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Hipster Hitler

noviembre 2, 2010

Hipsterhitler.com es una curiosa e impactante web donde Hitler se nos presenta como un joven “alternativo” que recorre en un sencillo comic, pero con relativa gracia y acierto histórico, alguno de los momentos más célebres de la vida del perverso personaje.

La idea es impactante y resulta comprensible que suscite reacciones de todo tipo. Convertir al sanguinario dictador en un icono, aunque sea desde el escarnio y la ridiculización, conlleva unos riesgos que no todo el mundo parece dispuesto a asumir o tolerar. En mi opinión, por lo que conozco del asunto (exclusivamente lo que se nos presenta en la referida web), tiene su gracia, pero no podemos ignorar la existencia de un peligro fundamental: que Hitler, como personaje histórico, caiga en la subcultura del analfabetismo funcional, quedando diluida la consideración y el rechazo que merece.

La frivolidad al poder, y del mismo modo que mucho estúpido se atreve con camisetas del Ché y demás iconografía “de izquierdas”, quizá la venta de camisetas con los eslóganes del comic sobre Hipster Hitler no se acomode al mediocre nivel intelectual que demuestra el  gran público. Es más, incluso desde la sorna y ese cierto aire de superioridad, gracietas del estilo de “Eastside, Westside, Genocide”, o “I love Juice”, no sean el merchandising más oportuno. La propuesta creativa, que repito, yo mismo no veo con malos ojos, me parece arriesgada exactamente en este punto: que sea la pretenciosa soberbia intelectual de estos “hipster” la que parezca justificar un alarde de incorrección para la que, con toda seguridad, la inmensa mayoría de quien ose a practicarla no estará a la altura moral e intelectual suficientes como para considerarla cuando menos consecuente.

Hitler no fue un Hipster, en todo caso un ni-ni, con rasgos muy singulares, pero perfectamente encuadrable a parte de esa juventud en crisis que habitó Viena en los años previos y posteriores a la Primera Guerra Mundial (Léase “La Cripta de los Capuchinos” de Joseph Roth) . Aprendió a vivir de prestado, de la herencia de su padre, de la generosidad de su tía o la paciencia de su madre. Hitler quiso ser artista pero no estaba a la altura (su marchante judío apenas conseguía un margen aceptable por sus nimias pinturas), y más tarde se propuso ser arquitecto pero ni siquiera llegó a intentarlo seriamente. Conforme con su precaria situación aprendió a sobrevivir sin grandes dispendios (aunque le pirraba la ópera, y de vez en cuando se daba un caprichito), y no fue hasta la Gran Guerra cuando, por primera vez en su vida, sintió que era capaz de hacer algo de provecho o que era parte de algo mucho más grande que su pobre, delgada y penosa figura.

Si echamos mano de la definición que la wikipedia nos proporciona  de “Hipster”, como joven alternativo, indie, antimoda, de pose crítica, pretencioso, que alardea de un falso y general conocimiento sobre todo lo que le rodea, salvo por el airado desprecio de las clases bajas, que en el hipster pequeño burgués y también en el de clase alta, torna en una mezquina condescendencia “progre” que le empuja a abanderar su causa, eso sí, sin que se les confunda con aquellos, Hitler no encaja demasiado con el patrón. Sin duda es un personaje muy dado a establecer comparaciones, porque perfectamente podría haber sido un donnadie sin demasiada originalidad respecto de lo que abundaba en su época. Pero Hitler dio con lo suyo, se convirtió en un agitador de masas en un momento donde semejante capacidad podía encumbrarle a lo más alto del poder político.

Resumiendo: una web curiosa que planteará encontradas reacciones pero a la que no puede negársele cierto ingenio, aunque solo sea por sus altas dosis de acidez y mordacidad, sirviéndose de un personaje controvertido y difícil de manejar fuera de un escrupuloso, y políticamente correcto, estudio historiográfico.

Saludos y Libertad!

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6 comentarios leave one →
  1. atroma permalink
    noviembre 2, 2010 7:42 pm

    Por lo que he leído un hispster podría ser cualquiera. Yo mismo allá por los 90, con los blur, los new order, the smiths, o los ramones, o los siniestro, era parte de hipsters. Unido a mi mal gusto por las prendas, y lo que tardaba en ir al peluquero, confirmaría que era un líder nato de ese movimiento. En cambio lo aproveche para beber cerveza. Que desperdicio.

    • noviembre 2, 2010 8:43 pm

      Todo evoluciona, hombre. Creo que los Hipster cuidan su descuidado aspecto y se trabajan muy mucho su pose independiente, alternativa y cínica. En Nueva York el prototipo de Hipster sería el del freelance o niño de papa que se traslada a vivir a Brooklyn porque odia que Manhattan esté tan lleno de pijos y advenedizos, nuevos neoyorkinos… así que se van a un suburbio y lo convierten en su nuevo oasis de excentricidad, cine independiente y música indie, combinado con ir en bici y poner siempre cara de asco ante la vulgaridad que demuestra el común de los mortales… hay videos curiosos sobre el animalillo en cuestión.
      Vamos, que son odiosos, lo que no quiere decir que muchos de nosotros tengamos o hayamos tenido un pequeño hipster en nuestro interior.
      Saludos!

    • atr permalink
      noviembre 4, 2010 9:33 pm

      Oye, pues no tenías mal gusto musical

  2. Florecilla Silvestre permalink
    noviembre 3, 2010 6:57 pm

    Hace poco he descubierto esta joyita sobre los hipsters y no veas lo que me he reido:

Trackbacks

  1. Galliano y Guttenberg « LA LIBERTAD Y LA LEY

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