Skip to content

Hermano Mayor

febrero 27, 2011

No, no voy a hablar del programa de Cuatro que relata, y trata de solucionar, las desventuras de malos padres con peores hijos. Me refiero a ese deseo que muchos manifiestan al demandar la intervención implacable de un poder irresistible capaz de corregir las “injusticias” que le acechan. Primero, el concepto de “justo” e “injusto” tiende a utilizarse de manera equivocada en este tipo de prédicas y lamentos. Segundo, el diagnóstico de las causas primeras, y no digo ya de las causas fundamentales, subyacentes u originales, suele ser parcial e impreciso, en general dirigido por teorías que son erróneas.

Por ejemplo, ¿en qué se diferencia la situación o las posibilidades de un trabajador con poca cualificación español, de la realidad que experimenta otro trabajador, con idéntica cualificación, en Bangladesh? Entre muchas particularidades institucionales de uno y otro lugar, fundamentalmente en la cantidad de capital invertido per cápita que hay en cada país. A idéntico capital invertido, si fuera el caso, una población 5 veces mayor a la de España generará necesariamente rentas del trabajo inferiores. Los trabajadores compiten entre sí en mercados de trabajo con exceso de oferta. Aun cuando el trabajo sea tan productivo como en España, los salarios serán mucho más bajos que aquí. En un mundo con fronteras estatales, proteccionismo, y otras causas culturales y psicológicas que impiden la total movilidad de mano de obra, los trabajadores atrapados en países como Bangladesh sufrirán, inevitablemente, los males de la escasez relativa de capital invertido, aun cuando éste se haya invertido allí donde más se demande y de la manera más productiva concebible.

Que en España los salarios sean más bajos que en otros países, o las condiciones de trabajo y la seguridad en el mismo mucho más débiles, se explica en los factores advertidos más arriba. Capital per cápita, competitividad del mismo en mercados amplios o globales, acierto en las inversiones, ajuste de la formación de la mano de obra a la demanda de trabajo efectiva…

Muchas veces la contratación depende de la previsión de costes futuros, de la evaluación del riesgo-trabajador. Las mujeres, en este sentido, ante la posibilidad de que sean madres, o cuando ya lo son de niños pequeños, generan una incertidumbre relativa que en mercados laborales como el nuestro, o en economías como la nuestra, son representados como costes que tratan de evitarse o aminorarse a priori por el empresario. La regulación del mercado, incluida la del mercado laboral, provoca que nuestra economía esté peor coordinada y sea mucho menos eficiente y competitiva. La educación pública genera a su vez que la formación no se corresponda, en muchos casos, con la demanda de trabajo efectiva. Estas taras institucionales derivan en una precariedad que la “protección” del trabajador y el sindicalismo feroz no vienen sino a agudizar. El resultado es que en igualdad de condiciones, para empleos en los que se exige cuanto menos cualificación, los trabajadores compitan entre sí deslizando a la baja sus propias expectativas salariales, e incluso la mera posibilidad de encontrar un empleo. En este escenario, aquellos trabajadores asociados a priori con un coste que muchas veces se exagera más allá de su verdadero impacto, quedan fuera o en peores condiciones. Es decir, al empleador que tema, con o sin razón, los “trastornos” de la maternidad, preferirá, en igual de condiciones, emplear hombres antes que mujeres (a no ser que “ser mujer” sea un requisito primordial para el puesto), y si contrata mujeres, descontará el coste previsto de sus salarios.

El tema es complejo, y como he dicho intervienen factores culturales, jurídicos, morales, además de los estrictamente económicos y catalácticos. Pero en mercados poco competitivos, ineficientes, con un capital mal invertido, siempre relacionado con el número de población, ineluctablemente el trabajador medio sufrirá, muchas veces de forma exagerada y sin motivos razonables, la precariedad que generan todo tipo de intervencionismo y, en concreto, el proteccionismo laboral.

La vacuna que todo lo puede, superando incluso el resto de taras institucionales existentes, es que se invierta más y mejor a un ritmo superior al que crece la población. Este factor ha logrado para muchos pueblos cotas de bienestar material nunca vistas ni soñadas. Sin embargo, y sobre todo en épocas de crisis y recesión, los vicios institucionales latentes y no superados, volverán a representar sus efectos más perversos. En España, durante los años de bonanza, se invirtió mucho pero mal. La sensación era de mayor riqueza, menores trabas bajo la apariencia de que se superaban tópicos históricos como la “desigualdad” del hombre y la mujer en determinados ámbitos laborales. Cuando explotó la burbuja, el crédito fácil se contrajo, las malas inversiones salieron a la superficie y parte de la riqueza aparente empezó a desaparecer, a darse como fallida o simplemente a desmoronarse, regresó el paro, y con él, a avivarse esos costes, muchas veces exagerados, que como en el caso de las mujeres representan un hándicap tristemente inevitable a la hora de conseguir trabajo o competir por el sueldo más elevado que se ofrezca para idéntico puesto.

Saludos y Libertad!

Anuncios
19 comentarios leave one →
  1. ATR permalink
    febrero 27, 2011 9:02 pm

    Toda la parafernalia de que la autorregulación trae (por sí sola y sin luchas) el beneficio y el cambio en determinados aspectos me parece más que pueril. En ocasiones es necesario intervenir. Lo que no entiendo es por qué motivo se tiende al relativismo: justo, injusto. No me quedo con las medias tintas. Hay casos flagrantes de injusticia. Hoy mismo, en la conversación que hemos tenido, hemos podido escuchar uno: por qué a una mujer en edad fértil, perfectamente cualificada, no se la contrata. Esto sucede contínuamente. También la incomprensión laboral a la hora de afrontar que a un trabajador (que también sucede) o trabajadora tenga que dejar de asistir al trabajo por causa de una enfermedad filial. O temas de horario. Son cuestiones concretas, pero que minan el ánimo de aquellas personas que tienen hijos. Los hijos son un bien para el país, y la familia un valor que habría que proteger y valorar más. Que no nos ciegue esa fé en el todopoderoso libremercado…

    • Hiel permalink
      febrero 28, 2011 12:54 am

      Intervéngase: que en el próximo Consejo de Ministros se legisle la obligatoriedad de tener hijos. Y a los estériles… espera que llamo a José Blanco y rápido se me ocurre algo.
      Saludos.
      YO NO LE VOTÉ: ^^ (pero lo haré desde el consulado en 2012; España tiene una densidad de población muy baja)

      • Hiel permalink
        febrero 28, 2011 12:57 am

        Para que luego digan que José Blanco no es eficaz: me ha dado el teléfono de Luis Montes.
        Saludos.

    • febrero 28, 2011 8:28 am

      Te quedas en lo aparente. Creo que he expuesto y apuntado ideas que deberías tomar en consideración y reflexionar un poco. No se trata de hacer pinitos para terruliano periolistillo que sólo se fija en lo anecdótico. Las causas subyacentes son las que realmente interesan.
      No creo que hayas rebatido ninguno de mis argumentos.
      Saludos!

  2. ATR permalink
    febrero 28, 2011 9:04 am

    Pues no te falta razón al decir que no he atacado el fondo de tu artículo como debiera. Tan sólo he apuntado una serie de temas que, me parece, no se resuelven con tu receta mágica, pese a que me interesa bastante una cuestión que trataste ayer: la reducción de salarios, pero con recortes que no perjudiquen al trabajador.
    Sin embargo, sigo afirmando que tampoco tú fuiste capaz de ofrecer respuestas a ninguno de los temas mencionados en mi corta respuesta.

    Un saludo,

    • febrero 28, 2011 4:55 pm

      Yo no te discuto que la realidad económica de España genera muchas frustraciones. La gente estudia y se forma en ámbitos para los que no existe demanda suficiente bien para proporcionar sueldos altos, o sencillamente para generar puestos de trabajo en un número acorde con los que se van graduando. Pero eso no es injusto, sino consecuencia de la planificación de la educación, ni más ni menos.
      El derecho al trabajo sólo existe como resistencia contra quien impide a alguien trabajar en lo que ha sido previamente contratado, o en aquello que, con medio propios, puede desarrollar por sí mismo. Coacción e injusticia van unidas. No encontrar el puesto de trabajo soñado, el horario deseado o lo que sea, no es injusto en sentido estricto. Es, como decía antes, consecuencia de la descoordinación social, de la intervención, de aquellas señales lanzadas por el Estado que confunden a la gente provocándole expectativas irrealizables.
      Repito, las mujeres, por ser mujeres, madres, o madres potenciales, podrían no soportar coste alguno por serlo, si el nuestra economía fuera mucho más productiva y hubiera más y mejor capital invertido. Ese es el secreto.
      Imagínate lo siguiente: mañana, de la noche a la mañana, desaparece el 50% de nuestras carreteras, aeropuertos, industrias, universidades… Los 46 millones de españoles, en qué situación quedarían. La mayoría acabaría mendigando. Sin capital, el trabajo no vale nada, la formación tampoco, y costes que en un país rico y dinámico son mínimos, como la maternidad o su expectativa, tornan muchos casos en auténticas barreras para quienes no pueden evitar que les asocien con ellos. De eso va el post.
      Saludos!

      • ATR permalink
        febrero 28, 2011 5:06 pm

        He leído tu post. He escuchado en muchas ocasiones tus razonamientos acerca de este tema:lo justo y lo injusto. Para ti, al tratarse de una cuestión estructural (de la estructura económica del país en cuestión) sólo puede resolverse atacando la misma estructura, cambiándola y generando, en nuestro caso, una más flexible….etc.
        No te falta razón en ello, pero creo que eres demasiado laxo cuando crees que ésto, y sólo ésto, basta para regular las cosas. Parece que no podemos tener opiniones ni reflexionar sobre nuestras condiciones laborales, sino sólo lamentar no haber nacido en otro sitio. No creo que sea así, honestamente. Se necesitan reformas, pero también hace falta posicionarse con respecto a determinadas cuestiones, y esa tibieza tuya a la hora de abordarlas, ese no mojarte tuyo es lo que no puedo aceptar, pues con tus argumentos muchas veces estoy de acuerdo.

        Un saludo

      • marzo 1, 2011 8:31 am

        Claro que tenemos derecho a quejarnos de las circunstancias, pero no de exigir que venga nuestro hermano mayor a solucionarnos la papeleta. Pedir intervención para solucionar calamidades provocadas por la propia intervención es un sin sentido. Sólo digo eso.

  3. Luis permalink
    febrero 28, 2011 10:29 pm

    No puedo ser neutral en esta cuestión, ya que tengo hijas, y me las veo y me las deseo junto con mi mujer àra conciliar vida laboral y familiar. Pago mis impuestos como cualquiera que no tiene descendientes, e incluso más, ya que estoy sujeto a muchisimos más gastos, incomodidades, (vacaciones separados, dias festivos inopinados, horarios escolares increibles, etec, etce, etc…), aunque porqué no decirlo, tambien satisfacciones.
    ¿Qué puedo decir? Que realmente vería justo que pagaran muchos, pero MUCHISIMOS, más impuestos que yo y mi mujer, aquellos que escogen no tener hijos libremente; o mejor aun que nos duplicaran el sueldo por cada hijo, y por ende los impuestos, que ya nos las apañariamos; que nos dieran más vacaciones, o muchos, MUCHISIMOS más dias por causas especiales, (varicelas, bronquits, gripes…), de forma que se creara tal envidia en el resto de la tropa que nos rodea que se les calleran los colmillos por tener hijos, asi si que se crearia riqueza, y no como hasta ahora,que sólo se reparte la pobreza. Juro que mis hijas irian a los mejores colegios (entonces si que los colegios serian de calidad, ya que se pelearian por nuestro dinero, lo cual mejoraria los salarios de profesores, el nivel de la tecnologia a sus pies seria gigante….). Aprenderian no uno, sino tres idiomas, y viajarian a esos paises a practicar(ya tenemos profesores de idiomas a tutiplen, academias y vuelos peleando por crecer y mejorar: riqueza de nuevo); Vestirian lo mejor, de lo mejor (textiles y calzado, ya estan en órbita). ¿Y comer? y ¿el ocio?, al máximo, hala, dos más puestos en acción. ¿Coche? cada tres años uno nuevo si es preciso… y asi sin parar…¿se imagina eso alguien multiplicado por quince o veinte o treinta millones de niños?…Les aseguro que yo si me lo he imaginado miles de veces, pero la realidad es tozuda: siempre se habla de pensiones en Expaña, no de niños; siempre de mujeres conciliando vida laboral y familiar, no de niños que necesitan a sus padres…Siempre de invertir en esto o aquello… los niños son la inversión y el futuro lo van a hacer ellos. Nosotros, sólo se lo vamos a estropear aún más.

