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Más violencia

junio 14, 2011

Gallardón es la última víctima del nuevo fascismo. Reproduciendo técnicas “pacifistas” de las que ayer dimos cuenta, un grupo de neofascistas ha acudido a la puerta de la casa particular del regidor madrileño (en Madrid sólo Zapatero y sus ministros tienen residencias oficiales pagadas por todos) para insultar, increpar, intimidar y amedrentarle. Las caceroladas son una forma ruidosa y muchas veces efectiva de demostrar nuestro desacuerdo con una decisión arbitraria adoptada por la autoridad. Parece razonable que haya gente que no apruebe la orden municipal de que en las próximas fiestas del Orgullo no haya actuaciones musicales en la Plaza de Chueca. Esto no quiere decir que las fiestas se trasladen, o sean prohibidas. Sino que, por seguridad, los escenarios para pregones y actuaciones se emplacen en plazas más amplias y de fácil evacuación. Los organizadores se han avenido a negociar y en eso está el Ayuntamiento. Sin embargo, animados en las redes sociales, siguiendo la estela del movimiento 15m, un grupo relativamente organizado de “fiesteros” se han concentrado ante la residencia particular donde vive el alcalde con su familia.

En las democracias sanas y pacíficas, las manifestaciones legítimas no desembocan en algaradas inquisitoriales o en linchamientos más o menos sangrientos. Las turbas discurren por el espacio público de manera temporal, lanzan sus proclamas, se quejan de lo que sea, y después cada uno a su casa. Si protestan por alguna decisión política de sus gobernantes, acuden a la sede de dicho gobierno, o en todo caso, a alguna vía emblemática o plaza pública.

Lo que parece es que la decisión de algunos políticos de no vivir aislados en urbanizaciones blindadas, sino como hacen Gallardón y Aguirre, residir en pleno centro de su ciudad, se puede convertir en una opción peligrosa. La sensación de impunidad y el desgobierno que caracteriza a un Estado en descomposición como el español, se convierte en una oportunidad para que el pacifismo violento, el nuevo fascismo de nuestro tiempo, haga suyo el espacio común y trate incluso de invadir la esfera íntima del resto de ciudadanos. Gallardón, por ser alcalde, no ha renunciado a sus derechos. Y es por ello que la gente civilizada ha de comedirse en sus muestras de desaprobación o queja, encauzándolas por vías realmente cívicas y no violentas.

Lo de ayer fue agresivo, lacerante e intimidatorio. Una sociedad reventada por la arrogancia de algunos, la falta de escrúpulos y una conciencia de impunidad que hace peligrar la convivencia misma. El 15m, entre otros aspectos interesantes para quienes estudiamos la evolución de lo político y como el Estado contemporáneo ha caído en una crisis profunda en su relación con la sociedad civil y el mercado, ha contribuido a extender y legitimar las tácticas totalitarias que otros grupos llevaban tiempo poniendo en práctica como medio natural de acción y expresión. He hablado de la identidad de medios entre el reinventado pacifismo abertzale, con el explosivo y rompedor movimiento de los autodenominados “indignados”. Esto se traduce, como ya he dicho, en la sensación de que la simple conciencia de indignación justifica cualquier acto que en apariencia resulte incruento, con independencia de las normas de todo tipo que lleguen a vulnerarse, o la lesión de derecho particulares en que pueda incurrirse. Por eso hablo de un neo fascismo, tan estatista como el original, tan desafiante y totalitario, tan aficionado a celebrar marchas y perseguir al discrepante, a no dejar que se le discuta apelando siempre a excusas muchas veces pueriles que evitan el debate intelectual serio o concienciudo sobre la base de sus ideas. Es, sin lugar a dudas, el totalitarismo de nuestra era.

Saludos y Libertad!

12 comentarios leave one →
  1. Hoffa permalink
    junio 14, 2011 3:19 pm

    “Una sociedad reventada por la arrogancia de algunos, la falta de escrúpulos y una conciencia de impunidad que hace peligrar la convivencia misma.”

    Te refieres a la clase política de este país verdad?

  2. junio 14, 2011 3:59 pm

    La clase política es sólo un reflejo del modelo de relaciones entre el Estado y la sociedad civil/mercado. Y a pesar de todo, de la crisis que vive el Estado de Bienestar o la insatisfacción que provoca la socialdemocracia entre las masas, los revolucionarios del 15m piden servidumbre en vez de libertad, aspiran a dar con la clave que resuelva la decadencia del sistema político y de intervención. Cuando entre el Estado y la sociedad civil se abren simas como la actual, lo normal es que la gente salte por algún lado. Eso es el 15m, pero sólo en parte. Porque al margen del movimiento en abstracto, que es consecuente y fácilmente respaldable, el contenido ideológico que mueve a todos sus integrantes, sin excepción, es el mismo que nos ha traído hasta aquí, lo cual es profundamente contradictorio. La revolución francesa quiso romper la ficción establecida entre un poder absoluto que era incapaz de absorber a una cada vez más dinámica sociedad civil. Nació entonces un tipo de Estado, liberal, que entro en regresión cuando sus vicios no resueltos (la unicidad del poder, la expropiación del Derecho y del Dinero, o el retroceso de la propiedad privada) facilitaron guerras y crisis económicas masivas y terribles. De esa contradicción surgieron los totalitarismo, que como nuevas religiones seculares, prometieron resolver todo el sufrimiento humano con una versión mundana del paraíso. Y entonces llegó el Estado de Bienestar, y la socialdemocracia evolucionó hasta hacerse dominante en las naciones que no cayeron directamente en manos de los totalitarismos fascistas o comunistas. El socialismo caló en todo el planeta, pero en occidente resistieron libertades y garantías que dieron forma a una estrategia totalitaria diferente, sutil, comedida y frustrada sucesivamente por la imparable fuerza de la libertad.
    El caso es que ahora que el Estado de Bienestar se ha demostrado inviable, y cada vez más difícil de parchear. Ahora que la socialdemocracia ha dejado de proporcionar inhibidores intelectuales de tipo cultural y sexual a los individuos, justo ahora, irrumpe con fuerza la tara fundamental de nuestro orden económico: el socialismo monetario y financiero personificado en la banca central, el dinero fiduciario y el privilegio de la reserva fraccionaria.
    Y contra eso, contra un Estado dominado por partidos de corte totalitario, cuasi corporativista en lo económico, asistencial.. salta una revolución que en vez de luchar por el cambio real, por la ruptura con los males existentes, inventa una alternativa nada novedosa asentada sobre ideas viejas y vagamente remozadas. Eso es el 15m. Y lo siento, porque realmente esperaba que la revolución fuera por fin de corte libertario, y no tan servil y estatista. Por eso digo (y no soy el único, ya lo dijo Argullol) que estamos ante el nuevo fascismo: estatistas, trasversales, irracionalistas, activistas, vitalistas, vanguadistas, futuristas…

