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Múnich (München)

mayo 16, 2010

He vuelto, sano y salvo, a pesar del Humo Negro, las turbulencias y las ganas de quedarme unos días más en la capital de Baviera. Múnich me ha sorprendido gratamente, aunque no tenía una idea demasiado preconcebida sobre la ciudad. Es limpia, acogedora, tiene una oferta cultural más que aceptable, es asequible, su comercio es variado y de calidad, urbanísticamente muy llevadera, verde, llana… y húmeda. El tiempo ha sido la nota discordante de este viaje. Pero esa puntilla es demasiado común cuando uno viene de Madrid, que si de algo puede presumir es de su clima privilegiado.

Me gustan las ciudades alemanas, al menos en las que he estado (Berlín y Múnich) por su ordenado culto a la bicicleta. Me gusta que toquen el timbre cuando algún despistado, normalmente de fuera, invade el carril reservado a bicicletas. Me gusta que la gente sea confiada, y esa confianza se corresponda con un ambiente de rectitud y seguridad que permite dejar tu bicicleta sin candado, caminar despreocupado a pesar de las aglomeraciones, o que las mujeres abandonen su bolso para salir a fumar. Esto último, otro punto a favor de Múnich: que yo haya visto, no se puede fumar dentro de ningún local. Ignoro si por prohibición tajante del Estado, o por espontáneo correctivo social, pero el caso es que se disfruta mucho más al tiempo que se evitan incómodas situaciones, incluso entre conocidos (ojo, que el resultado sea bueno, o aceptable, no quiere decir que el medio lo sea de igual modo).

En Múnich gritas Polizei! y todo vuelve a la calma, los ánimos se atemperan y avanza el entendimiento. Respeto a la autoridad, no lo sé, pero funciona. Otro aspecto a destacar son sus viviendas, al menos esa es la impresión que yo me he llevado: son amplias, con acabados de calidad, en barrios no masificados, amables y bien comunicados. En España somos víctimas de una nefasta planificación del suelo y el urbanismo. Nos sobra espacio físico, lo que nos faltan son habitantes, y sin embargo, nuestros XIX, XX y parece que también XXI, han sido o son siglos de masificación, burbuja y descoordinación en el mercado de la vivienda.

Mi estancia ha coincidido con la celebración de la segunda Oikumene cristiana. Calles atiborradas de fieles sonrientes portando sus bufandas naranjas, cantando en cada esquina, o en los escenarios montados en las plazas del centro o la explanada del Oktober Fest. Los bávaros se entregan de lleno a toda celebración popular. El sentimiento de comunidad, de pueblo participando en los fastos tradicionales, o no tradicionales, es distintivo de esta zona de Europa, donde las campanas replican cada dos por tres, los domingos cierra todo y el horario comercial concluye entre las 6 y las 8 de la tarde, de acuerdo con la costumbre de ir a misa de 8, supongo. Si buscas piso, mejor no elegirlo junto a una iglesia.

Para terminar, un comentario pertinente: de las ciudades que uno visita suele llevarse la primera imagen que de ella percibe, normalmente en función de la zona en la que se aloje. Puede haber cosas que perturben, para bien o para mal, dicha imagen inicial, pero en general es esa la sensación dominante. Múnich no es perfecta, o tan idílica como la presento. En general lo es, pero también tiene sus barrios chungos, si bien en nada comparables a los barrios complicados de otras ciudades europeas. Se nota que Baviera es una región rica y civilizada, y no solo por los coches que desfilan por sus calles… Alle ist gut!

Saludos y Libertad!

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5 comentarios leave one →
  1. mayo 16, 2010 10:35 pm

    Bueno, al principio yo tuve sentimientos encontrados hacia esa ciudad. No era ni alemana ni era italiana, algo que me desconcertaba bastante. Aunque últimamente cada vez que voy me gusta.

    Lo que me sorprende en general de las ciudades alemanas es que te alejas un poco del centro y parece que estás en un pueblo. En Munich sólo tienes que cruzar al otro lado del Isar. Aún así, tampoco se puede comparar una ciudad cuando vas unos días o cuando vives asiduamente allí. Luego no es oro todo lo que reduce. Y aunque Munich está bien, es excesivamente cara y quizás demasiado grande para mí. Berlín es barata pero demasiado alternativa. Yo me quedo con ciudades algo más pequeñas, como Nuremberg, Düsseldorf, Leipzig o Dresden. O quizás con Colonia, algo más grande.

    Hay gustos para todo…

    Me alegro que te haya gustado mi país (y mi Land) de adopción.

  2. mayo 17, 2010 1:09 am

    No conozco Múnich, sí Berlín, la ciudad más grande de Alemania y una que recomiendo conocer a todo el mundo. Es asombroso que ya hayan pasado 20 años de la caída del muro y aún haya tantas diferencias asombrosas entre el este de pasado socialista y el oeste democrático y al menos en parte, capitalista. Uno se da cuenta de que habiendo pasado ya dos décadas y permaneciendo tantas diferencias, al principio pasar de un sector a otro debía de suponer un cambio asombroso.

    Sobre la imposibilidad de fumar en locales públicos, al menos en Berlín es una prohibición de hace pocos años. De hecho tengo entendido que hasta hace como cinco años, Alemania y España estaban entre los países de la UE más permisivos con el tabaco en lugares públicos. Desconozco si es regulación estatal (federal) o de cada Lander.

    Los comentarios que realizas sobre la planificación urbana, la sensación de orden y respeto (que no miedo) a la autoridad, las comparto plenamente. También el comentario de Clausius sobre que Berlín es muy “alternativo”, pero bien es cierto que eso le da un importante atractivo, aunque quizá más para el turista que para el residente.

    En todo caso, yo cada vez me siento más germanófilo y no me duelen prendas en reconocer cierta envidia (sana si es que eso es posible) por Alemania, país admirable y ejemplar en muchas cuestiones. No se entiende Europa sin Alemania y no me refiero a la época más oscura de su historia sino a lo positivo: de los mejores pensadores europeos de los dos últimos dos siglos, la mitad, si no más, son alemanes. Si la influencia alemana la valoramos en la ciencia, la técnica, la ingeniería… entendemos por qué ese país es la locomotora de Europa y está llamado -por mucho que les pese a los franceses- a ejercer el liderazgo en el continente.

    Gute Nacht!

  3. mayo 17, 2010 1:26 am

    Yo estuve en Marzo y me gustó mucho la verdad, y si hacemos las excursiones de los castillos de Luis II y Salzburgo entonces es redondo el viaje. Muy recomendable.

  4. JFM permalink
    mayo 17, 2010 7:43 am

    Clausius

    Cualquier bavaro te dirra que alli es Baviera y que no tiene nada que ver con Prusia (aka el resto de Alemania)

  5. mayo 17, 2010 5:40 pm

    La próxima vez que vaya (espero que en pocos meses) haré esas rutas que me recomendáis. Munich es centro Europa, a un tiro de piedra de casi todo… o eso dicen.
    Saludos!

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