  4. ATR permalink
    marzo 1, 2011 10:38 am

    No creo, Luis, que tu situación particular te permita exigir una homogeneización de la sociedad. Es decir, no se puede exigir un aumento de sueldo sólo por tener hijos sino tal vez hay que luchar porque las circunstancias no sean tan adversas para aquellos que los tienen. En efecto, conciliar la vida familiar y laboral es pesadillesco, y los trabajos no suelen ser muy comprensivos.
    Por otra parte, los salarios bajos son una lacra que afecta a unos y otros: a los que tienen y a los que no tienen hijos. Yo diría que es el mayor obstáculo para que mucha gente no los tenga, o decida hacerlo casi en la senectud. En fin….
    El hermano mayor? Yosoyhayek, si no se lucha nada se va a resolver. Tú siempre tienes una respuesta: la autorregulación. Has pensado alguna vez a quién favorece la autorregulación, la no intervención? Yo sí. Volveríamos al medioevo, a una sociedad de clases bien diferenciadas, bien separadas. El hombre es muchas veces un obstáculo para sí mismo, y por ello no hay que temer el intervencionismo. Si hay países en los que es factible trabajar, tener un salario digno y tener también vida a eso se puede aspirar, no al sálvese quien pueda y a la crítica voraz al hermano mayor. Tú no sales de tu circunstancia: varón, soltero, joven y sin hijos. Otro gallo cantara si ésta fuera distinta. Tus prédicas sólo velan por los intereses de los que son como tú pero no conducen a una mejora en la sociedad. Sin hijos, qué haces? Solución: movimiento d personas (la inmigración enriqece, qué duda cabe, pero no es la solución total, y desde luego, si no hay reformas de fondo vamos a experimentar un empobrecimiento general y un deterioro en las condiciones de vida). En España, desde luego, hay mil cosas que cambiar. No dejaré jamás de emitir mis quejas.

    • marzo 1, 2011 2:02 pm

      Marxiana y revolucionaria en todos y cada uno de tus argumentos. Luchar siempre se lucha contra alguien. La lucha justa y licita es la que se enfrenta al opresor, al tirano, a la ideología que sirviéndose del Estado nos dice qué pensar, en qué creer, cómo comportarnos…
      Y en tu lucha, que tiene un fondo de verdad, yerras en el diagnostico sobre causas y autoría de las “injusticias” que denuncias. Dar ese paso es fundamental y por lo que veo te resistes a hacerlo parapetada en tu critica fácil al pelele, más socialista que liberal, de la “autoregulación”. Por lo que parece, te resistes a entender la teoría del orden espontáneo, excusándote en argumentos insuficientes, irrelevantes o imprecisos.
      Tan mal escribo o explico las cosas?