  3. junio 14, 2011 4:26 pm

    Pues yo también he escrito sobre este hecho, que no calificaría de “fascismo” sino de “retroceso”. Lo que me hace pensar es que esta tirantez entre ciudadanos y políticos es cada vez mayor y entre cacerolada y cacerolada los políticos van “cediendo terreno”, lo cual puede ser positivo pero también acarrear una pérdida de poder que, de cara a la política o la economía internacional puede pasarnos factura. Estoy contigo en que fue lacerante e intimidatorio. No me gustaría nada estar en la piel del “encacerolado”.
    Habría que ver a dónde nos lleva todo esto, pero más que caceroladas quizás la solución pase por encontrar vías de comunicación y trabajar por la negociación.
    En fin, no soy quien para dar opinión ni soluciones, por eso mi reflexión pasa por el tono personal. Te la dejo por si quieres pasarte a leer y comentar.
    Un abrazo,
    Beatriz
    http://beatrizcalvo.wordpress.com/2011/06/14/democracia-realy-caceroladas-cuando-la-indignacion-se-vuelve-ancestral/

    • junio 14, 2011 5:15 pm

      Beatriz, no critico tanto la cacerolada como el matonismo que demuestran yéndole a buscar a su casa. En Madrid somos muchos los que sabemos dónde viven Esperanza o Gallardón, también alguno que otro político, ý nunca había pasado esto. Si quieren protestar, están en su derecho de hacerlo por la vía pacífica que prefieran. Acudir al domicilio de uno, pitarle y acosarle en su vida privada, me parece un atentado peligroso y sin justificación. Que se vayan a protestar delante de la embajada de Cuba, que hasta hace bien poco encarcelaba a los homosexuales, o a la de Irán, donde los asesinan por serlo. La decisión del ayuntamiento, siendo criticable, está guiada por un criterio de seguridad. No se puede meter en una plaza un escenario de 10 por 10 y convertirla en el epicentro de unas fiestas que atraen a cientos de miles de personas. Lo alarmante es que no se haya hecho antes.
      Saludos!

    • junio 14, 2011 9:07 pm

      ¿Políticos “cediendo terreno”? No será por la nueva Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación.
      Lo sé: mi DNI miente; nací en Plutón.

  4. junio 14, 2011 4:50 pm

    Absolutamente de acuerdo con todo lo que dices, por desgracia el caldo de cultivo ya está listo y el virus en plena expansión, en breve se extenderá por todos los aspectos de la vida pública y política, esto sólo demuestra que todavía algunos conservan el primitivo toque racial que dicen que tenemos los del sur, es vergonzoso pero, sobre todo triste

    • junio 14, 2011 5:19 pm

      La ley, la moral y el decoro han quedado subordinadas a la conveniencia de quienes defienden valores e ideas absolutos que en nada se parecen a la lucha por la libertad individual. Cuando esto sucede, la sociedad entra en descomposición y comienza la lucha abierta por poder. En eso estamos.

  5. ATR permalink
    junio 14, 2011 7:27 pm

    A lo mejor empezamos una nueva era en la que los políticos locales fuera del País Vasco necesitan protección policial. Sería bastante triste.

  6. Espectador permalink
    junio 14, 2011 8:22 pm

    Los indignados de toda laya se parecen cada vez más a los camisas pardas de las SA. Tolerando estas cosas es como murió la República de Weimar y como lleva camino de morir la democracia en España, seriamente debilitada ya por ZP.

    Se ha sentado un precedente gravísimo. Las calles y las plazas son de los que las ocupan excluyendo al resto de los ciudadanos, y a veces insultándolos o agrediéndolos.

    • junio 14, 2011 10:07 pm

      Dicen en la tele que la “estación de seguimiento del 15m” hecha con palets con un diseño ciertamente original, costaría una fortuna, previa concesión de licencia y demás. Mientras que esta gente continue imponiendo su santa voluntad y el resto sigamos cumpliendo, muchas veces a nuestro pesar, las normas que ellos desobedecen y que nadie les exige, viviremos instalados en el desgobierno y la descomposición del Estado de Derecho. Y esto último, lejos de ser una coletilla fácil y sin contenido, interpretado en sus justos términos, es de una gravedad no sé si del calibre que adviertes en tu comparación con la república de Weimar, pero casi…

  7. julio permalink
    junio 15, 2011 8:12 am

    No señor, no está bien acosar a un ciudadano de esta forma, aunque sea un político. Eso no es 15M, aunque ahora endilguemos a este movimiento todo lo habido y por haber.
    ¡Y si hablamos de impunidad …!

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