueva Era.
    Pero, ¿cómo? Pues muy sencillo, porque desde el -18 al 11 en un eje de ordenadas transcurren 29 (años), y no 28. Resulta que se nos han colado un año en el calendario, y ni siquiera aparece en el mismo. Pasados los siglos, obcecados en el error, la lógica de las matemáticas será corregida por culpa de la confusión provocada por el cambio arbitrario de Era.
    Cuando se estableció que la Era cristiana empezaba a contar en un momento dado (se hizo a posteriori, es decir, nadie que viviera el año 1, fue consciente de ello), hubo dos opciones:
    1. Elegir un año de la Era anterior y llamarlo -1, dejar pasar uno (año “0”), y al siguiente llamarlo 1.
    2. Elegir un año, llamarlo -1 y al siguiente 1 (o al contrario, elegir un año y llamarlo 1, y al anterior -1).
    La razón, las matemáticas, la lógica y el conocimiento científico, exigen la primera de las soluciones, ya que carece de sentido verse en la necesidad de corregir todos los cálculos cuando, a posteriori, puede subsanarse el error y dar coherencia al sistema de medición temporal. Eso es lo que se ha hecho, y es por ello por lo que debemos ver los años desde una perspectiva estrictamente matemática, y no en función del error de datación provocado por la instauración formal de un calendario. Cuando queremos saber el tiempo transcurrido entre la fundación de Roma (-753, o 753 antes de Cristo) y la caída del Imperio de Occidente (476, o 476 después de Cristo), sumamos 753 y 476, y obtenemos la bonita cifra de 1229 años. Esto implica, que por arte y gracia de quienes se rebanaron el seso estableciendo la nueva datación, hay un año (en realidad muchos más, porque los desfases son muchos y por causas distintas) que por estricta confusión matemática, aun habiendo existido, no aparece en las cronologías. Quien confía en ellas, celebra un ingenuo acto de fe.
    Esta noche cambiamos de década, y lo demás resulta irrelevante en términos estrictamente científicos.
    Saludos y Libertad!

    • Gedeón McHale permalink
      diciembre 31, 2009 12:27 pm

      Contesta a esta pregunta: ¿en qué diezmilenio de la era cristiana estamos? ¿En el primero o en el “cero”? Item más: el lunes, ¿qué día de la semana es, el primero o el cero? Trata de contestar a la pregunta honestamente y con precisión y fundamenta después tu respuesta, por favor, no trates de sortear la pregunta con sofismas.

      Al hilo de esto: los puntos de la escala cronológica convencional que llamamos calendario no se ordenan (no hay punto 2009 ni punto 2010), sólo los intervalos se ordenan (hay intervalo 2009 e intervalo 2010). A ver si te estás liando por eso…

      Ah, y no confundamos al respetable: esto no es una cuestión “científica”, sino lógica.

      • diciembre 31, 2009 1:02 pm

        Pero el conocimiento científico exige exactitud, y con el modelo que defiendes, no existe tal exactitud, sino que estamos sometidos a la corrección inevitable.
        Contestando a tu pregunta: vivimos en el tercer milenio, pero si te fijas, el 31 de diciembre de 2999, numéricamente, no aparecerá el 3000 por ninguna parte.
        Se trata de una confusión en el uso de ordinales y cardinales, o números enteros decimales, no lo sé.
        Cuando alguien dice que tiene 88 años cumplidos, no miente, porque así es, pero no tiene solo 88 años hasta el día antes de cumplir 89. Tenemos 2009 años cumplidos, y mañana cumpliremos 2010. Si no mantenemos este principio la datación entre acontecimientos previos al “nacimiento” de Cristo o posteriores al mismo, no sería exacta, sino que exigiría corrección. Para que la cronología sea lógica, valga la redundancia, debe basarse en el uso correcto de las matemáticas.
        Además, la voz del pueblo manda: una canción de 2000 no pertenece a los 90´, como una del año 90 no pertenece a los 80´. Esta noche, cuando suenen las 12 campanadas en la Puerta del Sol y se ilumine el letrero de “Feliz 2010” la inmensa mayoría nos sentiremos, como así es, en el comienzo de una nueva década, la de los 10´. Tenéis la batalla perdida 😉
        Saludos!

  7. diciembre 31, 2009 6:05 pm

    Gracias a todos por los comentarios. Al menos una cosa ha quedado clara: los dos argumentos enfrentados son igual de coherentes pero tratan sobre aspectos muy diferentes: uno (el que yo he defendido en el post y mis comentarios), el meramente matemático y de ajuste del error cronológico cometido, y otro (el que casi todos habéis defendido, con excepción de Mª Ángeles), el convencionalista, que no considera relevante la necesidad de un año “0” (del punto 0 de un eje de ordenadas, al punto 1) para proceder a una datación exacta del tiempo entre las dos Eras en que arbitrariamente ha sido cuantificado.
    Saludos y Feliz año 2010, sean 2010 cumplidos o 2010 por cumplir!

