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A single man

febrero 14, 2010

Continúo con mi particular ruta hacia los Oscar. Los Goya no me los he trabajado nada, y ya es tarde :). Hoy ha tocado el trabajo del nominado a mejor actor, Colin Firth (que ya ganó, por este mismo trabajo, el premio a mejor actor en el Festival de Venecia), que ha dejado en la estacada a Bridget Jones, para interpretar a un profesor de universidad homosexual en Los Ángeles de principios de los sesenta, con la crisis de los misiles de fondo histórico poco recurrente. Mi sorpresa ha sido mayúscula, porque no esperaba una película con esta temática.

Por lo visto no todo el mundo es tan descuidado como yo, y sí que hace los deberes antes de elegir la película. He esperado a verla antes de dejarme llevar por el prejuicio de lo que he visto en la sala: ¿sería realmente una película de “clase” (o género), una suerte de “Los Lunes al sol” para un parado?

Algo parecido sucedió con Brokeback Mountain, que aun siendo una película sobre la homosexualidad, no quiso pasar la línea del estereotipo y se quedó, brillantemente, en una buena película de amor. Un hombre soltero es algo así como la continuación su continuación, y tras verla he de decir que no es una película “gay”. Es una película Gucci (que es distinto).

Su director, Tom Ford, fue, hasta 2005, director de diseño de la conocida marca Gucci, a la que al parecer sacó de su particular crisis antes de abandonarla para emprender su propio camino. Ahora tiene marca de complementos (las gafas que lleva Colin Firth, por ejemplo), y se ha metido a director de cine.

La peli cuenta el drama de un tipo que pierde al amor de su vida en un desgraciado accidente de tráfico. En realidad se trata de la crónica de un día, que no es cualquier día, repleto de flashbacks  que nos ponen en situación. Una banda sonora que no es mala, pero aturde. Un toque cómico entre tanta desesperación existencial, que no altera la intensidad del film. Un trabajo pretendidamente demasiado intenso, de hecho, aunque siempre haya el típico bobo en la sala que se ríe demasiado y cuando no toca.

Decía que la peli no es gay sino de Gucci, porque su fotografía, vestuario y atrezo no es tan estúpidamente vulgar como para colgarle la etiqueta de “gay” (y no digo que Gucci no sea vulgar, porque “lo gay” disfruta mucho colgándose este tipo de marcas). Su alarde estético es excesivo, tanto que transmite artificialidad. Parece un catálogo de moda bien realizado, pero demasiado repetitivo y saturado. Todas ellas parecen Brigitte Bardot, con sus ojos con raya negra y su melena rubia. Ellos son todos modelillos anoréxicos, del tipo de Jon Kortajarena (en el film, Carlos, el chapero madrileño con un forzado aire a James Dean), que deambulan por escena seduciendo la mirada distraída del protagonista.

Algo curioso pero que llega a cansar: el paso de Warm a Cool (lo hago mucho con mi cámara de fotos ;)) en el contraste de la imagen. Más cálido para los momentos felices y las visiones que entusiasman; más natural, apagado, e incluso frío, cuando la cosa pinta realmente mal para el ánimo del protagonista.

No es una gran película. Le salva que no sea muy larga (99 minutos, más o menos), y que uno pueda distraerse con cosas accesorias, pero importantes, como es la fantástica arquitectura de la casa de madera y cristal en una sola planta donde vive Colin Firth (no sé si el sueldo de un profesor universitario daba para tanto en aquellos años). No es el hogar de un soltero cualquiera; una estructura moderna, diáfana y simple, al parecer muy del gusto del director, Tom Ford, que también es un apasionado de la arquitectura.

Resumiendo: no es una película indispensable, pero sí muy bien interpretada. Juliane Moore, con su papel de “amiga de homosexual del que realmente está enamorada, ambos lo saben, pero nada de nada”, salva lo que podría haberse convertido (pese a sus aciertos estéticos, que los tiene) en el típico producto a medida de la previsible nominación de su protagonista (y poco más).

Saludos!

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3 comentarios leave one →
  1. lmargol permalink
    febrero 15, 2010 9:55 pm

    Ni es una película gay ni un película Gucci. El problema es que para muchos españoles si alguien sale bien vestido y bien peinado y en una casa limpia eso es demasiado e intolerable, porque ya se sabe que desafiar la mediocridad y querer ser mejor es un delito imperdonable en este país. No sabía que fueses tan castizo, en el peor sentido de la palabra. En segundo lugar, si te hubiese fijado algo, un poquitín, en el personaje te habrías dado cuenta de que es un maniático del orden, la pulcritud y la limpieza, y por tanto lo que le rodea no puede ser de otra forma porque entonces sería otra persona. Got it? Creo que hasta tú lo entenderás.

    • febrero 15, 2010 10:36 pm

      O sea, que sí es una película de “género”… cómo te has puesto! Tu reacción es desproporcionada, porque no he escrito nada que justifique ni el tono que usas, ni lo que dices. Por cierto, no creo que seas quien para hablar de elegancia, ni que te merezcas pertenecer al “club Ford” del estilo 😉
      La casa de la película es fantástica, el coche una maravilla y la ropa perfecta. Si quieres te lo digo forzando la voz para que te suene más Izaguirre y te deje de parecer tan castizo, tan homófobo, o lo que tú quieras.
      Qué pesado!

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