  5. ATR permalink
    marzo 1, 2011 2:38 pm

    Alguien que cree al pie de la letra en las bondades del orden espontáneo (cuya exposición, hemos de ser honestos, tampoco es lo exhaustiva ni abarcadora que sería deseable, pues deja agujeros negros, miles, escudándose en su omnipotente capacidad explicativa) no puede acusar de dogmática a otro individuo. Eres el dogma en persona. Los argumentos se caen por su propio peso. Todo lo acoge la égida hayekiana y el orden espontáneo, esa suerte de descubrimiento que deberíamos dejar hacer para que las cosas fueran como tienen que ser. Hay muchos elementos más que interesantes de las teorías hayekianas pero normalmente no me acerco a un autor para reverenciarlo sino que trato de poner algo de espíritu crítico. Sus explicaciones me parecen muy someras, demasiado ligeras, a veces demasiado sencillas. Como las tuyas. El resto somos simplemente racionalistas estúpidos que no queremos dejarnos seducir por lo evidente. No será que vosotros mostráis una cierta incomprensión hacia la naturaleza humana. Eso, aparte de vuestra reverencia a esa suerte de darwinismo vital, que ha de dar la verdadera justicia. Los valores cambian. El mismo Hayek lo sabe. Los seres humanos toman parte en esos cambios. Aplicar el chomskismo (teorías sobre los universales lingüísticos) a la moral me parece excesivo. La verdad es la que cada sociedad defiende en su momento, con sus valores y los cambios a los que éstos están sometidos. No tiene sentido decir: no se puede afirmar que tu condición de mujer trabajadora y madre es injusta porque no se te da tiempo para pasarlo con tu hijo y educarlo, fíjate en otras sociedades; el orden espontáneo pone cada cosa en su sitio, lo justo y lo que no lo es. Absurdo. Entonces somos meros peleles y sólo nos queda cruzarnos de viaje o leer nuestra biblia hayekiana y predicar el advenimiento del orden espontáneo, sin saber muy bien lo que éso es….. Me da igual que me malinterpretes y me taches de marxiana (para ti es un insulto, para mí una utilizacion imprecisa de un adjetivo). Los cambios han venido siempre provocados por la voluntad humana, común en los últimos tiempos, vertical y monolítica en el Antiguo Régimen.

    • marzo 1, 2011 3:53 pm

      Lo dije una vez y no pareciste entenderlo: el orden no existe, existe la mente humana, sus juicios, decisiones, acciones positivas y resultados, queridos y no queridos, evidentes o de una complejidad inabarcable por nuestra limitada razón. La teoría del orden espontáneo es abstracta por necesidad. Si no fuera de ese modo, sería la verdad revelada por algún ente divino. No explica caso nada, sino lo fundamental, así que no conviene juzgarla desde la ansiedad sinóptica e hiperracionalista.
      Un orden que surge de las acciones individuales, principalmente a partir de las consecuencias no queridas por el actor consciente. Conducta, inteligibilidad, consciencia, conocimiento humano, ¿cómo esperas que semejante teoría baste para explicar todo lo particular?
      De lo que huyes es de las teorías económicas, morales, jurídicas y políticas que la completan.
      Ante el tema que aquí discutimos tu argumento es proteger, regular, castigar, premiar y planificar… Pero, te has parado en algún momento a reflexionar sobre las causas del problema, o las consecuencias necesarias de lo que defiendes. Repito, no te afanes en dirigir toda tu critica a la más abstracta de todas las teorías… Con ello desprecias cientos de años de conocimiento y experiencia. Eres tú quien simplifica puerilmente las cosas.

      • ATR permalink
        marzo 2, 2011 11:13 am

        Estudia el comportamiento y la psicología humana y no tengas tanta fe en abstracciones, que al fin y al cabo las religiones tienen mucho de abstractas.
        Siento decirte que desconfío de las teorías omniexplicativas, de las panaceas ofrecidas por teóricos que parecen tener la solución a los problemas. Hay gente más aguda a la hora de analizar y predecir la realidad tanto de su tiempo como del pasado y del futuro (algo más complejo). Hay gente más sistemática y que explora más a fondo las causas de los problemas, o de los que no lo son.
        Han sido las decisiones tomadas desde el Poder (haya tomado éste la forma que haya tomado a lo largo de los siglos) las que han cambiado el devenir humano. A veces guiados por teóricos reputados, a veces (las más) por hombres expertos en el ámbito en cuestión.
        Visto desde fuera todo parece fácil, o relativamente. Mas la diferencia fundamental entre tú y yo (pese a que me tachas, irónicamente, de revolucionaria) es que tú quieres erradicar lo que llamas el lastre de la Socialdemocracia y permitir que acaezca un orden que consideras más justo (mejor dicho, aquello que no viene impuesto, aquello que al ser espontáneo no puede llamarse orden) y yo estoy de acuerdo con las bondades de la socialdemocracia y considero que hay que perfeccionarla y que es beneficiosa para el hombre, pese a qeu entrañe una disminución de la libertad humana. No creo en la posibilidad de una libertad absoluta. No creo, tampoco, que sea tarea fácil controlar las inclinaciones humanas: a racionalizar sus actos indiviuales y colectivos, a repensarlos, reordenarlos..Lo acepto, lo asumo y no anhelo un cambio sustancial: Europa ha vivido como nunca se ha vivido bajo la égida de la socialdemocracia. Su colapso (su necesidad de renovarse, de adaptarse) es lo que amenaza nuestro nivel de vida. Creo que más que revolucionaria, soy conservadora (no lo dijiste el domingo?) así que procura emplear los adjetivos con propiedad. Eres tú el revolucionario.
        Un saludo