  8. diciembre 31, 2009 6:45 pm

    “los dos argumentos enfrentados son igual de coherentes ”

    Pues sigo sin ver por qué a nueve botellas llenas y una vacía la llamas “una decena de botellas llenas”, pero allá tú y tus juicios sobre la coherencia.

    “…el meramente matemático y de ajuste del error cronológico cometido…”

    Que no, que lo que haces es una cuenta de la vieja mal hecha, pero te niegas a admitirlo. Matemático dice.

    • diciembre 31, 2009 7:54 pm

      A ver, aguafiestas, ya está todo dicho, no tiene sentido que aparezcas al principio de la discusión, y ahora pretendas poner la guinda final.
      Actualízate un poco y no juegues con los números, que ya eres mayorcito (creo). El día comienza a las 00:00:00, y solo así es posible y exacto un cálculo inmediato en unidades de medida temporal. Si queremos datar el pasado, más aun cuando jugamos con años positivos y negativos, debemos utilizar un eje de ordenadas. Lo demás, pura palabrería que no va a ninguna parte, por muy razonable que parezca el argumento.
      El hombre del siglo XX, según la revista Time, fue Albert Einstein, en la edición de diciembre de 1999. Vete a decírselo a su consejo editor, que igual no se han enterado de tu peregrina teoría.
      Disfruta de lo que queda de año!

      • diciembre 31, 2009 9:53 pm

        Hayek, lo de usar como autoridad a la revista Time es caer muy bajo. En parecida vena, podría yo aducir la del New York Times para “demostrarte” que un cohete no puede funcionar en el vacío.

      • enero 2, 2010 2:52 am

        A ver, equivocado sin remedio, tú ya has dicho que no piensas cambiar de idea auqnue se te expliquen las cosas como un niño de tres años. Encima tienes la falta de argumentos suficiente como para caer en una falacia de autoridad má que evidente.

        Piensa un poco en vez de repetir lo mismo, o lee lo que se te dice, que ya eres mayorcito para enfadarte así. La Historia comienza en el año 1, y para completar 10 años tienes que irte al 31 de diciembre del año 10, te pongas como te pongas y hagas las analogías que quiera, máxime cuando no son aplicables. Es como si yo te digo que como la escala Fahrenheit empieza en -273 pues las décadas van del -273 al 10 porque yo lo valgo. Puedes ponerte los ejes que quieras, pero ten en cuenta que tus ejes tienen un fallo enorme: el año 0 no existe mientras el 10 sí. Lo demás es pura cabezonería que sí que no va a ninguna parte sino sólo a demostrar, bueno, quién es muy cabezón.

        ¿Ahora te llamarás yosoyeinstein?

        ¡Disfruta lo que te queda de década! 364 días y bajando.

      • Yosoyhayek permalink
        enero 2, 2010 11:33 am

        A las 2:52 de la madrugada… Por que no te buscas otro entretenimiento? Argumentas fatal, aprende de otros que también defienden tu postura. Ah, y practica ingles, leete el enlace que he puesto y relajate un poco, que no te van a traer nada los Reyes Magos.

      • enero 3, 2010 3:08 am

        ¿Ahora me vas a controlar los horarios? ¿Sabes que existimos los que trabajamos de noche o crees que cuando te levantas dios crea el mundo limpio y nuevo para ti? Hay que jorobarse.

        Lo siento, ver cómo sostienes tu ignorancia por pura cabezonería es muy entretenido. Y sí, debería aprender de los otros queya te han dicho cómo de bien te lo ha explicado judas. Los tengo aquí mismo: son los que me pones de ejemplo.

        Ah, y que sepas que los reyes magos son los padres. No sé si eres consciente del cachondeo que se produce cada vez que me contestas…

      • enero 3, 2010 11:37 am

        Repito, puberescente, si no tienes nada más que aportar al debate, dedícate a otra cosa. Basta con entender dos cositas muy básicas.
        Por cierto, me entretienes.
        Saludos!

  9. diciembre 31, 2009 9:49 pm

    >1. Elegir un año de la Era anterior y llamarlo -1, dejar pasar uno (año “0”), y al siguiente llamarlo 1.
    >2. Elegir un año, llamarlo -1 y al siguiente 1 (o al contrario, elegir un año y llamarlo 1, y al anterior -1).
    >La razón, las matemáticas, la lógica y el conocimiento científico, exigen la primera de las soluciones.

