Saltar al contenido

Cataluña es bilingüe, ergo, el cine en Cataluña es…

enero 31, 2010

No, no lo es. Cataluña no es nada fuera del mapa, de una definición geográfica, histórica o cultural. Si hablamos de la Generalidad, pues sí, como persona jurídica, cabe atribuirle un uso idiomático dual, pero decir que “Cataluña es bilingüe” es tan relativo como decir que Cataluña es cristiana, blanca, española, laboriosa y fascista. El problema de entender la vida en común desde una perspectiva colectivista es que el individuo, su libertad e interés, quedan supeditados al cálculo general dominante.

No existe el derecho a que a uno le hablen en el idioma preferido. Que una administración hable a sus administrados en uno u otro idioma depende de un compromiso político que, en general, derivará del consenso social en un plano lingüístico. Donde se habla mucho catalán parece razonable que la administración de lo común se exprese en catalán (hablar, o escribir, hablan y escriben sus funcionarios o autoridades).

No existe derecho subjetivo al doblaje, ni siquiera al subtítulo, de una película producida por un agente privado. Si éste hubiese recibido subvención de una administración, bajo la condición de rodar la película en un idioma determinado, o doblarla a dicha lengua, es una cuestión bien distinta, que sólo nos preocuparía si existiera la prohibición general de hacer cine sin subvención.

No debería existir el derecho político a que una administración se dedicara a subvencionar cine bajo semejantes cláusulas, menos aún a que todo el mercado cinematográfico dependiera de consideraciones colectivas impuestas a través de mandatos coactivos. Pero, desgraciadamente, esa es la realidad en Cataluña (también en España, Francia… y tantos otros aparatos de coerción estatales).

El catalanismo quiere que Cataluña sea nación. La autonomía le ha sido muy útil a este respecto, pero ya es hora de dar el salto definitivo, desligando la organización estatal catalana de la sujeción a un Estado más amplio. Lo que sucede con el catalanismo es que se define como un esfuerzo constructivista, artificial, que enfrentado a la tozudez de los hechos, pretende un resultado social, cultural y político predefinido: Cataluña como nación, a imagen y semejanza de las naciones históricas con Estado.

La ley del cine catalán, forzando a doblar un mínimo de películas, a exhibirlas y demás, no es sino un calco de lo que vienen haciendo los Estados independientes en sus propios “mercados” cinematográficos. La cultura es poder, siempre y cuando la cultura se defina como la expresión colectiva de un pueblo, tamizada por el ajuste y definición planeado por el Estado (muy lejos de la naturaleza espontánea del hecho cultural efectivo). El catalanismo no maneja un concepto de “cultura” distinto al que lleva manejando el Estado español desde hace décadas (incluso siglos, en según qué ámbitos).

Pero repito, y es lo fundamental: no existe el derecho subjetivo a que se doblen las películas, se hagan dichas películas o se exhiban en salas abiertas al público. Sí existe, y esa es la desgracia del estatismo, el derecho político (que no es «derecho», sino poder para imponer por la fuerza, una determinada preferencia personal de uno o muchos sobre la libertad y la propiedad de otro o varios) a que un aparato de represión e imposición, en esa dirección, promulgue normas y prohíba conductas, u obligue a ellas. Para defenderse del catalanismo no basta con apelar a la resistencia del statu quo (español), frente a una revolución fascista como la que se está viviendo en Cataluña desde hace tres décadas. Para defenderse del catalanismo debe tenerse claro su origen, su fundamento, identificarlo en lo que parece no afectarnos (mercado general del cine a nivel español), pero debería, y combatirlo en todos sus frentes, sin distinción. No se puede ser liberal y españolista, en su sentido colectivista, como tampoco se puede ser liberal y defender el soberanismo estatista que representa el catalanismo de hoy.

Saludos y Libertad!

22 comentarios leave one →
  1. enero 31, 2010 3:26 pm

    Yo hay algo que no entiendo. Tú dices que es el individuo el que ha de elegir en qué idioma quiere hablar. ¿No tiene entonces la administración que preservar ese derecho, dando a conocer la lengua minoritaria para que sea una realidad de facto?

    Yo si voy al médico en Cataluña tengo más posibilidades de que me hablen en castellano que en catalán. Por ejemplo.

    Luego hay algo que no entiendo muy bien (desde el punto de vista de la ideología liberal). Si en ella prima el individuo sobre «la sociedad». ¿Cómo se organiza entonces la convivencia?

    Porque realmente si es la voluntad del individuo estamos llegando prácticamente a una anarquía, ¿no?

    Así que si los grupos se organizan mediante consensos, al final tenemos una democracia. Si tú firmas ese «contrato» con los demás individuos, luego no puedes hacer lo que se te venga en gana.

