Skip to content

TOM SMITH Y LA INCREIBLE MAQUINA DE HACER PAN, R.W. Grant.

marzo 14, 2008

(publicado en el libro The incredible bread machine, de AA. VV.) Publicado por Unión Editorial en Lecturas de economía política, vol.1, Jesús Huerta de Soto.

Esta peregrina historia

Trata del buen Tom Smith,

Que le quitó el hambre al mundo

Y pasó de héroe a vil. 

Tom fabricaba juguetes;

Eran su especialidad.

Por eso a todos asombra

Cuando se pone a hacer pan. 

La máquina que ha inventado

No es de poco más o menos:

Hace pan casi de balde,

En rebanadas y envuelto.

 ¿Imagináis el milagro?

¿Calculáis las consecuencias?

Al fin come el mundo entero

Gracias a Smith y su ciencia. 

Lo recibe el presidente,

Todo el mundo le festeja,

Y honores y distinciones

Llueven sobre su cabeza.  

Pero ¿hay algo tan voluble

Como la como la cochina fama?

De Tom, héroe de hoy,

Nadie se acuerda mañana. 

El tiempo vuela; y Smith,

Aunque se ha hecho millonario,

No es ya nadie para quienes

Comen su pan a diario. 

“¿De Dónde viene ese pan?”

Le preguntáis a la gente;

Y ellos comen y se extrañan:

“!Ah!, ¿pero no lo hubo siempre?” 

La verdad es que eso a Smith

No llega a quitarle el sueño,

Pues piensa: “Todo va bien:

Yo rico y ellos contentos”. 

¿Qué todo va bien, Smith?

No contabas con la huéspeda.

Si no, ved lo que pasó

A partir de aquella fecha 

En que, al subir los impuestos,

Y aun sin irse de la mano,

Tuvo que subir el pan.

¡Ahora cuesta ya un centavo! 

“¿Qué pasa?”, clama la gente.

“¿Qué pretende el muy infame?

¿Quiere apilar más millones

A costa de nuestra hambre?” 

(Vean su caricatura

-gran panza, hocico porcino-

Quitando el pan de la boca

A un famélico chiquillo.) 

Como el pueblo es lo primero,

Nadie podrá discutir

Que en asuntos de esta clase

A él toca decidir. 

Intervienen presurosos

Los agentes del gobierno,

Y lo que encuentran les pasma:

El “trust del Pan”, nada menos. 

La cosa se pone seria,

Y, curándose en salud,

Smith decide pasarse

Por la oficina antitrust. 

Allá va, sombrero en mano:

Los han engañado a ustedes.

No he quebrantado la ley.

Pero el funcionario advierte: 

En época tan compleja

No basta la ley, hermano.

Es mucho más eficaz

Dejarlo de nuestra mano. 

Y por si usted no se encuentra

Ducho en estos menesteres,

Le diré cuál es la norma

Porque de una vez se entere: 

Aumento ilegal de precio

Es cobrar más que un colega,

Pero si cobra usted de menos

Es desleal competencia. 

Y téngalo bien presente,

No haya en esto confusión:

Si cobran todos lo mismo

Será confabulación. 

Debe competir, es cierto,

Pero ande con pies de plomo,

Pues si conquista el mercado,

¡qué más claro monopolio!” 

¿Precio abusivo o escaso?

El uno al otro no quita.

Si el Bien Público está en juego,

 ¿por qué no la parejita? 

Y , pues no cuesta trabajo,

A mayor abundamiento

Le añaden el monopolio.

¡Hay que hacer un escarmiento! 

“!Cinco años!” truena el juez,

y bien pudieran ser más.

Hay que enseñar a esta gente

Respeto a la sociedad!”. 

Ahora el pan lo hace el gobierno,

Y –no es preciso decirlo-

Todo está bien controlado

Y el público protegido. 

Claro que el pan sale a dólar.

Pero el Estado lo vende

A medio centavo. (El resto

Lo paga el contribuyente).

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 283 seguidores

%d personas les gusta esto: