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¿Qué pasa con Dios?

septiembre 5, 2010
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Inglaterra anda revolucionada últimamente. Entre las memorias de Blair y las declaraciones rematadamente ateas de Hawking la isla no gana para titulares y es que no es para menos. Parece que Dios no nos abandona nunca, ni siquiera a aquellos que no creemos en Él.

El físico británico ha decidido volver a abrir (este tema es recurrente) la caja de Pandora y ha afirmado que Dios no existe. Su afirmación, me temo, nada va a cambiar en la obcecada fé de los creyentes ni en la continua duda de los dudosos. El caso es mantener a Dios en primera página, a toda costa.

Parece curioso que un científico serio como el Señor Hawking airee sus creencias personales, o en este caso, que es un descreído. Entre la ciencia y Dios existe, hoy por hoy, un abismo. La ciencia ya no tiene que luchar contra el dogma y sus esbirros y los hombres de ciencia no tienen ya que pasar por las mazmorras de la Inquisición por defender postulados que derriban los dogmas de fe. La fe es algo privado, y su privatización ha hecho más libre al hombre.

Dios sólo se entiende desde la comprensión del ser humano, de sus necesidades y de sus carencias. El escéptico o el ateo no son superiores, sino que no precisan de un Ser Supremo que explique todo lo que la ciencia aún no puede explicar. La parafernalia religiosa, el arcano lenguaje de la mística y el folclore de los ritos y costumbres ligados a la religión son la respuesta a una necesidad común a muchos hombres, a una necesidad que los ha unido y que muchas veces los ha esclavizado.

Contra el dogmatismo luchó la ciencia durante muchos siglos, tal y como acertadamente señala Punset. Las verdades incuestionables, alambicadas a veces, con que se reviste el aparato de poder de la Religión, sintieron la amenaza de las verdades del raciocinio, que aspiraban a comprender el mundo y a hacerlo más claro. ¿No era acaso Adán el padre de todos los hombres? ¿ Y Darwin un loco del que se mofaban tantos caricaturistas al principio? El hombre también teme a la verdad, y es difícil mirarla a los ojos, porque lo deja desnudo frente a sí mismo, y entonces la fe ya no sirve, porque se ha caído.

Que la fe se quede, pues, confinada al ámbito personal, donde no hace daño, donde no entorpece ni obstaculiza el progreso humano y las conquistas de la libertad, y que se cese también de tratar de refutar a Dios, puesto que es absurdo.

Quedamos en que Dios no existe hasta que se demuestre lo contrario.

Un saludo

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51 comentarios leave one →
  1. septiembre 5, 2010 10:21 pm

    >…el Señor HAwking…

    El profesor Hawking.

    ¿La libertad religiosa no te parece una libertad? Porque “que la fe se quede, pues, confinada al ámbito personal” es o un programa laicista o algo que no acabo de entender. (Y me resulta también curioso que opines que no hace daño, siempre que quede confinada al ámbito personal, una cosa que tanto hace en el ámbito no personal (¿?)).

    • atr permalink
      septiembre 6, 2010 7:39 am

      Es un señor, no? Independientemente de su rango como profesor. Un título no excluye al otro.

      En respuesta a tu sorpresa por lo que denominas un programa laicista, he de reconocer que deseo que la Religión no sea un aparato de poder, ni de control, sino ese ámbito personal al que cada uno destina tiempo y energía si lo necesita. Repito, el hombre es más libre sin las cadenas de una institución poderosa. Sus creencias personales no merman su libertad, pero las externas, así como los dictados y las trabas de dicha institución pueden hacerlo.
      Estoy por el laicismo, sí.

      • yosoyhayek permalink*
        septiembre 6, 2010 8:10 am

        Laicismo entendido como aconfesionalidad del poder y tolerancia religiosa. Esto último no implica que debamos “tolerar” que un grupo de católicos “invada” las calles para celebrar su Semana Santa, por ejemplo (más allá de lo que esta fiesta tiene de mera expresión folclórico-cultural), sino que en el seno de una sociedad de Hombres libres las religiones la verdad máxima religadora sea la fe en la libertad del individuo. Si así fuera, toda expresión particular, dejaría de ser sectaria para convertirse en competitiva y respetuosa con un marco común de reglas y valores. Eso es una sociedad libre. El laicismo bien entendido procura la aconfesionalidad del Poder público, pero no la activa y radical erradicación de toda manifestación religiosa en el ámbito de lo público.
        Saludos!

      • septiembre 6, 2010 3:16 pm

        No, el título de profesor no excluye al de señor. Pero en el uso actual (de unos cuantos siglos ya) el de profesor es más difícil de adquirir, y por tanto sustituirlo por el otro parece una falta de respeto.

        Por las mismas razones estarás por el anarquismo, espero.

      • atr permalink
        septiembre 6, 2010 5:22 pm

        Es una alergia personal la que tengo por los títulos de doctor, profesor y demás. Me parecen muy loables los méritos intelectuales de quiénes los ostentan pero el título de profesor no le permite al señor Hawking hablar con mayor o menor conocimiento de causa de Dios. Por eso preferí emplear el término Señor.
        No entiendo lo del anarquismo. No soy anarquista, en cualquier caso.

  2. Tristán permalink
    septiembre 5, 2010 10:43 pm

    Marzo: a mi lo que me parece curioso es que los creyente hablen continuamente de libertad y respeto y luego, en cuanto un ateo expresa su opinión de forma pública, ponen el grito en el cielo.

    Los creyentes se llenan la boca con la palabra Dios, construyen templos, celebran todo tipo de actos públicos, etc. Me parece correcto pero, ¿un ateo no puede ni tan siquiera dar su opinión en un libro que nadie te obliga a comprar y mucho menos a leer?

    Para mi sólo hay una explicación: cada vez hay mas miedo al debate.

    • septiembre 6, 2010 3:19 pm

      ¿Es este caso un ejemplo de esto que te parece curioso, Tristán? Si es así muéstrame cómo, que yo no lo veo.

      ¿”El debate” no consistirá por casualidad, en tu concepto, en que todas las voces aprueben la misma posición?

  3. septiembre 5, 2010 11:05 pm

    Quedamos en que Dios no existe hasta que se demuestre lo contrario.

    Pues sí, mejor así. Porque un dios que manda a su propio hijo a una misión suicida a Oriente Medio no es de fiar, la verdad.

  4. septiembre 6, 2010 12:32 am

    (Faltan los acentos por una cuestion tecnica, no porque yo no ignore la ortografia)

    Es una falacia decir que el asunto religioso se pueda restringir a lo personal. Las convicciones morales y eticas de una persona le sirven como criterio para decir lo que le parece bien o mal, es decir, determinan lo que la persona hace o dice. Que ridiculo decir que se restringa a lo personal.

    Y si miramos la historia, el progreso a sociedades liberales a venido por la libertad religiosa. En fin, que habria que preguntarse de donde vienen nuestras ideas, y como han evolucionado las distintas sociedades de acuerdo a sus valores morales.

    Y Tristan, no hay miedo al debate. Las mismas actitudes se dan en ambas partes. Para debatir hay que informarse primero. Debes leer el libro “The language of God”, Francis Collins. El cientifico jefe del proyecto del genoma humano. Y porque no, visita la pagina web de Christoph Koch (Caltech). Uno de los grandes expertos en neurociencia. En fin, que parece que hay gente que no tiene miedo a debatir. Hay falta de ganas de leer, y al menos darse cuenta de que las cosas no son tan simples como en numerosas ocasiones nos planteamos. Tambien recomiendo leer a Viktor Frankl (el hombre en busca de sentido).

  5. Sanders permalink
    septiembre 6, 2010 1:31 am

    -Dios existe o no independientemente de lo que nosotros pensemos –

    A mi me gusta mas esa frase.

    Personalmente si que pienso que Dios existe, pero quizá ni en una forma antropomorfa, ni como lo describen las religiones que son invento de las personas.

    Intento ser todo lo racional que se puede ser; en un universo en donde existen mas posibilidades de no existir que de existir.

    Bueno, dicho todo eso tan profundamente meditado, vamos con cuestiones mas mundanas:

    En lo personal a Hawkings le pueden el ego y las ganas de notoriedad, el tio es un genio, pero en palabras de otros cientificos no menos brillantes, “A hawkings la popularidad le permite ciertas concesiones que no se permiten a nadie mas.”

    Todo esto es mas acerca de que ha sacado un libro nuevo, que acerca de la religión o el ateísmo. Solo se aprovecha de la moda de atacar al Cristianismo para darse publicidad.

    • septiembre 6, 2010 7:16 pm

      Es bastante complicado demostrar esto :”las religiones que son invento de las personas”.

      Porque las tesis científicas principales, en los estudios de exégesis histórico-crítica y literaria arrojan muchos testigos que con escaso margen de error concluyen en que Jesucristo realmente existió, realmente fundó una Iglesia, realmente murió y resucitó. Es decir, o bien realemente es Dios o realmente estamos hablando de la mayor mentira de toda la historia (en cuyo caso debería ser aplastantemente demostrada, cosa que no ha sido). Y me preguntarás que de dónde me saco estas cosas.

      Son muchas las horas que le he dedicado a este tema, especialemente en los últimos meses. El cristianismo no es un invento, sencillamente porque nadie se puede inventar cosas como el sacrificio redentor de la Cruz, la Eucaristía, la Confesión, la Santísima Trinidad o la Maternidad Divina de María; pretendiendo atraer a la gente. Un dato incotestable eres tú mismo: no eres creyente no porque te resulte absurdo la existencia de Dios sino porque te resulta absurdo que Dios se pueda acordar de ti y que el motivo de su encarnación seas tu mismo.
      Ahí está la clave: antropología (solo Cristo revela realmente lo que es el hombre), conocimiento (el hombre conoce las cosas porque son, pero ellas son por que Dios las conoce) y la pregunta por el sentido (la vida del hombre tiene sentido, un sentido eterno).

      • JHermo permalink
        septiembre 7, 2010 3:12 pm

        Lamento no tener más tiempo para entrar a fondo en la cuestión, pero simplemente me gustaría apuntar que efectivamente la Santísima Trinidad es un invento. Un invento del concilio de Nicea (donde se habló tan solo de Padre e Hijo) y posteriormente del concilio de Constantinopla (donde se incluyó la figura del espíritu santo). Así, tras una serie de debates, las facciones más influyentes de la iglesia acabaron por imponer su dogma, y esto se debió más a un trasfondo político de la cuestión que a otra cosa.
        Un invento: ni más, ni menos.

        Por cierto, siempre quise preguntar ¿por qué deriva este debate que habla de religión hacia SU religión? ¿por qué ha de ser esta más verdadera que el resto de las religiones que se profesan en otras partes del mundo, muchas de ellas más antiguas y soportadas en argumentos tan “sólidos” como la suya?

      • septiembre 10, 2010 8:02 pm

        @JHermo.
        Creo que has dado en la llaga. La clave de todo esto reside en el contenido de la fe. Las grandes religiones de la historia narran y se versan sobre los esfuerzos de los hombres por alcanzar la divinidad (sea cual sea): los hindúes en las diversas encarnaciones, en la búsqueda del Nirvana, o la paz de espíritu, asistidos por los diversísimos dioses a los que veneran; los musulmanes se fundamentan en la religión del libro: es Mahoma en autor venerado, pero no es estrictamente inspirado, pues el Libro existía antes que el mundo. Los Budistas en una situación parecida a los hindúes. Otras religiones de tipo gnóstico como New Age o Cienciología se fundamentan en el sacro conocimiento de algunas personas, algo de privilegios y elegidos. Frente a todo esto se revela el Cristianismo, más bien: Cristo mismo. No podemos admitir que Cristo sea un invento de los apóstoles por dos sencillos motivos. Uno ya lo dije en el anterior comentario: un puñado de judíos no es capaz de inventarse nada sobre la encarnación redentora del Mesias; ellos mismos esperaban en las profecías de Ezequiel y Daniel a un mesias político, militar y humano. Y la segunda, y más interesante en mi opinión, es la armonía de la doctrina de Cristo. Nadie en la historia ha dicho nada tan sublime sobre la naturaleza del hombre y de su dignidad, su dignidad de Hijo de Dios. Todo esto es en contraposición a las otras religiones de las que hablába: en el Cristianismo es Dios quien ama primero al hombre y se revela volitivamente; revelando la esencia misma del hombre. Así es que la direccionalidad es Dios al hombre y no del hombre hacia Dios.

        Y sobre el argumento de la “veracidad” de las otras grandes religiones, he de decir que no rechazo en ningún momento todas las cosas que de suyo contienen la gran verdad sobre el hombre: su naturaleza abierta a Dios por la Gracia. Así es que hay bastantes verdades en las otras religiones.

  6. septiembre 6, 2010 5:17 am

    Depende qué consideremos Dios.

    Mi Dios monoteísta cumple con la definición de creador, omnipresente, todopoderoso en la física en esta área: las leyes físicas. Tal vez estamos buscando un Dios que no queremos encontrar; tal vez siempre ha estado ahí, tan presente que no lo vemos, pero tan poderoso y presente que hasta aveces lo olvidamos.

    Por eso creo en Dios; porque ¿qué es Dios? Para mí, se manifiesta en las constantes y leyes físicas, y por tanto, en nuestra mente también. Por tanto, verlo como personal o impersonal no tiene sentido, porque eso lo hacemos nosotros.

  7. septiembre 6, 2010 6:23 am

    Hawking se convirtió en un fenómeno mediático no por ser un excelente físico (sin duda alguna lo es) sino por invadir una materia en la que es completamente lego: la filosofía. La física nada tiene que decir acerca de la existencia o inexistencia de Dios: se trata de un tema que simplemente la rebasa. Quere “demostrar” que Dios existe es tan absurdo como si alguien quisiera ver un quark.

    • yosoyhayek permalink*
      septiembre 6, 2010 8:05 am

      Estoy totalmente de acuerdo.

    • JHermo permalink
      septiembre 7, 2010 1:03 pm

      Totalmente en desacuerdo. La física y la filosofía tienen muchos puntos en común, y de hecho ciertas partes de la filosofía tratan de dar respuesta a las mismas preguntas que la física, solo que sus métodos son diferentes.
      No hay que olvidar que la física nació como una rama de la filosofía (filosofía natural). Esa obra maestra del pensamiento que Newton nos ha legado lleva por título, precisamente, “Philosophiae Naturalis Principia Mathematica”.
      Afirmar que la física y la filosofía son conjuntos disjuntos solo indica un claro desconocimiento de ambas, y la afirmación de que la física nada tiene decir de la existencia de dios me parece (con respeto) poco meditada y pretenciosa.
      ¿Acaso hoy dia, siglo XXI, pretendemos demostrar la existencia de un dios mediante silogismos?
      Grandes descubrimientos de la física moderna, bien entendidos, contestan e incluso mensuran respuestas que la filosofía ha buscado durante siglos. La famosa ecuación de Einstein que todos conocemos (pues ha llegado a ser casi un icono de la cultura pop) descubre que la materia es energía y la energía es materia, en una igualdad que deslumbra por su simpleza y claridad. ¿Es esto física, o filosofía? Es una y otra a la vez.
      Del mismo modo el avance de la física en el campo de la cosmogonía ha sido espectacular en los últimos años, no obstante sus planteamientos son extremadamente complejos para un lego en la materia. Sin embargo, poco a poco se va deshaciendo la madeja y se avanza en el descubrimiento del origen del universo. ¿Acaso no es esta una de las mayores búsquedas de la filosofía?
      Y llegados a un punto en el que no es necesaria la suposición de un ente superior como impulso creador para explicar este maravilloso accidente al que llamamos universo, al que llamamos vida… la navaja de Ockham acaba por rematar al moribundo dios.
      Y esto, señores, es también filosofía.

  8. Torca permalink
    septiembre 6, 2010 7:58 am

    Disiento, porque Dios cést moi .

  9. septiembre 6, 2010 9:16 am

    Ser ateo también es consecuencia de un dogma de fe. Muy distinto es declararse agnóstico (que me parece mucho más rigurosamente científico).

    • yosoyhayek permalink*
      septiembre 6, 2010 11:43 am

      Muy de acuerdo

    • Iván Moreno permalink
      septiembre 6, 2010 11:44 am

      Es cierto. Pero desde el punto de vista moral, el agnóstico ha renunciado a tener base. Su intento de imponer su moral (su participación en cualquier debate legislativo para crear ley), no formará parte más que de una contradicción. O bien está afirmando la existencia de unos derechos naturales (afirmando por lo tanto la trascendencia) o los niega dejando el poder en la voluntad presente (afirmando por lo tanto la no existencia de un orden trascendente).

      La moral o es religiosa (porque existe un orden) o es atea (porque yo lo digo).

      El agnóstico tiende a posicionarse en su argumentación en una u otra en función de su voluntad particular. Pero no existe una moral agnóstica como tal. Pues la moral sólo puede ser dogmática. Escapa a la razón.

      • septiembre 7, 2010 9:39 am

        Yo soy agnóstico y no he renunciado en absoluto a tener una base, así que no comparto en absoluto tu afirmación. Otra cosa es que dicha base no sea inamovible, como ocurre con las morales teistas.

        Es cierto que no existe una moral agnóstica propiamente dicha, como tampoco existe una moral atea per se (en ese sentido, no veo la diferencia entre ambas que tú remarcas). Y ello es debido a que la moral de unos y otros bebe de diferentes fuentes según la educación y las circunstancias del individuo. Tú lo has dicho: se trata de voluntad particular, no de voluntad trascendental.

        No veo contradicción alguna en el agnosticismo en ese sentido: simplemente no se detecta ninguna prueba a favor de la realidad de ninguna tesis divina y se “construye” una moral según lo que uno estima conveniente en función de la experiencia, de la educación, etc. Ello no implica, como tú afirmas, que se deba optar por aseverar la existencia o no de un orden trascendente; simplemente no se cuenta con la información necesaria para decidir.

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 7, 2010 7:41 pm

        Se construye una moral que o bien considera válida sin llegar a ningún punto ancla, sino parando el argumento en un punto arbitrario por cansancio, o bien actúa como si no existiera un orden trascendental (no existe moral más allá de los caprichos individuales, ateísmo) o bien actúa como si existiera dicho orden.

        Necesita actuar como si fuera ateo o como si fuera creyente, por que la actuación no puede tener una base agnóstica. La fundamentación de la actuación humana debe ser metafísica, y por lo tanto, no puede existir una moral de base agnóstica. Un agnóstico puro no encuentra razón para actuar. Queda inmóvil. Si actúa es porque considera que existe una fuente moral: el propio ser (voluntad particular, que tú expones perfectamente) o un orden trascendental (derechos humanos), o, en todo caso, una mezcla de ambas.

        El primer caso es adoptar la moral del ateo. El segundo la del religioso.

        Dicho esto, no quiero decir que una agnóstico no tenga moral, sino que deberá apostar en su vida por una moral atea o teísta.

        Fïjate de todas formas, que la moral atea y la teísta al final, pueden tener la misma justificación. Pues realmente, el orden trascendental, de existir, sólo podrá buscarse en el interior de uno.

      • septiembre 8, 2010 1:32 pm

        En general, entiendo tu exposición y comparto sus puntos, especialmente el último párrafo.

        Quizá la parte que más me “chirría” sea la diferenciación entre moral atea y moral teísta, en el sentido de que la segunda sea de orden trascendental y que la primera responda a un “capricho individual”.

        Fíjate en que la moral atea puede ser perfectamente trascendental, si se basa, por ejemplo, en el respeto a las normas sociales en vigor. En ese sentido, las normas sociales son trascendentales puesto que no tienen su origen en el individuo en cuestión, sino en la comunidad, así que no veo que una moral atea deba tener necesariamente como base la voluntad particular y no una voluntad exterior (siempre que no sea de orden divino).

        Otra cosa sería que un ateo (o un agnóstico) dijera: “He aquí mis propias normas, porque yo lo valgo”, pero no creo que sea el caso más frecuente.

        La moral teísta emana claramente del exterior (Dios) y, por tanto, al individuo que se acoge a ella no le toca decidir ni opinar al respecto, incluso cuando aquélla entre en conflicto con sus sentimientos o su razón.

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 10, 2010 7:05 am

        No, circulos de plomo. No me he explicado bien.

        Fíajte: como dices, un ateo ata su moral a la moral social en vigor. Y yo le pregunto: ¿por qué?

        Él irremediablemente me dirá que porque es lo que le pide el cuerpo. Lla última justificación no puede ser otra desde un punto de vista ateo, y eso no le lleva a ser arrogante. No se es arrogante por ser ateo, por lo que no se puede ser arrogante por no hallar otra explicación.

        Si se atase a la voluntad de la sociedad por creer en (y no ya simplemente por desear) la existencia real de un orden dado que no debe violarse, su explicación sería trascendental y no atea.

        Lo que yo digo, es que desde el punto de vista del debate legislativo, ambas opciones deben tener el mismo peso. No hay razón para preferir una frente a otra. Ambas deberán intentar convencer al mayor número de personas para conseguir legislar (dentro de una democracia). Pero limitar una de las opciones a lo privado no deja de ser arbitrario (en países con mayoría religiosa se tiende a obligar a ocultarse lo ateo, o eliminarlo incluso).

        Un saludo

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 10, 2010 7:36 am

        La moral teísta emana claramente del exterior (Dios) y, por tanto, al individuo que se acoge a ella no le toca decidir ni opinar al respecto, incluso cuando aquélla entre en conflicto con sus sentimientos o su razón.

        Ese es el punto donde falla el dogma laicista ;). La moral teísta crítica sólo puede partir de contrastar la fe contra la razón. Yo puedo llegar a valorar las tesis cristianas desde la razón y reafirmar la fe de manera crítica. Y eso hacerme apostar por las soluciones dadas por Cristo (si las hay) o por gente de confianza del ámbito cristiano (dado que yo no tengo formación suficiente para hacerme cargo de todo).

        Pero exactamente igual que un ateo puede creer que hay que legislar contra el cambio climático cuando no ha leído un párrafo al respecto porque su periodista de guardia, en el que confia después de contrastar sus opiniones en temas diversos con respecto a su propia moral.

        Y luego está la gente acrítica. Que cree sin contrastar. Que forma parte más del fanantismo que de la búsqueda por la verdad. Pero no creo que la proporción de estos varíe entre ateos, y agnósticos y religiosos. Puede variar la cantidad total de ateos siguiendo modas y costumbres, pero raro es que lo haga el porcentaje de estos que siguen a la manada sin plantearse si lo que oyen es fruto de un razonamiento lógico, de una locura o del interés de un grupo. Para mí, es esta gente acrítica la que debería (de poderse fijar con exactitud) quedar fuera del debate.

    • septiembre 6, 2010 5:15 pm

      Cierto. Es como no creer en los gnomos. Un dogma de fe.

  10. Iván Moreno permalink
    septiembre 6, 2010 11:06 am

    Dos puntos:

    1- Defensa a Hawking:

    No ha afirmado que Dios no existe, sino que queda demostrado que no es necesario para explicar la formación del universo. Bien podría ser necesario para otras cuestiones. O bien podría estar equivocado Hawking en su estudio. Su afirmación es tan científica como afirmar que existieron los dinosaurios a la vista de los restos encontrados. Puede que en un futuro se encuentren evidencias de que esos restos no eran de la Tierra, o que se han formado por otros procesos. Pero creo que podemos afirmar ese proceso deductivo como científico, mientras no encontremos huesos extraterrestres o que no pertenezcan a un ser vivo. Al menos lo será mientras haya sido capaz de acotar el universo (cuestión que me parece difícil, la verdad)

    2.- Tan privada debe ser la ciencia como la religión.

    Tantas atrocidades se han hecho en nombre de la ciencia como de la religión. La moral escapa de la ciencia, y la religión es sólo uno de sus disfraces. Pretender sumir la religión en el ámbito de lo privado no es más que privilegiar unas morales (las agnósticas o ateas) frente a otras (las religiosas) en el debate social, lo cual no deja de ser arbitrario. No hay ninguna razón para preferir una moral basada en las creencias de una ateo (o en la falta de creencia de un agnóstico) a las basadas en las de un religioso. La racionalidad o falta de ella estarán presente en ambas. En todo caso, la creencia religiosa pone un pilar firme del que adolecen los demás tipos de creencia. La imposición moral es propia del ser humano que se tiene por tal. No es propio de la religión. Otra cuestión es que coincidamos o no con las imposiciones. Hay religiosos y ateos a favor y en contra del aborto. La base última del creyente es el amor de Dios, la del ateo es “Por que yo lo digo”. ¿Alguna de las dos debe prevalecer sobre la otra? Claramente, no.

    • yosoyhayek permalink*
      septiembre 6, 2010 11:51 am

      La ciencia, que aspira al conocimiento exacto, y a realizar continuas aproximaciones a la verdad, nunca ha tenido en Dios un recurso para explicar nada, me temo.
      Es cierto que muchos se aprovechan del término “ciencia” para hacer pasar sus dogmas como tal, y si no, recordemos aquello del “socialismo científico”. En este sentido, el debate público privado, no debe mal entenderse. La cuestión es que el Poder no imponga un criterio moral, religioso o científico, si se quiere, como sucede por ejemplo con la hipótesis, más que discutible, del cambio climático abrupto y causado por la acción del Hombre. Se trata de un dogma de fe, enmascarado bajo el título de conocimiento científico, que trata de religar conciencias, crear adeptos e imponer la voluntad de sus predicadores.

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 6, 2010 1:24 pm

        Yosoyhayek: Aunque la ciencia demostrara que el cambio climático es real y que fuera a causar millones de muertes en 100 años, la decisión de evitar eso no le corresponde a la ciencia sino a la moral.

        En cuanto al resto, no es la ciencia la que tiende al conocimiento de nada, sino las personas. Existen tantos hombre de ciencia deseosos de demostrar sus teorías contra toda razón como estudiosos de la religión (tú mismo pones el ejemplo del cambio climático). El hombre es muy bueno autoengañándose, y existen y han existido numerosos dogmas de fe dentro del mundo de la ciencia. Y al contrario, existen tantos hombres religiosos suficientemente humildes como para buscar la verdad sin prejuicios como hombres dedicados a la ciencia. Para colmo: ¡¡se puede ser científico y religioso al mismo tiempo!!

        La moral y la ciencia son materias complementarias y no contrapuestas. La moral puede apoyarse en la ciencia para su casuística, pero no para su base.

        La cuestión es que el Poder no imponga un criterio moral,

        Si el poder no impone su moral, alguien lo hará por él. Y sinceramente, me parece estúpido que aquel que puede renuncie a imponer su moral. Más bien, me parece una actitud completamente servil y rechazable.

        El debate trata sobre qué parte de la moral se debe poder imponer. Qué es aquello que en el debate liberal suele llamarse ética. Pero vamos, es al poder al que le toca decidir qué es ético. ¿O estás pidiendo que renuncie a ello?¿Y a quién le toca decidir?

        Cuestión aparte es que determinadas morales me parezcan aberrantes o despreciables. Pero en todo caso, dentro del debate moral, a lo que debemos tender es a conseguir participar del poder en la medida de lo posible para adecuar la ley a nuestra moral. Si tenemos todo el poder, mejor. Aunque sea para imponer una democracia ;).

      • septiembre 6, 2010 3:03 pm

        Creo que estamos mezclando cosas, y que hablas de Poder e imposición sin atender a las consecuencias inmediatas de lo que dices, aunque por ejemplo, sobre tus dos primeros párrafos, estoy bastante de acuerdo.
        Saludos!

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 7, 2010 2:06 pm

        Tal vez mi forma de hablar sobre poder e imposición busca la polémica. Pero, en principio, no estoy hablando de lo que me gustaría que fuera, sino de lo que es. El que tiene el poder impone la ley o elige quien puede imponerla.

        Renunciar a ello es absurdo, salvo si parte de un idiota moral. Alguien que no tiene moral alguna, que no distingue entre bien y mal.

        Creo que se debe entender imponer la moral de una forma amplia. Por ejemplo, un liberal, de tener poder suficiente (por estar aliado con una mayoría sólida de liberales, por ejemplo) podría imponer un sistema liberal. Un demócrata podrá imponer un sistema democrático, incluso aunque eso en el corto/medio plazo elimine su gran poder, e incluso aunque las leyes en su momento de mayor poder las imponga otro (una mayoría antiabortista frente a él que es abortista). Pero esa imposición de la democracia, no deja de ser imponer la moral.

        Eso salvo que aspires a una sociedad donde todos tengan la misma moral política. Pero no creo que creas…

        Un saludo

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 7, 2010 2:52 pm

        Voy a poner un ejemplo, que siempre se entiende mejor:

        Yo soy un abortista, que deseo que todo el mundo tenga derecho a elegir si abortar o no, y por lo tanto, quiero imponerlo por ley (quien ponga impedimento será castigado).

        Según mi teoría, yo, de tener poder, debería imponerlo.

        A eso, un demócrata, también abortista, me comentaría que eso es peligroso y viola los derechos de los ciudadanos. Que sería mejor que ese hecho se eligiera democráticamente, y no por la decisión del poderoso.

        Pero esto no es más que porque la moral del demócrata antepone el valor moral de la democracia al de la posibilidad de elegir sobre el aborto. Por lo tanto, este demócrata, de tener el poder, impondría la democracia, no el derecho a abortar. El sistema posteriormente decidiría. Lo absurdo sería que renunciara, de tener poder a imponer la democracia. Sería el colmo de la pusilanimidad.

    • JHermo permalink
      septiembre 7, 2010 1:15 pm

      ¿La ciencia ha cometido tantas atrocidades como la religión? Me resultaría demasiado cansino intentar demostrar la falacia de este argumento. Hay miles de años de historia que demuestran lo contrario.
      La religión pone un pilar firme… ¿cual? la religión no pone ningún pilar, la religión impone un dogma. Si esto es un pilar, es uno que se asienta en un terreno sin cimientos.

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 7, 2010 1:36 pm

        ¿Pilar firme? En seguida: la existencia de un orden trascendente. Orden que acepta todo aquel que acepta una moral, aunque posteriormente lo niegue (autoengañándose).

        Es el único pilar moral existente. Y todos lo aceptamos al actuar, lo neguemos o no. Puedes negar esto. Pero creo que no es más que autoengaño. Por lo que tampoco tengo intención de entrar en esa discusión más a fondo. Simplemente quería exponer esa cuestión que podía quedar coja.

        En cuanto a lo demás, yo no he dicho que la ciencia haya cometido atrocidades, sino que se han cometido en nombre de la ciencia. De todas formas, tampoco es cuestión de ponerse a contar. Era una expresión. Ambos podemos poner ejemplos, y ponderar según nuestros propios parámetros. Sería una discusión absurda. Como absurdo me parece fijarse en esa afirmación.

  11. Iván Moreno permalink
    septiembre 6, 2010 1:34 pm

    Por centrar un poco:

    Estamos de acuerdo, Yosoyhayek, en que los dos pensamos que el poder debe ser tal que no se inmiscuya en las decisiones individuales mientras estas no agredan a nadie.

    Pero el debate no se trata de eso.

    Este debate se trata de que el poder no puede utilizar en el debate legislativo como base de sus razonamientos a Dios (digan o no al final lo mismo que nosotros).

    Mi argumento es que por la misma regla de tres, no deberemos tener en cuenta las opiniones de aquellos que parten de una base atea que mucha gente no comparte.

    En el debate deben entrar todos o ninguno. No hay ninguna razón para preferir una base atea por encima de una religiosa. En todo caso, podremos conseguir para la causa más gente de nuestro grupo si lo vendemos bien, y eso nos dará más poder. Pero no más razón: porque el debate queda fuera de la razón.

    • atr permalink
      septiembre 6, 2010 2:35 pm

      No se trata de preferir una base atea sobre una religiosa sino de optar por una laica o por una religiosa, que es bien distinto.
      El laicismo respeta las creencias personales de los individuos. No le importan, siempre y cuando no se inmiscuyan en decisiones que no competen al ámbito de las creencias.
      La moral, estamos de acuerdo, los valores compartidos, qué duda cabe, deben mucho al cristianismo (en nuestra vieja Europa) pero eso forma simplemente parte de nuestra historia. Si se trata de escoger el sistema óptimo sin duda prefiero aquel que no imponga a la sociedad deberes y prejuicios dictados por una fe (que en el fondo es irracional; ojo, irracional, que no condenable). Se puede progresar más y mejor sin la injerencia del aparato religioso. De hecho, desde el siglo XVIII (aunque la ciencia comenzó a refutar los dogmas de la fe en el siglo XVI) occidente ha vivido el triunfo de la razón sobre la fe y por ende, el de la libertad sobre la opresión, el misticismo y el dogmatismo.

      Nunca he entendido por qué el ateo es un ser arrogante, sólo porque no comparta esa necesidad de Dios. Si no tienes fe, no la tienes. Desde luego, una de las cosas más absurdas que se han hecho a lo largo de la historia ha sido la de intentar explicar a Dios. La de tratar de darle una base científica es aún más descalabrada. Presuponer la existencia de ese Ser Supremo es ya mucho presuponer, y partir de esa base (o de ese techo) para tratar de demostrar la existencia del mismo algo que atenta contra la ciencia.
      Un saludo,

      • septiembre 7, 2010 10:04 am

        Desde luego, una de las cosas más absurdas que se han hecho a lo largo de la historia ha sido la de intentar explicar a Dios. La de tratar de darle una base científica es aún más descalabrada. Presuponer la existencia de ese Ser Supremo es ya mucho presuponer, y partir de esa base (o de ese techo) para tratar de demostrar la existencia del mismo algo que atenta contra la ciencia.

        Por no hablar de que la Teología ya me parece el colmo de la filigrana: discutir sobre los atributos de una entidad, sin haber demostrado su existencia previamente.

        Saludos

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 7, 2010 1:45 pm

        No se trata de preferir una base atea sobre una religiosa sino de optar por una laica o por una religiosa

        Es que lo contrario de base laica no es una base religiosa. Y si es así, tu frase es un oxímoron.

        Laico indica que es independiente de cualquier confesión religiosa (incluído, para ser justa, las bases ateas o agnósticas). Pero ni mucho menos, que dichas confesiones deban quedar fuera del debate. Eso no es un estado laico, sino uno arbitrario y discriminatorio.

        Negar en una democracia la voz a aquellos cuya base es religiosa es discriminación, no laicidad. Y si laico significa negar la posibilidad de crear ley a los creyentes, porque basan su posición en última instancia en Dios, no deja de ser imponer una base atea o agnóstica en la sociedad.

        Por cierto, nadie ha afirmado que ser ateo sea ser arrogante. Sí he afirmado que el razonamiento último en el plano moral (y en los demás, si me apuras) no puede ser más que un “por que sí” o “por que yo lo digo”. Pero eso no es arrogante. Es la única posibilidad racional.

        Un saludo

      • Iván Moreno permalink
        septiembre 7, 2010 1:53 pm

        Se puede progresar más y mejor sin la injerencia del aparato religioso.

        ¿Por qué? La injerencia o no del aparato religioso es transversal (en principio) al avance científico. Al menos, es igual de dañino que cualquier otra injerencia de poder.

        Gran parte de los grandes científicos era religiosa o creían en un orden trascendente. Incluso parte de las refutaciones más importantes a religiones establecidas han venido dadas por religiosos. La religión a la par que la sociedad ha ido cambiando el mito por la razón. El mito era parte de la sociedad occidental, y la razón lo inundó todo. Incluída la religión. Es una manía muy extendida el contraponer razón y religión, o ciencia y religión, como si fueran contrapuestas. Pero ya es hora de que nos demos cuenta de que esas afirmaciones carecen de lógica.

        La razón se opone a la sin razón, a la negación de la evidencia, pero eso lo hacen tanto las religiones en algunos casos, el comunismo del siglo XX, los científicos del cambio climático que comenta yosoyhayek…

  12. uncadaverenmiblog permalink
    septiembre 7, 2010 1:57 pm

    Su afirmación, me temo, nada va a cambiar en la obcecada fé de los creyentes ni en la continua duda de los dudosos.

    ¿Y la obcecada fe de los ateos?

    El escéptico o el ateo no son superiores, sino que no precisan de un Ser Supremo que explique todo lo que la ciencia aún no puede explicar. La parafernalia religiosa, el arcano lenguaje de la mística y el folclore de los ritos y costumbres ligados a la religión son la respuesta a una necesidad común a muchos hombres, a una necesidad que los ha unido y que muchas veces los ha esclavizado

    No es una cuestión de superioridad o inferioridad, sino de si se puede explicar lo que hay racionalmente sin la existencia de un Dios creador. Y me temo que no, que sostener la existencia de Dios es la postura racional.

    Por lo demás creo que al confundir religión y la existencia de Dios como explicación a la existencia del cosmos estás confundiendo fe y razón; fe y Teología Natural. Este debate hace siglos que se superó en el ámbito del Cristianismo.

    Porque al contrario de lo que se deduce de tus superficiales comentarios, tampoco son iguales todas las religiones. De la religión cristiana (de la Iglesia, en concreto) nació la separación de razón y fe; las universidades, el siglo de otro de la metafísica y el sustrato sobre el que se desarrollaron el resto de las ciencias sin que -al contrario de lo que sugieres- haya habido excesivos roces entre la razón y la fe a lo largo de los siglos (por cierto, ¿no ha habido choques mucho más fuertes entre ideologías supuestamente racionales y pretendidamente científicas y la razón. ¿Hace falta ser creyente para combatir a la razón?)

    Por último terminas:

    […] y que se cese también de tratar de refutar a Dios, puesto que es absurdo.

    Quedamos en que Dios no existe hasta que se demuestre lo contrario.

    Bueno, pero esto podrá someterse a un debate racional, ¿no? ¿O es un dogma de fe ateo?

    Saludos.

    • atr permalink
      septiembre 7, 2010 2:43 pm

      El ateo no cree, es decir, no se obceca en una fe. Si acaso, en la falta de la mismo. Digo si acaso, porque tengo la impresión de que aparte de algunos ateos fanáticos y proselitistas a los ateos nos suele dar igual lo que crea o deje de creer la gente.
      Afirmar la existencia de Dios no es racional. En absoluto. Yo puedo afirmar la existencia de extraterrestres y me aproximo más a la verdad que si afirmo la existencia de Dios puesto que cabe pensar que hay vida extraplanetaria si se repiten las circunstancias ambientales de la tierra pero no sucede lo mismo con la afirmación de la existencia de un ser todopoderoso y omnímodo que no sólo nos ha creado sino que se ha creado a sí mismo. Se cae en absurdos como el de enfrascarse en las discusiones silogísticas medievales. La fe es una necesidad y no se puede ni debe justificar pero que no se hagan afirmaciones categóricas sobre la existencia de algo que no se puede probar.

      • uncadaverenmiblog permalink
        septiembre 7, 2010 3:07 pm

        ATR, admitamos que hay palabras polisémicas y que “ateo” puede ser una de ellas y supongo que con ella se puede designar tanto al que sostiene racionalmente que no existe Dios como al que cree en su no existencia. Y te aseguro que yo he conocido muchos de éstos últimos. La fe no es una exclusividad de los creyentes.

        Por lo demás, la existencia o no de Dios ha sido una de las cuestiones principales de debate de la filosofía desde sus orígenes, mucho antes del surgimiento del cristianismo. Si su existencia es necesaria, si es demostrable srán en todo caso cuestiones propias de la metafísica y del debate racional. Pero aquí la afirmación más categórica y falta de argumentación racional es precisamente aquella con la que acabas tu comentario:

        La fe es una necesidad y no se puede ni debe justificar pero que no se hagan afirmaciones categóricas sobre la existencia de algo que no se puede probar

        Es decir:

        – Que la fe es una necesidad: ¿de quién? ¿por qué? ¿por qué los ateos están libre de ella?

        – Que no se puede ni debe justificar: nuevamente ¿por qué?

        – Que no se hagan afirmaciones categóricas sobre la existencia de algo que no se puede probar: ¿por qué? Al final seguirás confundiendo razón y fe pero las cuestiones racionales que nos llevan a plantearnos la existencia de Dios siguen ahí.

  13. Ashigaru permalink
    septiembre 10, 2010 6:24 pm

    Bueno, realmente hay que dar una oportunidad a los que intentan explicar un universo sin intervención divina. Las religiones han tenido varios miles de años para justificar sus dogmas, y lo cierto es que aún hoy estamos a la espera de una revelación inapelable. Lo cierto es que el ateísmo, salvo momentos puntuales como en la Grecia antigua, no ha tenido mucha popularidad, hasta hoy, en que precisamente los avances en astrofísica o física cuántica están reduciendo el margen de duda razonable a un ritmo nada desdeñable, comparado con lo recorrido siglos atrás.

    Mi valoración personal es que antes que tarde tendremos suficientes elementos en la mesa para descartar definitivamente la necesidad de dioses. Otra cosa es el vacío que nos deja respecto de normas morales válidas y de la ética personal. En este sentido, creo que se debe de trabajar también a buen ritmo. Lo necesitamos.

    • atr permalink
      septiembre 10, 2010 9:14 pm

      Uncadaverenmiblog:

      La fe es una necesidad, pero no de todos. Hay quien necesita creer y hay quien no siente esa necesidad. Mi experiencia me ha enseñado eso. Ni se es mejor por sentirla ni peor por no hacerla. La fe no cae en el ámbito de lo racional. No es por ello menos humana. En los hombres hay aspectos completamente irracionales. En los ateos la parte irracional se manifestará de otro modo. No nos libramos.
      Estoy de acuerdo con tu afirmación de que cuestiones racionales pueden llevarnos a plantearnos otras de fe. Simplemente considero que en el lenguaje de la ciencia no tiene cabida el de la fe, ni sus instrumentos. La ciencia persigue la comprensión del mundo, su explicación objetiva y no busca elementos arcanos, oscuros para dar respuesta a aquello que todavía no la tiene.
      También estoy contigo en lo de la extraña fe de los que “creen” que no hay Dios. La creencia no es patrimonio de la ciencia, sino el saber o, en su defecto, la ignorancia que persigue convertirse en conocimiento.

      Un saludo

      • uncadaverenmiblog permalink
        septiembre 13, 2010 9:58 am

        ATR:

        Comentas lo siguiente:

        La fe es una necesidad, pero no de todos. Hay quien necesita creer y hay quien no siente esa necesidad. Mi experiencia me ha enseñado eso. Ni se es mejor por sentirla ni peor por no hacerla. La fe no cae en el ámbito de lo racional.

        No voy a entrar en la naturaleza de la fe ni en su explicación. Pero sí quiero decir que en lo otro que comentas ( Ni se es mejor por sentirla ni peor por no hacerla. La fe no cae en el ámbito de lo racional.) no puedo estar más de acuerdo. De eso se trata: un filósofo creyente no puede acudir a la fe cuando está argumentando racionalmente (y de hecho no lo hacen), y tampoco un ateo debe confundir el hecho de que existan religiones con que metafísicamente la existencia de Dios pueda ser una necesidad.

        Saludos.

    • uncadaverenmiblog permalink
      septiembre 13, 2010 9:46 am

      Pero mira que sois machacones. Vamos a ver:

      [Ashigaru] hay que dar una oportunidad a los que intentan explicar un universo sin intervención divina.

      Ashigaru, en el debate racional hay que dar oportunidad a cualquier hipótesis. Que yo sepa no es eso lo que se está discutiendo.

      [Ashigaru] Las religiones han tenido varios miles de años para justificar sus dogmas, y lo cierto es que aún hoy estamos a la espera de una revelación inapelable

      Las religiones no tienen por qué justificar sus dogmas. Por eso son dogmas, y también por eso a nadie en un debate racional se le ocurriría recurrir a un dogma como argumento. Los dogmas forman parte del ámbito de la fe, que nuevamente estás confundiendo con el ámbito de la razón. Pero ni al filosofo creyente más convencido se le hubiera ocurrido apelar a los dogmas para defender la existencia de Dios.

      [Ashigaru] Lo cierto es que el ateísmo, salvo momentos puntuales como en la Grecia antigua, no ha tenido mucha popularidad, hasta hoy, en que precisamente los avances en astrofísica o física cuántica están reduciendo el margen de duda razonable a un ritmo nada desdeñable, comparado con lo recorrido siglos atrás.

      Es verad que el ateísmo ha sido históricamente muy minoritario entre los filósofos, tanto antes de la aparición de cristianismo como después. Pero no te confundas, porque esto no tiene nada que ver con los avances de la astrofísica y de la física. En términos metafísicos estos avances no han aportado nada nuevo o como mucho, descubrimientos como el big bang o la constatación de que el universo es limitado refuerzan la existencia de un comienzo y a la necesidad de un Dios Creador.

      Por lo demás, las causas del avance del ateísmo en el siglo XX no creo que se puedan justificar por los avances de la ciencia. Creo que está mucho más relacionado con el surgimiento de determindas ideologías, muchas de ellas pretendidamente científicas.

      Saludos.

  14. septiembre 13, 2010 2:34 pm

    Ese es el punto donde falla el dogma laicista 😉 . La moral teísta crítica sólo puede partir de contrastar la fe contra la razón.

    Y en caso de discrepancia, ¿cuál prevalece? Si eres ateo o agnóstico, la razón (o, llegado el caso, el sentimiento). Si eres teísta, la fe: es inevitable (salvo que la discrepancia no afecte sustancialmente al núcleo del dogma y de ahí que Kepler y Copérnico, por ejemplo, sobreviviesen, en términos de fe, a sus descubrimientos racionales).

    Por eso me parece mucho más complicado ser crítico en la moral teísta que en la atea. Por no decir que, en última instancia, me parece completamente imposible.

    No digo que la moral atea esté libre de ataduras, ni mucho menos. Pero sí que la moral teísta está mucho más constreñida por el canon, ya sea en forma de libros sagrados o doctores. Incluso si fallan los últimos, un teísta siempre se ve en la obligación de acogerse a lo estipulado en el texto primario.

    Por otro lado, efectivamente, un ateo o agnóstico puede creer a pies juntillas lo que diga un “gurú” de la ciencia o del periodismo por el mero hecho de proceder de él y, en ese caso, estaremos ante un ejemplo claro de irresponsabilidad, que tú bien citas. Pero, en cualquier caso, cualquiera podría recurrir al debate y a la contra-información para rebatir los argumentos presentados, pues está claro que proceden de un individuo concreto y real, mientras que no es posible (no me consta que nadie haya podido) ejercer ninguna crítica contra Dios y recibir respuesta.

    • Iván Moreno permalink
      septiembre 15, 2010 8:55 pm

      ero sí que la moral teísta está mucho más constreñida por el canon, ya sea en forma de libros sagrados o doctores.

      Por matizar, más que la teísta, supongo que te refieres a la moral sacada de una religión.

      Realmente creo que poca gente en nuestra época y sociedad sigue la moral dictada por una religión a pies juntillas. Incluso aquella que se dice católica, no deja de tener su propia moral. Unos por un crítica a dicha moral, otros por simple comodidad o por autojustificación, pero el catecismo acaba por ser una base no un dogma.

      Aún diría más, creo que dada la juventud actual, hay más crítica entre los religiosos (que deben ir contra la moda) que los agnósticos o ateos, que les basta con adaptarse a la masa. Desde ese punto de vista parece más lógico que sean los religiosos los que se plantean algo distinto a lo establecido, ¿no crees?. Lo más normal es que en una conversación aleatoria que se hable de religión se acabe insultando a los creyentes a los curas o a ambos.

      Preguntas qué pasa cuando se contradice la fe y la razón… ¿acaso no se puede dejar de creer? Muchos hay que lo han hecho. La misma pregunta te la puedo hacer con respecto a los ateos… pues el ateísmo no deja de ser una fe.

      Un saludo

      • septiembre 16, 2010 10:13 am

        Por matizar, más que la teísta, supongo que te refieres a la moral sacada de una religión.

        El término religión también es matizable, así que yo lo dejaría en moral que tiene su origen en las disposiciones inspiradas por una entidad divina. Para centrarnos, porque estamos más familiarizados con ellas, podemos basarnos en las tradiciones judeo-cristiana-islámicas.

        Aún diría más, creo que dada la juventud actual, hay más crítica entre los religiosos (que deben ir contra la moda) que los agnósticos o ateos, que les basta con adaptarse a la masa.

        Lo recíproco también es cierto: hay religiosos que proponen adaptarse a la masa y ateos o agnósticos que no reman a favor de la corriente social imperante. Pero no creo, en absoluto, que ir en contra o a favor de la moda sea sinónimo de coherencia o signifique ser más o menos crítico. Ir contra o a favor del exterior es fácil. Ser autocrítico lo es menos.

        Preguntas qué pasa cuando se contradice la fe y la razón… ¿acaso no se puede dejar de creer? Muchos hay que lo han hecho. La misma pregunta te la puedo hacer con respecto a los ateos… pues el ateísmo no deja de ser una fe.

        Mi pregunta (y mi propia respuesta) se refería a tu afirmación de que la moral *teísta crítica* sólo puede partir de contrastar la fe contra la razón. Yo opino que dicho contraste sólo será correcto mientras reafirme la fe y cualquier razonamiento planteado por el teísta estará orientado a reafirmar la fe; por tanto, no me parece posible la crítica en dicho contexto. Los razonamientos que conduzcan a un conflicto acabarán, por regla general, salvo que la persona posea una objetividad irreducible, en la papelera por “incorrectos” o por “incompletos”.

  15. Iván Moreno permalink
    septiembre 17, 2010 9:49 pm

    Por supuesto que hay religiosos que buscan “amasar” conciencias. Pero ni es propio de la religión, ni es mayor la proporción dentro de la religión que fuera. Es más bien algo propio del ser humano, independientemente de que sea religioso o no.

    Por supuesto también que ir en contra de la moda no implica mayor capacidad crítica necesariamente. Pero requiere una fortaleza (salvo que vivas aislado) que hace necesaria una reflexión no necesaria de seguir la moda. Pasa con los religiosos así como con aquellos que abandonan la ciudad para irse al campo, o los que dan su vida en labores humanitarias en países de pobreza extrema. Toda ruptura con la moda implica un riesgo. No me negarás que eso requiere, por regla general, tener las cosas claras y no tomárselo a la ligera.

    Los razonamientos que conduzcan a un conflicto acabarán, por regla general, salvo que la persona posea una objetividad irreducible, en la papelera por “incorrectos” o por “incompletos

    Estoy seguro de que será así en la mayoría de los casos. Independientemente de que se sea religioso o ateo… incluso aunque se sea agnóstico. Pareces dar a entender que sólo se puede encontrar contradicción entre la razón y la fe religiosa. Date cuenta de que yo más bien opino que sólo la moral teísta suele ser conforme a razón. Y por lo que he visto en mis discusiones, la mayor parte de los agnósticos y ateos ni siquiera se plantean la posibilidad. Esa no es la forma de acudir de manera crítica al debate. Es justo lo que tú afirmas sobre la fe religiosa y la razón.

    Un saludo

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