    Desde ese prisma, ni se necesita nación, ni estado ni patria, será lo que cada uno quiera que sea y en lo que haya conseguido ponerse de acuerdo. La unidad, pues dependerá de las similitudes organizativas.

    ¡Buenas Tardes!

    P.D.: Ojo, ni siquiera estoy puesta en los entresijos de la ideología que me dicen que es la mía, cómo para llegar a los entresijos de la liberal. Con esto quiero decir que no tengo voluntad de molestar a nadie, sólo entender y aprender. Gracias

    • enero 31, 2010 3:58 pm

      Las ideas que manejo son más sutiles de lo que tú pareces demostrar.
      Primero, la lengua o lenguas que hablamos de forma espontánea, provienen de un proceso de formación cognitiva que no elegimos, dado que lo asimilamos de manera inconsciente y no cabe la posibilidad de desaprenderlas. Cuando uno habla uno o varios idiomas gracias a este mecanismo mental, y alguno más mediante aprendizaje deliberado (si bien su asimilación dependa de reglas semiinconscientes o inconscientes, pero también mediante a inculcación de regularidades), puede elegir en cada momento qué idioma utilizar. Con su familia hablará uno, o varios, seguramente con total espontaneidad, sin pararse a decidir.
      Esta realidad nada tiene que ver con lo que tú expones. Yo hablo español y sé que a mi alrededor se habla español. Lo cierto es que a la inmensa mayoría de la gente a la que dirijo me responde en español cuando estoy en España. En Cataluña, o en el País Vasco, como en Madrid o Baleares, me sucede lo mismo: confío, tengo la certidumbre, de que hablando en español me van a entender y responder de forma que yo también pueda entenderles e iniciar una conversación. Lo cierto es que los individuos que forman parte de un pueblo, más o menos amplio, actúan dando por supuesta esa institución social espontánea que es la lengua.
      Y hasta aquí, dónde ves tú el derecho a hablar o a ser respondido en una lengua determinada? No existe, no tiene sentido referirse a la facultad de exigir un determinado comportamiento a un tercero, cuando de interacción lingüística se trata. Derecho subjetivo habría en caso de que dos o más sujetos firmasen un contrato definiendo tal idioma como la lengua contractual, en la que se formalizarán sus extremos y se relacionarán por defecto sus partícipes. Hablo de un contrato deliberado, no de esa ficción conocida como “contrato social”. Las constituciones, normalmente, se inspiran en la falsa certeza de que las instituciones espontáneas son en realidad fruto de un acuerdo primigenio, y de esa convicción derivan la capacidad arbitraria de reconsiderarlas, variarlas o ratificarlas. La constitución española no puede decidir sobre la lengua que hablan los españoles en general, o las lenguas que hablan algunos catalanes, vascos o valencianos. La lengua es un hecho cultural espontáneo, no político, salvo que de relaciones con la administración se trate. Lo que sí hacen las constituciones (o los estatutos) es declarar la oficialidad de determinadas lenguas, por ser normales y habituales entre los ciudadanos que aspiran en organizar políticamente. Solo eso. Cualquier intento de intervenir en lo que, de forma efectiva, hablan sus ciudadanos, no será sino una agresión constructivista, totalitaria, muy lejos de las funciones que sí deberían cumplir los poderes públicos.
      La existencia de los pueblos, las naciones o los sentimientos patrióticos, no tienen porque depender de que se formen organizaciones políticas definidas como Estados. El Estado no es indispensable, por ser artificial, mientras que el pueblo, la patria o la nación son hechos espontáneos, históricos, culturales, en definitiva, sociales. Cuando el Estado interviene para crear, fomentar o descomponer estas realidades políticas o culturales, es cuando se producen choques y contradicciones como la comentada en el post. El Estado, su intervención, no refuerza derechos, sino que crea privilegios. No defiende instituciones, sino que intenta suplantarlas movido por ideologías o cálculos de utilidad. No mejora la coordinación social, sino que trata de planificar la acción de los individuos bajo un destino común de fines que les son ajenos, y por tanto, que forman parte de su interés particular.
      La ausencia de Estado no supone Anarquía, sino libertad, y en libertad, las sociedades, los pueblos, las naciones, son realidades espontáneas y dinámicas, no fotos fijas diseñadas por la fuerza de las armas y la imposición de un aparato de coerción social.
      El cine será en lo que quiera el creador, no en lo que decida el poder. El cine no es un derecho, sino un acto de libertad individual, un acuerdo entre iguales, un hecho artístico y cultural que se definirá por sí mismo en cada película. Nadie tiene derecho a que hagan el cine que prefiera, ni en el idioma que más le apetezca, ni al precio que más le convenga. No existe semejante derecho porque no hay un acuerdo previo, ni una lesión contra intereses legítimos, que así lo fundamente.
      Saludos!

