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Lo que dan de sí las discusiones en el Facebook

septiembre 22, 2011

Hablo de vosotros los que os decís de izquierdas, los estatistas, los ingenuos socialistas. Os lo habéis cargado todo, empezando por vuestros propios inventos. Ahora no lloréis si la cosa no va, y si “los mercados” os ponen frente al espejo…. Se acabó la fiesta. A Dios gracias, no parece que vayamos a tener una distracción de 6 años, en forma de guerra universal y millones de muertos. Esta vez ni siquiera eso os va a salvar. Ahora, la alternativa puede que no llegue, porque la depresión puede ser un estado, y me temo que en ese estado es en el que nos vamos a quedar. Si es que te picas… y yo ni soy de los otros, ni me he dirigido a ti por ser de aquellos. Sí por lo que tú misma reconoces, y por los valores que dices defender. Ahí te doy a gusto y sin reproches, porque por lo menos eres honrada y lo admites. La diferencia es que yo, de la pública o no, adolescente perpetuo o lo que sea, desubicado y demás, no lloro por las esquinas pidiéndole al Estado que me solucione el problema, me dé piso, trabajo y seguridad. Soy libertario incluso para sentirme frustrado. Los que se frustran y quieren que el resto pague, no son de mi raza. Securitarios, vaya. Y no digo que tú lo seas en la práctica, pero simpatizas con ellos, y eso basta. Para entender por qué razón este país no marcha como podría, hay que estudiar las causas subyacentes y entender un poquito de teoría. No es suficiente con lo objetivo: mucho paro, salarios bajos y una casta dominante despreciable. Si es que hay principios y valores que no dan más de sí, y se contradicen, porque critican cosas que son producto de su particular esfuerzo por imponer un diseño inteligente del orden social, que no llega ni a eso. Lo que le pasa a España es que es muy socialista, que hemos cambiado a Dios y la miseria de una vida lastimera con la promesa de conseguir llegar algún día al cielo, por un Estado en el que confiamos para que haga de esto, de lo mundano, el paraíso en la tierra que creemos merecer. Estatólatras, fundamentalistas de “lo social”, que es la referencia más vacua y sin sentido de cuantas pueden llenar vuestras bocas. ¿Qué no es social cuando del Hombre se trata?

(…)

Nuestra generación se parece demasiado a la de preguerra (la del 14), en los imperios alemán y austrohúngaro, incluso en la Francia de finales del XIX. Lo raro es que no se hayan disparado los suicidios y el número de poetas atormentados. Un poco de eso hay en el 15m: una suerte de suicidio colectivo, pero con la seguridad, o al menos la aspiración, de que justo después del tiro fatal, abrirán los ojos y mamá Estado les servirá el desayuno en la cama, como si de una performance extraña y bizarra se tratara.

(…)

No soy tan utópico como otros, y de ese sueño más vale que se vayan despertando. Yo no abogo por la desaparición del Estado. Los procesos de formación del poder social son complejos, así que no llego a tanto. Soy evolucionista también en ese aspecto, no sólo en lo que a las instituciones jurídicas y morales se refiere. Así que supongo que el Estado de Bienestar, que es la forma de hoy, cambiará después de esta crisis, y se transformará en otra cosa, aunque dentro de un patrón similar. Hace tiempo que el Estado dejó de infiltrarse en la sociedad. Ahora es la sociedad la que se infiltra con intensidad en el Estado. Lo perverso, como ha sido siempre, es el poder total, el absolutismo. Y contra eso nos hemos rebelado los liberales, y lo seguiremos haciendo adopte el nombre o la forma que adopte ese poder arbitrario e implacable. Aspirar a una sociedad donde la violencia y la fuerza no sean la vara de medir en las relaciones sociales, no debería ser tachado de utópico. Luchar contra el socialismo es eso. Abogar por mercados libres, o más libres, pero realmente libres (quizá sea eso lo más difícil de comprender), es la aspiración más legítima que puedo concebir. Lo demás me resulta equivocado, muchas veces perverso, ingenuo, arrogante o como prefieras. Desde el poder político no puede gobernarse una sociedad de complejidad creciente. Eso es así. De lo contrario, la URSS, o cualquier invento socialista, tan admirado y aplaudido como lo fueron el fascismo italiano, o el nazismo alemán, por toda esa panda intelectual de ingleses, franceses y norteamericanos de entreguerras, habría cuajado. Pero no. Es un problema de conocimiento e información, cada vez más divididos, se extienden e intensifican, haciendo que el orden social crezca en complejidad. Mira a tu alrededor. Contempla el teclado de tu ordenador, la pantalla, las pulseras y ropa que llevas, el autobús que te lleva a la universidad, la puerta que abres y cierras, el medicamento que te tomas contra el catarro, la sustancia de la que está hecha la silla que utilizas… Piensa en todo el conocimiento necesario no ya para producirlo, sino para saber en qué cantidad, y exactamente por qué producir eso, y no otra cosa. Esa complejidad no puede gobernarse de forma centralizada, no puede concebirse siquiera por un ejército de planificadores. Lo utópico es creer en el diseño inteligente no competitivo. Y el Estado, de alguna manera, es la encarnación política de esa aspiración. Y por cierto, no es lo mismo Gobierno que Estado. Y ahí está el quid de la cuestión política liberal. No defendemos la anarquía, no te confundas.

Saludos y Libertad

4 comentarios leave one →
  1. Bastiat permalink
    septiembre 22, 2011 5:33 pm

    Hay varias razones por las que gusto de pasear por estos lares que tan profusamente adornas. Y una de ellas quedan plasmados en artículos, en palabras, frases, párrafos como los que acabo de leer.

    Es que no tocaría ni una coma.

    Mi enhorabuena.

    Bastiat

    • septiembre 23, 2011 7:21 am

      Gracias. Búscanos en facebook, la idea es dinamizar la página con los habituales. Un saludo!

  2. septiembre 23, 2011 11:43 am

    Impecable.
    Transparente, sincero y, tan importante como ello, dicho en el “idioma” que ellos hablan.
    Por cierto, con una humildad poco frecuente en estos territorios.
    Francamente emocionante leer este argumentario.
    Gracias.

  3. pravda permalink
    septiembre 23, 2011 11:43 am

    ¡Ay, la seguridad! Cómo le gusta al socialista vender su alma por la dichosa seguridad. Desde que el socialismo de la Falange nos dotase de la tan cacareada Seguridad Social estamos inermes ante tanto estatalismo, tanto paternalismo que no hace más que retirar recursos del ciudadano para asegurar al Estado el monopolio de “lo social”.

    Y lo malo es que la derecha española ha llegado a ser tan socialista como la izquierda, qué pena.

    Pero, como dicen, no hay mal que por bien no venga y supongo que después de que caigamos al averno tras años de despilfarro de dinero (deuda) aún no soportado con trabajo, aprenderemos a ahorrar y a evitar que el Estado meta sus sucias garras en nuestro bolsillo. Al menos, así lo espero.

    ¡Con lo que era España de liberal en su misma fundación! Si levantasen la cabeza Juan de Mariana o Ramón de Calande.

    En fin, que espero que la cerrazón de los socialistas no nos lleve a otra gran guerra… que lo has descaratado, para mí, bastante a la ligera.

    Un saludo.

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