      • marzo 2, 2011 2:43 pm

        Pero si no hay quien te gane a imprecisión. ¿Dónde está tu teoría del conocimiento, dónde tu teoría moral, jurídica o económica? Racionalismo extremo y poco más, defensa de valores e instituciones y la concesión absoluta de toda capacidad transformadora o coordinadora al Poder. No hay por donde sostener semejante hipótesis.
        Pero vayamos al tema que ha suscitado esta disputa tan interesante y entonada…
        Las leyes que “protegen a la mujer”, embarazable, embarazada o madre, consiguen lo que pretenden o no, favorecen la coordinación social y el bienestar o no.
        ¿Acaso no ves que obligando a soportar determinadas “conquistas sociales” al empleador, su inevitabilidad representa barreras de entrada para las mujeres? Es decir, interviniendo se busca extender las ventajas que ya disfrutan algunas mujeres, pero que no son asumibles en cualquier situación. Haciéndolo se genera un coste que expulsa a la trabajadora marginal, antes incluso de que cumpla los requisitos para disfrutar dichas “conquistas”. Con la excusa de proteger a las trabajadoras más débiles, se reducen las ventajas para todas y baja la demanda de trabajo por ser menor la actividad económica realizable a tenor de las exigencias legales.
        ¿Qué opinas de eso?

  6. ATR permalink
    marzo 2, 2011 3:40 pm

    Opino que es falso, que en países como Alemania (con un volumen de trabajadores bastante importante) es viable conciliar la vida familiar y laboral y hay una protección hacia la mujer (ser potencialmente embarazable) que desea trabajar y está capacitada para ello. La iniciativa privada no hace nunca nada: supongo que bajo su alita volveríamos a una sociedad en la que las mujeres se quedasen en casa preparando el cocido y el bizcocho.
    Soy bastante imprecisa, lo confieso (supongo que es evidente) y por ello no me lanzo a teorizar, algo que sería descabalado y temerario. Pero hacer gala de precisión (tú lo eres) no equivale a arrogarse la razón absoluta. Eres dogmático y extremista. Eres incapaz de analizar los beneficios que puede haber en la socialdemocracia porque para ti existe una suerte de imposición previa: tus creencias, tus dogmas hayekianos , que son el secreto que no hemos descubierto los no iniciados y por eso vivimos en la prehistoria todavía. Como si no hubiera bondades en la socialdemocracia. Como si Alemania no fuera un ejemplo a seguir en muchos aspectos. No puedo expresar cuánto envidio a Alemania, a sus políticos y a su espíritu emprendedor y de trabajo