    No; lo que lo exige es la comodidad de gentes perezosas o, como has dicho tú, no yo, “de pocas luces” (el llamar “año cero” al año 1 A.C. fue, al parecer, invento de astrónomos, gente esperablemente menos tonta que perezosa). Y tampoco es más “natural”, si acaso se te había ocurrido; una cronología “natural” tendría su punto cero en el Big Bang. Si la recta real fuese un modo “natural” de contar años, si no hubiera flecha del tiempo y el punto cero de un calendario no fuese arbitrario, los años “negativos” empezarían a las menosveintitrés horas, menoscincuentaynueve minutos, menoscincuentaynueve segundos del día menostreintayuno de menosdiciembre y acabarían el menos uno de menosenero a las menoscero horas. Sería el único modo de que la “resta” de una fecha “positiva” y una “negativa” te saliese bien *con todas sus cifras significativas*, no sólo con los años. Ah, pero qué irrazonable, antimatemática, antilógica y anticientífica es la gente que se empeña en que las cosas empiecen por el principio…

    Como vosotros en *casi* todos los casos, por otra parte, pues no veo a nadie decir que mañana es el “día cero de enero”, o sea del “mes cero”, del año 2010. Toma lógica y consistencia…

    De todas formas, como los historiadores (por fortuna) no han seguido la corriente, me temo, ¡ay dolor!, que tendrás, como todo el mundo, que seguir restando uno de la suma para saber que Julio César nació hace 2108 años, en el año 100 a.C., que es el año al que sigue correspondiendo el -99 juliano proléptico. Lo cual, por otra parte, tampoco sirve para saber fácilmente cuántos segundos han pasado desde entonces porque 1º) el calendario romano era un desastre antes de que Augusto se pusiese serio con la aplicación de la reforma de César y 2º) la rotación terrestre tiene sus inconstancias.

    Conste que, respecto al título de la entrada, no tengo inconveniente en admitir que hoy acaba una década; en efecto, en cada momento acaba la década que empezó diez años antes. Sin embargo la década que acaba hoy, la década de “los años cero”, no es la primera del tercer milenio de la era cristiana; esa década acabará dentro de un año, sin que nadie le preste atención. Ni falta que hace.

    • enero 1, 2010 12:45 am

      Lee el artículo que he enlazado al final del post, zanja la polémica, o eso me parece a mí.
      Saludos y Feliz año!

      • enero 1, 2010 1:40 am

        No la zanja, Hayek; la expone.

        Pero el sistema que yo prefiero tiene el inconveniente de precisar dos reglas en lugar de una sola para calcular la distancia entre dos años según sean ambos AC o DC o uno de cada*, mientras que el que prefieres tú tiene el inconveniente de confundir ordinales con cardinales y suponer que nada es algo. Cada quién sabrá cuál le parece más grave.

        Feliz año.

        —————————————–
        * Simplificar los cálculos podría ser motivo también para prescindir de los husos horarios y usar en todo el mundo la misma hora; así sabríamos sin problemas cuánto dura un vuelo internacional (bueno, si sabemos restar). Hay ejemplo: en China sólo hay una hora.

        Y, hablando de horas, supongo que te parecerá mal cómo lo hacen los rusos: cuando nosotros decimos “las dos y diez”, ellos dicen “diez de la tercera”. Vamos, nombran las horas del día como nosotros los años del calendario.

  10. Juano permalink
    enero 6, 2010 2:35 pm

    El cero es un punto concreto, nunca un intervalo cerrado.
    Las partes de un todo pertenecen a ese todo, no a un orden inferior. El niño que tiene 8 meses de vida, esos 8 meses pertenecen a su primer año, del que le faltan 4 meses por cumplir, la suma de partes va formando un todo. Una suma de partes no puede formar un cero. Y cuando el niño tiene un año y cuatro meses no decimos que los cuatro sean de su primer año de vida (el orden inferior ya completado).

    De aplicar la lógica del año cero en otros ámbitos tendríamos conclusiones ilógicas. Así, si hacemos una estadística que mida los salarios medios en decenas de miles de euros, todo el que cobre por debajo de 10 mil significa que no cobra nada…

    Cierto que las medidas se pueden relativizar. Pero el cero no puede estirarse y ocupar más o menos intervalo, más hacia un lado o más hacia otro. El cero sólo es y puede ser un punto. Pues de relativizar también podríamos decir que sólo es año cero los 6 meses anteriores y posteriores al punto de referencia. De instaurar un intervalo cero, ¿por qué éste ha de ir sólo hacia delante y no hacia atrás?

    Así que, como lo veo yo y entiendo lógico: el cero es un punto, el año es un intervalo. Así pues, no puede haber año cero.

    Y que la paz de Dios esté con todos sin excepción 🙂

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  1. A vueltas con la década « LA LIBERTAD Y LA LEY

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