  2. enero 31, 2010 5:13 pm

    Las ideas que manejo son más sutiles de lo que tú pareces demostrar.

    No entiendo ¿qué parezco demostrar? Yo no quiero ser sutil, soy más bien directa.

    Primero, la lengua o lenguas que hablamos de forma espontánea, provienen de un proceso de formación cognitiva que no elegimos, dado que lo asimilamos de manera inconsciente y no cabe la posibilidad de desaprenderlas. Cuando uno habla uno o varios idiomas gracias a este mecanismo mental, y alguno más mediante aprendizaje deliberado (si bien su asimilación dependa de reglas semiinconscientes o inconscientes, pero también mediante a inculcación de regularidades), puede elegir en cada momento qué idioma utilizar. Con su familia hablará uno, o varios, seguramente con total espontaneidad, sin pararse a decidir

    Esta realidad nada tiene que ver con lo que tú expones. Yo hablo español y sé que a mi alrededor se habla español. Lo cierto es que a la inmensa mayoría de la gente a la que dirijo me responde en español cuando estoy en España. En Cataluña, o en el País Vasco, como en Madrid o Baleares, me sucede lo mismo: confío, tengo la certidumbre, de que hablando en español me van a entender y responder de forma que yo también pueda entenderles e iniciar una conversación. Lo cierto es que los individuos que forman parte de un pueblo, más o menos amplio, actúan dando por supuesta esa institución social espontánea que es la lengua.
    Y hasta aquí, dónde ves tú el derecho a hablar o a ser respondido en una lengua determinada? No existe, no tiene sentido referirse a la facultad de exigir un determinado comportamiento a un tercero, cuando de interacción lingüística se trata. Derecho subjetivo habría en caso de que dos o más sujetos firmasen un contrato definiendo tal idioma como la lengua contractual, en la que se formalizarán sus extremos y se relacionarán por defecto sus partícipes. Hablo de un contrato deliberado, no de esa ficción conocida como “contrato social”. Las constituciones, normalmente, se inspiran en la falsa certeza de que las instituciones espontáneas son en realidad fruto de un acuerdo primigenio, y de esa convicción derivan la capacidad arbitraria de reconsiderarlas, variarlas o ratificarlas. La constitución española no puede decidir sobre la lengua que hablan los españoles en general, o las lenguas que hablan algunos catalanes, vascos o valencianos. La lengua es un hecho cultural espontáneo, no político, salvo que de relaciones con la administración se trate. Lo que sí hacen las constituciones (o los estatutos) es declarar la oficialidad de determinadas lenguas, por ser normales y habituales entre los ciudadanos que aspiran en organizar políticamente. Solo eso. Cualquier intento de intervenir en lo que, de forma efectiva, hablan sus ciudadanos, no será sino una agresión constructivista, totalitaria, muy lejos de las funciones que sí deberían cumplir los poderes públicos. .

    Cierto, leí mal y me salté un “no”. Reformulo pues.

    Pero yo sí hablaba del ente público. Ese contrato social que entrecomillas es lo que tú llamas consenso social. Al fin y al cabo, los individuos al relacionarse con los demás tienen que tener algún tipo de normas. De este modo es cómo “nos establecemos como sociedada”.

    Si la constitución no puede decidir eso al menos sí que ha de garantizar que cualquier persona fuera atendida en cualquiera de esas lenguas oficiales.

    De todos modos, estamos hablando de algo hipotético, ¿no? De cómo crees tú que debiera ser. Lo digo porque yo me estaba ciñendo a la realidad actual.

    La existencia de los pueblos, las naciones o los sentimientos patrióticos, no tienen porque depender de que se formen organizaciones políticas definidas como Estados. El Estado no es indispensable, por ser artificial, mientras que el pueblo, la patria o la nación son hechos espontáneos, históricos, culturales, en definitiva, sociales. Cuando el Estado interviene para crear, fomentar o descomponer estas realidades políticas o culturales, es cuando se producen choques y contradicciones como la comentada en el post. El Estado, su intervención, no refuerza derechos, sino que crea privilegios. No defiende instituciones, sino que intenta suplantarlas movido por ideologías o cálculos de utilidad. No mejora la coordinación social, sino que trata de planificar la acción de los individuos bajo un destino común de fines que les son ajenos, y por tanto, que forman parte de su interés particular.
    Ya, son cuestión de la sensibilidad de cada cual, Yo he nacido en Tumbuctú pero “me siento segoviano”.

    Pero si eso es así, ¿qué más da que los catalanistas quieran su estado? ¿qué más da con que ellos decidan cómo organizarse? ¿por qué depender de una “unidad mayor?

    La ausencia de Estado no supone Anarquía, sino libertad, y en libertad, las sociedades, los pueblos, las naciones, son realidades espontáneas y dinámicas, no fotos fijas diseñadas por la fuerza de las armas y la imposición de un aparato de coerción social.

    A ver, cuando yo he dicho Anarquía me refería a eso exactamente, por algo se les llama libertarios.

    El cine será en lo que quiera el creador, no en lo que decida el poder. El cine no es un derecho, sino un acto de libertad individual, un acuerdo entre iguales, un hecho artístico y cultural que se definirá por sí mismo en cada película. Nadie tiene derecho a que hagan el cine que prefiera, ni en el idioma que más le apetezca, ni al precio que más le convenga. No existe semejante derecho porque no hay un acuerdo previo, ni una lesión contra intereses legítimos, que así lo fundamente.
    Saludos!

    Si una parte de individuos mayoritaria, conformando parte de una sociedad, lo quiere, y el parlamento lo que hace es reflejar en una ley ese sentimiento mayoritario de tantos individuos, ¿qué problema hay?

    Al final sigue siendo la suma del deseo libre de muchos individuos

    • enero 31, 2010 10:44 pm

      No existe eso que llamas «suma del deseo libre de muchos ciudadanos» cuando de relaciones contractuales se trata. Quien quiera ver películas dobladas al catalán estará dispuesta a pagar un precio de mercado por ello, a lo que algún empresario, reaccionará o no, y proveerá de dicho bien a sus potenciales consumidores. Cuando se entienden colectivizados los deseos, o las necesidades, irrumpe la planificación, la redistribución, la violencia y el saqueo. Prohibiciones u obligaciones que no redundan en una mejor coordinación social, sino en la imposición de unos sobre otros.
      Si repasas este blog verás que aquí no nos oponemos de forma dogmática a la independencia política de los pueblos, todo lo contrario. Lo que se intenta es llamar la atención sobre la inexistencia, hoy por hoy, del consenso social necesario para que dicho paso sea oportuno y consecuente. Denunciamos el esfuerzo constructivista por transformar la realidad a través de violencia, de mandatos coactivos, de imposiciones como esta, que fuerzan a los individuos y procuran inocular determinadas ideas y sentimientos.
      Y en cuanto a lo de «consenso social», creo que sigues sin entenderlo. El contrato social es una falacia, una construcción teórica urdida para justificar la intervención, el constructivismo híperracionalista que sirvió de refrendo para el estatismo, y aun hoy hace confiar a los hombres en su capacidad para reformular, de la nada, todas las instituciones que hacen posible la vida en común. ¿Dado que fue un acuerdo deliberado lo que fundó el orden, por qué no replantearse dicho orden a través de otro acuerdo, igualmente intencional?
      El consenso social, el ethos de un grupo humano, lo que quieras, es ese conjunto institucional amplio, inintencional, que garantiza cierta coordinación social y posibilita el planteamiento de expectativas a todos los niveles. No procede de un acto calculado, expreso, sobre el que se ejerce control en todo su contenido. De ahí que debamos diferenciarlo del compromiso político, que es algo bien distinto.
      Saludos!

  3. Arnaldo permalink
    enero 31, 2010 6:42 pm

    Este tipo de intentos colectivistas de imponer lenguas o formas culturales determinadas a las creaciones libres es un fenómeno frecuente en todo el mundo. Generalmente estas payasadas tienen éxito porque gozan de gran aprobación social: por un lado las elites «progres» casi siempre subsidiadas por el estado, por el otro, un pequeño sector conservador que se identifica con los «valores más altos de la nacionalidad» y por último, una gran masa de individuos del llano que actúan como amplificadores y repetidoras de los grupos anteriores creyendo que están defendiendo «nuestra cultura» y que son expresión del típico instinto territorial como el que poseen las bestias de la selva.

    En realidad sólo cabe esperar que el mercado libre resuelva estos aparentes conflictos. ¿Quieres vender películas en hebreo en Turquía? Si nadie consume el producto entonces reconsiderarás doblarlas al turco, y si hay una cantidad de gente que entiende el idioma y compra entradas para verlas, bienvenido sea.

  4. Adicinarit permalink
    febrero 12, 2011 7:37 pm

    Dices:
    Denunciamos el esfuerzo constructivista por transformar la realidad a través de violencia, de mandatos coactivos, de imposiciones como esta, que fuerzan a los individuos y procuran inocular determinadas ideas y sentimientos.

    Digo:
    ¿Qué violencia? ¿la Generalitat a pegado a alguién? ¿los que se manifiestan pidiendo el 50% de cines en catalán han pegado a alguién? Demuestralo. Aporta pruebas de lo que dices. Porque esto es falso absolutamente.

    ¿Como mandatos coactivos? Se pide una exigencia de la sociedad catalana: 50% en catalán y 50% en castellano para que todos podamos disfrutarlo en igualdad de condicones. Para que haya oferta de todo. Para que no todo sea el totalitarismo castellano heredado de Franco. Franco terminó. Ahora el 50% de los cines en catalán ¿o te crees que no existen los catalanoparlantes? ¿Quién eres tú para decidir en que lengua quiero ver cine yo?.

    La lengua, la cultura y la identidad catalana existen con pruebas en la mano desde el medievo, igual que la castellana. ¿Quién inocula qué? ¿no será que, desde el siglo XIX, se inocula la identificación de españa con la nación castellana imponiendo su lengua al resto de culturas de la península excepto a Portugal (que escapó en el siglo XVII y Andorra)?

  5. Adicinarit permalink
    febrero 12, 2011 7:47 pm

    En realidad es absurdo hablar de imponer el castellano en Castilla ¿verdad?,…naturalmente es exactamente igual de absurdo hablar de imponer el catalán en Catalunya.

    El catalán es la lengua de Catalunya,… no de Indonesia (como algunos parecen creer).

    La única lengua jamás impuesta en Catalunya es una lengua extranjera, del país vecino,… llamada lengua castellana pero que cambió de nombre en 1713, con la fundación de la RAE en plena guerra de sucesión por el nombre de lengua española.

    Dos años después, en 1715, la legalidad de la época muestra claramente y concisamente cuál es la única lengua impuesta por la violencia, el desprecio, la humillación y el totalitarismo más grotesco:

    • febrero 13, 2011 12:16 am

      España existe antes de la Guerra de Sucesión. El español, que procede del castellano, es la lengua de TODA España, de los españoles de todas las regiones. El castellano cumplió ese papel, al igual que otras normas, instituciones o costumbres propias de Cataluña, sirvieron a la unidad española a su manera.
      No es Cataluña vs. España, porque España sin Cataluña no sería tal. Entiendo que bajo un discurso empalagoso, de historia ficción, a muchos catalanistas les gustaría que el epicentro primigenio de España hubiera estado en Cataluña, y no en Castilla. Pero lo cierto es que así fue, y aun con todo, los catalanes, con especial intensidad desde 1714, han influido mucho más que los castellanos en el destino político, social o económico de todos los españoles y la nación española.
      El catalanismo es un tipo de particularismo, nacido de la decadencia de España, y la deficiente consolidación de su nación y Estado (Ortega). Lo que no quiere decir que sea el único particularismo, de esa o diferente clase, ni que su origen pueda desligarse del propio proceso de descomposición nacional española.
      Si Cataluña llega a ser independiente, lo será tras un intenso y totalitario proceso de construcción de la nación catalana, que por no existir con suficiencia ni siquiera en lo cultural o lo lingüístico, necesita ser inventada, y forzada a través de la intervención irresistible y el adoctrinamiento.
      Esto es así. Y no dudo que al final se consiga el sueño de tanto acomplejado particularista, pero permíteme que no respete en absoluto ni el proceso ni las intenciones. Pero así es, cuando una masa crítica de catalanes crea más en la excepción catalana que en la agregación española, se proclamará la independencia, y no tendrá sentido hacer nada por mantener unida España. Desaparecerá, dejando paso a otra cosa, de la que no sabremos si será o no beneficiosa para los individuos que habiten en la resulta.
      Saludos!

  6. Adicinarit permalink
    febrero 12, 2011 7:50 pm

    «Que en las escuelas no se permitan libros en lengua catalana, escribir ni hablar en ella dentro de las escuelas y que la doctrina cristiana sea y la aprendan en castellano…»
    José Patiño, «Consulta del Consejo de Castilla sobre el Nuevo Gobierno que se debe establecer en Cataluña». 1715

  7. Adicinarit permalink
    febrero 12, 2011 7:51 pm

    Nótese que aquí si nos consideraban una nación, cosa que ahora nos niegan:

    «(…) pero como a cada nación parece que señaló la Naturaleza su idioma particular, tiene en esto mucho que vencer al arte y se necesimás cuando el genio de la Nación como el de los Catalanes es tenaz, altivo y amante de las cosas de su País, y por esto parece conveniente dar sobre el castellano instrucciones y providencias muy templadas y disimuladas, de manera que se consiga el efecto sin que se note el cuidado…»
    De la «Instrucción Secreta» que el fiscal del Consejo de Castilla, don José Rodrigo Villalpando, tramitó a los Corregidores del Principado de Catalunya el 29 de Enero de 1716.

  8. Adicinarit permalink
    febrero 12, 2011 7:52 pm

    «Con la sola diferencia que como antes todo lo judicial se actuaba en Lengua Catalana, se escriba en adelante en idioma Castellano o Latín.»
    De la «Instrucción Secreta» que el fiscal del Consejo de Castilla, don José Rodrigo Villalpando, tramitó a los corregidores del Principado de Catalunya el 29 de Enero de 1716 .

    «Nos complacemos mucho en que (conforme al Capítulo Provincial) todos nuestros religiosos entre sí hablen en castellano y a todos mandamos hablen entre sí y con los demás, o en latín o en castellano, so pena de pan y agua por cada vez que tuviesen con los nuestros conversación tirada en catalán».
    Artículo 10 del Decreto de Visita del Provincial de los Escolapios, pare Jorge Caputi de Mataró. 1755

    «En ningún teatro de España se podrán representar, cantar ni bailar piezas que no sean en idioma Castellano».
    «Instrucciones para el arreglo de teatros y compañías cómicas fuera de la corte», Madrid 11 de Marzo de 1801.

  9. Adicinarit permalink
    febrero 12, 2011 7:56 pm

    Bueno, las leyes españolas siempre iguen en la misma tónica imperialista, intolerante y excluyente hasta las dos breves repúblicas y la actual democracia.

    A pesar de ello no faltan voces que siguen insistiendo en borrar del mapa o restringir al máximo nuestra lengua y cultura.

    Cuando nopueden hacerlo, porque el franquismo terminó y ahora estamos en Europa y hay que aceptar la democracia y la voluntad del pueblo,…no pueden evitar que el 50% de los cines sean en catalán y por eso aparecen páginas web acusando a los catalanes de lo que, en realidad, siempre han sido ellos: unos colonizadores nazionalistas (que, por eso, ganaron la guerra civil al aliarse con Hitler) totalitarios intolerantes y fascistas.

    • febrero 13, 2011 12:02 am

      ¿Por qué no te haces un blog y te extiendes allí lo que te apetezca? ¿Por qué no te has servido de un único comentario para escribir todo lo que has escrito?
      Lo tuyo no es una réplica, aun así dejo que se publique, pero por favor, la próxima vez o bien condensas tus ideas en una discusión participativa, o pones un enlace a tu propia bitácora, si es que la tienes.
      Estos desembarcos son abusivos y descorteses. Tenlo en cuenta.
      Saludos!

  10. Adicinarit permalink
    febrero 13, 2011 1:57 am

    Yo noi he hecho nunca un blog hablando de lo malos y totalitarios que son los castellanos pero tampoco me gusta que tu hagas este diciendolo de mi, por ejemplo. Encima sabiendo que los catalanes nunca hemos invadido Castilla y nunca hemos impuesto el catalán ni por las armas ni por leyes a ningún madrileño pero los castellanos si que lo han hecho a los catalanes, a los vascos, a los gallegos, etc. y mucho menos a los amerindios.
    ¿O también dirás que esto es una manipulación catalana?

    • febrero 13, 2011 12:04 pm

      ¿Quiénes son los castellanos?
      Esa manía de hablar en primera persona del plural cuando de hechos históricos, relativamente remotos, se refiere, me exaspera. Pero bueno, es tu opción. Si así es como quieres componer tu vida, tus valores y objetivos políticos, me alegro. Yo estoy en otra onda, quizá porque no vivo acomplejado, mirándome el ombligo o soñando con batallitas, mapitas y movimientos de fronteras. Si para ser feliz tienes la necesidad de exaltar eso que crees que eres y que te define como ser humano dentro de un mundo romántico, adelante. Pero te recomiendo que no le dediques demasiado tiempo cada día, porque hay cosas que sí apremian y son realmente importantes incluso para tu mera supervivencia: trabajar y crecer profesionalmente, por ejemplo, disfrutar de tu libertad y tener aficiones. Ese sueño colonial, de combate contra el imperialismo castellano, la opresión española, y la revancha histórica devolviendo a «Cataluña», esa diosa laica que todo lo perdona, al lugar que «debería» haber tenido entre las grandes y nobles naciones de Occidente, quita mucho tiempo y no va a ninguna parte. Mira a tu alrededor y percibe cuáles son las fuentes de tu libertad. Quizá te des cuenta que todos tus esfuerzos y obsesiones son en gran medida contradictorias con las ventajas que disfrutas.
      Por cierto, te he borrado comentarios no por lo que decían, que era realmente intrascendente, sino por pesado y redundar en esa conducta descortés e irrespetuosa con quien es anfitrión de tus opiniones.
      Un saludo!

  11. Adicinarit permalink
    febrero 16, 2011 12:57 am

    Cuando se desmantela el imperialismo impuesto por una guerra, como la de sucesión, con medios pacíficos como hacen los independentistas catalanes no se puede llamar combate (puesto que no hay violencia) y menos colonial (porque en cualquier caso la colonia seria Catalunya y la Metropoli el estado español).

    No hay que confundir el conocimiento histórico (que tanto aborrecía Hitler al decir el 12 de Abril de 1942 en Praga que «un cerebro iluminado por nociones históricas puede concebir ideas políticas y esto, a nosotros, no nos favorecería en nada») que ayuda a entender el presente con creer en batallitas y postrarse ante banderitas. Éste no es mi caso pero parece que si esto no se explica con pruebas que todo el mundo puede consultar se pùeda manipular la rabiosa actualidad con juicios fuera de toda lógica porque es absurdo pensar que el catalán se imponga allí donde nació.

    Ningún independentista catalán pide ni ha pedido jamás (guerra civil inclusive) la revancha por los hechos del siglo XVIII. Nadie ha pedido jamás a los castellanos sangre por sangre puesto que es absurdo. Tan sólo se pide libertad. Tan sólo se pide justícia.

    Las fuentes de libertad son, por ejemplo, la europa de los pueblos y de la gente con el mismo respeto para todos y no la europa de los estados capitalistas forjados a base de violencia y de prohibiciones.

    • febrero 16, 2011 8:22 am

      Me vas a dar tú lecciones de nacionalismo liberal. Lo que sucede en Cat. es que hay una mezcla de complejo de superioridad y particularismo. En el fondo el catalanismo es más centralista, autoritario e imperialista que eso que llamáis españolismo o colonialismo castellano. Hoy necesitáis un Estado, mañana un psicoanalista. ¿Realmente crees que serías más libre si España no existiera sobre tu cabeza?

  12. Adicinarit permalink
    febrero 17, 2011 5:19 pm

    Para empezar podríamos usar nuestra lengua en todos los foros internacionales del mundo, cosa que creo justa y necesaria para todas las culturas del mundo puesto que todas tienen algo que aportar a la cultura universal.

    Lo que no es justo ni real ni libre es impedir que el catalán, el euskera o el suajili (como se escriba) no puedan expresarse libremnente y quién lo impide son los estados imperialistas como el español.

    Quizás el psicoanalista lo necesiten aquéllos que para sentirse a gusto tienen que oprimir a los demás o prohibirles hablar en su lengua o devolver la copa del mundo en hoquei patines porque no se ha logrado con los colores de la bandera española.

    Tan solo pedimos justicia y libertad. Lo que venga después será nuestro problema pero todas las pegas del mundo no pueden ocultar que con españa no hay ni justicia ni libertad. Esto debe terminar. Al menos permitir que los catalanes respondan si quieren o no quieren ser españoles con un referéndum. Es lo mínimo.

    Si cosultas fuentes neutrales, como cualquier enciclopedia, por ejemplo, puedes leer el motivo de porque Catalunya está dividida en cuatro estados y porque motivos lo está. También puedes consultar lo que quieras sobre nacionalismo liberal o lo que sea, no sé. Pero lo que no es correcto es escribir cosas sin fundamento alguno. Corregir tus errores es de sabios.

    Por ejemplo dices que el catalanismo es centralista:

    La Corona de Aragón eran cuatro reinos y un condado confederados. No fueron nunca centralistas. Lo fue Castilla, con los propios territorios castellanos (a pesar de tener una corte itinerante), luego lo fue con América y, desde el absoltismo el siglo XVIII, lo es aquí.

    Estás totalmente equivocado.

    Dices que es autoritario:

    ¡Ostia!,…pero si en la guerra civil el president Companys d’ERC hizo pactos con CNT-FAI (los libertarios, los anarquistas, los antiautoritarios por excelencia).

    Estás totalmente equivocado.

    Dices que el catalanismo es imperialista:

    Bueno, la Corona de Aragón cuando era un país libre e independiente colonizó Sícila, Córcega, Cerdeña, Grecia y el condado de Neopátria. Eso es indiscutible pero el catalanismo surge en el siglo XIX y entonces no eramos un país libre, ya estabamos colonizados absolutamente por España. Desde entonces yo no he leído jamás ningún independentista o catalanista que proponga colonizar nada de forma imperialista sólo se escribe sobre como descolonizarnos de los imperialistas españoles.

    ¿Estás equivocado o mientes descaradamente?

    • febrero 17, 2011 7:04 pm

      Mira, todo lo que dices me parece estupendo. Si tú y los tuyos conseguís lavarle el coco a tanto andaluz, extremeño, manchego y gallego (entre otros) que viven desde hace años en Cataluña, y han tenido numerosa prole, incluso hasta alcanzar la no despreciable mitad de la población catalana, si conseguís hacerles creer a tanto catalán “antiguo” que no es sino descendiente de castellanos, porque no has de olvidar que el 99% de esos catalanes «de toda la vida» son hijos de castellanos emigrados desde los reyes católicos, y con especial intensidad a partir del siglo XVII, porque en Cataluña no vivían ni cuatro gatos y su población es tan española como la de Madrid, vaya. Así que déjate de purezas y chorradas, habla lo que te dé la gana, paséate por el mundo renegando de España y educa a tus hijos como quieras, pero por favor, no pretendas imponer tu criterio cuando la cruda realidad es que si mañana, sí, mañana, se convocara un referéndum de independencia en Cataluña, no iría a votar ni el tato. No interesa, no es prioritario. De alguna manera, los catalanes seguirán representando su rol dentro de España, y reproducirán tópicos, competirán con Madrid, se quejarán del centralismo y se harán los raros, pero sabiendo que son españoles, que no lo pueden negar, que sus trabajos y empresas dependen de España, que en sus vacaciones se mueven por España, que ven más televisión en español que en catalán, que son fans de grupos de música y actores que son, como ellos, españoles, que tiene amigos en otras partes de España, que sus padres, primos o abuelos son de otras partes de España… Si quieres disolver todos esos vínculos, adelante. Pero ten por seguro que sin intervención, propaganda y violencia, te será imposible.
      Saludos!

  13. Adicinarit permalink
    febrero 17, 2011 9:27 pm

    Yo no he lavado el cerebro jamás a nadie. solo explico la verdad con pruebas en la mano. Si tu ni con pruebas en la mano quieres entrar en razón es porque no hay más ciego que el que no quiere ver.

    Si los castellanos que han emigrado a Catalunya se han dado cuenta de las injusticias españolas porque al vivir aquí también las sufren no es porque nosotros tengamos un gran discurso sino porque la realidad, vuestra opresión, es muy injusta. Por este motivo, incluso, 9 de los 10 presos independentistas catalanes tienen al menos un apellido castellano.

    Otra cosa: Tus divagaciones estan fuera de lugar, aquí lo puedes escribir tranquilo pero no vayas por el mundo diciendo que todos el 99% de los catalanes son descendientes de castellanos porque allí no vivía nadie. Se van a reír de ti porque esto ni los párbulos tienen tan poca conciencia de lo que dicen. No aportas prueba alguna de lo que dices. No las hay puesto que te lo inventas y mientes.

    En una cosa tienes razón la emigración castellana a Catalunya es muy fuerte. Lo que no dices (por ignorancia o por omisión) es que todas las oleadas de castellanos hacia Catalunya se han producido después de las guerras que los castellanos provocaron. Es decir que vinieron aquí para cubrir los puestos de trabajo de los que asesinaron con anterioridad. A pesar de eso los crímenes no se heredan y sus descendientes, al sufrir como nosotros la opresión española, se ponen de nuestro lado, de la libertad y la justicia.

    Por cierto en una manifestación independentista con 3 días de antelación y en plenas vacaciones este junio pasado salieron a la calle un millón y pico de personas (y no estabamos todos los que queríamos). Las consultas populares se organizan desde el pueblo sin ningún partido que intervenga (solo dicen si estan a favor o no).

    Datos objetivos: escaños de partidos partidarios de las consultas independentistas:
    CIU (62)+ICV(10)+ERC (10)+SI(4)= 86 ESCAÑOS a favor de consultas independentistas.

    Todo lo que dices sobre las relaciones entre Catalunya y el resto del estado español, muy a tu pesar, seguiría igual con la merecida y justa independencia de Catalunya, sólo que ya no podrá nadie prohibirnos de hablar catalán o de ser catalanes con plena libertad puesto que, al menos, españa (tu querida españa que es muy buena y que nunca prohibió a nadie hablar en sus lenguas sino que eran los demás quienes deseaban hablar la lengua de Cervantes, que nunca colonizó a nadie porque más bien fue un encuentro, etc.) dejará de oprimirnos y nos dejará vivir en libertad.

    Hay muchos países en Europa que estan consiguiendo su independencia política, Eslováquia de Chequia y no se murieron ni se fueron a la guerra ni hubo violencia. Nosotros, la immensa mayoría de independentistas catalanes tampoco queremos violencia pero es curioso como esos buenísimos españoles siempre son ellos los que llaman a la sangre y a la violencia, siempre son ellos los que la sacan a relucir, algo querrán. Esperemos que la mayoría de independentistas catalanes ignoren a los que piden la violencia para quitarnos la libertad. Cosa que seguramene harán porque ellos si son civilizados y estamos en Europa y los españoles que rabian cuando conseguimos pequeñas cotas de libertad no pueden volver a sacarnos un Franco de la manga (prefieren seguir cobrando de Europa antes que hacer caso a gente que no sabe ni en qué país vive).

Replica a Adicinarit Cancelar la respuesta