    • marzo 2, 2011 9:54 pm

      En Alemania no funciona la “protección” (aunque formalmente la haya) si no la riqueza, la competitividad y, en consecuencia, la productividad de sus trabajadores/as. Supones demasiado y opinas sin argumentos consistentes, admítelo. El socialismo, o las leyes que “protegen” cualquier aspecto o realidad, únicamente redistribuyen riqueza, no la crean, pero en ese esfuerzo por extender ventajas que algunos, en libertad, sí son capaces de conseguir para sí, no se logra beneficio alguno para los casos marginales, los que se hallan en el umbral. Esos verán sus oportunidades mermadas. Todos serán más pobres, pero lo notarán más los que supuestamente justifican la intervención.
      Alemania no es más rica por ser más socialista, sino porque a pesar del socialismo que sufra, sus ciudadanos, esa iniciativa privada que desprecias (despreciándote de ese modo a ti misma, en cada decisión o éxito que alcances), son capaces de generar y mantener una inmensa riqueza.
      De eso va el post, aunque no lo he debido expresar con claridad, a la vista de la polémicas suscitada. Las “conquistas sociales”, las políticas “proteccionistas”, no sobreviven por sí mismas, sino en la medida que el mercado, la iniciativa individual (tu la llamas privada como algo negativo), hacen el trabajo más y más productivo.
      Una cajera del Carrefour no puede compararse con una contable, ni ésta con una ingeniero aeronáuticao por poner tres ejemplos. Sus productividades son diferentes, sus ventajas también. Cuanto más pobres seamos, más se hundirán los tramos menos productivos y menores serán sus ventajas. Y aquí viene lo importante: si pretendemos, mediante una ley, equiparar en ventajas a ingenieras con cajeras, las ingenieras no saldrán ganando, y perderán poco o casi nada, pero a medida que descendamos, la apariencia de que se gozan de conquistas se traducirá en mayores barreras de entrada, mayor discriminación, menos iniciativa, menos inversión, y, en definitiva, menos actividad, pero lo que es más importante, menos oportunidades para esas mujeres que, sólo aparentemente, serían las más beneficiadas de equiparar artificialmente su estatus al de otras mucho más productivas.
      Alemania es rica, no sirve de ejemplo. Mira a tu alrededor a ver si funcionan o no esas leyes que defiendes, a ver en qué grado las ventajas de la mayoría de las trabajadoras son debidas a la protección, o simplemente a la riqueza que son capaces de generar…
      Es muy fácil opinar.
      Saludos!

  7. ATR permalink
    marzo 3, 2011 10:04 am

    Ah,

    ahora resulta que Alemania no sirve de ejemplo porque es rica. También estuvo hundida y salió.
    Equiparar a individuos es algo deseable, independientemente de cuál sea el trabajo que desempeñe. Lo digo de cara a la ley, de cara, también , a una serie de cuestiones que a nivel laboral pueden beneficiarles (reducción de jornadas, contratación independientemente del sexo…). Cosas básicas. Te has explicado muy vagamente.
    Tema productividad: de acuerdo. No vamos a repetirlo. Deberíamos ser más productivos y esto nos beneficiaría a todos. La iniciativa privada (sin connotaciones negativas, por cierto) no va a hacer nada por el trabajador´si éste no pide nada. Los cambios, repito, SIEMPRE han tenido su fuente en la reivindicación de colectivos que se han sentido agraviados y que han solicitado que las cosas cambiasen. Los empresarios no van a cambiar las cosas si pueden. Su ánimo es el de lucrarse y si hacen demasiadas concesiones éso se traduce en menos beneficios. Algo falso, por cierto, a la larga. Empobrecer al trabajador es contraproducente.
    Que España tendría un panorama laboral más apetecible si hubiera menos paro y los salarios fuesen más altos, sin duda. Que eso no implicaría necesariamente que determinados colectivos se viesen beneficiados también es cierto. Estamos hablando de desigualdad, y en este caso, lo voy a tachar de injusticia. Es no sólo vergonzoso sino inmoral que no se contrate a una mujer por su posible maternidad. Contra ello, hay que luchar. A ti, que no te toca, parece no importarte. Maquillas tu falta de argumentos con un escepticismo típicamente masculino.
    Tema conciliación de la vida laboral: un trabajador puede ser perfectamente productivo y trabajar menos horas. DE hecho, en España, no sería tan descabellado crear más empleo a tiempo parcial, dada la situación que existe.
    En cualquier caso, en España necesitan cambiar tanto las cosas que soy más que pesimista: la inepcia de los que manejan los resortes del poder es enervante y en vez de dedicarse a prohibir tendrían que pasar más tiempo dando vueltas a cómo facilitar un cambio en el mercado laboral.

    Un saludo (ah, y sabes que aunque el tono que a veces utilizo puede ser subido lo hago con todo el respeto y el cariño; no sé si algún día estaremos de acuerdo en algo)

    • marzo 3, 2011 3:57 pm

      Alemania salió de del hoyo por muchas razones, pero fundamentalmente por la libertad y el mercado. Es un buen ejemplo, si comparas lo que sucedió en occidente con el fracaso oriental.
      La tendencia es a consolidar ventajas a medida que una economía es más dinámica y rica, y hace del trabajo un factor mucho más productivo. La igualdad no existe, ni siquiera cuando se impone.
      Reculas en tu posición, por lo que veo. Ahora los cambios vienen de la “lucha”, no del “poder”. Di mejor que proceden de la creatividad del individuo, la organización de intereses y la mera interacción. Las “conquistas sociales” en determinados ámbitos no son si no la regularización, más o menos estricta y rígida, de ventajas consolidadas. Un trabajador ínfimamente productivo, en una economía pobrísima, difícilmente conseguirá sobrevivir trabajando 40 horas a la semana, con descanso para comer y determinadas garantías. De eso hablaba en el post, con argumentos que tú has querido enredar. En Bangladesh, por más que se quiera, imponer las condiciones de trabajo medias españolas sólo contribuiría a descoordinar y empobrecer a su población. Sucede igual cuando las ventajas hombres y mujeres en determinadas profesiones o sectores, se convierten en patrón con la excusa de igualar al alza: el efecto es que expulsas a los trabajadores marginales, o levantas barreras que merman sus oportunidades.
      Cuando se protege a la mujer de esa forma, lo que sea hace es estigmatizarla, obligándola a soportar los costes íntegros de unas “conquistas” que nunca pagará el empresario con cargo a su beneficio. Simplemente, no emprenderá. Y si lo hace, ajustará, y tratará de no contratar a aquellos colectivos que supongan costes insoportables salvo que medie subvención, en forma de ingreso extra.
      A ver si nos aclaramos: en un mercado más libre, una mujer rara vez se toparía con dificultades por su potencial maternidad, por ejemplo. Si el empresario puede despedirla en vez de concederle una baja, no tendrá ningún miedo para contratar a cuantas mujeres haga falta. Pero despedir, cuando la cosa marcha, sólo se despide en trabajos poco cualificados, donde la experiencia o la formación no son tan importantes. Dado el grado de especialización de una economía desarrollada, estos puestos de trabajo son cada vez más escasos, es decir, siempre habrá incentivos para conservarle el puesto de trabajo a la mujer que necesite estar de baja x tiempo. Conclusión, sin protección el resultado es mucho mejor para todos, porque el efecto fundamental es que el empresario y la mujer trabajadora no tendrán que padecer directamente costes innecesarios, sencillamente se trabajará y se creará riqueza sin trabas innecesarias. Es un mito que las leyes provean de mejores condiciones de trabajo a costa del beneficio del empresario. Son la competencia y la productividad del trabajo las fuerzas que acorralan la tasa de beneficio. Una economía pobre, con muchos trabajadores, no podrá ofrecer salarios altos, o mejores condiciones. Cuando más rica y dinámica sea, más ajustado será el beneficio y mejor la posición de los trabajadores. Y lo siento si sigues instalada en tesis marxistas, porque la tanto la teoría más solvente como la práctica de los últimos siglos, han corroborado lo que afirmo. La socialdemocracia es un pretexto moral, nunca una máquina de bienestar. El Estado redistribuye riqueza que los individuos crean en mercados relativamente libres. Cuanto más libre y dinámico es un mercado, más ricos son sus partícipes.
      Ojo, que si en España no hay más trabajo parcial, es por las leyes laborales que tenemos. Y si ha proliferado el estatus de becario, es porque es la única forma de tener a gente trabajando por debajo de la “imposición” del salario mínimo. Todos los males tienen una causa, espontánea o artificial. Identificar la fuente ayuda mucho a comprender la realidad.
      Saludos y Felicidades! 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: