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Gallardonitis

enero 25, 2012

Este hombre es un portento. Ha conseguido arrimarse hasta al peor de sus enemigos en las ondas. Administración que toca, administración que revoluciona. Gallardón ha dado por fin su salto a la política nacional, y lo que parecía una designación ministerial de segundo orden, se ha convertido en una gran oportunidad de dejar huella. La Justicia en España deja mucho que desear. Colapso, dilación, errores, deficiente y escasa fundamentación… suman un plus de incertidumbre e inhiben a muchos ciudadanos a reclamar sus derechos ante los tribunales.

De las reformas propuestas, suena muy bien garantizar la independencia del Consejo General del Poder Judicial, la reforma de las leyes de Jurisdicción Voluntaria y mediación, del Código Mercantil, el Penal, la Ley de enjuiciamiento criminal…

Lo que plantea más dudas es el cómo. La necesidad de acometer estos cambios resulta evidente, pero no está tan claro la mejor vía para alcanzar los resultados deseados. Hasta que no se concreten los proyectos no tiene sentido discutir al exalcalde en la misión encomiable que se ha propuesto.

Varios apuntes importantes. No basta con garantizar la independencia del gobierno de los jueces, también deben introducirse reformas en la estructura del ministerio fiscal. Si queremos agilizar la instrucción, no podemos dejarla en manos de un agente sometido. Para ser instructores, o tener mayores facultades en la investigación de los procesos penales, los fiscales debe romperse la estricta jerarquía del ministerio y blindar la independencia del fiscal natural.

En cuanto a la cadena perpetua revisable, no creo que encaje tal cual en nuestra constitución. En todo caso se trata de ampliar el límite máximo de la pena de prisión, y fraccionarlo, pero siempre en el cauce planteado por la reforma de 2003, sobre cumplimiento íntegro de las penas.

Reformar la ley del menor está bien, pero no nos pasemos. Los casos más sangrantes son una minoría, así que conviene hacerlo introduciendo dicha excepcionalidad, y no alterando la norma de forma desproporcionada. Que un mismo juez conozca sobre casos donde participen menores y mayores de edad, es de sentido común.

En cuanto al aborto, el gobierno quiere tomar la iniciativa, y no esperar a lo que pueda decir el TC sobre la última reforma. La introducción de una ley de plazos, siendo común en otros países, contradice nuestro régimen constitucional, en la medida que no resuelve un conflicto entre derechos fundamentales estableciendo un límite razonable, sino que directamente niega el derecha a la vida del no nacido, al menos, durante cierto periodo de su gestación. Convendría definir las causas que justifican el aborto con el fin de restringir el fraude que venía cometiéndose con la anterior regulación.

En cuanto al “copago judicial”, siendo muestra del fracaso del Estado en su cometido de absorber y reunir la jurisdicción tomándola como servicio público, es algo que ya está en vigor en forma de distintas tasas judiciales para recursos o la mera reclamación de mercantiles que superen cierta facturación. Lo cierto es que su cuantía es mínima, por lo que dudo de su efecto disuasorio. Es una forma de financiar un sistema cada vez más costoso al tiempo que menos eficiente.

Como propuestas de cosecha propia, las de siempre. Despenalizar conductas sin víctima. Reconsiderar el tipo de pena en función de la naturaleza del hecho delictivo, potenciando el trabajo social frente a la privación de libertad. Vaciar las cárceles de presos por determinados delitos no violentos …

Saludos y libertad!

6 comentarios leave one →
  1. enero 25, 2012 7:46 pm

    Del que nada se espera lo poco, o mucho, bueno sorprende y alegra.

  2. Toni permalink
    enero 25, 2012 8:15 pm

    Un slogan mal elegido mi apellido es Gallardo. y no padezco de esa enfermedad .

  3. jeremias permalink
    enero 25, 2012 9:05 pm

    A mi me parece que ha subido los impuestos(=Aumento de tasas) y el intervencionismo (=regala la jurisdiccion voluntaria y competencias mercantiles al monopolio de registradores y notarios).
    Osea en su linea.
    El resto ,buenas palabras que ya veremos como llegan a reglamento y como se aplican.
    Para terminar :Estoy en contra de que los jueces se escojan por politicos ,pero seria igual o peor si se escogen entre ellos.Recordemos la endogamia y la baja calidad de la universidad española.
    Que a Jimenez Losantos le dure mucho la luna de miel.

  4. Bastiat permalink
    enero 25, 2012 10:21 pm

    Estoy bastante de acuerdo con el artículo. He de reconocer que el proyecto en taaaan ambicioso que sólo se le podía encargar a alguien como a Gallardón. Lo que no sé es si lo llevará a buen puerto o se quedará en un carísimo decorado sin conseguir los objetivos planteados.

    Pero de lo que dices me gustaría preguntarte una cosa que me hace surgir alguna duda. Y hablo desde mi ignorancia jurídica: ¿por qué tiene que haber una diferencia tan grande entre cometer un delito con 17 años, once meses y 29 días y hacerlo con 18?

    No me vale que porque igualmente que no se puede votar con menos de 18, estamos hablando de delitos tales como el asesinato, el secuestro, la violación….. Teniendo en cuenta los resultados de algunas elecciones en este país…. lo mismo habría que poner el derecho al voto a más edad….. Pero frivolidades aparte, si alguien mata a mi hija y por cuestión de días se aplica una justicia distinta…. dan ganas de saltarse a la torera el convenio de que sea el Estado el que aplique la (in)justicia en mi nombre.

  5. Espectador permalink
    enero 26, 2012 1:40 pm

    A Bastiat: ” … y por cuestión de días se le aplica una justicia distinta…”

    El empalme continuo entre dos valores distintos es trivial. Bastaría que la legislación de menores se aplicase hasta los, digamos 16 años, la de mayores a partir de los 18, y entre ambos se interpolase de forma continua de una a otra; por ejemplo a los 17 se aplicaría el promedio de ambas.

    Pero no creo que esta sea la solución. Me inclino más porque el que sea bastante mayor para matar como un adulto, sea bastante mayor para pudrirse en la cárcel como un adulto. Los monstruos son monstruos independientemente de su edad. Si me apuran diría que el que es un monstruo ya a los 14 años, es más monstruo que el que solo llega a serlo a los 40.

    • Bastiat permalink
      enero 26, 2012 4:26 pm

      Es una opción….

      Y sí, estoy de acuerdo, un monstruo a los 14, para mí, es más peligroso que uno a los 40. Precisamente porque actúa con un desapego total a la sociedad. Sin cálculo, simplemente por impulso. Impulso homicida. ¿Qué será cuanto tenga 40?

      Y da más miedo aún que lo haga por cálculo.

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