Skip to content

El poder desnudo de Gadafi

marzo 24, 2011

Hasta hace unas semanas, Gadafi no era únicamente el líder de los libios, sino que también era considerado un dignatario internacional con el que se podía, e incluso se debía contar. Con él tienen fotos todos, o casi todos los dirigentes occidentales. Zapatero no es una excepción, ni siquiera dentro de nuestro país, donde el ex presidente Aznar consolidó una extraordinaria relación política y personal con el que hoy ha vuelto a la lista de los más buscados.

Gadafi ha sido de todo: anticolonialista, socialista, panarabista, terrorista, enemigo de Al qaeda, amigo de los EEUU… Pero la ola de cambio en el mundo árabe, o lo que acabe siendo este movimiento revolucionario popular que bajo un efecto dominó afecta a numerosos países de la zona, ha contribuido a que el poder de Gadafi, asentado y legitimado por los años, las cumbres y la tolerancia de sus ciudadanos, quedara despojado de su carácter institucional. Ahora es un poder desnudo, violento, asistemático, desesperado y por tanto, arbitrario y liberticida. La gran diferencia con las otras ocasiones en las que el régimen de Gadafi ha estado en el punto de mira de Occidente, es el gravísimo descontrol interno que empujó a refugiarse tras los muros de su palacio. Fue entonces cuando Francia y EEUU, también España, vieron la necesidad o la oportunidad de cargárselo de una vez por todas. Movidos más por los grandes intereses energéticos y de seguridad de la zona, que por la voluntad de hacer justicia y proteger al pueblo libio, comenzaron las condenas y alguna que otra tibia medida. Pero los rebeldes fueron derrotados y comenzó su retroceso con serio peligro de ser aplastados por las fuerzas de Gadafi.

Esta no-guerra, limitada por ahora a los ataques aéreos y el establecimiento de una zona de exclusión, no parece que vaya a tener el efecto inmediato de liquidar al régimen libio. No obstante, las dudas sobre la naturaleza de la rebelión popular y la inconsistencia del movimiento y sus líderes, colocan a los aliados en una encrucijada difícil de superar. Son conocedores de la ferocidad de Gadafi, que está dispuesto a morir matando, con más entusiasmo todavía si sus oponentes en el campo de batalla son soldados con uniforme de Francia, España o los EEUU. Políticamente, los gobiernos de estos países prefieren no cometer los errores de Irak, con una invasión de imprevisible duración o desenlace, con féretros volviendo a casa día sí, día no, y el problema añadido en términos de seguridad en el mediterráneo y rebrote del terrorismo. El primer paso está dado, pero se nota que las dudas superan a unos líderes que no dan la talla. El único que parece dispuesto a todo es Sarkozy, y eso sólo indica que Francia se juega mucho en Libia.

Si de Obama, Zapatero o Cameron dependiera, Gadafi sería indultado a cambio de cuatro reformas internas. Dentro de 10 años, si no antes, volvería a brotar el conflicto, y quizá entonces un trío calavera con más ganas y menos tapujos, se lanzaría a una intervención definitiva, con la excusa que mejor les pareciera en dicho momento. Nos lo podríamos haber ahorrado con Irak, y creo que aún estamos a tiempo de ahorrárnoslo con Libia. Es más, creo que su carácter mediterráneo y la importancia que tiene su petróleo para Europa, impedirán que los del “esto no es una guerra” acaben firmando un acuerdo provisional y vergonzante, como mejor salida para salvar su buen nombre pacifista.

Saludos y libertad!

Anuncios
2 comentarios leave one →
  1. atroma permalink
    marzo 24, 2011 8:37 pm

    El problema no es Gadafi. Este dictador, al menos, estaba tranquilo y no daba muchos dolores de cabeza a occidente. El problema es lo que se juega occidente, por lo que no deja de sorprender la respuesta de apenas de 15 países, con la intervención aérea sobre las fuerzas libias de Gadafi. Los rebeldes han dicho que no quieren soldados de la alianza en tierras libias, a la vez que han dicho que destruirán todos los pozos petrolíferos del país. En cambio Gadafi ha solicitado la colaboración internacional en varias ocasiones. ¿Qué se esconde detrás de todo esto? Allí no quieren la democracia ni los rebeldes, ni Gadafi, ni occidente. No al menos la democracia robada que aspira los rebeldes, ni Gadafi. Por lo que, pienso, Gadafi seguirá en el cargo, y todo esto no es más que una obra teatral puesta en escena. Un timo.

Trackbacks

  1. El poder desnudo de Gadafi | Wiki colaborativa Pedia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: