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Titiriteros y judíos

febrero 18, 2010

Lo políticamente correcto machaca el arte, dirían algunos. Lo machaca, pero doblemente, creo yo. En Arco, cuna de marchantes al cobijo del 1% de gasto cultural de las administraciones públicas, hay ejemplos de casi todo, incluso de querer ser complaciente y buenista y acabar a lo Delfín (David, que saltó a la fama por su desfile-burka), corrido a leches por una panda de energúmenos súper afectados en su sentimiento más íntimo. El autor de la escalera humana hasta el cielo, formada por tres fieles, uno por cada religión del libro, quería mostrar el efecto de la Alianza de  Civilizaciones propuesta por el insigne Zapatero. Todos a una para llegar a Dios, o algo parecido. En realidad las lecturas son muchas: todos son la misma cosa pero con distinto disfraz y postura de rezo, o, y es esta la interpretación por la que ha optado cierto colectivo, los pobres musulmanes viven aplastados por cristianos y judíos, siendo estos últimos los que dominan el cotarro. Cualquiera de las dos versiones de la misma obra resulta verosímil. A la primera se agarra el autor, sorprendido (o no) por la reacción de judíos y demás “amigos de Israel”. Estos últimos, por eso de tener un resorte que los activa a la primera de cambio, han optado por ver aquello que les parece evidentísimo: es una obra que señala a los judíos como auténticos responsables del conflicto de Oriente Próximo (y remoto).

Me parece muy bien que cada uno pretenda convencer a cuantos puedan de su propia versión de los hechos, pero no que de la ofensa recurrente, o de la pluralidad interpretativa, se sugieran procesos de purga, expulsión de Arco o boicot extremo. Me parece excesivo.

Como también me ha resultado excesivo y desproporcionada la respuesta lanzada por los “titiriteros vascos” ante el anuncio de Carrefour donde aparece una asociación de nombre kilométrico formada por aburridos y anticuados marionetistas, de los que se dice eso mismo, que están pasados de moda y ya no entretienen a nadie. Es una opinión que comparto, aunque mi juicio es personal, y no me preocupa que a alguien, muchos o pocos, le guste este tipo de teatrillo infantil. A mí nunca me han entretenido este tipo de cosas. Dicho esto, comprendiendo que se sientan molestos, parece razonable que se quejen, pero no que pidan la retirada del anuncio. Eso es intolerable y liberticida, además de una muestra palmaria de su falta de humor, o la inconfesada certeza de que, en el fondo, el mensaje no marcha desencaminado del todo.

Entre los unos y los otros, al final, nos quedamos sin creadores, sin innovadores. Aceptemos que cuanto más se innova, más basura tiende a relucir en los medios sin mérito alguno. El mercado pondrá a cada uno en su sitio, salvo que el Palacio de la Moncloa decida adquirir la chorrada de escultura en discusión, contribuyendo falsamente a elevar el caché de este señor. Con David Delfín sucedió algo distinto: el uso de bolsas cubriendo las cabezas de los modelos, no fue entendido de primeras, lo que desplegó una polémica absurda sobre no se sabía qué, pero que al final, aclarado el tema y disipado el puritanismo campante, contribuyó a elevar a los altares a este diseñador. Fue el mercado, o más el mercado que el apoyo de ciertas administraciones, el que alzó la cotización de David Delfín. No creo que suceda algo parecido con el autor de la escalera de fieles, coronada por un judío, pero, quién sabe.

La crítica está muy bien, pero queda desprestigiada cuando recurre al totalitarismo para hacer efectivo su legítimo cabreo.

Saludos y Libertad!

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2 comentarios leave one →
  1. carlos merida permalink
    febrero 18, 2010 7:43 pm

    No creo que la protesta de la embajada israeli se deba precisamente a la obra a la que comentas si no más bien a la otra de la que nadie parece saber de su existencia( a drede?)y en la que se ve un fusil del tipo Uzi coronado pour un candelabro de 7 brazos.La indirecta y la provocación saltan a la vista y a buen entendedor…Que no venga el autor contando monsergas de que él es un ingenuo ….y un imbécil añadiría yo por querer tomarnos a los demás por lo que no somos.Si haces algo,aunque sepas que está mal,ten la valentia de defenderlo o de arrepentirte,pero no seas cobarde y no te escudes en tu “soidisant” ingenuidad.

  2. Aaron permalink
    febrero 19, 2010 8:27 am

    Efectivamente, lo que molesta y lo que ha motivado la protesta es el candelabro con la ametralladora.

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